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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2018

Dilemas estratgicos de Unidos Podemos

Manolo Monereo
Cuarto Poder


Nos cuesta trabajo tomar decisiones. Cuando se toman, se tarda en implementarlas y, a menudo, se las deja a un lado. Tengo la impresin de que no nos tomamos demasiado en serio los cambios polticos que se estn produciendo en el pas. Quedan claras, al menos, varias cosas. Primera, que el bipartidismo ha terminado. En segundo lugar, que se consolidan cuatro espacios polticos en permanente lucha y recomposicin. Y en tercer lugar, que a pesar de los pesares, Unidos Podemos sigue teniendo un suelo electoral que oscila entre el 16 y el 18% del voto. Para decirlo pronto y claro: Espaa sigue siendo una excepcin en la Unin Europea, es decir, la izquierda se consolida como un proyecto polticamente viable, arraigado socialmente y capaz de seguir generando, no sin dificultades, esperanza en una parte de la poblacin.

En UE, literalmente, la izquierda est desapareciendo, tanto en su versin socialdemcrata como en las dems tradiciones de las izquierdas. Entendamos bien lo que quiero decir: izquierda siempre habr, de una u otra forma; lo que est desapareciendo es como referente de gobierno y de poder, como alternativa posible a las derechas dominantes. Lo que cada vez ms se da en nuestro continente es tener que elegir entre dos derechas, entre derechas extremas y extremas derechas. Esto se est intentado tambin en Espaa. Para los poderes dominantes, para la trama, lo ptimo sera tener que elegir entre el PP y Ciudadanos, entre dos variantes de las mismas polticas y con capacidad de polarizar el pas consiguiendo que la suma de los dos tenga mayora absoluta en ambas cmaras. De hecho, las encuestas ya dan estas mayoras y la nica eleccin real sera qu fuerza es la que encabezara el gobierno.

Un dato a tener en cuenta es la desaparicin del PSOE como actor poltico fundamental en el pas. De facto, no ejerce como fuerza de oposicin; apenas si es capaz de tener un discurso diferenciado y su presencia en la sociedad es muy dbil. En la prctica, el PSOE hace la poltica de Susana Daz y el discurso supuestamente alternativo de Pedro Snchez ha quedado en nada por ahora. Todo apuntara a que el PSOE se contenta, en este momento, con perder los menos votos posibles por su derecha y acumular el mximo de votos provenientes de Unidos Podemos.

Estamos en una disyuntiva que exige anlisis certeros, tomar decisiones firmes y claras y definir una estrategia a la altura de los desafos del presente. Unidos Podemos debe resolver algunos dilemas que, de una u otra forma, oscurecen su futuro y que lo condenan a indefiniciones que no pueden durar demasiado. El primero est en el origen de la propia formacin: se han cerrado las posibilidades de cambiar el pas? A mi juicio, no. Lo que s parece claro es que el rgimen ha reaccionado con presteza, ha limitado la expansin de Unidos Podemos consiguiendo demonizarla para una parte significativa de la poblacin. Sin embargo, hay un dato nuevo que no estamos valorando suficientemente; me refiero a la emergencia del nacionalismo espaol. Ciudadanos es el que ha sabido liderar esta reaccin y convertirla en un proyecto poltico que he denominado otras veces como nacional constitucionalista. Otro elemento est pasando desapercibido: la recomposicin conservadora de los aparatos e instituciones del Estado. Lo ms caracterstico se est dando en el Poder Judicial; se est autonomizando cada vez ms del gobierno, va por delante de l imponiendo procedimientos y directrices que estn liquidando, de hecho, lo que queda del Estado social y democrtico de Derecho.

El segundo dilema es decidir si Unidos Podemos quiere seguir siendo una fuerza con voluntad de mayora y de gobierno. La metfora de la bicicleta es pertinente, si dejas de pedalear te caes. Una fuerza que tiene en torno a un 20% de apoyo electoral est obligada a plantearse en serio la cuestin del gobierno para la alternativa. No es cierto, como se suele decir, que el peligro que corre Unidos Podemos es convertirse en una Izquierda Unida ms grande. Si UP no es percibida como una fuerza con capacidad de gobierno, puede terminar teniendo una resultados muy parecidos a los de IU en sus momentos ms grises. Con frecuencia se olvida que la sensacin de un cierto fracaso de las elecciones de junio del 2015 no fue tanto porque una parte de IU o de Podemos no votara a la coalicin sino porque mucha gente sinti miedo a que UP pudiera ganar, es decir, buena como fuerza de oposicin, como catalizador social y hasta como referente moral pero con muchas dudas para poder dirigir un pas en crisis y con un futuro problemtico.

La clave sigue siendo la solvencia, UP debe de ser percibida como una fuerza con capacidad para dirigir el pas, con equipos preparados y con habilidad para el manejo de unas instituciones que se han hecho extremadamente complejas. Hablar de programa de gobierno no significa rebajar ste, adaptarse sin ms a lo existente sino aceptar los riesgos que supone gobernar desde una lgica democrtica y alternativa al neoliberalismo. Programa posible, socialmente viable y tcnicamente coherente. El 10% da mucha ms felicidad, permite tener estructuras, convivir apaciblemente con los principios y no tener dilemas morales ni polticos. Es cierto que uno no elige la correlacin de fuerzas, pero podemos cambiarla y tambin ser cambiada por ella. UP est obligada a disputar el gobierno y el poder.

El tercer dilema es coalicin electoral o nuevo sujeto poltico? En UP corremos siempre el peligro de que los rboles no nos dejen ver el bosque y tomemos lo accesorio por lo fundamental. Lo primero que debemos de hacer es recuperar la veracidad. Unidos Podemos, la suma de todo lo organizado, lo que pone de manifiesto es una enorme debilidad orgnica y dbiles vnculos con la sociedad. La militancia, los cuadros, los activistas han ido disminuyendo progresivamente en los ltimos aos. No se crece sino que se decrece. Hay mucho voto, pero poca organizacin y poca presencia activa en la sociedad. Si esta contradiccin se acenta, al final se puede acabar perdiendo hasta el voto.

Unidos Podemos, actualmente, no es mucho ms que un grupo parlamentario. Por abajo hay poca cosa organizada. No hay comits conjuntos en las provincias, en las ciudades, en los barrios. No se est generando asambleas de base conjuntas para debatir y actuar ante los problemas de la ciudadana. Ser muy difcil conseguir un buen resultado electoral as, conseguir alianzas sociales y polticas desde la base sin incorporar a miles de hombres y mujeres que en su momento se movilizaron y que hoy han perdido entusiasmo y compromiso poltico.

La unidad nunca ha sido fcil. Requiere mucha paciencia, tenacidad y convicciones. Entre una coalicin entre partidos y la unidad orgnica entre ellos hay muchas frmulas intermedias. Lo que parece evidente es que la actual forma de relacin no se puede mantener si queremos ser una alternativa de gobierno. Construir eso que hemos venido llamando desde hace aos la unidad popular como estrategia poltica de cambio.

El cuarto dilema tiene que ver con la esperanza, con la creacin de una esperanza concreta que genere ilusin, compromiso. La propuesta sera ir a unos estados generales para la alternativa con tres ideas centrales: construir un programa participado, elaborado colectivamente con vocacin de mayora; producir discurso capaz de iluminar una propuesta alternativa de pas que identifique claramente nuestro proyecto y que sea capaz de conseguir adhesiones sociales muy amplias; por ltimo, generar direccin, un grupo de mujeres y hombres capaces encabezar un proyecto, darle solvencia y convertirse en referentes de un proyecto alternativo.

S que todo esto es fcil de decir y muy complejo de hacer pero hacer poltica significa hacer posible aquello se considera imposible o, al menos, muy difcil de realizar. Hacer poltica a lo grande es algo ms que programa o equipos, es crear imaginarios sociales, es potenciar sentimientos y crear identidad. El s se puede es una permanente lucha contra la resignacin frente a un da a da que nos come, que nos burocratiza y que nos convierte en esclavos de las fracciones de turno. El s se puede es organizar proyecto, programa y vnculos sociales amplios.

Artculo publicado originalmente en Cuarto Poder

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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