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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2018

Agroqumicos y Antropoceno. Ms all de la primavera silenciosa, la noche silenciosa

Mireia Llorente
Ecologistas en accin


Estamos en el Antropoceno, experimentando la que probablemente est siendo la sexta extincin masiva del planeta y la primera causada por una nica especie: el ser humano. En este proceso, los qumicos de sntesis y en concreto los pesticidas, estn jugando un papel fundamental. En la actualidad, se aplican de forma directa sobre campos y alimentos 2.300 millones de kg de pesticidas al ao, cantidad que aumenta anualmente desde hace 75 aos.

Ya en 1962, Rachel Carson advirti en su obra Primavera silenciosa de que el declive de pjaros (y con ellos de su canto), provocado por la bioacumulacin de pesticidas a lo largo de la cadena trfica, era una advertencia del colapso ambiental y de que la salud humana estaba intrincadamente ligada a la salud del medio. Fue este libro el primero en describir los impactos ambientales del creciente uso de pesticidas, pero las tasas de extincin han seguido aumentando desde entonces de forma continuada.

Ilustracin: Ana Surez.

Los anfibios, una clase vertebrada que sobrevivi a las ltimas cuatro extinciones masivas, hoy tienen un 70 % de sus especies en amenaza de extincin en todo el mundo (de ah nuestra noche silenciosa). Aunque la prdida de hbitat es seguramente la causa ms directa de la prdida de anfibios, los contaminantes ambientales, especialmente los pesticidas, son factores claves de esta disminucin.

Historia de los pesticidas

La agricultura ha formado parte de la civilizacin desde hace 10.000 aos. Y, aunque se llevan utilizando sustancias pesticidas basadas en compuestos inorgnicos o en extractos de plantas desde hace 4500 aos, no es hasta despus de la Segunda Guerra Mundial cuando empiezan a utilizarse los pesticidas sintticos, algunos tan tristemente conocidos por sus graves impactos ambientales como el DDT o el herbicida 2,4-D. Tras la guerra, los mtodos de produccin de nitrgeno para la fabricacin de explosivos se adaptaron para la produccin de fertilizantes en agricultura. Los insecticidas utilizados para combatir insectos portadores de enfermedades se adaptaron para el control de plagas agrcolas.

Los herbicidas utilizados como defoliantes para destruir los suministros de comida y el refugio de la resistencia se modificaron para combatir las malas hierbas. Desde entonces, el uso de estos txicos en agricultura ha ido incrementando hasta los actuales 2.300 millones de kg anuales. La presencia de pesticidas es actualmente ubicua. Transportados por el agua, por el aire, en las cadenas trficas y por los animales migratorios, se puede encontrar pesticidas en las reservas de agua potable, en la atmsfera, en los suelos e incluso en la cima de las montaas o en reas muy remotas del rtico. La exposicin generalizada a los agroqumicos ha alterado los paisajes y ecosistemas alrededor de todo el mundo.

Impactos de los pesticidas

Se han descrito diversos impactos directos de los pesticidas en organismos no objectivo como, por ejemplo, los efectos txicos del maz BT (modificado genticamente para producir toxinas) en la poblacin de mariposa monarca o de insecticidas neonicotinoides en las abejas. Pero la situacin se agraba ante las evidencias de que, incluso las concentraciones bajas de algunos de estos txicos (consideradas anteriormente como no txicas), pueden tener un impacto sobre la salud, la fisiologa, la reproduccin y el desarrollo debido a sus efectos como disruptores endocrinos. Esto sucede a travs de una serie de mecanismos que incluyen la alteracin de la produccin hormonal, variaciones en su vida media o en los receptores hormonales.

Por ejemplo, el DDT se ha correlacionado en distintos animales con la afeminacin de machos en el desarrollo o durante la edad adulta y, en seres humanos, con la aparicin del cncer de mama o alteraciones del funcionamiento normal de la tiroides con efectos en el crecimiento, metabolismo y desarrollo y funcin neuronal. Histricamente, haba una falsa sensacin de seguridad por la asuncin de que los herbicidas no afectaban a animales. Se ha demostrado que esta asuncin es falsa. Por ejemplo, el herbicida atrazina es daino para peces, anfibios, reptiles, pjaros y mamferos debido a su potente efecto como disruptor hormonal.

En humanos, la atrazina tambin est implicada en defectos de nacimiento como hipospadias, criptorquidismo y micropene. El glifosato, actualmente el herbicida ms utilizado del mundo, en 2015 se catalog como probable cancergeno y se describieron distintos efectos como disruptor hormonal. Est probado que el glifosato altera la estructura de los ovarios, tiene efectos adversos en la produccin de esperma, causa un descenso en la fertilidad masculina y un descenso en la testosterona. Adems estimula las clulas de cncer de mama a travs de alteracin de los receptores de estrgenos.

Persistencia, bioacumulacin y biomagnificacin

El gran volumen de pesticidas producidos y utilizados cada ao es an ms preocupante si reflexionamos sobre su persistencia en el medio ambiente. El DDT y sus residuos de transformacin persisten en el medio, en animales y en humanos durante dcadas. Algo similar ocurre con los tres herbicidas ms populares (glifosato, atrazina y 2,4-D). Aunque la vida media de la degradacin va de unas semanas a meses, los metabolitos de su degradacin, pueden persistir durante dcades con actividad toxicolgicas similar o diferente. Los pesticidas y sus residuos, se bioacumulan en tejidos animales y se biomagnifican a travs de las redes alimentarias.

Debido a este fenmeno en la actualidad hay residuos de pesticidas en todos los organismos de mayor tamao de la tierra. Adems los pesticidas pueden transmitirse a las cras a travs de la placenta y de la leche materna. Tambin puede encontrarse en la clara de huevo de pjaros, reptiles y peces.

Aparicin de resistencias

Los pesticidas tambin pueden alterar la estructura gentica de los organismos. Esto hace que una de las consecuencias del uso masivo de pesticidas sea la aparicin de resistencias. De hecho, de las 25 plagas de insectos actualmente ms dainas en agricultura, 17 son resistentes a insecticidas. Histricamente, la respuesta ala resistencia de los insecticidas consista en aplicar ms qumicos y con ms frecuencia, acelerando as la evolucin de la resistencia. De la misma manera, el uso intenso de herbicidas en agricultura ha llevado a la evolucin de plantas adventicias resistentes.

El registro ms antiguo de resistencia a herbicidas data de 1957, cuando se descubrieron zanahorias resistentes al 2,4-D. Para 2013, se haban descrito ms de 400 hierbas resistentes, incluyendo muchas con resistencia a mltiples.

El futuro y las soluciones

Muchos de los plaguicidas utilizados son retirados tras comprobarse su elevada toxicidad despus de aos de utilizacin. El uso masivo de pesticidas se ha basado en ideas predominantes hasta la dcada de los 60 que confiaban en la capacidad ilimitada de autodepuracin de la Tierra. Estas ideas son, a da de hoy, inaceptable y el desarrollo de nuevos modelos agrarios agroecolgicos que minimicen o eliminen el uso de productos qumicos de sntesis es necesario y urgente.

Cada vez se extienden y demandan ms, alternativas de produccin ecolgicamente sostenibles y socialmente justas de manera que la superficie dedicada al cultivo ecolgico, libre de pesticidas de sntesis, no ha dejado de crecer en los ltimos aos.

En 2017, bajo el paraguas de la Iniciativa Ciudadana Europea Stop-Glifosato, se recogieron ms de 1,3 millones de firmas en tan solo cinco meses demandando a la Comisin Europea la prohibicin del glifosato, la reforma del procedimiento de aprobacin de nuevos pesticidas y el establecimiento de objetivos de reduccin del empleo de pesticidas de carcter vinculante en toda la UE.

A pesar de la contundente demanda ciudadana, la CE ignor la peticin renovando la licencia de uso de glifosato 5 aos ms. Esto pone de relieve la dificultad desde la ciudadana y los movimientos sociales de enfrentar polticamente las presiones ejercidas por las grandes corporaciones implicadas en el mercado de los agroqumicos pero tambin pone de manifiesto la necesidad de seguir movilizndonos al respecto tanto desde el apoyo a formas de produccin agroecolgicas como desde la defensa directa de nuestro derecho a vivir en un medio ambiente saludable.

Mireia Llorente. rea de Agroecologa, Soberana alimentaria y Mundo rural de Ecologistas en Accin.

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=94192



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