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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2018

Dilogo con David Ballester, autor de Vides truncades. Repressi, vctimes i impunitat a Catalunya (1964-1980) (PUV, 2018)
"Entre noviembre de 1975 y la llegada al gobierno de los socialistas murieron 105 ciudadanos vctimas del 'gatillo fcil' de los cuerpos policiales"

Xavier Casals
LQSomos

Xavier Casals entrevista para su blog a David Ballester, que ha publicado la historia de 20 vctimas mortales de la violencia institucional y parainstitucional entre finales del franquismo y los inicios de la transicin


Su nuevo trabajo se titula: Vides truncades. Repressi, vctimes i impunitat a Catalunya (1964-1980) (PUV, 2018). Ballester (Barcelona, 1960) es doctor en historia y profesor en la UAB y el Institut de Seguretat Pblica de Catalunya. Ha publicado diversos estudios sobre la historia del socialismo cataln, pero tambin ha abordado el franquismo y la Transicin en Temps damnistia y El triomf de la memria. La manifestaci de l11 de setembre de 1977.

El libro reconstruye una veintena de casos poco conocidos de muertes causadas por violencia institucional que han quedado relegadas a un segundo plano en las crnicas polticas y que, en algunos casos, nada tuvieron que ver con al poltica. En este sentido, es una aportacin de inters, ya que en el perodo que analiza su obra este tipo de violencia suele ser considerada poco relevante. Por nuestra parte, le agradecemos que haya aceptado contestar las preguntas para nuestras lectoras y lectores.

Por qu ha escogido un perodo de anlisis a caballo del franquismo y el fin de la Transicin (1964-1980)?

Las fechas me fueron definidas por el primer y ltimo de los casos tratados de forma monogrfica en el libro. Las mismas se adecuaban a mi idea de poner de manifiesto que ni el tardofranquismo fue una poca de autoritarismo light, ni la Transicin fue ese producto edulcorado y mitificado que desde determinados mbitos y de forma claramente manipuladora e interesada se intenta vender.

De la veintena de casos analizados cules considera ms ilustrativos de la violencia poltica de fines del franquismo?

Es difcil hacer matizaciones ante tanta brutalidad e impunidad. El caso de Llus Benito es extraordinariamente complejo a pesar de su simple trama: una discusin banal con un taxista, aparece un polica de paisano, todos a comisariay al cabo de unas pocas horas, un empleado de banca, padre de dos nias pequeas, era ingresado en un centro psiquitrico con un golpe en la cabeza, hecho con un objeto duro y flexible (hacen falta ms datos.?). Cuando fue llevado a un centro hospitalario ya era demasiado tarde y morira pocos das despus. Sus hijas no averiguaron la verdad de un hecho acaecido en 1964 hasta el 2012!

Otro caso que tampoco puede dejar indiferente a nadie es la muerte del militante del PCE (m-l) Cipriano Martos en Reus. La Guardia Civil le oblig a injerir una botella de cido sulfrico, que le provoc heridas irreversibles en el estmago. Cuando su madre lleg a Reus al ser avisada de los hechos, los guardias no le dejaron acercarse a su hijo, siendo apartada por los benemritos a puntapis.

Y de la Transicin?

En esta etapa, las cifras que emanan del anlisis de la prctica del gatillo fcil por parte de los diferentes cuerpos policiales, son de una gran contundencia. Entendemos por gatillo fcil la utilizacin abusiva de las armas de fuego por parte de miembros de los cuerpos de seguridad, ya fuera estando de servicio, o bien, francos del mismo. Casi la mitad de las vctimas por este motivo se produjeron en controles de carretera, y una cuarta parte en el curso de rias entre un polica y un civil, normalmente en el marco de lugares de ocio y a altas horas de la noche.

En toda Espaa fallecieron 105 ciudadanos por este motivo entre noviembre de 1975 y la llegada al gobierno de los socialistas. En el libro, por ejemplo, trato el caso de tres jvenes (entre los tres no sumaban ni 70 aos) que fueron vctimas de la Guardia Civil en tres localidades del interior de Catalua donde no exista ninguna conflictividad poltica ni social. Con motivos bien absurdos se poda perder la vida en aquellos aos.

Los casos de Adolfo Brcena y Roque Peralta, en Hostalric y Sria respectivamente, tuvieron un amplio eco en la sociedad. En un momento de especial politizacin/movilizacin como fueron las fechas inmediatamente anteriores y posteriores a las primeras elecciones democrticas. En cambio, el caso del joven francs Jean Michel Clabeq pas de largo desde el primer momento.

Tambin es ilustrativo de cmo funcionaban determinados estamentos en aquellos aos, el caso de la muerte debido a una paliza de Agustn Rueda en la prisin de Carabanchel, cuando ya se haban realizado las mencionadas elecciones y la aprobacin de la Constitucin ya estaba en el horizonte.

Qu son los vacos de la memoria a los que alude?

Esta frase hace referencia a la nula presencia en determinada historiografa de los protagonistas de Vides truncades. Y, en consecuencia, en la memoria de nuestra sociedad. Incluso me atrevera a afirmar que de forma mayoritaria, las vctimas de la violencia institucional, ya se trate de muertos por la represin policial en el curso de manifestaciones, bien de vctimas del explicitado Gatillo fcil o de torturas en comisaras, cuarteles de la Guardia Civil o prisiones, son marginados del relato. Sus casos son poco estudiados y, en consecuencia, poco conocidos.

El nivel de olvido de estas vctimas es variable, aunque mayoritariamente, al igual que no se ha hecho justicia, tampoco muchos aos despus han conseguido el debido reconocimiento como tales. Algunas han recibido y reciben homenajes, impulsados por familiares y asociaciones memorialsticas, pueden tener una calle, pero mayoritariamente la palabra olvido es la que mejor refleja la situacin en que se encuentran sus respectivas historias.

Los casos que estudia reflejan incidentes aislados o problemas de orden pblico relevantes?

Es evidente que en una dictadura como la Franquista el mantenimiento del orden pblico, que no de la seguridad ciudadana, era uno de sus objetivos fundamentales. A su vez, durante la Transicin, al no producirse la debida depuracin del aparato del Estado, los mismos policas que formaban parte de los cuerpos represivos del Franquismo se convirtieron, de la noche a la maana, en defensores del nuevo orden democrtico. Pero los viejos hbitos constaron mucho de erradicar.

As, si entre 1969 y la muerte del dictador la polica provoc la muerte de 14 ciudadanos en el curso de la represin de manifestaciones, durante la Transicin perderan la vida por el mismo motivo 41 personas. Una cuarta parte de ellos no participaban en las mismas, pero la represin era tan indiscriminada y la polica estaba tan poco preparada, acostumbrada a que con la mera brutalidad ya se conseguan los objetivos represivos. Esta problemtica se enquistara en la naciente democracia.

La llegada del PSOE no comport el cambio profundo de las estructuras policiales (la ley de Martn Villa de 1978, al margen de ser preconstitucional, se limit a la hora de la verdad en un cambio cromtico en los uniformes del gris al marrn- y terminolgico de Polica Armada a Polica Nacional), y la proyectada ley policial no fue aprobada hasta el fin de la legislatura. De forma paralela, decrecieron de forma muy notable las vctimas en manifestaciones y por gatillo fcil (aunque se produjeron todava 22 muertes ms hasta 1987), pero se mantuvo en sus puestos y se promocion a policas responsables de numerosas violaciones de los derechos humanos durante la dictadura y los aos anteriores.

Dej desprotegidas a vctimas del franquismo a Ley de Memoria Histrica?

Se trata de una ley tarda, bienintencionada, pero limitada en sus efectos. El hecho mismo de poner una fecha lmite inadecuada, comport dejar al margen a varias vctimas de la violencia institucional.

Dos ejemplos, que enmarcan perfectamente el contexto en el cual era tratada la memoria histrica en aquellos aos. Marc Muoz, hermano de Gustau Muoz, muerto por un disparo policial en una manifestacin el 11 de septiembre de 1978, al hacerle ver al diputado de CiU encargado de la mencionada ley en la correspondiente comisin de las Cortes, que su hermano quedaba cronolgicamente del mbito de aplicacin de la ley, le contest: Me has de decir tu cuando acab la Transicin?.

El segundo. Cuando Robert Manrique record a la Directora General de Apoyo a las Vctimas del Terrorismo, que las familias de las dos vctimas del atentado fascista, con clara connivencia policial, del 20 de noviembre de 1980 en Cabrera de Mar (los ltimos cronolgicamente tratados en Vides truncades), no haban sido todava localizadas y tenan derecho a una indemnizacin, aquella le contest: Si quieren algo, que lo vengan a pedir.

Es obvio que la adecuacin del aparto policial heredado de la dictadura comport unas graves consecuencias. Que hasta la fecha no ha habido una clara voluntad poltica de reconocer y reparar.

Vides truncades Repressi, vctimes i impunitat a Catalunya (1964-1980)

David Ballester Muoz

Coleccin: HISTRIA I MEMRIA DEL FRANQUISME, 50 ISBN: 978-84-9134-268-7. PUV 2018

Fuente: http://loquesomos.org/dialogo-con-david-ballester/



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