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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2018

El partido orgnico, la organizacin del partido y el nuevo sujeto poltico

Manolo Monereo
Cuarto Poder


Para Enrique Santiago, por lo vivido y lo por vivir.


En una de mis ltimas conversaciones con el maestro Pietro Ingrao estuvimos comentando temas partidarios y, especficamente, la vieja y nueva cuestin de la organizacin poltica de los trabajadores. Recuerdo la memoria es siempre selectiva- dos cuestiones que me impactaron mucho. La primera tena que ver con lo que l llamaba la ley del nmero y la segunda, sobre fracciones y corrientes en el partido poltico. Lo que quera decir con la ley del nmero me dijo que lo aprendi de Togliatti- era que organizaciones pequeas tienden a tener, tambin, ideas y proyectos pequeos. La verdad es que esto me molest,  como si el ser pequea una organizacin dependiera de la voluntad de sus dirigentes y militantes ; me pareci injusto.

Con una irnica sonrisa me explic que l no pretenda valorar ni los sacrificios ni los enormes esfuerzos que organizaciones como IU hacan para ser mayoritarias. Simplemente que era como un pez que se muerde la cola. ramos pequeos, tenamos enormes dificultades para generar polticas mayoritarias con voluntad de gobierno y de poder. La forma-organizacin, la relacin y los vnculos con la clase trabajadora y el tipo de direccin poltica difcilmente podran dotarse de una estrategia que convirtiera a este tipo de fuerzas en algo ms de un ncleo de resistencia y propaganda. No me convenci del todo.

En el otro asunto, Ingrao fue ms claro y convincente. El argumento podra explicarse as: en un partido de masas, inevitablemente, hay corrientes y negarlas sera como intentar ponerle puertas al campo. Sin embargo, distingua estas de las fracciones. El viejo dirigente comunista italiano me lo repiti con rotundidad: l as fracciones implican el reinado de los jefes, matan el debate partidario, lesionan la democracia interna e impiden trenzar vnculos y relaciones duraderas con las clases trabajadoras. Al final, son la va previa a crisis permanentes y hacen imposible la unidad de accin.

Las elecciones de junio de 2016 pusieron de manifiesto la relacin entre el partido electoral y el partido orgnico . El bloque social de oposicin desde su radical pluralidad y su heterogeneidad cultural- encontr en Unidos Podemos el contenedor de demandas, aspiraciones y necesidades de la quinta parte del electorado. Es bueno, antes de continuar, insistir en que  un sector del bloque de oposicin, por distintas razones, no vot, sinti miedo, vrtigo de darle el gobierno a una fuerza como UP . En lo fundamental, ese bloque electoral sigue siendo amplio y, de una u otra forma, contina apostando por UP, a veces a pesar de nosotros mismos.

La relacin entre bloque social-electoral y organizacin partidaria es compleja, cambia con el tiempo y unas veces es ms estrecha y otras ms lejana. Se puede decir que vivimos en un estado de crisis de representacin permanente donde la fidelidad del voto no es demasiado alta, las percepciones sociales cambian rpidamente y lo viejo y lo nuevo se entrelazan, a veces, confusamente. A mi juicio, hay un tema que siempre se olvida: el problema de la organizacin. UP tiene muchos votos y poca organizacin. Se podra decir que una cosa y otra van por separado hasta el punto que se acaba haciendo del vicio virtud, despreciando los problemas organizativos de la poltica, de toda poltica. No es posible mantener el voto actual de UP si no se desarrolla la organizacin partidaria por abajo, si no se profundizan los vnculos con la base electoral y social, si no se buscan nuevas relaciones entre los cargos municipales y las asambleas locales. En definitiva, la volatilidad del voto refleja tambin carencias organizativas de mucho calado.

Lo peor es no tomarse estos problemas en serio. Crear organizacin, fomentar su pluralidad y sus engarces sociales tiene el inconveniente de que se puede perder el control sobre un partido que tiene mucho poder que repartir y que hace muchas veces de las dinmicas fraccionales su modo normal de funcionamiento. La clave, insisto, es construir un nuevo sujeto poltico que organice UP por abajo, en medio y por arriba. Sin esto, difcilmente seremos alternativa y, lo que es peor, podemos entrar en una fase de retrocesos electorales significativa. La organizacin es poltica; la poltica es organizacin. Lo que tenemos que aprender es a construir una forma-partido a la altura de los desafos del presente, de una sociedad que cambia aceleradamente y que requiere formas distintas de organizar la poltica. Sin subjetividad poltica organizada, sin organizaciones basadas en el trabajo voluntario, articuladas con el territorio y el sector, que fomenten el altruismo y el compromiso, no podremos cambiar la sociedad y el poder. Se me dir que la cuestin es difcil, claro que s; pero es un problema ineludible para una fuerza poltica que tiene un proyecto de emancipacin. Hay ejemplos que ayudan a comprender estos fenmenos como los operados el Partido Laborista britnico, las formas de organizacin que ha venido desarrollando Bernie Sanders o la Francia Insumisa en sus intentos de utilizar el mtodo Alinsky.

He venido defendiendo la idea de unos estados generales por la alternativa y sigo en ello. La unidad es un proceso que va de menos a ms, que no est garantizada y que exige tenacidad y prudencia. Un asunto clave es el mtodo del consenso como instrumento para dar los primeros pasos hacia la unidad. Todo tiene sus contradicciones. Ninguna fuerza poltica, pequea o grande, aceptar un mtodo que le condene a no tener representacin o que sta sea insignificante. El consenso hay que verlo como un medio que protege a las minoras sin sofocar formas de democracia directa y de representacin proporcional. Unidad implica tensin. Dnde est la clave? En crear comits unitarios en la base que llamen a la ciudadana a implicarse en la lucha social y electoral ms all de la suma de los partidos existentes en UP. Se fomenta la unidad para ser ms, para vertebrar la alternativa poltica y, sobre todo, fortalecer nuestros vnculos sociales.

Un tema inevitable que siempre generar conflictos y problemas variados es la necesidad de un equipo dirigente comn. Unidos Podemos necesita urgentemente dar seales inequvocas de solvencia, transmitir confianza a los afiliados y afiliadas y demostrar en los hechos que se va en serio y que hay coherencia entre lo que hacemos y lo que decimos. Paciencia, divisin del trabajo, responsabilidad individual y direccin colectiva. Este sera el mtodo para ir construyendo con nuestras gentes una direccin a la altura de una tarea histrica impostergable.

Fuente: https://www.cuartopoder.es/analisis/2018/05/05/el-partido-organico-la-organizacion-del-partido-y-el-nuevo-sujeto-politico/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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