Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2018

La eleccin de Quim Torra y el etnonacionalismo

Antonio Santamara
TopoExpress


La investidura de Quim Torra a la presidencia de la Generalitat plantea el avance de los componentes tnicos, xenfobos y supremacistas en el nacionalismo cataln que lo conectan con el auge de los nacionalpopulismos de derecha en Europa.

La eleccin de Quim Torra como presidente vicario de la Generalitat plantea una serie de cuestiones sobre la caracterizacin del nacionalismo cataln. Los principales tratadistas sobre los nacionalismos suelen aceptar la distincin acrisolada por Hans Kohn entre nacionalismo cvico o poltico y nacionalismo tnico o cultural. El primero se fundamenta en la comunidad poltica de la ciudadana, en condiciones de igualdad jurdica, codificada en sus derechos constitucionales, que se constituyen en Estado, ms all de sus adscripciones identitarias. El segundo se distingue por definir la nacin por la pertenencia a una comunidad de sangre, dotada de una lengua y tradiciones comunes, que est por encima de las leyes y constituciones. Francia, Gran Bretaa o Estados Unidos seran ejemplos de nacionalismo cvico. Alemania, los nacionalismos balcnicos y vasco seran muestras del etnonacionalismo.

Ahora bien, se trata de una distincin terica, pues no existen modelos puros y en todos los nacionalismos se produce una mezcla de elementos cvicos y tnicos. As, desde el ltimo tercio del siglo XIX, los nacionalismos cvicos norteamericano, francs y britnico incorporaron fuertes elementos tnicos en torno al Destino Manifiesto, el nacionalismo integral de Barrs o Maurras o la superioridad de la raza blanca de Kipling. De modo que, para caracterizar a un movimiento nacionalista, debe examinarse cul es su eje cvico o tnico de dominancia.

Si aplicamos estos conceptos a los nacionalismos peninsulares, observaremos cmo el nacionalismo espaol surgido de la revolucin liberal se inici como un nacionalismo cvico, a la francesa, pero fue adoptando, a partir de la generacin del 98, caractersticas de los nacionalismos tnicos que se hicieron dominantes en la concepcin nacional del franquismo, frente al modelo cvico de la Segunda Repblica.

En lo relativo a los nacionalismos vasco y cataln, el primero resultaba en sus orgenes un ejemplo claro de nacionalismo tnico donde, en los escritos de Sabino Arana, la raza, y en menor medida la lengua, constituan el ncleo de la nacin. En el nacionalismo cataln existan entrelazados elementos tnicos y cvicos. La fuerte presencia de componentes tnicos, particularmente en la consideracin de la lengua como el alma o el ADN que diramos los modernos de la nacin, estaba contrapesada por los elementos de carcter cvico. De este modo, se configur un inestable equilibrio donde a veces se impona uno u otro de estos componentes. As, durante el periodo fundacional, en el ltimo tercio del siglo XIX resultaban dominantes los elementos tnicos, y las dcadas de 1910-1930 fueron un periodo de equilibrio entre ambos componentes, equilibrio que se prolong tras la dictadura franquista. El nuevo nacionalismo cataln, cuyo principal dirigente fue Jordi Pujol, trat de limar los aspectos ms palmariamente tnicos y excluyentes de la tradicin del catalanismo que haban cobrado una gran fuerza en los aos 30 del siglo pasado.

Tras la tragedia de la Segunda Mundial, con el nazismo como mxima expresin del nacionalismo tnico, resultaba imprescindible el aggiornamento de las tesis ms identitariamente excluyentes de la tradicin del catalanismo, particularmente en lo concerniente a la inmigracin. De manera que Jordi Pujol intent redefinirlos a travs de su doctrina de la integracin de los inmigrantes, no exenta de exabruptos etnicistas como el relativo a su definicin de los inmigrantes andaluces como hombres destruidos.

La doctrina Torra

Con la restauracin de la democracia pareci que el eje de dominancia del nacionalismo cataln se aposentaba en los criterios de los nacionalismos cvicos, aunque en torno a la cuestin de la lengua permaneca un ncleo duro etnicista, como se revel a partir de la dcada de los 90 con los decretos de inmersin y la Ley de Poltica Lingstica.

La prueba de que esos elementos tnicos seguan latentes en el catalanismo se revelaron en las escandalosas manifestaciones de Marta Ferrusola y Heribert Barrera sobre los inmigrantes, tanto los procedentes del resto de Espaa como los extracomunitarios, tachados como una amenaza a la identidad del pueblo cataln. Ahora bien, aqu se ha de tener presente que la presin del pensamiento polticamente correcto impeda a muchos catalanistas expresar abiertamente lo que realmente pensaban y preferan circunscribirse a declaraciones que no cuestionasen ese marco.

La eleccin de Quim Torra como presidente de la Generalitat muestra cmo los elementos tnicos del nacionalismo cataln estn ganando terreno y pueden convertirse en su eje dominante, en consonancia con el auge de los nacionalpopulismos tnicos en toda Europa. En julio de 2015, cuando tras la muerte de Muriel Casals, Quim Torra fue elegido presidente de mnium Cultural, El Periodico de Catalunya public un artculo titulado La caverna nostrada https://www.elperiodico.com/es/politica/20150722/omnium-quim-torra-4378174, donde salieron a la luz sus manifestaciones xenfobas y supremacistas que ahora han vuelto a resurgir y que se han completado con sus homenajes a dirigentes del fascismo separatista cataln, como los hermanos Badia, Josep Dencs o Daniel Cardona. Entonces, ni Torra rectific ni ello fue bice para que entrara en las listas de Junts per Catalunya y haya sido elegido president vicario de la Generalitat.

Resulta inquietante, aunque no sorprendente, que formaciones autodenominadas de izquierda como ERC y CUP hayan permitido con esta carta de presentacin la eleccin de Torra. Esto vuelve a demostrar la tradicional sumisin del nacionalismo pequeoburgus a las directrices del catalanismo burgus; pero tambin cmo, en estos partidos del autocalificado nacionalismo de izquierdas, la cuestin social siempre se subordina a la nacional o, por expresarlo en otros trminos, cmo entre la bandera y la clase el nacionalismo de izquierdas siempre elige la bandera. Incluso en circunstancias ideolgicas tan extremas como las que han rodeado la investidura de Torra.

Adems, el giro etnicista del catalanismo se reafirma con la funcin de lder autoritario y carismtico por parte de Carles Puigdemont, tpica de todos los nacionalpopulismos, ms all de sus caractersticas individuales, porque aqu lo importante no es la persona sino su funcin en el movimiento.

La eleccin de Torra pone de manifiesto que ahora no se trata de ampliar la base del independentismo sino, tras el fracaso de la va unilateral, cohesionar a sus bases en torno a las caractersticas tnicas supremacistas del autntico pueblo cataln, frente, en la terminologa de Torra, a los espaoles que viven en Catalunya, esas bestias con apariencia humana que se empean en seguir hablando en castellano y darle la espalda al pas. De modo que todo parece indicar que el movimiento independentista est dispuesto a ahondar la fractura social e identitaria que atraviesa la sociedad catalana y alinearse con los nacionalpopulismos de derecha europeos que han sido, por otra parte, sus principales apoyos en el Continente.

En otro orden de cosas, si la retrica de hacer Repblica (que recuerda vivamente al fer pas de Pujol) pasa del terreno discursivo a la prctica, ser indefectible la aplicacin de nuevo del artculo 155 de la Constitucin, ahora en trminos ms duros, lo que podra conllevar la encarcelacin de ms dirigentes independentistas. Aunque podra ocurrir que solo se trate de retrica para contentar a sus bases sociales y se cuiden mucho de ejecutar acciones que puedan provocar estas respuestas por parte de las autoridades del Estado espaol. Especialmente cuando Ciudadanos ha encontrado en el conflicto cataln uno de sus argumentos supremos para erosionar al gobierno de Mariano Rajoy, acusado de blandura frente al desafo soberanista.

En cualquier caso, se plantea un conjunto de circunstancias que van a prolongar la tensin y el conflicto tanto entre los gobiernos autonmico y estatal como en el interior de la sociedad catalana, bajo la amenaza de acercarla a un enfrentamiento civil.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/la-eleccion-quim-torra-etnonacionalismo/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter