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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2018

Las tasas de cambio en Cuba
Lo racional y lo privado

Pedro Monreal
El Estado como tal (Blog)


El mercado minorista de cambio de moneda en Cuba (CADECA) es un dispositivo ubicado entre el bolsillo y el estmago. Si eso se pierde de vista, el anlisis de la tasa de cambio de CADECA no llegara muy lejos. Investigaciones publicadas han estimado que entre el 59% y el 75% del gasto de un hogar cubano se dedica a comprar comida. Eso es lo que fundamentalmente significa el mercado para el ciudadano promedio del pas. (1)

Para poder asegurar un consumo de 3285 kilocaloras y 83 gramos de protena per cpita diarias, se ha calculado que un hogar promedio de tres personas deba desembolsar mensualmente entre 882 y 1006 pesos cubanos (CUP), en dependencia de la composicin del ncleo. Son datos de 2011 y no conozco cifras publicadas ms actualizadas. En aquellos momentos, el salario medio estatal era de 445 pesos. Como se observa, hay un desbalance significativo entre ese ingreso y el gasto necesario para comer. (2)

La informacin parcial ms reciente -con datos de 2016- confirma que la alimentacin sigue teniendo un peso muy alto en el gasto total del consumo familiar, con niveles entre el 71% y el 55%. Aunque en 2016 se observaba una mejora respecto a 2011 en cuanto a la capacidad de los ingresos para cubrir el consumo familiar, de todas maneras, sigue existiendo una brecha pues el gasto necesario para alimentarse es mayor que el nivel de ingresos promedio de las familias. (Datos no publicados de una investigacin realizada en 2018 por economistas cubanas).

El hecho es que una parte de los ingresos suplementarios que se necesitan para cerrar esa brecha circulan a travs de CADECA. En ese mercado monetario, un valor en divisas extranjeras se enfrenta a masas monetarias en las dos monedas cubanas peso cubano (CUP) y peso convertible (CUC)- y a la vez, se enfrentan entre ellas las masas monetarias entre CUP y CUC. Esas operaciones de intercambio permiten el acceso a los alimentos que se encuentran en las tarimas de los mercados agropecuarios, en los anaqueles de las tiendas TRD, y en el mercado negro.

En ese contexto, la tasa de CADECA tiene una clara racionalidad econmica. No es el resultado de una decisin administrativa sino del funcionamiento del mercado. De veras pudiera pensarse que esa tasa la decide un funcionario sin mirar hacia el mercado?

Como se sabe, la tasa de CADECA no opera en un mercado libre, pues las autoridades cubanas tienen la capacidad para regular dentro de lmites- el mercado cambiario mediante diversos mecanismos, pero los factores de base de ese mercado la oferta y demanda de diversos tipos de monedas- proporcionan el fundamento econmico para la operacin de ese mercado y para la determinacin cuantitativa de las tasas de cambio que en este se forman.

Obviamente, no se trata de una racionalidad social. Se habla aqu de una racionalidad econmica porque la tasa puede ser explicada a partir de un razonamiento econmico, no meramente como el resultado de un acto voluntarista.

El Dr. Carlos Garca Valds ha expresado que desea colocar en la blogosfera cubana algunas precisiones que constituyen cuestiones de economa poltica, y la primera de ellas ha sido afirmar dos cosas respecto a la tasa de CADECA: cuestionar su racionalidad y decir que he sobrestimado esa tasa. (3)

La segunda aclaracin que enuncia el Doctor, consiste en retomar el argumento de Ariel Terrero acerca de que supuestamente le atribuyo al sector privado cubano el papel fundamental en la unificacin monetaria.

Lo racional

He aclarado en prrafos anteriores en qu consiste la racionalidad a la que me refiero en relacin con la tasa de CADECA. Tambin la he explicado en textos anteriores. Se refiere a una racionalidad econmica. No estoy hablando de una racionalidad social y mucho menos de una racionalidad moral o tica. Esos son aspectos importantes, pero no constituyen temas que he abordado en el texto que el Dr. Garca Valds comenta. (4)

Muchas cosas que ocurren en Cuba en materia de salarios, de precios y de impuestos, tambin tienen una racionalidad social difcil de entender: salarios y pensiones muy inferiores a las necesidades de los ciudadanos, precios estatales totalmente desconectados de los ingresos populares, y la aplicacin de impuestos excesivamente altos en las TRD que tienen un carcter regresivo (afectan especialmente al consumidor de bajos ingresos) y que contribuyen a la existencia de precios elevados en otros mercados de alimentos.

Repito lo que he expresado anteriormente: a diferencia de la tasa de cambio oficial de 1 USD = 1 CUP, que es una ficcin administrativa, la tasa de CADECA no puede ser manejada a voluntad, de espaldas a los datos de ese mercado monetario.

Si eso fuese posible, hace mucho tiempo que los funcionarios cubanos hubieran emitido algn ukase para fijar otra valoracin de la tasa de CADECA. La razn habra sido obvia: una apreciacin de la moneda nacional por esa va sera la forma ms rpida y ms fcil de elevar el nivel de vida de la poblacin. De un da para otro, subira el valor efectivo de los salarios estatales y de las pensiones, beneficiando con ello a millones de personas.

Por qu ello no sucede?

La respuesta parece evidente: ese tipo de manipulacin cambiaria no es factible.

El valor de la tasa admite un grado de desviacin respecto al nivel que supuestamente determinara el funcionamiento de un mercado libre de oferta y demanda de esas masas monetarias que se enfrentan en el mercado de CADECA. Sin embargo, ese margen es relativamente reducido. En el minuto en que se intente imponer una tasa de CADECA que no refleje esencialmente las relaciones de oferta y demanda de ese mercado monetario, se expandiran los mercados negros de cambio de moneda de manera muy acelerada. Eso es algo bien conocido.

No tengo evidencia concreta, pero asumo que eso es lo que ha venido haciendo desde hace mucho tiempo el Banco Central: aprovechar todo el margen de maniobra del que pudieran disponer para mantener la tasa de CADECA con el mayor nivel posible de apreciacin relativa del peso cubano (CUP).

Es predecible que, si el mercado cambiario no es capaz de sostener una tasa decidida administrativamente, se formara un mercado negro de cambio de monedas con una tasa ms atractiva para el vendedor de las monedas relativamente ms escasas (que tienden a ser las divisas), de manera que probablemente continuaran funcionando en el mercado negro las mismas tasas anteriores, o tasas muy prximas a estas.

Si se decidiese administrativamente que la tasa de CADECA debera ser de 1 X 15, y eso no se corresponde con las relaciones de ese mercado, esas relaciones de intercambio monetario se moveran desde el mercado oficial de CADECA hacia mercados informales, donde probablemente se continuara pagando el CUC a 24 CUP, o en ese entorno.

No creo que sea difcil visualizar ese posible escenario.

El Dr. Garca Valds contina su crtica sobre mi consideracin de que la tasa de CADECA es econmicamente racional, y particularmente respecto a mi afirmacin de que esa tasa es la mejor de todas porque considero que las dems son invenciones burocrticas. El Dr. Garca Valds aporta una serie de argumentos que se refieren principalmente a tres cuestiones:

Lo primero que debo aclarar es que no he sobrevalorado la tasa de CADECA (1 CUC = 24 CUP). No conozco estudio alguno que basado en datos concretos del mercado de cambio minorista- permita identificar una tasa fundada distinta a la que hoy existe.

Simplemente asumo que esa tasa de 1 X 24 es la que puede funcionar en el mercado. Con eso no estoy defendiendo un valor (el actual) que quizs pudiera no estar justificado econmicamente. Si no poseo informacin sobre una posible tasa fundada que fuese distinta a la de CADECA, entonces no puedo saber sabe cul es la cuantificacin buena de la tasa. Cmo conocer si el nivel actual est sobrevalorado o subvalorado? Simplemente no tengo informacin sobre eso y por tal razn no he entrado en ese tipo de comparaciones.

En caso de que el Dr. Garcia Valds tuviese esa informacin y pudiera divulgarla, se le agradecera mucho. Lo mismo les pido a otros colegas.

El Dr. Garca Valds plantea que es una falsedad mi afirmacin de que no conozco economista alguno que opine que la tasa de CADECA no refleje de manera razonable las condiciones del mercado especfico en la que esa tasa funciona: el cambio minorista en divisas.

Supuestamente, la falsedad se demostrara exhibiendo el caso de dos distinguidos economistas a quienes mucho aprecio y de quienes siempre aprendo: Humberto Prez y Joaqun Infante. El argumento de Garca Valds es que ambos colegas se han referido a posibles valores de las tasas, cifras que en ocasiones ha sido la de 1 X 18 y en otros momentos la de 1 X 15.

El problema es que para poder demostrar la falsedad de lo que he expresado no bastara con encontrar citas de economistas que mencionan posibles cuantificaciones de la tasa de CADECA que son distintas a su nivel actual, sino que el Dr. Garca Valds debera haber presentado citas de economistas que opinen, explicando mediante demostraciones, por qu la tasa de CADECA no estara reflejando de manera razonable las condiciones especficas del mercado en el que esa tasa funciona. Al nivel en que se produce este debate, opinar no puede ser entendido simplemente como decir algo.

Lo que digo, por tanto, es que no conozco economista alguno que haya explicado que la tasa actual de 1 X 24 no es razonable. Naturalmente eso es distinto a que las tasa sea deseable, o que pudiera ser modificable en el futuro.

Hay un punto que no me queda claro en la argumentacin del Dr. Garca Valds, pues el propio comentarista seala que las dos cuantificaciones alternativas de 1 X 18 y de 1 X 15 (en distintos textos) se han mencionado en el contexto de propuestas realizadas por Humberto Prez. Sin embargo, es importante tomar nota de que Humberto Prez ha aclarado difanamente que la tasa que propone es totalmente arbitraria y que no tiene informacin ni elementos de juicio para proponer una tasa cientfica y econmicamente fundamentada. Es decir, que, en cuanto a la disponibilidad de datos, a Humberto le sucede lo mismo que me ocurre a m y al resto de los colegas que han intervenido en estos debates pblicos.

Las tasas de 1 X 15 y 1 X 18 son cifras mencionadas en el marco de un ejercicio propositivo donde estas se utilizan como un supuesto. Algo muy normal en el trabajo de los economistas. No son el resultado de anlisis especficos sobre el proceso de cuantificacin de las tasas. Ese valor no ha sido explicado.

La diferencia radica en que Humberto Prez considera que la tasa actual de CADECA subvalora el CUP y que yo no comparto esa conclusin. Tampoco he dicho lo contrario, que haya sobrevaloracin. Obviamente, Humberto Prez y Joaqun Infante tienen un nivel de conocimiento y una experiencia prctica que yo no tengo y bien pudiera ser que fuese correcta la opinin de los dos colegas respecto a que la tasa de CADECA subvalora el peso cubano (CUP).

Como la adopcin de supuestos distintos es vlida para el anlisis -siempre que no sean supuestos disparatados- en mi caso he adoptado el supuesto de que la tasa de 1 X 24 es una tasa que refleja las condiciones del mercado cambiario.

En las distintas propuestas que Humberto y yo hemos realizado, y que difieren en puntos importantes, Humberto plantea la posibilidad de realizar un reajuste en la tasa de CADECA en una fase temprana del proceso de reunificacin (en el segundo paso), mientras que mi propuesta incluye tal componente al final. (5)

Vuelvo al punto central: para poder hacer una afirmacin concluyente acerca de la fundamentacin del nivel actual de la tasa de CADECA se necesita una explicacin basada en datos. Cuando se haga y se disemine ese anlisis, y si a partir de ello fuese posible entender que la tasa de 1 X 24 no refleja las condiciones del mercado cambiario, ser el primero en alegrarme de tal avance en el conocimiento sobre el asunto.

En cuanto al tema sobre la relativa estabilidad de la tasa de CADECA, a diferencia de la visin del Dr. Garca Valds, pienso que quizs no es un fenmeno tan difcil de explicar. No disponemos de los datos concretos, pero bien pudiera ser que los factores de base que determinan las relaciones de oferta y de demanda en ese mercado hubieran funcionado de una manera en que las correlaciones de oferta y demanda no se hubieran alterado. Es cierto que varios factores han registrado cambios de niveles, pero en un mercado lo que cuenta es la resultante final de la interaccin de muchos factores

Como he expresado en otros textos, existen diversos modelos explicativos para cuantificar la tasa de cambio y a veces se utiliza simultneamente ms de uno de ellos. Habra que aplicar esos modelos, disponiendo de datos concretos. No es mi especialidad, pero supongo que en Cuba eso se hace de manera sistemtica por parte de las entidades responsables de la poltica monetaria del pas.

Considero que es ms adecuado asumir esa posible explicacin que inferir que pudiera estar ocurriendo algo para beneplcito de los cubanos que reciben remesas y que tienen negocios de comercio y servicios. De nuevo, el principal interesado en revalorizar el peso cubano (CUP) es el gobierno cubano. Si ello hubiese sido factible, no estaramos teniendo esta conversacin.

Lo privado ya est ah, es grande y es parte del modelo

El otro componente de la crtica que hace el Dr. Garca Valds retoma el argumento de Ariel Terrero acerca de que le atribuyo al sector privado cubano el papel fundamental en la unificacin monetaria.

Aqu, de entrada, cabe una aclaracin. Lo que dijo Ariel Terrero fue que yo apostaba al sector privado como as de triunfo contra el entuerto monetario. En apariencia, las dos frases se parecen, pero tienen significados muy distintos.

Obviamente, en el marco de una economa predominantemente estatal, el papel fundamental en la unificacin monetaria y cambiaria lo tiene el Estado. De hecho, el sector privado extranjero tiene un peso mucho ms grande en un proceso como ese- que el sector privado nacional actual.

Invito cordialmente al Dr. Garca Valds a que aporte una cita de un texto mo donde se afirme que el sector privado cubano debe desempear en papel fundamental en el proceso de unificacin monetaria y cambiaria.

Igualmente, el Dr. Garca Valds insiste en afirmar que lo que digo acerca de la racionalidad econmica de la tasa de CADECA se debe a que esa es la tasa que beneficia al sector privado y que eso es el resultado de mi preferencia por el capitalismo y cosas por el estilo. No voy a detenerme a aclararle ese punto al Dr. Garca Valds. Lo he hecho varias veces. Ah estn mis textos y creo que lo que he expresado nada tiene con la simplificacin que intenta proyectarse. .

Volviendo a lo importante: es conveniente hacer la conexin entre el tipo de mercado monetario que representa CADECA, el mercado de alimentos en Cuba, y la estructura de la oferta de alimentos en Cuba.

Simplificando la relacin, para que se entienda bien: por el lado de la demanda, el mercado de cambio monetario es un mecanismo importante para permitir que la poblacin acceda a los mercados de alimentos (en CUP y en CUC) que representa la mayor parte del consumo de los hogares cubanos; por el lado de la oferta, el principal suministrador de alimentos nacionales es el sector privado.

Se sabe que una parte considerable de la alimentacin es cubierta por las importaciones, algo que en gran medida- es un sinsentido, pero se conoce que la mayor parte del volumen los alimentos nacionales los produce el sector privado: el 75,5% de las hortalizas, el 75,6% de las viandas, el 63,6% de la leche fresca, el 62,5% de la carne de ave, el 64,8% del arroz, el 72,9% del frijol y el 83,9% de los frutales. (6)

Existe una sola actividad estratgica productiva, entre las que suministran el mercado interno, y solamente una, en la que las empresas estatales desempean un papel marginal: la produccin agropecuaria, especialmente su segmento agrcola, donde apenas aportan el 15,1% del volumen de las viandas y hortalizas.

Tambin se conoce que la produccin nacional tiende a reforzar el valor de la moneda nacional. Hace unos aos esta era una premisa que se repeta siempre, pero que ahora se ha desdibujado del debate. No obstante, sigue siendo un supuesto plenamente vlido.

Entonces, si una buena parte de la dinmica de los mercados minoristas de cambio de moneda (CADECA) tiene que ver con la compra de alimentos, y si la mayor parte de los alimentos nacionales los produce el sector privado, por qu dudar que el sector privado nacional pudiera funcionar como el as en la manga de la unificacin monetaria?

Ms alimentos nacionales a menores precios debera tender a reforzar la moneda nacional. En un pas donde no se cultiva el 56% de los suelos agrcolas y donde se ha decidido que a quien le toca gestionar esas tierras es, en muy alto grado, al sector privado nacional, no es la produccin agropecuaria privada un as en la manga -como pocos- para fortalecer el peso cubano?

Ese es en el caso de los alimentos, que ya es un sector de actividad productiva predominantemente privada, pero si a ello se le sumase el potencial no aprovechado que pudiera existir en la actividad privada y cooperativa no agropecuaria, la oferta nacional pudiera reforzarse considerablemente.

Ello tendera a reforzar an ms la moneda nacional O es que acaso no sera as?

Tambin he expresado en otros textos que la recomposicin, saneamiento, perfeccionamiento, o como quiera llamrsele de la empresa estatal es una cara de una moneda, donde la otra cara es la ampliacin del sector privado.

Esa es una poltica de Estado, no es la ocurrencia de economistas aislados. No expresa una preferencia sino una necesidad. No tiene que ver con una doctrina sino con la realidad.

Debera ser evidente que el aparato productivo estatal no puede ser mantenido y operado con efectividad en su forma actual si no se dispone de un monto de inversin anual multi- millonario, pero los recursos necesarios para ello no estn a la vista, por ninguna parte.

El sector estatal destruye empleo neto porque no es sostenible con su escala actual y con sus formas de gestin vigentes. No hay que darle ms vueltas al asunto.

A pesar de las restricciones con las que opera, el sector privado nacional es, desde hace varios aos, prcticamente el nico creador de empleos netos del pas. El problema de Cuba no es tanto la fuga de fuerza laboral estatal hacia el sector privado sino la expulsin de trabajadores del sector estatal.

El Dr. Garca Valds utiliza un eufemismo para suavizar este proceso: ordenamiento laboral. Respeto su seleccin de vocabulario, pero creo que esa visin reposada de ordenamiento no se ve muy clara. Existe una fuerza laboral que ya no cabe en el sector estatal y que debe salir a buscar empleo donde nicamente se crea este de manera neta internamente (el sector privado), o en el exterior (emigracin).

A ver si nos entendemos: miles de trabajadores deben salir forzosamente del sector estatal (90 mil cada ao) y no tienen muchas opciones por fuera del sector privado nacional. Si se considera que mi propuesta de reforzar el sector privado con empresas de capital nacional- para que no solamente absorba trabajadores y les ofrezca posibilidades de aplicar su calificacin, sino tambin para favorecer las condiciones que permitan tener una empresa estatal ms eficiente y efectiva, es una propuesta pro-capitalista, entonces lo que debera es explicarse claramente cul es la alternativa viable en las condiciones concretas de Cuba. Prescindir de un sector privado?

Cuando me refiero a que se identifiquen posibles alternativas, no me refiero a sugerencias generales y teorizantes sino a propuestas concretas. Dnde van a crearse 90 mil empleos en los prximos doce meses? Seguramente no va a ser en la empresa estatal y la inversin extranjera no alcanza ni, para empezar. Dnde entonces? Donde nico se crea empleo en Cuba: en el sector privado nacional.

Esa es la realidad. Si ello se corresponde o no con la teora que alguien utilice, ese es otro problema. Supongo que habra que actualizar la teora si no se ajusta a la realidad. Por lo menos algunas de sus partes.

El Doctor Garca Valds dice que la combinacin que propongo de reforma estatal y de expansin de la empresa privada -como partes de un proceso integrado- equivale a un concepto maniqueo de saneamiento. No voy a ofenderme por eso. Solamente quiero saber cul es la propuesta que no es maniquea.

El texto del Doctor anunci aclaraciones desde la perspectiva de la economa poltica pero ello esencialmente se ha limitado a decir que lo que hay que hacer es un ordenamiento laboral y que el proceso est objetivamente condicionado y explicado.

No s si se habr percatado el Doctor Garca Valds que la nocin de un sector privado mucho ms extenso y complejo que el actual es parte de la economa poltica contenida en el documento de la conceptualizacin. Se trata de una funcin secundaria y regulada del sector privado, ciertamente, y eso es compatible con lo que he propuesto.

Sobre lo que el Doctor me ha criticado como defensa de la empresa nacional cubana de corte capitalista, la economa poltica subyacente en el documento de la conceptualizacin avala que las personas naturales cubanas pueden constituir empresas privadas de mediana, pequea y micro escalas segn el volumen de la actividad, cantidad de trabajadores y objeto social, que son reconocidas como personas jurdicas, o sea, precisamente empresas de corte capitalista.

Llamo tambin la atencin sobre otros dos puntos relacionados con la economa poltica- que se incluyen en el documento de la conceptualizacin:

Resumiendo, observo un desfasaje en materia de economa poltica, entre el documento de la actualizacin y las nociones del Dr. Garca Valds. El documento de la actualizacin expresa una interpretacin realista de la economa poltica, en tanto la visin del Garca Valds no parece tener la flexibilidad suficiente. Confo en que el debate en que estamos participando un grupo de colegas sea de utilidad para todos y que podamos aprender mutuamente.

Con el marco de definiciones aportado por los documentos oficiales guas de la reforma es posible avanzar de manera flexible en la transformacin del modelo. La informacin divulgada sobre las reuniones de alto nivel efectuadas recientemente para abordar temas econmicos y sociales son positivas. Muchos debates quedan todava por hacer y espero que podamos conducir las discusiones de manera constructiva.

Notas

1 La diferencia de cifras se relaciona con clculos basados en dos escenarios de composicin calrica de la canasta bsica de alimentos. En el caso de la cifra de 74% se refiere a una canasta de 3285 kilocaloras per cpita diarias y la cifra de 49% se relaciona con una canasta de 2400 kilocaloras. Ver, Anicia Esther Garca lvarez y Betsy Anaya Cruz. Gastos bsicos de una familia cubana urbana en 2011. Situacin de las familias estado-dependientes, en Mara del Carmen Zabala Argelles, Dayma Echevarra Len, Marta Rosa Muoz Campo, y Geydis Elena Fundora Nevot (compiladoras), Retos para la equidad social en el proceso de actualizacin del modelo cubano. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, Cuba. 2015. http://www.academia.edu/10860048/La_perspectiva_cuantitativa_en_los_estudios_de_equidad_en_Cuba_un_camino_en_construcci%C3%B3n

2 Ibidem

3 Carlos Garcia Valds, Comentarios sobre dos artculos referidos a la unificacin monetaria. Blog Cuba y la Economa, 14 de mayo de 2018 https://cubayeconomia.blogspot.fr/2018/05/comentarios-sobre-dos-articulos.html

4 Pedro Monreal, La devaluacin del peso cubano no es una maniobra monetaria: ofrece Vietnam alguna leccin?, 28 de febrero de 2018, https://elestadocomotal.com/2018/02/28/la-devaluacion-del-peso-cubano-no-es-una-artimana-monetaria-ofrece-vietnam-alguna-leccion/ ; La devaluacin del peso cubano y el precio de la comida: el caso del arroz 18 de febrero de 2018, https://elestadocomotal.com/2018/02/18/la-devaluacion-del-peso-cubano-y-el-precio-de-la-comida-el-caso-del-arroz/ ; Perspectivas de una devaluacin monetaria en Cuba: cuando la montaa de la poltica no viene hacia los economistas, 24 de enero de 2018, https://elestadocomotal.com/2018/01/24/perspectivas-de-una-devaluacion-monetaria-en-cuba-cuando-la-montana-de-la-politica-no-viene-hacia-los-economistas/ ; Unificacin de tasas de cambio en Cuba: el olmo, las peras y el colmo, 4 de enero de 2018, https://elestadocomotal.com/2018/01/04/unificacion-de-tasas-de-cambio-en-cuba-el-olmo-las-peras-y-el-colmo/ ; Un programa de estabilidad econmica para Cuba, 15 de noviembre de 2017, https://elestadocomotal.com/2017/11/15/un-programa-de-estabilidad-economica-para-cuba-2/

5 Humberto Prez. Comentarios sobre la unificacin de las tasas de cambio en Cuba. Blog El Estado como tal, 20 de noviembre de 2017 https://elestadocomotal.com/2017/11/20/humberto-perez-comentarios-sobre-la-unificacion-de-las-tasas-de-cambio-en-cuba/

6 ONEI. Sector Agropecuario. Indicadores seleccionados. Enero- Septiembre 2017. Edicin Diciembre de 2017 http://www.one.cu/publicaciones/05agropecuario/ppalesindsectoragrop/ppales_indsep17.pdf

Fuente: http://elestadocomotal.com/2018/05/16/las-tasas-de-cambio-en-cuba-lo-racional-y-lo-privado/



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