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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2018

Cmo Ciudad del Cabo se ha salvado de quedarse sin agua

Krista Mahr
El diario/The Guardian


- El Gobierno anunci que cuando los niveles de agua potable estuvieran bajo mnimos, cortara el agua en la ciudad surafricana

- El consumo de agua en Ciudad del Cabo descendi de 600 millones de litros diarios a mediados de 2017 a 507 millones de litros diarios a finales de abril

- "Fue necesario que cundiera el pnico, de lo contrario, el da cero habra sido una realidad"

Residentes hacen cola para recolectar agua potable y para la colada de un grifo comunitario en Ciudad del Cabo en Sudfrica EFE

A finales del ao pasado, el Gobierno sudafricano se enfrent a la posibilidad de que la mayor ciudad del pas se quedara sin agua y apost por una medida sin precedentes.

El Gobierno anunci el "da cero". Decidi que cuando los niveles de la presa estuvieran bajo mnimos, cortara el agua en Ciudad del Cabo y los residentes tendran que desplazarse hasta puntos de recogida de agua.

Esta visin apocalptica provoc el pnico y que empezara a aprovisionarse de agua. Tambin provoc una cada en las reservas tursticas y volvi a aflorar el miedo a posibles disturbios.

Sin embargo, tuvo otro efecto: funcion. Esta campaa consigui que los ciudadanos reaccionaran, tras aos de intentarse convencer sin xito a los residentes de que ahorraran agua. Se limit (lmite que todava est vigente) el consumo diario de agua a 50 litros por persona (en 2016, el consumo medio diario de agua por persona en California fue de 321 litros). Los hogares que superan el lmite permitido se enfrentan a fuertes multas o a que les instalen en casa un medidor que corta el agua cuando llegan al tope mximo.

Los residentes de Ciudad del Cabo empezaron a ducharse dentro de cubos, con los que retienen el agua para reutilizarla ms tarde. Tambin empezaron a reciclar el agua de la lavadora y a tirar de la cadena del inodoro una sola vez al da.

"Durante meses, en un momento en el que era muy necesario que se hablara sobre la necesidad de ahorrar agua, no se habl de otra cosa en Ciudad del Cabo", explica Priya Reddy, directora de comunicacin de la ciudad. "No era una solucin bonita, pero no era un problema bonito".

El consumo de agua en Ciudad del Cabo descendi de 600 millones de litros diarios a mediados de 2017 a 507 millones de litros diarios a finales de abril. Si bien todava no se ha alcanzado el objetivo de 450 millones de litros diarios, Reddy seala que se ha hecho de la nica manera posible: "Fue necesario que cundiera el pnico, de lo contrario, el da cero habra sido una realidad".

El agua no es ilimitada

"La campaa de da cero nos hizo reflexionar sobre el consumo de agua", indica Sue Fox tras coger varios litros de agua potable para su hogar de un manantial natural de Newlands, una zona lujosa de la ciudad: "Nunca ms volveremos a pensar que el agua es un recurso del que siempre dispondremos".

En un contexto de calentamiento global, las ciudades tendrn que dilucidar cmo sacar el mximo partido del agua disponible. La provincia de Western Cape ha abordado el problema de la crisis del agua desde distintos frentes; desde impulsar innovaciones agrcolas a reducir el consumo de agua o diversificar las fuentes de suministro. Podra convertirse en un ejemplo a seguir por ciudades que, como Ciudad del Cabo, ven cmo sus presas se estn quedando vacas.

"En nuestro caso, hemos sobrepasado los lmites", seala el teniente de alcalde Ian Neilson, que lidera la respuesta de la ciudad a la crisis: "Millones de personas han respondido a nuestra llamada de alerta, literalmente millones".

Sin embargo, no todo son noticias positivas sobre novedosas iniciativas, responsabilidad y altruismo. Segn algunas estimaciones, los agricultores de la zona afectada por la sequa han tenido que abandonar hasta una cuarta parte de sus cultivos, y se han perdido decenas de miles de puestos de trabajo del sector agrcola.

"Esto es lo que ms me deprime", lamenta Derick mientras seala con el dedo una larga hilera de rboles resecos en su huerto de manzanos. Estos rboles en la Granja de Esperanto producen manzanas Pink Lady, una variedad muy demandada que se exporta a miles de kilmetros, al Reino Unido y Europa. No se han regado desde hace meses.

La Granja de Esperanto es una de las cientos de granjas frutcolas de la provincia sudafricana de Western Cape que han tenido que superar la sequa con creatividad. A pesar de que en octubre pasado las presas de Esperanto solo tenan una capacidad del 28%, la mayora de sus huertos han tenido ms suerte que los manzanos gracias a los sistemas de riego nocturno, y a otro que permite crear una capa y concentrar agua alrededor de las races de los rboles.

La produccin ha cado, pero todava podra caer mucho ms.

Van Zyl indica que encontrar la forma de gestionar las granjas con menos agua es lo habitual en estos momentos. Incluso si la prxima temporada de lluvias pusiera fin a la sequa, y esto est por ver, el cambio climtico traer consigo una subida de las temperaturas. "No vamos a tener ms agua, nos tendremos que apaar con lo que hay", afirma.