Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2018

Imperios combatientes
La crisis de la UE, irreversible o reconducible?

Rafael Poch de Feliu
Ctxt

Los movimientos geostratgicos y proteccionistas de las grandes potencias colocan a una Europa balcanizada en una situacin de debilidad extrema


I- Sobre el contexto

Con 500 millones de habitantes y representando el 25% del PIB global, la Unin Europea no puede ser abordada como si se tratara de un pas, sino que debe serlo como lo que es: una parte del mundo. As que para abordar su crisis hay que situarla primero en el momento general del mundo. Ese momento mundial contiene dos tendencias muy relacionadas; 1) El paso a la multipolaridad que ahora vivimos, lleno de tensiones blicas, y 2) Las enmiendas a la globalizacin actualmente en curso.

Sobre lo primero, venimos de una realidad bipolar, la de la guerra fra, inquietante pero relativamente estable. Hemos pasado por el desastroso intermedio del ensayo de una hegemona en solitario de Estados Unidos (desde Afganistn a Libia, pasando por Iraq) y nos dirigimos hacia una situacin de multipolaridad, a un mundo con diversos centros de poder.

Este cambio en la correlacin de fuerzas afecta a la globalizacin, tal como ha sido entendida en los ltimos 30 aos, y as entramos en lo segundo.

La globalizacin del libre cambio va bien cuando se es el ms fuerte. Por eso durante mucho tiempo ese concepto fue una especie de seudnimo del dominio mundial de Estados Unidos. Ahora el marco ha cambiado.

Algunos emergentes (China es el caso ms flagrante) han realizado la proeza de fortalecerse jugando hbilmente en esa globalizacin que era el terreno de juego creado por Occidente contra el mundo en desarrollo (un occidente entendido como la trada de Samir Amin; Estados Unidos+EU+Japn). Adems, aunque ese Occidente siga siendo el ms fuerte en todos los terrenos (econmico, militar, industria cultural, meditico) ya no es lo que era: cuando se disearon las actuales instituciones, la economa de EEUU representaba el 40% del PIB mundial y chinos e indios no pesaban casi nada en el mundo. Ahora la economa de Estados Unidos representa el 15%. No es lo mismo.

Por eso, tanto los EE.UU de Trump como el brexit (los anglosajones) y la Europa del Este estn acometiendo una enmienda a la globalizacin tal como se entenda, un regreso al nfasis en la soberana nacional y el proteccionismo: a una globalizacin atenta a los intereses nacionales (pro-trade nationalism). Hay que decir que China se meti en la globalizacin ya desde esa enmienda, por lo que hay que considerarla como la verdadera anticipadora de esa mudanza.

Hemos dicho que esas dos tendencias de cambio estn interrelacionadas y sus seales aparecen por doquier:

- Con el Amrica first de Trump y sus nuevos aranceles a la produccin importada.

-Cuando China presiona a Arabia Saud para que le venda su petrleo en yuanes a fin de convertir el yuan en moneda de referencia internacional a partir de este ao, aprovechando que la demanda energtica de Asia Oriental es ms importante para los pases del Golfo que la de Estados Unidos. Todo eso debilita al dlar, an dominante y responsable del 42% de las transacciones generales realizadas en el mundo.

-Con los nuevos desafos al hegemonismo americano/atlantista en Amrica Latina (Mercosur, Alba), ahora algo eclipsados por el golpe de estado en curso en Brasil, la erosin del chavismo en Venezuela, el gobierno de Macri en Argentina y los cambios en Ecuador..., lo que no impide que siga siendo difcil imaginar un regreso al estado de cosas vigente en el subcontinente en los aos setenta.

-En Eurasia, donde por primera vez en treinta aos se ha visto (en Ucrania) una respuesta militar rusa (Crimea, Donbas) al expansionismo occidental, lo que explica, en parte, la demonizacin meditica de Putin mucho ms que cualquiera de sus desmanes autocrticos.

-En el Mar de China Meridional, donde se ven claras actitudes de advertencia ante el pivot to Asia de Estados Unidos (desplazamiento a la zona del grueso de su fuerza aeronaval): China advierte que no se va a dejar acosar por ms que Estados Unidos y Japn utilicen el espantajo norcoreano como excusa para construir y mantener el mismo crculo de hierro que atosiga a Rusia en su entorno. El fortalecimiento del liderazgo de Xi Jingping tiene que ver con eso y no con las simplezas que se dicen sobre el nuevo Mao, ignorando los cambios que la sociedad china ha experimentado desde entonces

-Vemos la sorprendente, arriesgada y de momento exitosa intervencin militar rusa en Siria, que ha impedido una nueva operacin de cambio de rgimen all, sobre el estremecedor panorama de ruinas y matanza en aquel pas. Esa victoria ha eclipsado en gran parte el papel de Estados Unidos en la regin, activando importantes actores regionales (Turqua, Irn) y rompiendo alineamientos como el de Turqua con la OTAN

Todo eso son contracciones del parto de la multipolaridad.

La pregunta que se presenta es la de si esta reconfiguracin, a la vez geopoltica y econmica, desembocar en un nuevo consenso multilateralista-multipolar, en el que los diversos actores mundiales, tradicionales y emergentes, alcanzarn nuevas normas y acuerdos de coexistencia consensuados, o si por el contrario nos dirigimos hacia una dinmica blica de imperios combatientes.

Este me parece que es el contexto que define y sita la crisis de la Unin Europea: 1-su no participacin en el trnsito a la multipolaridad como sujeto autnomo y 2-su mala posicin para las enmiendas a la globalizacin actualmente en curso .

El primer punto no precisa mayor explicacin: la UE no tiene poltica exterior propia. Es una orquesta desafinada (en gran parte por la OTAN) que va a remolque de Estados Unidos, no sin contradicciones (que van a ms: por ejemplo el pleito con el gaseoducto Nord Stream que enfrenta a Alemania y grandes compaas europeas con Trump).

El segundo punto necesita ms detenimiento porque es el que explica mejor la actual espiral desintegradora de la UE.

II. Espiral desintegradora

En su ltima encarnacin, entre 1990 y 2000, la Europa alemana de Maastrich (1992: euro, BCE, primaca del derecho europeo sobre el nacional) fue la locomotora de la globalizacin neoliberal. Representaba la organizacin supranacional ms integrada del mundo. Su diseo fue muy rgido, a la medida del inters nacional de Alemania, de su estrategia exportadora y de su demografa menguante de ancianos rentistas con fondos de pensiones colocados en las burbujas bancarias. Eso explica muchas de las enormes dificultades actuales de la UE, tanto hacia fuera como hacia adentro.

Hacia fuera: ante las enmiendas a la globalizacin para la que fue rgidamente diseada. Hacia adentro: ante toda una serie de pases cuyos intereses nacionales son diferentes de los alemanes y chocan con ellos en el interior de la UE.

Se impone un cambio. Cierta deconstruccin, pero la UE se parece a un vehculo obligado a retroceder para reubicarse pero que carece de marcha atrs. Comparado con cualquiera de los otros actores (EE.UU, China, etc) ese vehculo parece muy mal dotado para las enmiendas a la globalizacin. Cada movimiento que se efecta para adaptarse a la realidad, cerrando fronteras ante la emigracin exterior o restringiendo movimientos y posibilidades laborales en su interior, genera disconformidades y tensiones soberanistas desintegradoras de distinto signo en los estados-nacin.

Nada ms lgico teniendo en cuenta el espectacular encogimiento de las soberanas nacionales de los Estados de la UE que hemos citado en tantas ocasiones:

-Los bancos centrales son independientes, la moneda comn impide ajustes y devaluaciones, los ministerios de economa son meros ejecutores de directivas decididas en la UE, la OMC, el FMI

-El derecho europeo tiene mayor rango que el nacional, pese a carecer de un fundamento democrtico: es legal, pero no legtimo.

-Y la poltica exterior y de defensa viene encuadrada por una estrategia (americana) organizada a travs de la OTAN que es no solo exterior a la nacin, sino a la propia UE.

-Qu le queda a la soberana popular, al sujeto que vota en unas elecciones nacionales? Muy poco. Y encima, esa desposesin ha sido santuarizada, blindada en normas y tratados para hacerla irreversible.

En poca de vacas gordas todo esto no era demasiado problema (aunque en los pases democrticamente ms exigentes y despiertos hubo toda una serie de referndums que cuestionaron aspectos de la construccin: ocho referndums, todos, menos el britnico ignorados), pero la crisis financiera y sus recetas lo cambiaron todo. Cuando de lo que se trata es de cambiar cosas fundamentales, todo se descompone.

Adems la idea europea sufre cierta muerte espiritual. Despus de haber sido atracados en nombre de Europa (rescate bancos, conversin de deuda privada en deuda pblica, drsticos recortes en el estado social) y despus de constatar que no hay soberana en decisiones fundamentales, muchos europeos, incluso los que recibimos fondos de cohesin, miran a la UE con otros ojos. Donde antes se vean ventajas y progresos, ahora se abren paso desventajas y retrocesos. Eso tiene diversas manifestaciones, en el Norte, en el Sur, en el Este y en el Oeste, pero se produce un poco por todas partes; referndums, populismos, avances de la extrema derecha y -ms dbiles- nuevos altermundismos y eurocriticismos de izquierda.

Para impedir, para salir al paso de todo eso, habra que corregir, cuestionar y cambiar las normas de funcionamiento de esta UE neoliberal, que provocan todos esos descontentos, esas involuciones sociales y esos referndums de contestacin, pero:

- Cmo hacerlo si sus tratados fundamentales, se disearon para eso y adems estn blindados (No hay democracia fuera de los tratados europeos, ha dicho Juncker).

-Parece que para cambiar las cosas, la UE, tal como la conocemos, debera negarse a si misma, pero, puede un establishment administrativo no electo, al servicio de los intereses oligrquicos, practicar tal ejercicio desde Bruselas?

-Y si eso no es posible sin la ciudadana, cmo puede intervenir una ciudadana, el pueblo, en el marco europeo, si la ciudadana europea y el pueblo europeo no existen? (existen el pueblo francs, espaol, hngaro, pero no el pueblo europeo)

-Est entonces la respuesta a este embrollo en los Estados es decir all donde hay soberana y elecciones?

-Sera, por tanto, la suma de toda una serie de respuestas ciudadanas estatales la solucin para generar una reforma en profundidad de la UE?

Mientras esas preguntas no se responden, constatamos que la Unin Europea est estancada: no est siendo un factor de la reconfiguracin en curso. No est participando como actor autnomo en ese parto de la multipolaridad que antes describamos. Geopolticamente va a remolque y el gran vector que apunta sugiere que ms bien se dirige y contribuye a un escenario de los imperios combatientes: la Europa de la defensa, con mayor gasto militar (ver las ltimas cifras del SIPRI) y protagonismo intervencionista para garantizar el acceso a recursos disputados y vas comerciales amenazadas

Tampoco est creando enmiendas a la globalizacin desde sus instituciones. Esas enmiendas ocurren desordenada y unilateralmente en los estados nacionales; Polonia no acepta esto, Hungra aquello, Alemania decide en solitario abrirse a los emigrantes y luego decide cerrar sus puertas, los britnicos votan irse, los franceses murmuran, los italianos, los catalanesY todo eso crea conflictos y tensiones de signo desintegrador

que configuran un panorama de cinco brechas que sugiere una

balcanizacin disgregadora:

III) Cinco brechas

1-La brecha del eje franco-alemn (intereses nacionales divergentes han acabado con tal eje. Hay una sumisin de Francia a Alemania a costa de sus intereses nacionales. El Presidente Macron, ltima esperanza, propone ms inversin pblica, ms flexibilidad, presupuesto comn y ministro de finanzas comn, parlamento de la zona eurocosas que Alemania no est dispuesta a conceder, y ahora menos todava con un Bundestag lleno de ultraderechistas. Y ese fracaso era la compensacin ofrecida a los franceses a cambio de destruir su estado social y sus servicios pblicos -entre los mejores del continente- en lnea con las exigencias de la poltica germano-europea.

2-La brecha Norte/Sur entre los Pigs y pases beneficiarios del euro

3-La del brexit. Aqu hay que decir que el propsito de Bruselas de que la salida britnica salga ejemplarmente mal, no est garantizado, pues el Reino Unido es duro de pelar negociar con bro y tiene bazas notables como la city y el vnculo directo con Washington. Por todo ello vale la pena preguntarse qu pasara si al Reino Unido le fueran bien las cosas fuera de la UE y que mensaje lanzar eso a otros pases europeos

4-La Este/oeste (Visegrad, desencanto, nueva dependencia a 25 aos de la emancipacin de la tutela sovitica del antiguo bloque).

5-La brecha regional: No solo Escocia o Catalunya, sino tambin y sobre todo multitud de tensiones nacionales y regionales en los Balcanes y en Europa Central/Oriental: posibles roces de Rumana con Ucrania por la Bukovina, de Hungra con Ucrania por Rutenia, de Hungra con Eslovaquia (por los derechos de la minora magiar) y con Rumania por Transilvania, la tensin blica de Ucrania con Rusia en Donbas y Crimea, la voluntad del norte de Kosovo de unirse a Serbia, de los serbios y croatas de Bosnia por configurar sus propias repblicas, las tensiones en Macedonia... Quin se atrevera en este contexto a abrir la caja de Pndora del derecho a la autodeterminacin en Europa?

La suma de estas cinco brechas producto del estancamiento es una crisis fenomenal Es reconducible o es irreversible? Les adelanto que no voy a responder a la cuestin que da ttulo a este artculo, por simple humildad, pero s dir que, subjetivamente, a m me parece irreversible. Quiz por haber ya presenciado algo impensable: la disolucin de un superestado como era la URSS. Claro que las circunstancias y contextos eran diferentes, pero la impresin en el espectador queda ahNo lo puedo evitar.

Por otro lado, pienso que el vaco no existe. Con la UE estancada, otras frmulas europeas ocuparan su lugar, nuevas asociaciones, etc. Por ah veo un vector reconducible. No creo en un escenario de disolucin, un 8 de diciembre de 1991 en Bruselas (el da en que tres presidentes de repblicas soviticas declararon disuelta la URSS, no me imagino algo as con Alemania, Francia e Italia, por ejemplo), porque la necesidad de organizar vnculos entre los estados europeos permanecer de una u otra forma.

Lo ms probable parece una especie de regreso al consenso entre estados en detrimento de lo supranacional. As lo sugiere el fracaso manifiesto de Macron con sus propsitos federalizantes (presupuesto europeo significativo, ministro de finanzas comn, listas transnacionales en el parlamento europeo, etc.) que Alemania no piensa aceptar. Ah est el manifiesto del 8 de marzo de ocho estados del norte Dinamarca, Holanda, Suecia, Finlandia, Irlanda, Estonia, Lituania y Letonia contra cualquier reforma del euro sobre bases supranacionales: La toma de decisiones debe mantenerse firmemente en las manos de los estados miembros, seala el manifiesto que Alemania ha bendecido...

Pero en cualquier caso, la actual inoperancia de la UE la aparta de los grandes vectores de nuestro tiempo y recuerda a la de un muerto viviente. Eso me hace pensar en el precedente de la Sociedad de Naciones (1918-1946).

La Sociedad de Naciones fue inoperante para los retos de su tiempo; para Abisinia, Libia, la China invadida por Japn, para los sudetes y el Anschluss de Hitler, para la enormidad de la II Guerra Mundial y cuando se disolvi, en 1946, nadie la ech a faltar porque era un cadver. Pero, claro, aquel cadver dio lugar a otro sujeto: la ONU. Esta es la analoga que se me ocurre con la UE que hoy tenemos y que vemos apagarse mientras va perdiendo los trenes del tiempo mundial...

Fuente: http://ctxt.es/es/20180509/Politica/19488/Europa-geostrategia-potencias-debilidad-division.htm



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter