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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2018

Entrevista con Joseph Daher, analista marxista suizo-sirio
La guerra en Siria slo beneficia a las fuerzas contrarrevolucionarias

Lina Theodorou, Antonis Faras
Viento Sur


La guerra civil siria contina en su sptimo ao, pero an no est claro cundo acabar. En lo que va de guerra, ms de un milln de personas han muerto y cerca de la mitad de la poblacin siria ha sido desplazada. Cuando Estados Unidos, Gran Bretaa y Francia bombardearon Siria atacando las bases militares del rgimen de Damasco, el debate se reactiv, se organizaron manifestaciones anti guerra y los manifestantes incluso intentaron echar abajo la estatua de Harry S. Truman en Atenas, Grecia.

Sin embargo, en el movimiento contra la guerra siria, la narrativa hegemnica dentro de la izquierda tiene un enfoque del anti-imperialismo que, en mayor o menor medida, limita la posicin imperialista exclusivamente a los Estados Unidos. Este ngulo, que es una importante herramienta analtica para interpretar el mundo fuera de Occidente, toma un carcter geopoltico que descuida el elemento social como un factor de cambio, y que por otro lado, revela una orientacin de carcter estructural en cuanto a la manera en que la izquierda aborda la poltica cuando se trata de los otros.

Procurando clarificar el debate, el cual ha sido ms bien oscurecido que aclarado, le pedimos a Joseph Daher que respondiera una serie de preguntas ms exhaustivas sobre la guerra civil siria. Daher es un erudito marxista suizo-sirio, cuyos libros han sido publicados en ingls, tal como es el caso de Hezbollah: Political Economy of the Party of God [Hezbol: Economa Poltica del Partido de Dios] (2016, Pluto Press).

Quisiramos examinar ms detenidamente lo que ha venido pasando durante estos 7 aos. De manera breve: Qu dio lugar al levantamiento en Siria especficamente? Cmo eran las relaciones de Assad con la izquierda siria y el espacio anarquista antes del levantamiento? Cul ha sido su relacin con el extremismo sectario? Podras describir cmo los rebeldes se organizaron durante los primeros aos del levantamiento y qu cuestiones anduvieron mal? Cmo se impusieron, de ser el caso, los islamistas dentro de los grupos rebeldes?

Siria era un rgimen desptico regido en los ltimos 40 aos por una sola familia, y es tambin un rgimen patrimonial burgus que pas por un proceso de neoliberalizacin y privatizacin acelerado con la llegada al poder de Bashar al Assad. El sesenta por ciento de la poblacin siria viva por debajo, o apenas por sobre, el umbral de pobreza el ao 2011. Siria fue sometida al mismo tipo de capitalismo clientelista que es frecuente en la regin, por ejemplo, en Egipto fue la familia Mubarak la que se benefici principalmente de la privatizacin y la neoliberalizacin; en Tnez fue la familia Trabelsi, de la esposa del dictador Ben Ali; y en Siria es Makhlouf, el primo de Assad. Al final, lo que tenemos son sistemas neoliberales y autoritarios, y Siria no es diferente en este mbito.

La ausencia de democracia y el creciente empobrecimiento de sectores importantes de la sociedad siria, sumado a un clima de corrupcin y desigualdades sociales crecientes, allanaron el camino para el levantamiento popular que haba estado a la espera de nada ms que una chispa. Esta fue inicialmente externa con la cada de los dictadores en Tnez y Egipto, y luego interna, con la tortura de los nios de Dara. Estos elementos desencadenaron el proceso.

Al principio, la oposicin civil siria de base fue el principal motor del levantamiento popular contra el rgimen de al Assad. Ellos mantuvieron el levantamiento popular durante muchos aos, organizando y documentando protestas y actos de desobediencia civil y motivando a la gente a unirse a las protestas. Las manifestaciones ms tempranas de los "comits de coordinacin" (o tansiqiyyat) eran juntas de vecinos de toda Siria. En todo el pas surgieron una serie de redes y grupos progresistas y democrticos juveniles. El rgimen apunt especficamente a estas redes de activistas, que haban iniciado manifestaciones, actos de desobediencia civil y campaas a favor de huelgas en todo el pas.

El rgimen mat, encarcel, secuestr y empuj al exilio a estos activistas.

Desde los primeros das del proceso revolucionario, el rgimen enfrent las manifestaciones con una tremenda violencia, lo cual aument con las intervenciones masivas de Irn, Rusia y Hezbol. Esta situacin condujo a un nmero creciente de deserciones entre soldados conscriptos y oficiales que se rehusaban a disparar contra manifestantes pacficos, mientras que al mismo tiempo comenzaba a surgir en algunas localidades una resistencia armada contra los servicios de seguridad, inicialmente desorganizada y puntual hacia finales de mayo y principios de junio de 2011. En los meses siguientes, se estableci el Ejrcito Libre de Siria (FSA), as como una multiplicidad de otras brigadas. La resistencia armada contra el rgimen era casi generalizada a fines de 2011, creando nuevas dinmicas en el levantamiento. La militarizacin fue principalmente el resultado de la represin violenta contra la poblacin local siria que se opona al rgimen; sectores de ella recurrieron a las armas para defenderse. Los primeros grupos armados de oposicin constituidos a menudo tenan una dinmica puramente local y servan para defender sus lugares de origen y reas de las agresiones de los servicios de seguridad armados. El FSA nunca fue una institucin nica y unida, sino una red de grupos militares independientes luchando bajo su paraguas. Las diversas fuerzas del Ejrcito Libre de Siria se han debilitado cada vez ms a lo largo de los aos.

Los miembros de las unidades del FSA por lo general emanaron del componente mayoritario del levantamiento: trabajadores marginados (informales y formales) de las ciudades, y campesinos miembros de las clases populares que haban sufrido la aceleracin de las polticas econmicas neoliberales desde la llegada al poder de Bashar al-Assad y de la represin de las fuerzas de seguridad del rgimen. La oposicin armada estaba compuesta por soldados desertores del ejrcito sirio, pero la gran mayora eran civiles que haban decidido tomar las armas. Algunas brigadas se reunieron libremente bajo un paraguas comn, como el FSA, pero la mayora estaban organizadas localmente y solo eran activas en sus lugares de origen. Al carecer de unidad y centralizacin, se coordinaron en campos de batalla especficos, pero rara vez en decisiones polticas y estratgicas. En general se conformaban segn las localidades o segn parentesco familiar extendido, con una escasa cohesin ideolgica.

Trgicamente durante todo el ao, cada derrota de la resistencia democrtica fortaleci y benefici a los fundamentalistas islmicos y las fuerzas yihadistas sobre el terreno. El ascenso de los movimientos fundamentalistas islmicos y yihadistas, y su predominio en la escena militar en algunas regiones, ha sido negativo para la revolucin, ya que estos se oponen a sus objetivos (democracia, justicia social e igualdad). Con sus discursos y comportamientos sectarios y reaccionarios, estos movimientos no slo funcionaron como un repelente para la gran mayora de las minoras religiosas y tnicas, y para las mujeres, sino tambin para algunos sectores de las poblaciones rabes sunitas en algunas reas liberadas, donde hemos visto manifestaciones en su contra, especialmente por parte de grandes sectores de la clase media en Damasco y Alepo. Atacaron, y continan atacando, a los activistas democrticos, mientras que a menudo intentaban imponer su autoridad sobre las instituciones desarrolladas por la gente local, a menudo provocando la resistencia de las poblaciones locales contra sus comportamientos autoritarios.

Por qu deberamos seguir hablando sobre la revolucin en Siria? No es una vieja llama que se apag? Qu formas de lucha y organizacin evidencian la continuidad de los sujetos revolucionarios? Podras dar ms detalles sobre los consejos locales autogobernados a lo largo de Siria?

Nadie niega que ya no estamos en marzo de 2011 y que la situacin de las fuerzas democrticas y progresistas es muy dbil hoy en Siria. Los procesos revolucionarios son eventos a largo plazo, caracterizados por movilizaciones de mayor o menor grado segn el contexto. Incluso se caracterizan por algunos perodos de derrota, pero es difcil decir cundo terminan. Este es especialmente el caso en Siria, cuando las condiciones que permitieron el comienzo de estos levantamientos todava estn presentes, mientras que el rgimen est muy lejos de encontrar formas de resolverlos.

Sin embargo, estas condiciones no son suficientes para transformarlas en oportunidades polticas, en particular despus de ms de siete aos de una guerra destructiva y asesina, acompaada de una notable y generalizada fatiga en la poblacin siria, que en su gran mayora busca la vuelta a la estabilidad en el pas. Los efectos de la guerra y sus destrucciones probablemente pesarn durante aos. Junto a esta situacin, ningn cuerpo estructurado de oposicin de tamao significativo ha ofrecido un proyecto inclusivo y democrtico que pudiera atraer a grandes sectores de la sociedad, mientras que los fracasos de los cuerpos de oposicin en el exilio y los grupos armados de oposicin han dejado un considerable sentimiento de frustracin y amargura en las personas que participaron y/o simpatizaron con el levantamiento.

El otro elemento que tambin podra desempear un papel en la configuracin de eventos futuros, es la extensa documentacin del levantamiento nunca antes vista en la historia. Han habido registros sustanciales, testimonios y documentacin del movimiento de protesta, de los actores involucrados y de los modos de accin. En los aos setenta, Siria fue testigo de una fuerte resistencia popular y democrtica con huelgas y manifestaciones significativas de masiva adhesin en todo el pas. Desafortunadamente, este recuerdo no se mantuvo y no fue conocido por la nueva generacin de manifestantes en el pas en 2011.

El proceso revolucionario sirio que comenz en 2011 es uno de los ms documentados. Este recuerdo permanecer y podra inspirar e informar a la resistencia futura. Las experiencias polticas que se han acumulado desde el comienzo del levantamiento no desaparecern.

Sin embargo, todava existen algunos focos de resistencia aislada en algunas reas, pero estn muy debilitados. Adems se est trabajando en algunos intentos en el exilio para construir redes democrticas y progresistas.

En cuanto al nmero de consejos locales, han disminuido considerablemente despus de la cada de Alepo oriental en diciembre de 2016 y de Ghouta oriental en marzo/abril de este ao, debido a los avances militares de las fuerzas pro rgimen que capturan territorios ocupados por la oposicin, y tambin como resultado de los ataques de fundamentalistas islmicos y grupos armados yihadistas que reemplazaron los consejos civiles por los suyos.

En cuanto a los consejos locales que desempearon un papel importante en las reas controladas por la oposicin, debemos dejar en claro que sus muy importantes experiencias no significan que no hubiesen insuficiencias, tales como la falta de representacin de las mujeres o de minoras religiosas en general. Tambin haban otros problemas, como algunas formas de desorganizacin, prcticas antidemocrticas, sobrerrepresentacin de algunas familias influyentes en algunas reas, etc. Los consejos civiles tampoco eran siempre completamente autnomos de los grupos militares, dependiendo a menudo de ellos para obtener recursos. Aunque en general se eligi a numerosos miembros del consejo, casi la mitad de ellos, tambin hubo una serie de consejos designados de forma no democrtica en lugar de ser elegidos, sobre la base de la influencia de los lderes militares locales, las estructuras de clanes familiares y de consejos de ancianos. Otro problema con que se tropez en la seleccin de los representantes del consejo fue la necesidad de habilidades profesionales y tcnicas particulares.

A pesar de estas limitaciones, los consejos locales pudieron restablecer un nivel mnimo de servicios sociales en sus regiones y disfrutaron de cierto nivel de legitimidad.

Es el ascenso de ISIS un elemento fundamental de la contrarrevolucin en el Medio Oriente? En tal caso, cules son los otros factores polticos y econmicos que permiten el crecimiento de las fuerzas fascistas y fundamentalistas? Qu papel juega la religin en Siria?

Explicaciones que quieren encontrar en el Corn y en el Islam las razones de los fenmenos como ISIS son errneas, pero sobre todo, refuerzan las amalgamas racistas e islamfobas, mientras que pretenden caracterizar una naturaleza violenta intrnseca al Islam y a los musulmanes en general. Aunque el ISIS afirma actuar en nombre del Islam, la religin no explica su comportamiento y acciones. Estos grupos e individuos, al igual que sus acciones, tienen origen en el tiempo presente y no hace 1400 aos.

Analizamos la invasin estadounidense de Iraq en base a las creencias religiosas de Bush (quien inform haber escuchado a Dios en un sueo dicindole que tena una misin y tena que invadir Iraq) o en base a sus motivos imperialistas (razones polticas y econmicas)? Encontraremos las razones de la invasin estadounidense en la Biblia? Analizaremos la invasin estadounidense en base al comportamiento de los cristianos hace 2000 aos? Del mismo modo, durante la masacre perpetrada en Noruega el 22 de julio de 2011 por Anders Breivik, quien afirm actuar para preservar el cristianismo contra el multiculturalismo, acaso hemos buscado las razones de su acto en el cristianismo o en la Biblia?

El escritor rabe Aziz Al-Azmeh afirm que "la comprensin de los fenmenos polticos islmicos requiere de las herramientas usuales de las ciencias sociales y humanas, no su negacin". No actuar de esta manera nos conducir a una esencializacin del "Otro", que, en gran parte de los casos hoy en da, es el "musulmn".

De hecho, ninguna religin existe de manera autnoma de las personas, de la misma manera en que Dios no existe fuera del campo de la accin intelectual del ser humano.

Por el contrario, la religin, como el poder sobrenatural de Dios, es una expresin mstica popular de las contradicciones y las realidades materiales en las que vive la gente.

Tenemos que entender que la expansin de ISIS es un elemento fundamental de la contrarrevolucin en Medio Oriente, que surgi como resultado de regmenes autoritarios que aplastaron los movimientos populares vinculados a la Primavera rabe de 2011. Las intervenciones de los estados regionales y las potencias mundiales tambin han contribuido al desarrollo de ISIS. Finalmente, las polticas neoliberales que han empobrecido a la clase popular, junto con la represin de las fuerzas democrticas y sindicales, han sido clave en el crecimiento del ISIS y las fuerzas fundamentalistas islmicas.

En esta perspectiva, la fuerza militar bruta, por s sola, slo asegura que otros grupos militantes tomen su lugar, como demuestra Al-Qaeda en Iraq. Las soluciones reales a la crisis en Siria y en otros lugares de la regin deben abordar las condiciones socioeconmicas y polticas que han permitido el crecimiento de ISIS y otras organizaciones extremistas.

La izquierda debe entender que slo liberando a la regin de las condiciones que permitieron el desarrollo de ISIS y otros grupos fundamentalistas islmicos, podemos resolver la crisis. Al mismo tiempo, el empoderamiento de esas fuerzas progresistas y democrticas sobre el terreno que luchan por derrocar regmenes despticos y hacer frente a grupos reaccionarios, es parte integrante de este enfoque. Claramente, no se puede llegar a una solucin pacfica y justa en Siria con Bashar al-Assad y su camarilla en el poder. l es el mayor criminal en Siria y debe ser procesado por sus crmenes, en lugar de ser legitimado por los poderes internacionales y regionales.

Hay una narrativa izquierdista preponderante sobre la guerra en Siria que sugiere que, dados los recientes acontecimientos, el bombardeo de bases militares en Damasco, la causa anti-imperialista nos llama a apoyar al pueblo sirio, y en consecuencia al rgimen de Bashar al Assad. Qu piensas sobre eso?

Es importante recordar que, aunque existen intereses contrapuestos entre los poderes internacionales y regionales que intervienen en Siria, ninguno de estos actores se preocupa por el levantamiento o los revolucionarios, muy por el contrario, han intentado socavar el movimiento popular contra al Assad y han trabajado con xito por fortalecer las tensiones tnicas y sectarias en el pas. Estas fuerzas intervinientes, han ayudado, slo por dar un ejemplo, a estabilizar el rgimen de al Assad para oponerse a la autonoma kurda (en el caso de Turqua) y para derrotar a grupos extremistas como el ISIS (en el caso de los Estados Unidos).

Los poderes intervinientes estn unidos en su oposicin a la lucha popular. Buscan imponer el status quo a expensas de los intereses de las clases trabajadoras y populares. Esta es precisamente la razn por la cual no es suficiente ver la revolucin siria slo a travs de la ptica de la competencia imperialista y las dinmicas geopolticas.

Esa ptica inherentemente oscurece las frustraciones polticas y socioeconmicas sufridas por la poblacin siria que desencadenaron el levantamiento.

Necesitamos reconstruir los movimientos contra la guerra, que sean verdaderos, partiendo por una evaluacin crtica de las experiencias pasadas, una que sea honesta. Esto en la perspectiva de construir una alternativa internacionalista y progresista para todos aquellos que se oponen a todas las formas de regmenes autoritarios y todas las intervenciones extranjeras, mientras que apoyan de manera inequvoca la autodeterminacin de las masas populares y sus luchas.

En otras palabras, un humanismo revolucionario.

Algunas secciones de la izquierda y de los movimientos pacifistas se han negado a actuar en solidaridad con el levantamiento sirio bajo el pretexto de que "el enemigo principal est en casa". En otras palabras, es ms importante vencer a los imperialistas y a la burguesa en nuestras propias sociedades, incluso si eso significa apoyar implcitamente al rgimen de al Assad o al estado ruso.

Entre estas secciones de la izquierda, el pensador comunista Karl Liebknecht es citado con frecuencia. Liebknecht es famoso por su declaracin de 1915 de que "el principal enemigo est en casa", una declaracin hecha en repudio a la agresin imperialista contra Rusia dirigida por su Austria-Alemania natal. Al citar a Liebknecht, muchos han descontextualizado sus puntos de vista. Desde su perspectiva, pelear contra el enemigo en casa no significaba ignorar los regmenes extranjeros que repriman a su propia gente o no solidarizar con los oprimidos.

De hecho, Liebknecht crea que debamos oponernos al impulso de guerra de nuestra clase dominante "cooperando con el proletariado de otros pases, cuya lucha es contra sus propios imperialistas".

Entre muchos izquierdistas occidentales, no ha habido cooperacin con el pueblo sirio ni colaboracin con movimientos antiguerra afines. Asimismo, han omitido oponerse a las polticas de sus propios estados burgueses para aplastar la revolucin en Siria.

La izquierda debe hacerlo mejor. Solidaridad con el proletariado internacional significa apoyar a los revolucionarios sirios contra las diversas fuerzas imperialistas internacionales y regionales, as como tambin contra el rgimen del dictador al Assad. Todos estos actores sin distincin estn tratando de poner fin a una revolucin popular por la libertad y la dignidad.

Ninguna organizacin izquierdista o movimiento antiblico puede ignorar hoy la necesidad de apoyar a la gente en lucha, a la vez de oponerse a todas las intervenciones extranjeras (internacionales y regionales), especialmente la de nuestros propios gobiernos ...

Como dijo Liebknecht: nanse a la lucha de clases internacional contra la conspiracin de la diplomacia secreta, contra el imperialismo, contra la guerra, por la paz, en el espritu del socialismo. No podemos excluir ninguno de estos elementos de nuestra lucha para construir una plataforma izquierdista y progresista sobre el conflicto sirio.

Crees que las narrativas antes mencionadas y la incapacidad de comprender una lucha poltica y emancipadora activa, sucumben a la percepcin que sufre de orientalismo, o tal vez incluso de racismo e islamofobia? Hay un enfoque paternalista del que simplemente no podemos deshacernos?

Creo que las razones son mltiples y a veces estn interrelacionadas, ya sea la herencia especfica de la izquierda (estalinismo, campismo, "tercermundismo"), formas de racismos, orientalismo, etc.

Pero, adems, y de manera ms general, hay un escepticismo en relacin a la posibilidad de una accin colectiva masiva para alcanzar las metas de la gente, del poder desde abajo. Este concepto, que est en el corazn de la poltica revolucionaria, se enfrenta a un profundo escepticismo por parte de algunos sectores de la izquierda. Sin embargo, esto no debera impedirnos construir nuestra solidaridad sobre esta base.

Siguiendo esta misma narrativa, hemos sido testigos de un llamado a unirse bajo el pragmatismo del mal menor de la coalicin entre Putin, Assad e Irn a fin de garantizar la estabilidad. Cul es el resultado de esta alianza durante los ltimos aos y contra quin se ha forjado?

Esta percepcin del mal menor de estas secciones de la izquierda es completamente errnea y destructiva. La solucin no est en la colaboracin con regmenes autoritarios como el rgimen de Assad o la colaboracin con los poderes regionales y las potencias imperialistas internacionales como Rusia, sino todo lo contrario.

Creo que deberamos analizar un Estado sobre su base de clase y sus polticas con la debida prudencia de Pierre Frank, un trotskista francs que escribi: "Tengamos en cuenta que los grandes tericos del marxismo no definieron en absoluto la naturaleza poltica de un rgimen burgus en base a las posiciones que estos ltimos tomaron en el campo de la poltica exterior, pero nica y simplemente por la posicin que ocupaban en relacin con las clases que componen la nacin". Sobre esta base, Siria, Rusia e Irn claramente no son aliados de la clase trabajadora. Podemos ver en Siria su papel destructivo y asesino.

El del menos malvado es en realidad el camino de la derrota y significa el mantenimiento del sistema injusto en el que viven las clases populares de la regin. El papel de los revolucionarios no es elegir entre diferentes poderes imperialistas y regionales. Nuestro papel es oponernos a las diferentes fuerzas contrarrevolucionarias y construir un frente independiente a partir de estas dos formas de reaccin, y basarlo en fundamentos democrticos, sociales, anti-imperialistas; oponernos a todas las formas de discriminacin y trabajar para el cambio radical de la sociedad en una dinmica desde abajo, en el que las clases trabajadoras son el sujeto de cambio.

En conclusin, dados los enfrentamientos o la colaboracin entre las fuerzas de la reaccin, no elijamos una forma de reaccin, sino que apoyemos, construyamos y organicemos una alternativa popular y radical en pos de los objetivos originales de las revoluciones: democracia, justicia social e igualdad.

Debemos oponernos a todas las intervenciones extranjeras, adems, no debemos imaginar que las rivalidades imperialistas a nivel global entre los Estados Unidos, China y Rusia seran insuperables para estos poderes, en la medida en que estos poderes estn en realidad sujetos a relaciones de interdependencia en muchos asuntos. Todos estos regmenes son regmenes burgueses que son y siempre sern los enemigos de las revoluciones populares, que buscan imponer o fortalecer un contexto poltico estable que les permita acumular y desarrollar su capital poltico y econmico desafiando a las clases populares. Ningn poder regional o internacional es amigo de la revolucin siria, como hemos mostrado, as como tampoco son las contradicciones imperialistas las que han sido la fuente del levantamiento en Siria o en otros lugares de la regin, sino las frustraciones polticas y socioeconmicas que las clases populares tienen que soportar.

La negativa del rgimen a cualquier tipo de oposicin y la violencia que ha cometido demuestra que tiene tendencias fascistas. Estas eran evidentes y existan antes del levantamiento y cmo estaban relacionadas con las caractersticas del Estado y la sociedad siria?

El rgimen desptico de al Assad definitivamente tiene tendencias fascistas, las cuales han sido demostradas por su rechazo a cualquier tipo de oposicin y por la violencia que ha cometido. En cuanto a la naturaleza del rgimen de al Assad, yo dira que es un estado desptico, capitalista y patrimonial que gobierna por medio de la represin violenta y usa diversas polticas como el sectarismo, el tribalismo, el conservadurismo y el racismo para dominar a la sociedad y movilizar una base popular interclasista a travs de conexiones sectarias, regionales, tribales y clientelistas para defender al rgimen sobre una base reaccionaria.

La naturaleza patrimonial del Estado significa que los centros de poder (poltico, militar y econmico) dentro del rgimen se concentran en una familia y su camarilla, similar a Libia y las monarquas del Golfo, empujando al rgimen a usar toda la violencia a su disposicin para proteger su dominio.

Por lo tanto, est muy lejos de ser socialista, anti-imperialista y laico como lo presentaron algunos sectores de la izquierda occidental, a menudo ignorantes de Siria.

Dado el ejemplo de Libia, Iraq y Afganistn hace algn tiempo, la intervencin de Estados Unidos es ms que catastrfica. Las invasiones se convirtieron en sinnimo de Estados Unidos, que entr en guerra contra el comunismo y ahora lidera la guerra contra los extremistas islamistas. Cul es su objetivo en la regin? De qu manera la eleccin de Trump afect las polticas de los EE. UU. en la regin, si esto fue as? Qu debemos esperar y para qu nos debemos preparar?

Seamos claros, debemos oponernos tambin a todas las intervenciones de Washington en la regin que no se realizan en inters de las clases populares. Las recientes guerras que mencionas o su apoyo a diferentes dictaduras y sus acciones en la regin lo demuestran.

La poltica estadounidense est sumida en una serie de contradicciones que derivan de su posicin debilitada despus de su retroceso en Iraq y la poltica exterior contradictoria entre Trump y algunos sectores de la administracin de asuntos exteriores de Estados Unidos. Por supuesto, los Estados Unidos sigue siendo la potencia ms importante del mundo, pero ha sido testigo de un declive relativo frente a los rivales internacionales y regionales, particularmente en el Medio Oriente.

El fracaso de la invasin estadounidense de Iraq en 2003 y la crisis econmica y financiera mundial de 2007 y 2008 fueron duros golpes a la hegemona de Estados Unidos. Esto dej ms espacio para otras potencias imperialistas como China y Rusia, pero tambin benefici a las potencias regionales en todo el mundo. El declive relativo de los Estados Unidos permiti que todos estos estados actuaran de manera ms autnoma e incluso contraria a los intereses de los EE.UU.

Esto es particularmente visible en Medio Oriente. Rusia ha podido aumentar su influencia y desempear un papel importante en Siria para salvar al rgimen de al Assad, mientras que varios estados regionales como Irn, Turqua, Arabia Saudita, Qatar e Israel han desempeado un papel cada vez mayor en la regin, interviniendo en los procesos revolucionarios en apoyo de varios actores en conflicto con las demandas populares de democracia, justicia social e igualdad.

Las principales polticas de los EE. UU. en Oriente Medio son derrotar al ejrcito de ISIS y oponerse a la influencia iran en la regin. Al mismo tiempo, quieren volver a una forma de estabilidad en la regin mientras socavan fuerzas como Irn.

Al igual que otras potencias imperialistas y regionales, quieren poner fin a los procesos revolucionarios en la regin.

Nos enfrentamos a una situacin compleja, pero con facilidad sacamos conclusiones apresuradas y nos perdemos en temas secundarios. Cmo podemos servir a la lucha principal, en trminos de solidaridad internacionalista? Sera bastante obvio: mediante la oposicin a todos los actores imperialistas y autoritarios que intervienen en Siria?

S, estoy de acuerdo con esa conclusin.

Se pueden hacer mltiples cosas. Creo que los progresistas deberan exigir el fin de la guerra, que ha creado un terrible sufrimiento. Ha llevado al desplazamiento masivo de personas dentro del pas y ha expulsado fuera de l a millones de personas como refugiados. La guerra slo beneficia a las fuerzas contrarrevolucionarias en todas partes. Desde el punto de vista poltico y humanitario, el fin de la guerra en Siria es una necesidad absoluta.

Asimismo, debemos rechazar todos los intentos de legitimar el rgimen de al Assad, y debemos oponernos a todos los acuerdos que le permitan desempear algn papel en el futuro del pas. Un cheque en blanco entregado a al Assad hoy alentar los futuros intentos de otros estados despticos y autoritarios de aplastar a sus poblaciones si stas se rebelan.

Tambin debemos garantizar los derechos de la poblacin civil dentro de Siria, particularmente prevenir ms desplazamientos forzados y garantizar los derechos de los refugiados (derecho de retorno, derecho a compensaciones financieras en caso de destruccin de sus casas, justicia por las prdidas de sus familiares, etc.).

Assad y sus diversos socios en el rgimen deben rendir cuentas por sus crmenes. Lo mismo ocurre con las fuerzas fundamentalistas islmicas y yihadistas y otros grupos armados.

Necesitamos apoyar a los actores y movimientos democrticos y progresistas contra ambos lados de la contrarrevolucin: el rgimen y sus oponentes fundamentalistas islmicos.

Tenemos que construir un frente unido basado en los objetivos iniciales de la revolucin: democracia, justicia social e igualdad, diciendo no al sectarismo y no al racismo.

Por supuesto, necesitamos oponernos a todos los actores imperialistas y autoritarios que intervienen en Siria.

En sus propios pases, los izquierdistas a nivel internacional tambin deben luchar:

- por la apertura de fronteras a los inmigrantes y refugiados y contra la construccin de muros o la transformacin de Europa, por ejemplo, en una fortaleza que convertira el Mar Mediterrneo en un cementerio para migrantes.

- contra todas las formas de islamofobia y racismo.

- contra toda cooperacin de los estados occidentales con los regmenes despticos y el apartheid, el estado colonial y racista de Israel (en este ltimo caso, apoyar las campaas de BDS).

- contra ms polticas de "seguridad" y antidemocrticas promovidas en nombre de "la guerra contra el terrorismo".

Debemos dejar en claro que la impunidad otorgada a los continuos crmenes asesinos del rgimen desptico de Assad, con la ayuda y/o la complicidad de las potencias imperialistas internacionales, alienta a otros dictadores y regmenes autoritarios a reprimir violentamente a su propio pueblo. Esto tambin es parte de una tendencia global internacional de autoritarismo presente en todo el mundo, incluso entre las democracias liberales en los pases occidentales, con el avance y la profundizacin del neoliberalismo.


Fuente original: http://www.vientosur.info/spip.php?article13781



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