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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2018

Un Gobierno sin libreto propio

Javier Caldern Castillo, Camila Vollenweider
CELAG


A cien das de realizada la consulta popular en Ecuador -en la que resultaron ganadoras las iniciativas del presidente Lenin Boltaire Moreno y los partidos polticos de la derecha (CREO y SUMA)-, ya se pueden analizar algunas repercusiones de las medidas que all se contemplaban y que fueron sancionadas.

 

El gobierno nacional muy rpidamente puso en marcha la implementacin de las modificaciones constitucionales, notificando a Rafael Correa de que nunca ms podr volver a la presidencia, y centrando su atencin en destituir a todos los funcionarios del Estado que suponan alguna continuidad de las polticas impulsadas por el expresidente. Ello como evidencia de una ruptura definitiva con los postulados de la Revolucin Ciudadana y del propio Movimiento Alianza Pas. Estamos as ante una situacin que dista mucho del llamado dilogo nacional anunciado por el presidente Moreno como orientacin de su mandato, asistiendo ms bien a un escenario polarizado y en disputa.

 

I

 

La medida que parece ms ajustada a esos parmetros de polarizacin es la destitucin del Consejo de Participacin Ciudadana y Control Social-CPCCS, con el posterior nombramiento, por designacin presidencial, de un grupo de consejeros transitorios. Este rgano de gobierno creado por la Constitucin Poltica de Montecristi (2008), estaba pensado como un espacio de participacin ciudadana compuesto por siete consejeros y consejeras (con sus respectivos suplentes), elegidos a travs de un concurso de oposicin y mritos coordinado por el Consejo Nacional Electoral, con la veedura de comisiones y postulaciones ciudadanas [1]. El CPCCS transitorio parece no corresponder a tal espritu constitucional, puesto que fue elegido de forma discrecional por el Poder Ejecutivo y se abrog el derecho de auto-reglamentar los criterios de evaluacin y destitucin de funcionarios pblicos [2].

 

En estos dos meses de investido el CPCCS-transitorio los nuevos consejeros abrieron sendos procesos de evaluacin destituyente contra el Defensor del Pueblo -Ramiro Rivadeneira-, contra el superintendente de Economa Popular y Solidaria -Patricio Rivera- y contra el superintendente de comunicaciones, Carlos Ochoa. Procesos que el CPCCS-transitorio concluy con la destitucin de los funcionarios, basado en criterios ad hoc definidos sin consulta constitucional por los mismos consejeros transitorios, y sin tener en cuenta un debate de competencias jurdicas para la evaluacin y destitucin de funcionarios pblicos de los rganos de control. Acciones a todas luces anmalas que estn debilitando la institucionalidad, y creando de facto un sper poder presidencial encarnado en la figura del Consejo de Participacin.

 

Un sper poder que, ahora, tiene la mirada puesta en la justicia. El CPCCS transitorio abri un expediente de evaluacin al Consejo de la Judicatura (CJ), mximo rector de la funcin judicial en el pas. Ante tal amenaza, el presidente del CJ, Gustavo Jalkh, se pronunci advirtiendo que no temen ninguna evaluacin porque siempre han actuado con transparencia, aunque envo una consulta formal a la Corte Constitucional para que defina la competencia del CPCSS-transitorio (bajo la consideracin que los consejeros designados por el presidente Moreno estn actuando como una Asamblea Nacional Constituyente, sobrepasando las facultades que les otorga la ley y la constitucin, no como un rgano transitorio de veedura ciudadana) [3].

 

Tal evaluacin fue deslegitimada por las declaraciones del jefe del Consejo de Participacin transitorio, Julio Csar Trujillo, en las cuales ha defenestrado al Presidente del Consejo de la Judicatura culpndolo por supuestos delitos, que ni han sido procesados por la justicia, ni son competencia del CPCCS, dejando en evidencia el sesgo y la intencin de la evaluacin en ciernes en contra del rgano rector del Poder Judicial [4]. De concretarse el proceso destituyente contra el Consejo de la Judicatura, Moreno y su CPCCS transitorio estaran perpetrando un duro golpe a la institucionalidad, ya debilitada por las destituciones mencionadas a algunos rganos de control.

 

II

 

No capturar a alias Guacho, disidente de las FARC y responsable del secuestro de los tres periodistas, en un plazo de 10 das -orden dada por Moreno a sus ministros de Interior, Cesar Navas, y Defensa, Patricio Zambrano- fue el detonante de dos importantes renuncias, en reas clave. Si bien en los primeros meses de 2018 ya haban comenzado a escalar los hechos de violencia en la frontera con Colombia, no fue hasta el secuestro de tres miembros del equipo periodstico del diario El Comercio que Moreno opt por poner en marcha una nueva postura de gobierno respecto de los conflictos en la frontera.

 

Mucho se ha especulado sobre los entretelones de lo sucedido en la frontera en este ltimo tiempo, desde la tesis oficialista de la permisividad del gobierno del expresidente Correa con el narcotrfico y sus relaciones con la guerrilla como medio para mantener la paz, hasta las presunciones de armado o agravamiento de conflictos para la posterior reinsercin completa del Ecuador en la estrategia de seguridad continental impulsada por EEUU y secundada histricamente por Colombia. En cualquier caso, las reacciones de Moreno ante el secuestro de los tres periodistas no slo fueron muy errticas, sino que, con la decisin de que Ecuador deje de ser la sede de las negociaciones entre el gobierno colombiano y el ELN, sumado a los pocos conocidos trminos del Pacto de Pereira -que apuntan a incrementar la presencia militar- la histrica postura del Ecuador respecto del conflicto colombiano parece haber mutado, con consecuencias imprevisibles a mediano plazo.

 

No parece casual que, en simultneo con el agravamiento de los conflictos en la frontera desde comienzos de ao, el Ecuador haya recibido una serie de visitas hasta hace poco consideradas no gratas: Keith Mines (Oficina de Asuntos Andinos del Departamento de Estado), Thomas Shannon (subsecretario de Asuntos Polticos) y, ms recientemente, Joseph Di Salvo (subcomandante militar del Comando Sur) y la embajadora Liliana Ayala. Con ellos llegaron propuestas bien recibidas por el establishment ecuatoriano: cooperacin en materia comercial, seguridad y defensa. Tambin el Gobierno firm el pasado 26 de abril un memorando de entendimiento con la DEA y el Servicio de Inmigracin y Control de Aduanas de EEUU. En el mismo periodo, el Gobierno decidi incomunicar a Julian Assange -una gran piedra en el zapato de EEUU- por su supuesta injerencia en la situacin interna de otros pases. Evidencia del agrado del establishment internacional de este giro a la derecha en materia geopoltica es, entre otras cuestiones, la condescendencia con que la gran media internacional trata a Moreno (CNN, El Pas).

 

A nivel interno, el poco realista ultimtum dado por el presidente a Navas y a Zambrano condujo a sus reemplazos. Mauro Toscanini, en el todava Ministerio del Interior, y Oswaldo Jarrn en Defensa son las dos nuevas figuras del gabinete. Jarrn cuenta con una vasta experiencia en la gestin de la seguridad: entre otros aspectos, ocup la cartera durante el gobierno de Alfredo Palacio, entre 2005 y 2006. En su breve gestin aument los gastos corrientes de las FFAA en un 27%, pero no obtuvo un correlato presupuestario para el ministerio, que creci slo un 7%. Adems de pedir ms presupuesto al Estado ecuatoriano frecuentemente se dirigi, con el mismo fin y con la misma negativa, al Departamento de Defensa de los EEUU.

 

Toscanini, al igual que su predecesor Navas, -del cual Moreno dijo que haba tropezado [en la gestin del conflicto fronterizo] por falta de experiencia- tiene escasa trayectoria en la gestin de la seguridad interior. Es ingeniero comercial, con especializaciones en economa y negocios, y en administracin pblica, con una importante trayectoria laboral en el mbito acadmico. Toscanini encabezar un ministerio clave, que volver a llamarse Ministerio de Gobierno y Polica. En este giro en materia de seguridad tambin se inserta la eliminacin de la Secretara de Inteligencia sin que se sepa an cmo quedar articulada -y en manos de quin- la delicada tarea de la inteligencia y la contrainteligencia nacional.

 

En definitiva, la situacin en la frontera le ha servido de puntapi a Moreno para purgar dos reas clave de gobierno -Interior y Defensa-, retomar las viejas relaciones de cooperacin con EEUU, dotar de un nuevo sentido al Ministerio del Interior y buscar instalar en la opinin pblica no slo el problema de seguridad y narcotrfico como pesada herencia, sino el miedo como estado de nimo colectivo y como piedra libre para hacer ajustes de mano dura del agrado de la vieja poltica.

 

III

 

La cada de la imagen de Moreno entre la poblacin ecuatoriana a un ao de asumir es sintomtica de un Gobierno que an no tiene un libreto propio. Segn la ltima encuesta de CEDATOS, la aprobacin de la gestin Moreno cay de 68,6% en enero de este ao a 45,5%, superando las tasas de aprobacin (45,5%) por primera vez. Ms acusado aun es el descenso en la credibilidad de su palabra: segn la misma encuestadora, al 20 de abril de este ao slo un 42% le cree al presidente mientras que un 49,7% no confa en su palabra -mientras que en enero la proporcin era de 61% y 32%, respectivamente [5]. Perfiles de Opinin, para la misma fecha, registra tendencias similares en cuanto a la calificacin de la gestin presidencial: la suma de la apreciacin positiva (buena y muy buena) es de 46,51% mientras que el total de opinin desfavorable (mala y muy mala) asciende a 53,49% [6].

 

Estos datos reflejan el descontento social creciente por una gestin que no muestra rumbo claro. La percepcin de que el presidente no gobierna, que se van desmantelando polticas acertadas del corresmo y se lo utiliza con excesiva frecuencia como chivo expiatorio para justificar las acciones y las inacciones gubernamentales, la politizacin de la justicia que supuestamente erradicaran y la evidente influencia de figuras como los banqueros Jaime Nebot y Antonio Acosta marcando el rumbo econmico, son algunos de los factores que han hecho mella en la imagen de Moreno. Y todo ello con la prensa hegemnica nacional e internacional a su favor, que ver ampliamente premiado su apoyo con la anunciada reforma de la Ley de Comunicacin aprobada hace cuatro aos tras un referndum popular-, hasta privarla de todo su espritu democratizador.

 

Notas

 

[1]https://www.oas.org/juridico/pdfs/mesicic4_ecu_const.pdf

[2]http://www.cpccs.gob.ec/es/parametros-evaluacion-autoridades/

[3]http://www.funcionjudicial.gob.ec/index.php/es/saladeprensa/noticias/item/6736-consejo-de-la-judicatura-no-ha-sido-notificado-sobre-fallo-de-juez-de-balsas-pues-no-es-parte-procesal.html

[4]https://www.eluniverso.com/noticias/2018/04/09/nota/6706792/mas-50-denuncias-contra-cuatro-autoridades-evaluadas-consejo

[5]http://www.cedatos.com.ec/detalles_noticia.php?Id=366

[6]http://www.perfilesdeopinion.com/images/pdf/presidente.pdf

 

Javier Caldern Castillo/ @javiercc21

Camila Vollenweider /@mcvollenweider

Investigadores/as del CELAG

http://www.celag.org/ecuador-un-gobierno-sin-libreto-propio/



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