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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2018

Nacional-Catolicismo & Machismo
La memoria histrica sobre el machismo

Ana I. Bernal Trivio
www.publico.es

Sobre los mandatos de gnero en la Espaa de los aos 50 y 60 y su parecido con los mandatos actuales.


Si l siente la necesidad de dormir, que as sea, no le presiones o estimules. Si tu marido requiere la unin, entonces accede humildemente, teniendo en cuenta que su satisfaccin es ms importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeo gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prcticas sexuales inusuales, s obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueo profundo, as que acomdate la ropa, refrscate y aplcate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que l por la maana. Esto te permitir tener lista una taza de caf para cuando se despierte.

As eran los mandatos de gnero que las mujeres espaolas reciban en 1958. Este es parte de un texto de la Seccin Femenina impuesta por el franquismo. Detrs de tanta palabra, hablando de forma coloquial, el mensaje que reciba la mujer era el siguiente: si tienes ganas pero l est cansado, resptalo. Pero si la cansada eres t, y l tiene ganas de sexo, te aguantas y cumple sus rdenes. Si no quieres es igual, hazlo, y cuidado de decir que te ha violado. Si tienes que fingir, finge. Y si quiere experimentar contigo como una mueca hinchable en una pelcula porno, djate usar. No tienes voz, no tienes opinin, no tienes deseo propio, no eres nada. Solo una cosa, un figurn, un maniqu. Una especie de robot a servicio de tu esposo.

Algunas personas preguntarn a qu viene sacar ahora la Seccin Femenina, pero pueden comprobar que la interpretacin de aquel texto, 60 aos despus, no dista mucho de lo que estos ltimos das hemos visto en prensa y redes respecto a lo que se espera de la mujer en el sexo. Tampoco dista mucho de lo que piensan los incel, misginos que atentan porque no tienen sexo e incluso solicitan que el Estado proporcione mujeres a su disposicin. Otras dirn que para qu recupero esto del franquismo, como si fuese algo lejansimo, pero no lo es. Yo tengo una madre que recordaba a menudo a la Seccin Femenina a diario.

Y que, aunque me dice que fue la mayor prdida de tiempo, la amold para ser una mujer dedicada a la casa. Y de hecho, hace poco, al volver de las quimioterapias, nadie la lograba apartar de la cocina o cualquier otra tarea del hogar. Convencerla de que no es su obligacin, sino la de toda la familia, cuesta trabajo. Esto que deca el franquismo no nos queda tan lejos a las mujeres de mi generacin.

No puedo evitar acordarme estos das de mi ta, que ya no est. Feminista convencida, me lea algunas de las ideas de aquella Seccin Femenina en mi adolescencia. Supongo que, por ser tan cercanas, por haberlas escuchado tragndose su rebelda, quera ayudar a sus sobrinas a ser todo lo libres e independientes que pudiesen. Porque aunque yo ya nac sin franquismo, su forma de pensar y de razonar se quedaron instaladas en muchas mujeres y hombres por toda Espaa. Y porque, an en democracia, la propia web de la Fundacin Francisco Franco indica que aquellos valores de la Seccin Femenina fueron salvaguardados () con gran dignidad por la Asociacin Nueva Andadura, que no finaliz su actividad hasta 2008.

S, hace apenas 10 aos. Tampoco se poda esperar otra cosa de un franquismo cuyos responsables violaron y maltrataron a mujeres presas, con sus cabezas rapadas e ingiriendo aceite de ricino para machacarlas con humillacin. Las mismas que fueron castigadas por rojas, por libres y por transgredir en la Segunda Repblica el papel de mujer de su casa que impondra la dictadura. De ah la anulacin de su derecho al voto o al divorcio que tanto haba costado a las republicanas conseguir. Qu hubiese sido de todas nosotras de no haber existido el franquismo? Qu hubiese sido de Espaa si todas aquellas mujeres que daban paso a ms libertad, entre el patriarcado de hace siglos, no hubiesen acabado asesinadas o exiliadas?.

A veces me pregunto qu hubiese llegado a ser de mi madre, de mis vecinas, de mi ta, si en su vida esa dictadura no las hubiese condicionado tanto. Ese patriarcado nacional catlico que catalogaba como mujer reproductora, mujer de sus hijos, mujer madre de la patria, mujer del hogar, mujer de la familia. Esa pieza clave para el desarrollo y pervivencia de la nacin por encima de todo, donde la libertad sexual femenina quedaba restringida a las rdenes del Estado. Ya fuese sin polticas sexuales, anticonceptivas y con mensajes ideolgicos eficaces. Y cmo no, con la complicidad de una iglesia que reforzaba la culpa y la represin en ellas. Repaso por encima algunas de las frases de aquella Seccin Femenina, que era imprescindible cursar para optar a un trabajo.

Aquella de la que mi madre recuerda las clases de corte y confeccin que odiaba. Y me encuentro con ideas que me rebelan por dentro: Su duro da de trabajo quiz necesite de un poco de nimo y uno de tus deberes es proporcionrselo, Deja hablar a l primero. Recuerda que sus temas de conversacin son ms importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde o si sale a cenar o a otros lugares de diversin sin ti, No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad, Anima a tu marido a poner en prctica sus aficiones e intereses y srvele de apoyo sin ser excesivamente insistente.

Parecera broma y dara risa todo esto sino fuera porque fue real, porque cientos de revistas y libros con estos mensajes fueron aprendidos por miles de mujeres en este pas, a las que anulaban como sujetos. Podra dar igual esto de la Seccin Femenina sino fuera porque hoy, en 2018, hay gente que piensa igual, que las mujeres somos cosas a merced y servicio, disponibles a sus deseos, que los nuestros no cuentan.

Hoy, en 2018, pervive una justicia que trata a la mujer de forma muy parecida a aquellos textos que mostraban la deshumanizacin de nuestro cuerpo, el descrdito de nuestra palabra, dejarnos en segundo lugar o responsabilizarnos de lo que no es nuestra culpa. A veces hay que tirar de la raz, pero ver lo podridas que estn.

Conviene tener memoria histrica sobre el machismo. Saber quines heredaron aquellos ideales para identificarlos incluso detrs de productos edulcorados y de consignas progres. Saber de dnde venimos las mujeres y hacia dnde vamos.

Porque fueron, somos. Porque somos, sern.


Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/13523/la-memoria-historica-sobre-el-machismo/


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