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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2018

Lo pblico, lo privado y el bienestar

Juan Triana Cordov
OnCuba


La historia que voy a contar a continuacin me la regal un buen amigo, ya retirado, que por el ao 60 participara en aquel tremendo terremoto socio-poltico. Es una historia enterrada en sus recuerdos, sobre seres supuestamente de la nada, que hicieron historia. Es sobre hechos y decisiones, quizs no nuevos, aunque a veces no suficientemente explorados.

No le he pedido permiso para hacerla pblica. Apenas si la he editado. Me la cont desde su corazn, pero tambin, desde su preocupacin. Me la cont porque l es de los que an creen que la historia es para aprender de ella y no para vivir de ella.

Es un privilegio haberla recibido de l directamente, como tambin poder, todava, de vez en vez, intercambiar algunas ideas con alguno de aquellos protagonistas que casi siempre estuvieron en el anonimato o cuando ms aparecieron de fugazmente en alguna noticia. Aqu va, sin el permiso de mi amigo, una parte de su texto:

Entiendo que en nuestra sociedad hay que rescatar algunas cosas, como los viejos oficios perdidos por la centralizacin y por la poltica que se sigui de monopolizar todo, hasta los puestos de fritas.

Por ejemplo para valorar bien lo que nos hace falta: para referirme al Sector Textil, Sector o Rama que atend desde el Comercio Exterior, cuando creado por el Che el BANCEC con fecha 25-04-60, fui entonces como joven combatiente a integrar en mayo de aquel ao su equipo fundacional, oficializado con fecha 04-06-60 y que un ao despus, el 23-02-61 deriv como MINCEX y derivando an ms en 1962 con sus primeras empresas monoplicas importadoras y exportadoras.

La Industria de las Confecciones Textiles durante la arrancada del 60 estaba estructurada privadamente, en talleres integrales y en ordenadores, los primeros diseaban y vendan, los segundos producan por rdenes de las tiendas o almacenes; se exportaban confecciones y calzado al Caribe y a Centro Amrica, comenzando por las guayaberas, ropa interior, medias, trusas o sea tanto tejidos planos como tejidos de punto; la industria del calzado: quines no recuerdan el calzado Amadeo e Ingelmo, de una calidad envidiable producidas en sus fbricas del Cerro?, las producciones Viti en las confecciones; y cmo no mencionar la Industria Sombrerera, que hasta un sindicato tena. Haba empresarios talleristas ordenadores, que organizaban sus producciones con operarios a domicilio, por especialidades, de ellos haban pantaloneros, camiseros, embolsilladores, etctera. Por otra, no hablemos de los sastres, las modistas, simples trabajadores individuales pocas veces agrupados en parejas o tros, todos afiliados al Sindicato de la Aguja, sindicato que tanto nos asesor a encontrar y definir las necesidades de Cuba en tejidos, hilos de coser etc.; hechos notablemente importantes como el Sindicato de Sombrereros, que nos ayud a determinar la curva de tallaje de las cabezas cubanas para comprar a la carrera en Checoslovaquia las famosas boinas verde olivo de nuestras milicias.

Aquellos compaeros no eran capitalistas explotadores, eran obreros afiliados a las mejores causas proletarias, defensores de la clase obrera, polticamente agrupados. Esto puede ser un ejemplo repetitivo en muchas ramas de nuestra economa, puedo decirlo hoy porque con mis escasos 22 aos entonces, no fui un funcionario burcrata, sino que fuimos enviados all a ejecutar una poltica en una primera trinchera de la economa, a garantizar que el pas no se paralizara por la accin de la Ley Pual del Imperio. En el 60 encontramos los almacenes vacos, 50 mil obreros de las Confecciones sin trabajo y con la ayuda de los Sindicatos textiles y del calzado, volvimos a echarlos andar, a lograr que las confecciones se volvieran a vender en las tiendas sin racionamiento a mediados del primer lustro de la dcada del 60. Despus vino la ola de la estatalizacin de los talleres y lo que todos conocimos entonces hasta con los registros contables.

Mi experiencia personal: En las empresas del Comercio Exterior, funcionbamos desde sus inicios con autofinanciamiento, fui fundador y Director Gerente de una de ellas, propuse su nombre, le registr en todos los lugares, le vi nacer desde nuestros buroes, no era economista, tena un 4to ao de bachillerato.

Hasta aqu la historia, slo una parte.

Hoy importamos todo tipo de confecciones desde todo tipo de empresas y hasta por personas que lo hacen a ttulo privado y que, para nuestra sorpresa, logran vender confecciones de mejor calidad y a mejores precios que los grandes monopolios estatales. Ay! nuestro consumidor, ahora que el nuevo decreto lo ha puesto de moda y que la aplicacin de CIMEX lo har ms visible pero que sigue teniendo la opcin de escoger muy restringida, en precios y en calidad.

Cuba import 820 301 000 dlares entre 2013 y 2016 en prendas y calzado, segn muestra la tabla 8.12 del Anuario Estadstico de Cuba de 2016. No s si aqu se sumen los otros millones de los importadores por cuenta propia. De todas formas, ms de 800 millones de dlares en ropa y calzado en cuatro aos, es un nmero.

Cunto de todo esto pudiramos producir en Cuba? Cuntos puestos de trabajo que le permitiran a muchos cubanos ganarse un salario, a decenas de diseadores realizarse en su profesin y vivir aqu de ella, a centenares de los hoy llamados artesanos ser mucho ms tiles? Cunto trabajo a domicilio para personas de la tercera edad en especial mujeres se podran crear?

Por qu las estrategias de sustitucin de importaciones que tan pocos buenos resultados han tenido en tantos aos, no innovan e incluyen a todos estos otros agentes que, con una poltica industrial adecuada, podran convertirse no solo en una fuente de productos de calidad para el mercado interno, sino tambin para la exportacin?

Por qu no empezamos a reconocer que una parte de los artesanos son en realidad pequeos y medianos empresarios? Por qu, si generan productos y servicios que ahorran / evitan importaciones y crean puestos de trabajo, no logramos una poltica que incentive su crecimiento como empresas y disminuya la carga fiscal de quienes crean riqueza? Por qu en las estrategias de promocin de exportaciones ellos no aparecen?

Volvamos a la ropa. Es cierto tambin que esta industria ha cambiado, que hoy una parte importante de todo el valor agregado que se genera en la industria de las confecciones est en la nube, que la tecnologa ha sustituido mucho trabajo manual Todo ello es cierto, pero no lo es menos que hoy tenemos muchos expertos en trabajar en la nube, en la nuestra que es un poco distinta a la otra, y tambin lo es que tenemos muchas personas necesitadas de obtener un trabajo y un salario adecuado. Esta puede ser una buena oportunidad.

En muchos casos no hace falta ningn extranjero con capital para aprovechar esas oportunidades, pues hay suficientes cubanos que individualmente o agrupados y con una relacin fluida con el sector estatal, con los incentivos adecuados, podran hacer lo mismo que aquel y reducir en mucho esas importaciones. Lo probaron las cooperativas de la construccin en la reparacin de los hoteles despus de Irma, las que construyeron la obra civil de la mina Castellanos, las experiencias de la Oficina del Historiador de la Ciudad que durante muchos aos ha aprovechado esa oportunidad. Se ha probado hasta la saciedad en el sector turstico, pues hoy la cuarta parte de todas las habitaciones de Cuba estn en sus manos; y para qu hablar de los restaurantes. Hacen falta ms pruebas?

Las alianzas entre lo pblico y lo privado pueden ser una de las vas de lograr aligerar el peso de las importaciones, la dependencia del capital extranjero, de crear empleos (en especial para sectores desprotegidos), pueden ser un camino para mejorar a muchas y muchos, un recurso para promover esa igualdad que hace falta para el desarrollo, y que debe ser un resultado buscado de ese proceso.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/lo-publico-lo-privado-y-el-bienestar/



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