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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2018

Filosofa social crtica y educacin en una tica liberadora

Agustn Ortega Cabrera
Rebelin


Se cumple el 200 aniversario del nacimiento de K. Marx, uno los iniciadores de la filosofa y ciencia social en perspectiva crtica que, como se ha estudiado, nos aport luces, aciertos y lmites o carencias en el conocimiento transformador de lo real. Una de nuestras tareas fundamentales es actualizar y profundizar esta teora-praxis crtica, humanista y tica Tal como han tratado de hacer corrientes del pensamiento contemporneo como el humanismo crtico, el personalismo y el latinoamericano. Con autores como H. Cohen, F. Rosenzweig, E. Lvinas, E. Bloch, M. Horkheimer, T. Adorno o W. Benjamin. Mounier, Zubiri, Rovirosa, Malagn, S. Weil, L. Milani, D. Day y P. Ricoeur. P. Freire, I. Ellacura, E. Dussel o J. C. Scannone.

De tal forma que se contribuya a un pensamiento social, tico y educativo en esta clave humanista, crtica y liberadora. Tal como, por ejemplo, nos legaron los reconocidos mrtires de la UCA: I. Ellacura, I. Martn-Bar y sus compaeros jesuitas. As lo he conocido y experienciado recientemente, ms de cerca, en El Salvador. Con motivo de la serie de conferencias que, sobre estas cuestiones y autores, estuve dando en esta Universidad Jesuita Centroamericana (UCA, Jos Simen Caas), Ctedra Latinoamericana Ignacio Ellacura-Departamento de Filosofa. Junto a otros significativos testigos como son Oscar A. Romero y Leonidas Proao que, asimismo, orientaron dichas conferencias que realic.

A partir de todo lo anterior, exponemos una educacin y cultura humanista, crtica, social y liberadora. Orientada por una tica y espiritualidad que, en palabras de I. Ellacura, inspira una filosofa hecha desde los pobres y oprimidos en favor de su liberacin integral, con una liberacin universal (Funcin liberadora de la filosofa, ECA, 64). Es la educacin con una cultura guiada por la filosofa y tica del amor fraterno, de la solidaridad y la justicia con los pobres (empobrecidos, oprimidos, excluidos y vctimas de la historia). Una filosofa humanista, crtica, tica social y liberadora con los pobres de la tierra.

De forma similar a como nos muestran otros autores como J. L. Marion, es una filosofa del Don que acoge el regalo de la realidad del amor y de los otros, soy amado luego existo, por el que nos constituimos como personas. En esta experiencia y ciencia del amor, en la lnea de Ortega, que debe ser la reflexin filosfica y la misma educacin. El Don (Gracia) del amor de los otros y del Otro, nos lleva a realizar ese amor con los dems (con los otros) que se realiza: en la empata y el principio miseri-cordia (en la inteligencia del corazn) que siente el dolor y mal que afecta al otro; en la memoria de la tica com-pasiva y de la justicia liberadora de los sufrimientos e injusticias que padecen esos otros, los pobres y las vctimas de la historia.

Y es que, en este sentido, las personas, todos los seres humanos y los pobres tienen una vida y dignidad sagrada e inviolable, unos deberes y derechos naturales, humanos e inalienables. El amor se efecta en estos valores, sentimientos e ideales. Como la misericordia y tica de la com-pasin, como nos muestra J. B. Metz, esa memoria passionis de los oprimidos y vctimas de la historia. Asumiendo sensible y solidariamente el dolor e injusticia que sufren los otros, los pueblos crucificados y los pobres que, de igual forma, nos lleva al compromiso por la justicia y la liberacin integral con los empobrecidos del mundo. El amor y misericordia es inseparable de la promocin de la paz, del bien comn y de la justicia que se realiza en la opcin por los pobres como sujetos de su promocin liberadora e integral de todo mal, desigualdad e injusticia.

Como se observa, es un amor, misericordia y justicia real (concreta y socio-histrica) que, debido a este inherente carcter sociable y pblico (tico-poltico) del ser humano en la historia, supone esta bsqueda de la liberacin integral del mal comn e injusticia. La filosofa y la educacin tienen, por tanto, esta inherente dimensin social, crtica, pblica, poltica y liberadora de las races y causas de los males e injusticias humanas, sociales e histricas. Lo que se une inseparablemente a esta promocin del bien comn universal, de la civilizacin del amor y la justicia social e histrica con los pobres. Lejos de toda ingenuidad y asistencialismo paternalista, la filosofa y educacin ejercen as de forma constitutiva su funcin proftica, humanista, social, crtica, tica y poltica. Promoviendo el que las personas, los pueblos y los pobres sean los protagonistas de su desarrollo y liberacin integral de toda dominacin, opresin, desigualdad e injusticia.

Debido a esta naturaleza social e histrica del ser humano y de la filosofa, la inteligencia crtica, tica y poltica con sus mediaciones socio-analticas, como son las ciencias sociales, nos orientan al conocimiento de la realidad humana, social e histrica. Con una valoracin moral y transformacin de estas races y causas estructurales del mal e injusticia, de lo negativo u opresor de la historia. Y es que el mal personal e histrico se retroalimentan mutuamente, dando lugar a unas relaciones inhumanas y estructuras sociales injustas. Unos sistemas polticos y econmicos dominadores, mecanismos laborales, comerciales y financieros perversos. Por lo que es necesario e imprescindible: tanto el discernimiento y cambio (conversin) personal, la espiritualidad y tica con la civilizacin de la pobreza frente la riqueza; como el anlisis y transformacin socio-estructural, con la civilizacin del trabajo contra la del capital.

El ver-conocer (hacernos cargo), juzgar-valorar (cargar) y actuar transformador (encargarnos) de la realidad expresan una inteligencia terica-cientfica, tica y prctica. Lo cual implica toda esta renovacin personal, comunitaria, social, estructural e histrica. La promocin del bien comn, de los derechos humanos y de la justicia que significan a toda esta transformacin socio-estructural. Un trabajo vivo, digno y decente con una economa del don y la comunin solidaria. Al servicio de las necesidades, capacidades y desarrollo humano integral de las personas, de los pobres y de los pueblos. Frente a la civilizacin idoltrica del capital, del mercado y competitividad, de las guerras y destruccin ecolgica. Una comunin solidaria que mueve al cambio (conversin) personal con una espiritualidad tica en el amor fraterno y la solidaridad de vida, bienes y luchas por la justicia con los pobres de la tierra. En oposicin al egosmo e individualismo insolidario y posesivo con los dolos de la riqueza-ser rico, propiedad, poseer, consumir y tener que esclavizan: a todo este ser persona; al ser humano, fraterno, solidario, comprometido y militante en la justicia con los pobres.

Se trata de articular el bien comn, la solidaridad y la justicia social-global, en contra del neoliberalismo con el capitalismo y su dolo del mercado (elitismo-totalitarismo economicista), con la libertad personal y la autogestin en una democracia real. Rechazando asimismo el colectivismo estatalista con su dolo del estado/partido (elitismo y totalitarismo poltico-burocrtico). Asegurando a nivel mundial un estado social de derecho-s con los valores y principios del trabajo decente, con un salario justo, que est por encima del capital, de la ganancia, productividad y crecimiento competitivo. El destino universal de los bienes con la justa distribucin de los recursos, como debe realizar asimismo un sistema fiscal con equidad, que tiene la primaca sobre el derecho (secundario) de propiedad. Las polticas sociales y los servicios pblicos que aseguran los derechos humanos como son la cultura y la educacin (crtica, tica y liberadora con los pobres), la salud, la vivienda, la alimentacin, el agua, las energas y el transporte, los servicios sociales...

Es un desarrollo global y una ecologa integral. Uniendo este cambio personal con los valores e ideales que nos dan sentido y felicidad (ecologa mental), las relaciones de justicia con los gritos de los pobres de la tierra (ecologa social) y de cuidados con el clamor de esa casa comn que es el planeta (ecologa ambiental). Lo que tiene su entraa en la ecologa espiritual y mstica por la que me religo o abro a la trascendencia, a la bsqueda de la verdad, la belleza y el bien, de la vida plena. La razn crtica, tica y trascendente se abre a la espera y esperanza de que el mal, la muerte e injusticia que padecen los pobres y las vctimas: no tengan la ltima palabra. En esta lnea, hay que desarrollar una filosofa femenina con la tica del cuidado en la promocin de la dignidad y protagonismo de la mujer empobrecida, oprimida y excluida. Una filosofa inter-cultural e inter-religiosa para el dilogo y encuentro con los otros pueblos, las diversas culturas y religiones. Asumiendo todo lo bueno, bello y verdadero de esas culturas y religiosidades populares como las obreras, rurales e indgenas que expresan todo este buen vivir, el amor a la vida y a la ecologa integral, que pretenden ser colonizadas por la razn tecnocrtica, economicista y consumista.

Una biotica global que promueve la vida del ser humano, de las vctimas y de la naturaleza en todas sus fases y dimensiones, la paz justa y la no violencia activa frente al mal de las guerras, las armas y las violencias. La belleza de la familia con los padres, madres e hijos en la fecundidad de la vida, de la solidaridad y la justicia con los pobres. Es la familia solidaria, pobre, comprometida y militante por la paz y justicia con los pobres, con las familias empobrecidas y con el planeta; frente a la familia burguesa, capitalista y posmoderna del individualismo, consumismo y hedonismo. Todo lo anterior es lo que pueden fecundar mutuamente la mstica y la razn humanizadora, la fe y la filosofa crtica, la espiritualidad y la tica liberadora, las comunidades espirituales y la cultura. Al servicio de la vida, del bien comn y de la justicia con los pobres. Comunidades pobres con los pobres en misin y salida hacia las periferias, que liberan de la globalizacin de la indiferencia y la cultura del descarte.

Concluimos con estas palabras tan sabias, ticas y espirituales del filsofo y telogo mrtir I. Ellacura, en su trabajo ya citado. Para estar inmersa en la praxis de liberacin, la filosofa debe relacionarse debidamente con el sujeto de la liberacin. El sujeto de la liberacin es idealmente el que es en s mismo la vctima mayor de la dominacin, el que realmente carga con la cruz de la historia, porque esa cruz es el escarnio, no de quien la sufre, sino de quien la impone. Y lleva en s un proceso de muerte que puede y debe dar paso a una vida distinta. La cruz es la verificacin del reino de la nada, del mal que definindose negativamente como no realidad, es el que aniquila y hace malas todas las cosas, pero que en razn de la vctima negada puede dar paso a una vida nueva, que tiene caracteres de creacin.

Ph. D. Agustn Ortega (Espaa) es Trabajador Social y Doctor en Ciencias Sociales (Dpto. de Psicologa y Sociologa). Asimismo ha realizado los Estudios de Filosofa y Teologa, Doctor en Humanidades y Teologa. Profesor e investigador de la Pontificia Universidad Catlica del Ecuador y, actualmente, de la Universidad Nacional de Educacin (UNAE-Ecuador), as como invitado en diversas universidades latinoamericanas. Autor de diversas publicaciones, libros y artculos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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