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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2018

La revolucin es cultural y florecer en los pramos y arrabales

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Uno puede tener esa idea de amor romntico con Amrica Latina, y hablar del torrente de sus ros, de la frondosidad de sus selvas tropicales, del colorido del folclore; uno puede enamorarse perdidamente de los celajes de otoo y de la niebla de primavera, pero a Latinoamrica adems de sentirla tambin hay que pensarla desde el anlisis sociopoltico y cultural. Una Amrica Latina que la sintamos en cada poro de la piel pero tambin en la corteza cerebral.

Y para eso tenemos que perder el miedo a cuestionar, tenemos que responsabilizarnos con el anlisis y la lectura, con la duda; porque dudar nos empuja a investigar a indagar y a buscar respuestas. A romper con el cerco meditico que nos ha tenido manipulados y excluidos de la Memoria Histrica y de la geopoltica latinoamericana.

Pero eso implica dejar la pereza, la comodidad y la indiferencia. Latinoamrica es rescatable con una revolucin cultural que es la ms poderosa de las revoluciones porque una mente informada jams podr ser manipulada. Por esa razn vemos el ataque meditico que nos descarga minuto a minuto toneladas de desinformacin con la que pretenden adormecernos y mantenernos alejados de toda resistencia poltica.

Tenemos que armarnos de agallas y salir de las redes sociales, dejar de ser revolucionarios de redes sociales y serlo en el da a da en cualquier mbito donde nos desenvolvamos. La revolucin cultural es monumental y comienza con trabajo de hormiga. La revolucin cultural debe llevar el mismo proceso que el de bamb, que primero crece 7 aos hacia abajo, ahondando sus races para fortalecerse en el centro de la tierra para luego crecer hacia arriba y resistir a cualquier embate del tiempo.

Nuestra revolucin cultural debe ahondarse en los arrabales, en los pueblos inhspitos, entre candiles y tinajas de agua, entre calles enlodadas y botes de huele pega. En la exclusin y el abandono, en los violentados del sistema, en los que desconocen y tienen hambre y sed y se atreven a soar. Esa revolucin debe tener sus cimientos en la raz marginada para volverla el corazn indmito de la resistencia de la Patria Grande.

Amar a Latinoamrica es jugarse la vida, no entre metrallas, es honrarla dando la mano, compartiendo el conocimiento, despertando en el otro la llama de la inquietud, del anlisis. Es pasar la estafeta y lanzar semilla por doquier sin pensar en la fertilidad de la tierra, si no con la certeza que florecer entre los pramos ms secos y olvidados.

Y para eso quienes han tenido la oportunidad de acceder a otro tipo de conocimiento, tienen que tener la humildad de dejar de andar por las alturas creyndose intelectuales e iluminados donde lo importante es el codeo y las menciones honorficas, las fotos y los viajes; para bajar a donde son necesitados sin fotos, sin codeos, sin viajes y sin menciones honorficas pero donde su conocimiento ser valorado y donde su condicin de ser humano finalmente valdr la pena. Porque es as, entre mayor conocimiento es mayor la responsabilidad con los pueblos.

A Latinoamrica hay que sentirla, s pero en las manos rajadas de los abuelos campesinos, en las espaldas encorvadas de los obreros, en los sueos de los nios que trabajan en las fincas tapiscando y que jams han asistido a la escuela. En los vientres de las nias violadas y embarazadas, en las laderas de los arrabales violentados con la limpieza social, en las miradas perdidas de quienes se ven obligados a migrar.

Y la forma de amarla es analizando, luchando y resistiendo, desde el lugar en donde estamos; porque la Patria Grande no tiene fronteras la hacemos todos los que creemos en la libertad de los pueblos. La revolucin la hacemos todos, porque somos el ncleo de la clula, el ecosistema, la lava del volcn, la fuerza de la tormenta, el arcoris del escampe y la raz del bamb.

Cada vez que digamos que amamos a Amrica Latina preguntmonos si es verdad o si solo son patadas de ahogados. Si es verdad, unmonos a la revolucin cultural y hagmosla florecer en los pramos y arrabales.

Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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