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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2018

Los crmenes del franquismo y su impunidad

Daniel Campione
Rebelin

Intervencin en Foro Debate Los crmenes del franquismo: Impunes en Espaa, denunciados en Argentina. Realizado en Facultad de Filosofa y Letras-UBA, el 4 de mayo de 2018


En primer lugar, saludamos el trabajo de los querellantes argentinos, que se enfrentan a la bsqueda de clausurar la memoria de la Repblica, de la revolucin proletaria y campesina acaecida en la Espaa de 1936, y la criminal represin que se encarg de segar todo el movimiento hacia las transformaciones sociales radicales. La poltica de supresin de la memoria tuvo inicio desde los comienzos de la dictadura de Franco, y despus de su muerte continu con los gobiernos de la transicin espaola, que pergearon una supuesta reconciliacin basada en el olvido, sin excluir en absoluto a los gobiernos socialistas.

Quizs, para comenzar a hablar de la represin bajo la dictadura franquista, convenga transcribir un fragmento escrito por Jos Mara Pemn, uno de sus idelogos:

La guerra, con su luz de fusilera, nos ha abierto los ojos a todos. La idea de turno o juego poltico, ha sido sustituida para siempre, por la idea de exterminio y expulsin, nica salida vlida frente a un enemigo que est haciendo de Espaa un destrozo que jams en la historia nos lo caus ninguna nacin extranjera. 24 de julio de 1936.

Por su parte, el general Emilio Mola, durante la preparacin del alzamiento llam a eliminar sin escrpulos ni vacilacin alguna a todos los que no piensen como nosotros.

La accin represiva del franquismo responde a un plan sistemtico que es puesto en obra desde el mismo alzamiento del 17 de julio de 1936. Escribe Paul Preston: En el caso de los militares rebeldes, el programa de terror y aniquilacin constitua el eje central de su plan y de los preparativos para llevarlo a cabo. Tuvo un propsito de exterminio no circunscripto al campo militar, sino extendido al plano social e ideolgico. Se busc arrasar con los miembros ms activos de las clases subalternas en primer lugar, pero tambin se actu sobre los menos destacados, para sembrar el terror en la generalidad de la poblacin. En muchos casos los considerados marxistas convictos y confesos fueron asesinados sin ms trmite o despus de parodias judiciales. Seguidores menos activos y hasta algunos indiferentes terminaron igual ejecutados o enviados a la crcel o represaliados de diversas maneras. A la crcel con el neutral escribi un periodista falangista. Los familiares eran asimismo represaliados, empezando por las mujeres, en muchos casos viudas de rojos, y los bebs y nios pequeos, que fueron robados por millares.

Se asesina en masa cuando hay una amenaza militar, una seria resistencia contra el avance golpista; pero tambin se lo hace cuando hay poca o ninguna lucha para imponer el alzamiento militar, como en Logroo, Jerez de la Frontera, Pamplona, Valladolid, amplias zonas de Galicia y decenas o centenares de pequeas ciudades, pueblos y aldeas que cayeron inermes frente a los facciosos. Buena parte de los crmenes franquistas durante la guerra civil se produjeron con independencia de las acciones blicas.

Un elemento para entender el carcter de la accin represiva es que en la primera etapa del conflicto todava no se haba configurado una guerra civil propiamente dicha. La resistencia obrera y campesina, junto con militares leales, haba detenido el golpe en buena parte de Espaa, pero el ejrcito de la Repblica haba dejado de existir. As lo analiza Francisco Espinosa Maestre, un experto en las acciones represivas, sobre todo en el sur: salvo excepciones, a un lado hubo fuerzas militares y paramilitares fuera de la ley y al otro la poblacin civil. no estamos ante lo que habitualmente entendemos por una guerra sino simplemente ante un golpe militar, no estamos ante batallas sino ante vulgares matanzas. Recin ser un tiempo despus, en particular cuando se logra configurar una defensa organizada y con armamento y equipo razonable ante el ataque a Madrid, cuando se den los presupuestos de una guerra civil en el sentido estricto del trmino.

A veces se tiende a asimilar la violencia ejercida por fuerzas republicanas con la producida por las fuerzas franquistas. No hay tal cosa, la violencia de los nacionales fue dirigida desde la cspide, se extendi a lo largo de toda la guerra y an despus. Fue una poltica de venganza social, destinada al castigo de quienes haban osado cuestionar el orden social existente. Dios, la familia y la propiedad requeran una reparacin. Desde su punto de vista, al impulso revolucionario de masas inficionadas por el marxismo, caba oponer la espada vengadora de la reaccin.

Una vez terminada la guerra, la poltica de la venganza contina. Se ha estimado que hubo 50.000 ejecutados en la posguerra. La diferencia era que las ejecuciones por bando de guerra o ley de fugas, los paseos que terminaban en tiros en la nuca fueron progresivamente reemplazadas por consejos de guerra, que realizaban verdaderas parodias de juicios en las que la condena sola estar predeterminada, dando lugar a verdaderos asesinatos judiciales. Se aplicaba tambin la ley de responsabilidades polticas, que inculpaba a todos aquello que con actos concretos o pasividad grave se haban opuesto al triunfo del movimiento nacional. En las crceles se hacinaban presos en nmero diez o veinte veces mayor que la capacidad de esas prisiones, muchos millares hacan trabajo esclavo como parte del sistema de redencin de penas por el trabajo, que dio lugar a la versin espaola de los campos.

No hay que olvidar el papel de la Iglesia, a la vez legitimadora y beneficiaria de las polticas de exterminio. La institucin eclesistica vivi una larga poca de felicidad, con una dictadura que la protegi, la cubri de privilegios, defendi sus doctrinas y machac a sus enemigos. (J. Casanova)

Se ha dicho que el conflicto espaol ha sido guerra de clases, de ideologa, de religin, de nacionalidades. Fue todo eso, pero hay que prestar mucha atencin al primero de los trminos. Propietarios rurales y patrones de fbrica se vengaban de quienes haban puesto en duda su derecho de propiedad y sus privilegios, lo que constitua una falta imperdonable, de la que haba que impedir la menor posibilidad de que se repitiera.

El triunfo franquista proyecta su sombra hasta el da de hoy. Espaa ha vuelto a ser una monarqua, y no cualquiera: La que instaur el propio Caudillo poniendo al frente a un prncipe escogido por l y educado bajo su tutela. Son herederos de Franco los que hoy gobiernan Espaa, por medio de un partido que fue conformado por dirigentes de la dictadura, convertidos por conveniencia a los ideales democrticos.

Desde Argentina hacemos votos por una Espaa diferente, en la que el poder salga de una vez de manos de quines, en ms de un sentido, herederos de Franco y pueda constituirse un efectivo poder popular, al modo que soaron los mejores luchadores de la Repblica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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