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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2018

La Poderosa
Frente a Macri y el FMI, economa y medios de comunicacin del pueblo

Ter Garca
El Salto


La Garganta Poderosa, la revista que naci del movimiento argentino y latinoamericano La Poderosa, se ha convertido, adems de en una herramienta con la que visibilizar la vida de las villas, en una fuente de ingresos para los vecinos de los barrios olvidados de Argentina.

La Zabaleta es una zona o un asentamiento precario, como lo denomina Wikipedia situada entre los barrios de Nueva Pompeya y Barracas, en Buenos Aires. Tambin llamada Villa 21-24, es donde se concentra ms proporcin de poblacin de la capital argentina por espacio: cerca de 50.000 personas viven en sus poco ms de 0,6 kilmetros cuadrados.

Es la cuna de La Poderosa, un movimiento en que se unen 79 asambleas vecinales de toda la Argentina y de otros pases, que tienen en comn eso que llaman la Patria Grande Amrica Latina y la Patria Baja la pobreza, segn seala a El Salto Nacho Levy. Y tambin de La Garganta Poderosa, su revista, de la que imprimen ms de 50.000 ejemplares cada mes y que se ha convertido en una de las fuentes de ingresos de los vecinos de estos barrios. Nacho Levy y Daniela Mrida han visitado Espaa la pasada semana invitados por el Grupo Europarlamentario de Podemos.

Nacho Levy: La Poderosa es un movimiento que nace en Zabaleta, un barrio popular, una villa, como se dira en Argentina, o favela en Brasil. Un barrio de lucha 50 aos invisibilizado, creado por el propio Estado como un ncleo habitacional transitorio que hasta el da de hoy lucha contra la invisibilidad. Si lo buscs en el mapa de la ciudad, aparece como un cuadrado gris; si lo buscs en el gps de los taxis, es un cuadrado rojo, si lo buscs en el mapa interactivo del gobierno que lo cre es un cuadrado blanco. Cualquier color que aplasta lo que es un mapa con calles, con personas con derechos. Es un cuadrado aplastado como si all nada hubiera.
El germen de La Poderosa es un equipo de ftbol de barrio y los debates que tenan para establecer las reglas del juego. En el equipo jugaban tanto mujeres como hombres, pero haba quejas: las mujeres sealaban que nunca les pasaban la pelota. Se tom una decisin por consenso: el gol que marcara una mujer valdra doble. De alguna forma era discriminacin, pero as conseguimos que les pasaran la pelota, explica Levy. Eso fue hace ms de diez aos.

Ahora, segn seala, los goles de mujeres ya no cuentan doble porque hay muchas mujeres que juegan mucho mejor que muchos hombres, y esa apuesta por el consenso fue lo que se convertira en la base de La Poderosa. Un poco de esa experiencia comunitaria naci una dinmica organizativa, comunitaria, que fundamentalmente estanca en un proceso asambleario semanal con el eje muy fuerte de la educacin popular, a travs del deporte, del arte y de la cultura, y del trabajo cooperativo, comenta. El activista explica que La Poderosa se fue amplificando: No se fue expandiendo, decimos nosotros, porque, en realidad, esa expansin es inherente a la patria grande que habitamos, puntualiza Levy.

Nacho Levy: Nosotros, boliviana y argentino, somos compatriotas de la patria grande y de la patria baja. Somos compatriotas de por debajo de la lnea de la pobreza, atravesando una misma historia, mismos desafos, con la misma fortaleza. En nuestros barrios, el concepto de patria grande no es un concepto filosfico, se puede palpar en el desayuno de cada barrio: una sopa con arroz de una familia peruana, una empanada con papa y carne de una familia boliviana Est en cada villa, en cada favela o colonia, de Mxico a la Argentina es una misma cultura.
Hoy, solo en Argentina, hay 79 asambleas en todas las provincias que forman parte de La Poderosa, y ya hay experiencias comunitarias de La Poderosa en todos los dems pases de Amrica del Sur.

Levy explica que en julio de confluirn en Porto Alegre (Brasil) en el que ser el segundo Foro Internacional de La Poderosa y en el que habr representantes de todos los pases de Amrica del Sur, delegados de base, feministas, docentes y referentes de derechos humanos, para marcar estrategias comunes para problemticas comunes.

Nacho Levy: La Poderosa la puso en marcha el Che Guevara, era una moto. Una moto en la que fueron el Che Guevara y Alberto Granado recorriendo Amrica Latina atravesando los mismos problemas que nosotros tenemos ahora. En esa simbologa, rebelda y utopa de dos jvenes nos identificamos todos nosotros, con distintas creencias, matices, filosofas. Pero ah, en esa lucha, estamos todos.
Economa desde abajo frente a Macri y el FMI

"Es el trabajo de la educacin popular, con distintos talleres de ftbol popular, de arte popular, apoyo a educacin primaria y secundaria, en donde se usan los espacios de contencin con los pibes y tambin las diferentes cooperativas que vamos formando, explica Daniela Mrida, referente de su asamblea del barrio Ftima en Villa Soldati, en el sur de la capital, sobre cmo se traduce en la vida de estos barrios el trabajo de La Poderosa. El trabajo cooperativo es una de las lneas principales de trabajo de La Poderosa. Cada asamblea, con sus diferentes necesidades, fue formando cooperativas para afrontar sus necesidades, contina.

En su marco se han creado, desde las distintas asambleas de barrios que dan vida al movimiento, cooperativas gastronmicas y textiles, entre otras. Se siguen creando en el marco de la economa popular a partir del nico sindicato que crece, que es el de las personas sin trabajo: la Confederacin de Trabajadores de la Economa Popular, seala Levy. Este sindicato argentino, que tom forma jurdica en enero de 2016, es un sindicato de nuevo tipo define el activista vecinal, un nuevo sujeto poltico en la historia de nuestro pas que ahora tiene forma, color y poder en la calle, que ha sacado a 200.00 o 300.000 trabajadores de la economa popular a luchar por nuestros derechos, que ha conseguido conquistas como el salario social complementario [complemento salarial para trabajadores de la economa informal cuyo sueldo no llega al salario mnimo] en el marco de esa lucha y que hasta el da de hoy sigue batallando contras las polticas de ajuste y exclusin que intenta imponer este gobierno.

Entre las cooperativas creadas hay pizzeras y roticeras, en las que trabajan gente de los barrios y que venden sus productos fuera de estos. Tambin textiles, como La Cienfuegos. Cooperativas que hacen mermeladas, como las de las compaeras de Villa Mara, en Crdoba, que tambin meten el tema de gnero en su trabajo con la creacin de Casas de la Mujer en distintos barrios. Tambin el primer centro cultural del barrio Ftima, donde vive Daniela, se gestiona a travs de una cooperativa nacida desde el propio movimiento. Vienen vecinos de diferentes edades, tambin hay espacio de jubilados. Se labura en ese sentido, en la cultura villera, reivindicndola, y en el cooperativismo, que es el trabajo de la economa popular, es el sustento y la autogestin.

'La Garganta Poderosa', del pueblo y exitoso

La cooperativa de La Poderosa que ms xito ha tenido es su propio medio de comunicacin. Un xito doble, ya que ha permitido romper la invisibilidad y criminalizacin en los medios que sufran las villas a la vez que se ha convertido en una fuente de ingresos para los barrios.
Daniela Mrida: La herramienta comunicacional que tenemos nosotros va ms all. Hacer fotos de lo que pasa en el barrio es lo que nos permite despus mostrarle al Estado cmo vivimos, y a los de afuera tambin. Nos vamos armando desde ese lado. As como el vecino te ayuda a sacar la mierda de tu casa cuando se inunda, al igual que t haras por l, es importante la imagen que muestra el vivir de nosotros en contra de lo que dicen los medios de comunicacin.
Echando un ojo a la mancheta o staff de la La Garganta Poderosa se lee el nombre, como redactor jefe, del periodista argentino Rodolfo Walsh, asesinado en 1977, durante la dictadura militar argentina. Escribi la carta abierta a la Junta Militar y que se llev en el cuerpo un pedazo de plomo por haber tenido la osada de soar un semanario villero [medio de comunicacin fundado por Walsh en los 70 sobre el da a da en las villas argentinas], recuerda Levy. Tambin aparecen como colaboradores los 30.000 compaeros detenidos desaparecidos. Aparecen porque nosotros somos una consecuencia de esa lucha histrica que no comenz con nosotros ni tampoco con nosotros va a terminar, pero que nos oblig a pensarnos en nuestro tiempo", contina.
Nacho Levy: No nacimos el da 0 ni el da ideal, nacimos en una sociedad de consumo que impone la agenda, que nos interpela a nosotros, que nos obliga a discutir si somos medios alternativos. Y nosotros decimos: Pero alternativos a qu?, entonces cul es el plan a?. Entonces mejor medios comunitarios o populares?. Y nunca discutimos por qu les seguimos diciendo medios a sus empresas. La realidad es que para nosotros La Garganta es un medio.
Por las portadas o tapas han pasado Maradona, Messi, el Papa, Joaqun Sabina, Joan Manuel Serrat, Eduardo Galeano, Pepe Mujica, Evo Morales, Lula o Ren de Calle 13. Todo eso fue ni ms ni menos que una estrategia para que pudieran tambin salir las tapas que nosotros queremos: la de nuestra vecina, la de nuestro vecino Porque todas esas personas de la cultura popular, antes de ser personajes de mercado, son personas que entienden que la influencia social que tienen la necesitamos al servicio de esa invisibilidad, de ese silenciamiento que nosotros necesitamos romper, explica Levy.

El activista pone como ejemplo el tercer nmero de la revista, en la que apareci Ren, de Calle 13, en portada: Para nosotros era un sueo porque el compaero de barrio que lo haba entrevistado nunca se hubiera podido pagar una entrada para ir a verlo a un recital. Y no solo fue a verlo, sino que fue a su camerino, Ren ech a todos los periodistas del camerino, se qued a solas con l y despus, cuando entraban, les dijo: Ustedes tienen que hacer como l [en referencia al periodista de La Garganta].

Pero, una semana antes de mandar la revista a imprenta, mataron a Pascual, un compaero de 21 aos de la Villa 31 de Retiro. Fue herido por una bala perdida, de esas que siempre se le pierden en los barrios pobres [a la polica], y como la ambulancia no entraba a buscarlo, su amigo cartonero, en la carretilla de cartonear, lo tuvo que llevar hasta el hospital. Lleg tarde y Pascual se muri, contina Levy.

A una semana de ir a imprenta, se encontraron con el debate sobre si mantener a Ren en portada, un personaje conocido con el que la revista llegara a ms gente, o que saliera Pascual, su compaero asesinado por la polica. Llegamos a un consenso unnime, que inclua a la familia de Pascual, de que la tapa tena que ser Ren, y gracias a eso estamos ac hablando de Pascual, concluye.

La Garganta Poderosa sac su primer nmero en enero de 2011 y, desde entonces, ha salido cada mes. Su creacin fue literalmente desde abajo, desde las asambleas de cada barrio, que pusieron el dinero y eligieron a personas para que pusieran en marcha un medio de comunicacin que estaba pensada para ser de y para el barrio.

Nacho Levy: Cuando quisimos colgar los cuadros de la redaccin en Zabaleta fuimos a buscar hacia dentro de nuestros barrios a aquellos periodistas, fotgrafos, ilustradores que vos seguro no me podras nombrar de la historia de nuestras villas, y sabes qu? nosotros tampoco los podramos nombrar. Y 200 aos de crisis vocacional nos pareca mucho. Ms bien lo que haba era algo que nos lo impeda.
Nos organizamos para que cada asamblea pudiera dar una beca a comunicadores durante tres meses. Algunos comunicadores no haba ni terminado educacin secundaria, pero conocan la diversidad cultural del barrio y podan hablar desde las entraas, relata Levy. Entendimos que era prioridad tan inmediata como sacar la mierda de las cloacas o tomar el Ministerio de Vivienda poder contar para afuera lo que estbamos viviendo, y para eso haba que formar compaeros, contina.

El barrio de Zabaleta, por ejemplo, recaud dinero para becar a cuatro personas durante tres meses: octubre, noviembre y diciembre. Cobraban 500 pesos [94 euros al cambio de 2010] cada uno. En ese momento alcanzaba para comer y hoy no alcanzara ni para comer un da, apunta Levy. De esta manera llegaron a diciembre con un equipo armado y con una revista terminada que en la portada tena al nmero 10 del Boca Juniors, Juan Romn Riquelme, que adems era villero, aade Levy gritando en la portada. En la contratapa sale diciendo 'sshss' [dice llevndose un dedo a la boca], ahora hablamos nosotros, contina. En ese momento an no saban si la portada iba a ser siempre un grito, como al final ha sido. Ni siquiera si iba a haber un nmero dos de la revista.

Ahora les tocaba recaudar dinero para imprimir la revista. Hicimos la vaquita para juntar la plata y entre todos los barrios juntamos un salario mnimo, 6.000 pesos, contina el activista. El coste de imprimir cada revista era de dos pesos, as que pudieron imprimir 3.000 ejemplares. 1.000 las distribuyeron gratis dentro del barrio y las otras 2.000 las vendieron los propios comunicadores de la revista en parques o universidades. Se vendieron todas.

En el medio nos cag a palos la polica bonaerense, nos metieron presos, nos sacaron las Madres de Plaza de Mayo. Todo eso en el nmero uno, recuerda Levy. Pero el xito fue total: vendieron 2.000 ejemplares a una media de 10 pesos, recaudando 20.000 pesos (3.760 euros a cambio de 2010). Con esos 20.000 pesos pudieron pagar las becas de todos los trabajadores de La Garganta y pagar una nueva impresin de 3.000 ejemplares.

Ah vino el clic econmico. Una de las asambleas dijo: 'A ver, un momento. Este mes vamos a juntar 2.000 pesos de vuelta y ya no tenemos que pagar la beca de los comunicadores porque la revista se hace cargo. Entonces, qu vamos a hacer con esos 2.000 pesos? Vamos a pedirle a la cooperativa de La Garganta que imprima 1.000 ejemplares ms de los que tiene pensado, se los compramos al costo y los salimos a vender una cooperativa de distribucin a 10 pesos afuera del barrio'. Multiplcalo por 50 asambleas, relata Levy. La revista La Garganta se haba convertido en una cooperativa, de la que viva otra cooperativa de distribucin, que aportaba riqueza a los barrios. Para fuera fue una revolucin comunicacional, dicen algunos medios. Para nosotros fue una revolucin econmica.

No es reivindicar la precariedad, es reivindicar la solidaridad
Nacho Levy: Cuando nosotros reivindicando, desde La Poderosa, la cultura villera, no estamos reivindicando la precariedad. No estamos reivindicando vivir con las cloacas tapadas. No estamos reivindicando vivir sin ambulancias. No estamos reivindicando vivir en un barrio en el que la principal causa de inseguridad son las fuerzas de seguridad. Lo que estamos reivindicando son valores que han sobrevivido a toda esa hostilidad del sistema durante dcadas, a las topadoras [excavadoras] de la dictadura en los 70, al hambre y a las polticas neoliberales en los 90 y al infanticidio que propone este gobierno con su doctrina Chocobar, alabando a un polica que dispara por la espalda, por las dudas, a un nio.
Levy explica que el objetivo cumplido con La Garganta es visibilizar una tradicin de construir colectivamente, y a pesar de todo. Es muy raro encontrar en los canales tradicionales de televisin un informe sobre cmo se paga un velatorio en nuestro barrio. A mi no me duele menos enterrar a un familias, y a ella [refirindose a Daniela] tampoco, pero pagar una sepultura digna tiene un coste mayor que un salario medio en nuestro barrio. La manera de resolverlo siempre fue comunitaria, explica el activista. Es un orgullo que nunca un vecino no pudiera enterrar dignamente a un familiar, cada vez que a alguien se le muere un familiar se hace una colecta y su grupo ntimo pasa puerta por puerta, y quien tiene 50 centavos pone 50 centavos, y quien tiene 50 pesos pone 5 pesos, porque ah ests pagando tu propio funeral, el de tu mam, el de tus hijos. Pero la televisin no informa sobre esto, muestra la mierda que flota, pero no las cloacas tapadas, contina.

En el barrio en el que vive Levy no hay wifi, ni infraestructura para tener internet en casa. No pueden pedir comida a domicilio. Si tengo que ir al kiosco a comprar un sndwich y la kioskera no tiene ms sndwiches, yo no tendra alternativa para cenar si no fuera por la cultura villera que hace que esa kioskera me convide a un plato del guiso que acaba de cocinar en su casa, afirma con orgullo.

Tampoco hay una infraestructura de alcantarillado que evite que se inunden las viviendas cuando llueve. Hace una semana los barrios se inundaron y ahora han vuelto a inundarse otra vez. Mi casa se inund y yo estoy en la obligacin de estar ac para contarlo, teniendo a mi vieja diabtica con la mierda flotando [en casa]. Estoy en la obligacin porque, igual que ella, son un montn los vecinos que padecen lo mismo, relata Daniela.

Nacho Levy: Cuando se larga una lluvia torrencial y vos pons los canales de televisin, puede que te alerten de si le pusiste brazada al auto para que no se te abolle, puede que te alerten de dnde puedes comprar la medialuna, o si vas a hacer cucharita mirando no s qu pelcula y no te cuentan que en nuestro barrio hay hombres y mujeres que lloran cada vez que llueve desde hace 60 aos porque a la indignidad, por suerte, no te acostumbras nunca. Cuando cae agua del techo de chapa de tu casa, porque no tenas plata ni para ponerle una cepillada de ceresita [impermeabilizante] y cae en el colchn donde duerme tu hija, el piso est con las cloacas tapadas y sale mierda flotando. En ese inodoro gigante es muy difcil sentirte algo que no sea un sorete [mierda]. Y dejs de sentirte un sorete cuando un vecino a quien ese da no se le inund viene con la escoba y te ayuda a barrer. Nosotros reivindicamos esa cultura de la solidaridad como una manera de anteponerse al egosmo que nos proponen para salvarse porque en la villa ya aprendimos hace mucho tiempo que es imposible salvarse solo.
Ni siquiera entran las ambulancias, debido al miedo hacia estos barrios impulsado desde los medios de comunicacin.

Daniela Mrida: Mucha gente ha muerto. Mi madre, porque no entr la ambulancia, esper a unas cuadras, y la tuvimos que arrastrar por un pasillo de tierra mi hermano y yo, lastimndola, siendo ella diabtica. Yo, proque no entren las ambulancias, casi pierdo a mi madre. Y al igual que yo, muchos vecinos han perdido a familiares.

Nacho Levy: Jams vers en La Garganta una interpelacin a aquellos ambulancieros que no viven en la villa y tienen miedo a entrar al barrio porque nosotros tambin vemos los canales de televisin que ellos ven. Lo que de ninguna manera aceptamos es que sea el Gobierno, el Estado, el garante de nuestros derechos, el que se escude en el estigma que ellos mismos alimentan en sus propios canales de televisin para negarnos a nosotros un derecho constitucional que es, fundamentalmente, el derecho a la vida.
Levy explica que, en 2009, con el aval de todos los curas villeros presentaron en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que por entonces conduca Mauricio Macri ahora presidente del gobierno argentino una peticin para que que capacitaran a conductores de ambulancias entre los vecinos de las villas. No tuvimos una mala respuesta, tampoco tuvimos una buena respuesta. Nunca tuvimos una respuesta, seala tras apuntar que otra organizacin, la Corriente Villera Independiente, s ha podido, fruto tambin de la organizacin popular, acondicionar sus propias ambulancias.

Violencia policial: Que dejen de matarnos

La Coordinadora contra la Represin Policial e Institucional (CORREPI) cifra en uno cada 23 horas los muertos a manos de las fuerzas policiales en Argentina desde que Mauricio Macri asumi la presidencia en diciembre de 2015. Uno de ellos fue Kevin, un nio de nueve aos, ahijado de Levy. Muri en un tiroteo que dur tres horas en el que resultaron heridas 105 personas por disparos de uzi un arma de guerra, segn explica Levy, quien seala que el responsable del operativo policial no ha sido sancionado de ninguna manera.
Nacho Levy: Kevin estaba escondido debajo de la mesa en su casa hacindose pis de miedo por un tiroteo que los vecinos denunciaron con llamados al 911. Los prefectos fueron a mitad del tiroteo cuando Kevin estaba vivo. Tiraron un carrito contra la puerta donde estaban atrincherados los que no vivan en nuestro barrio y se disputaban las casas que las fuerzas de seguridad garantizan que sirvan para vender y dijeron que se maten entre ellos. Porque estaban seguros de que la bala, si en vez de darle a mi ahijado le daba a mi compadre, les bastaba decir que era un jefe narco para que nadie se preocupe, ni lo investiguen ni nada. Pero como jefe narco de nueve aos no hay, el grito de Kevin ahora retumba en todo el mundo.
Frente a la violencia policial en los barrios, los vecinos se han organizado creando un dispositivo de control a las fuerzas de seguridad. Ahora el proyecto se est traduciendo en un proyecto de ley que cuenta con el apoyo de todos los bloques opositores. No se trata de una polica comunal, no le agrega ni una sola bala al conflicto. Es un comisin de vecinos que regula el accionar de las fuerzas de seguridad adentro del territorio, en comunicacin directa con el Ministerio Pblico Fiscal, con la Procuradora contra la Violencia Institucional y con los organismos de derechos humanos sin pasar por las comisaras y destacamentos policiales, que son los que administran el delito adentro de nuestro barrio.

El objetivo es que, adems de convertirse en un canal de denuncia para los vecinos, sea tambin un canal de informacin para la justicia. Cuando el fiscal recibe un caso, lo que recibe es la versin policial y el informe que redacta es el refrito de la versin policial. Aun cuando el fiscal infiriera que hay participacin policial en el crimen, para investigarlo requiere el acompaamiento de la fuerza policial, explica Levy. Lo que nosotros estamos diciendo es que se cree una entidad jurdica que habilite a actores de la sociedad civil a cumplir ese rol, concluye.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/medios-comunitarios/la-poderosa-frente-a-macri-y-el-fmi-economia-y-medios-de-comunicacion-del-pueblo


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