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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2018

Algunos notas para reflexionar
Marxismo y psicoanlisis

Miguel Alejandro Hayes Martnez
Rebelin


El carcter eminentemente revolucionario del pensamiento de Marx y de Freud determin posteriores intentos de articularlos a ambos. Su cuestionamiento del sistema capitalista, potenciaban el inters por esa unin y las izquierdas, no tardaron en experimentarlo.

Hubo grandes momentos donde la cercana entre el posterior desarrollo de las ideas de Marx (marxismo) y las de Freud (psicoanlisis) casi llega, como la iniciada en la Rusia revolucionaria, pero -como describe con genialidad Acanda- (1 pgs. 107-120) encontraron su fin por- los mal construidos- fundamentalismos.

No han faltado otros intentos posteriores, y dentro de ellos destacan los grandes aportes de esos primeros pensadores de Frankfurt. En algunos de estos, la sexualidad pas a ser un elemento que tambin formaba parte de las teoras revolucionarias. Sin dudas, psicoanlisis y marxismo, dialogan como pensamientos anti-capitalistas.

Sin embargo tal dilogo, tal conciliacin, parece ser ms un acuerdo por necesidad, la bsqueda de una causa comn, que una verdadera articulacin. El marxismo es al psicoanlisis, un compaero (que habla otro idioma), pero que est en la misma trinchera, y eso los una (y une hasta ahora) ms que cualquier otra cosa.

Es por eso, que me pregunto, si los numerosos intentos de unirlos han tomado el camino correcto? Es decir, tomar al marxismo implica tener ciertas ideas sobre l, una concepcin de qu dijo Marx, al igual que ocurre con el psicoanlisis. No dudo de la gran capacidad de aquellos como Fromm o Horkheimer, y sus grandes dotes como pensadores, pero cabe la posibilidad entonces que lo que se haya asumido, tanto sobre uno, como sobre el otro, no haya sido lo ms acertado.

El psicoanlisis no ha sido de las materias que con ms profundidad he abordado -confieso-, pero podra establecer algunos elementos sobre los cuales puede pensarse en cuestionar lo asumido como marxismo en tal deseado conciliacin.

Lo primero que me planteo es el uso de las fuentes. Existe evidentemente la diferencia entre Marx y el marxismo, tal y como puede existir entre lo que dijo Keynes y esos modelos que presumen ser keynesianos. Referidos al primero -que es el que nos ocupa-, han sido tales las distancias, que se ha hecho la distincin entre marxiano (estudioso de Marx) y marxista (del marxismo).

Por eso me pregunto si ha sido correcto, desde la influencia ejercida por Lukcs sobre parte de Frankfurt, tener en un pensamiento marxista altamente influenciado y enmarcado en el uso de los Manuscritos del 44 y de fuentes -en ocasiones- pasivas respecto a Marx.

Valoro mucho los manuscritos, pero es cuestionable un marxismo que asuma como punto de referencia unos escritos, que fueron hechos sin intenciones de ser publicados, y que solo son las lneas de un joven Marx que an no se haba armado sus teoras del plusvalor. Adems me cuestiono, el uso de un marxismo marcado por una notada ausencia en la profundizacin en El Capital.

Sin embargo, este es el pie forzado que se encontr para toda la conciliacin que se impuls. Esta toma un Marx con un alto sentido de sujeto, de lo que l llama el hombre concreto, con necesidades de reproduccin. Sin dudas, era muy til para insertar todo una lgica de pulsiones y de desplazamientos psicoanalticos.

Por otro lado destaca aquel intento del los bolcheviques. Este, -por desconocimiento de textos como La Ideologa Alemana y los Manuscritos mencionados-, se situaban en otros esquemas del marxismo, como la tan tradicional o dogmticamente citada lucha de clases. A la luz de esto, pudiera pensarse en una aparente contradiccin entre ambas corrientes, una por dar un movimiento social desde lo sexual, y otra de la lucha de clases, creando incluso, un falso dilema. Pero que sin dudas aport esto mucho, dando un cuerpo terico desde la estructura social.

Incluso estas formas mencionadas de pensar y de articular el marxismo con el psicoanlisis no han ido separadas y se ha logrado pensar esa visin inicial de los manuscritos y engancharla toda la lgica clasista de la sociedad. A pesar de esto, sigo creyendo que ha sido todo, un intento forzado, - que ha buscado-, pero que an le sigue faltando una pieza.

Si se mira con detenimiento, podr extraerse algo de la propia caracterizacin de las corrientes del marxismo. Tanto en Frankfurt, como en la escuela sovitica, como en los que aisladamente se puede apreciar el deseo de pensar un psicoanlisis con Marx (incluso Lefebvre), que ha habido un elemento del aparato terico del propio Marx despreciado, o al menos, no aprovechado al mximo.

Estoy hablando de la tan necesaria teora del valor. Recuerdo que la mayora de los marxistas afirman como esta es el gran centro de El Capital, pero sin embargo no es utilizada en los esquemas de pensamiento. El propio Engels afirma, referido al Capital y al captulo del valor: Lo cierto es que este primer captulose cuenta entre lo ms importante de cuanto escribi Marx. (2 pg. 22). Quiz, la economizacin de esta (la teora del valor) por parte de los soviticos, y la rebelde respuesta terica de Frankfurt y otros -ante tan poco caso hecho a las investigaciones sociales en la URSS-, hicieron que todos esos marxismos no-soviticos no se iniciaran de manera general en su estudio.

Cuanto ms, ha podido apreciarse un rescate, o intento de usar la lgica de la mercanca para explicar fenmenos sociales y del individuo. Pero de todas formas tal hecho constituye un uso incompleto del pensamiento de Marx. Si bien l mismo declara -de su puo y letra- que la mercanca es sujeto en su investigacin (3), el valor es el instrumental bsico de la investigacin de ese sujeto, o mejor dicho, de los diferentes sujetos-mercanca que Marx construye en El Capital. Si hay que tomar algo de ese libro, -algo que no pueda faltar-, es la teora del valor, y usar El Capital de Marx, es esencialmente usar la teora del valor, no el concepto de mercanca.

Es por eso, que a pesar de ser muy vlido pensar desde la lgica de la mercanca, dgase por ejemplo, la industria cultural, para hacer la construccin de esos sujetos, y montarse toda una relacin del hombre con la estructura a travs de la mercanca, esto no pueda hacerse sin tener la herramienta que Marx aplica: la teora del valor. No es para nada casual, que esto sea lo primero que se expone en su obra, ya que es el instrumento para abordar todas las relaciones sociales que se describen y explican ah (4).

Si se juzga lo dicho aqu, se sabr ya que la propuesta apunta por repensar la unin deseada no desde las visiones mencionadas, sino desde la teora del valor.

Entendiendo el valor como la relacin donde el hombre da reconocimiento, queda abierta toda una puerta al mundo de la subjetividad humana-cosa en la que Marx no hizo mucho hincapi-. Esto empatara toda la forma en que un hombre, o grupos sociales enteros interactan, donde no existe ningn economicismo o axioma del que partir que no sea el hombre ms carnal; donde los impulsos, deseos, frustraciones o cualquier otra cosa oculta y condicionada puede caber en una explicacin. Y desde ah, nuevamente incluirle esos elementos estructurales como la lgica de la sociedad subordinada al capital, y la construccin de sujetos-mercanca.

Sin embargo, todo esto implicara toda una revisin de lo que ha sido el marxismo y nuevas formas de entenderlo. Tal vez parezca descabellado, pero la prctica seala algo: con lo que se ha pensado de Marx y Freud, no se ha logrado an esa unin necesaria. Esto demuestra, que en vez de pensarse nuevas herramientas, o buscar un tercer elemento en comn que permita establecer una identidad entre ambos, o buscar de nuevo en el interior ya preestablecido de ambas ese denominador comn, debe comenzar a replantearse todo lo que se ha entendido por el pensamiento de Marx, y desde ah abrir el paso al dilogo entre teoras.

Esta es la propuesta generada desde un estudioso de Marx. Sera mucho mejor si tambin se iniciara el camino desde el sentido contrario(desde Freud), desde donde de seguro ha habido numerosas tendencias que lejos de profundizarlo y situar el psicoanlisis dentro del pensamiento filosfico, han hecho -como muchos marxistas-, de este una gran e inmensa verdad irrefutable, y que a dems, ha sido invadida y enraizada a muchos dogmatismos.

Reafirmo la idea sin dar verdades, y tan solo para mostrar un posible camino: unir el pensamiento de Marx y el psicoanlisis, tal vez necesite repensarlos a ambos.


Bibliografa

1. La confluencia que se frustr: Psicoanlisis y Bolchevismo. Acanda, Jorge Luis. 14, La Habana : s.n., 1998.

2. Engels, Federico. De lo que trara "El Capital" de Marx. La Habana : Imprenta Nacional de Cuba, 1961.

3. Marx, Carlos. Glosas marginales al ''Tratado de economa poltica'' de Adolph Wagner. [aut. libro] Maurice Dobb, y otros. Estudios sobre El Capital. Mxico : Siglo XXI, 1970.

4. Martnez, Hayes y Alejandro, Miguel. Rebelin. Rebelin. [En lnea] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=237938.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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