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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2018

La izquierda sobre Nicaragua, entre la soberbia y la ignorancia

Jorge Capeln y Stephen Sefton
Tortilla con Sal


El reciente artculo sobre Nicaragua del Centro Estratgico Latinoamericano de Geopoltica (CELAG) demuestra con mucha claridad las fortalezas y debilidades de la izquierda intelectual en Amrica Latina y en Europa. Sus representantes captan bien a grandes rasgos los procesos vigentes a nivel global y continental. En algunos temas que conocen adecuadamente, demuestran una buena capacidad de investigacin rigorosa. Sin embargo, ninguno de las y los integrantes del CELAG es de Amrica Central o el Caribe y en el caso de Nicaragua demuestran que desconocen detalles fundamentales y hechos bsicos del pas. El artculo tampoco muestra que se conoce mucho de lo que se ha escrito en los ltimos 10 aos sobre Nicaragua, su economa, su poltica y geopoltica, por diversos medios que recogen anlisis de los propios Sandinistas, por ejemplo los aportes del historiador Aldo Diaz Lacayo, de intelectuales como Orlando Nuez Soto, Carlos Midence y Carlos Fonseca Tern o de analistas como William Grigsby Vado, entre muchos ms.

Geopoltica

El artculo de la CELAG da un par de pinceladas sobre el tema geopoltico, mencionando a Venezuela, Rusia y el Canal Interocenico, pero deja de lado temas fundamentales para cualquier analista serio sobre el istmo centroamericano, y en particular sobre Nicaragua. Primero, su ubicacin geopoltica es un elemento definitorio de la nacin nicaragense ubicada en una zona de paso entre el Este y el Oeste, y el Norte y el Sur. Segundo, el agua, ya sea como medio de transporte o como medio de vida, es el recurso ms importante del pas y el objeto de las mayores disputas, especialmente en el Siglo XXI. Y tercero, siendo la nacin con el territorio ms extenso de su regin, Nicaragua es tal vez el nico pas del mundo que siendo ms grande ha perdido territorio a manos de sus vecinos ms pequeos.

Esto es as porque la piedra de toque de todos los proyectos colonizadores ha sido evitar la unidad poltica de Centroamrica, y especialmente el desarrollo de Nicaragua como Estado-Nacin. Es as como los Estados Unidos aceptaron el desarrollo de un cierto Estado del Bienestar en Costa Rica pero jams lo harn en Nicaragua. Se podr hablar mucho sobre Rusia, China o Venezuela, pero sin entender los elementos anteriores es imposible tener una idea de los intereses en juego. Por eso la historia de Nicaragua ha estado plagada de guerras y de largusimos perodos de pobreza. Por cierto, estos hechos son de sobra conocidos por el Presidente Comandante Daniel Ortega. Los analistas de la CELAG parten del hecho de que en Nicaragua est teniendo lugar una "revolucin de colores" o ms bien un "golpe suave" como se le denomina aqu. Esto es una verdad ms que evidente para los que hemos vivido los acontecimientos en el pas durante el ltimo mes.

El FMI

Sin embargo cuando CELAG intenta argumentar que el avance de la contrarrevolucin en marcha ahora es fruto de las presiones del FMI, no lo creemos. Es cierto que en 2005 Nicaragua entra en la iniciativa HIPC que le permite, a cambio de una verdadera intervencin econmica, condonar la mayor parte de su deuda con el FMI. En 2006 el gobierno de aquel entonces aprueba el ingreso al TLC CAFTA-DR, prcticamente una condicin tcita para beneficiarse de la condonacin. Lo que no menciona CELAG es que nada de eso lo gestion la administracin Sandinista, que asumi el gobierno en enero 2007, sino el gobierno liberal del Presidente Enrique Bolaos. Ms de un ao antes del final de perodo de gobierno del Presidente Bolaos, el FSLN se opuso a la entrada de Nicaragua al CAFTA-DR al fin de 2005 cuando todo el bloque de 35 diputados Sandinistas en la Asamblea Nacional vot en contra del tratado porque queran que fuera renegociado.

El FMI es solo un ingrediente de todas las fuerzas que determinan un entorno muy desfavorable para cualquier proceso de cambios en Centroamrica y el Caribe. Esto hace que el CELAG no entienda la situacin interna de Nicaragua cuando asevera que el gobierno nicaragense viene cediendo ante el empresariado local e internacional y las Instituciones Financieras Internacionales, que presionan para un ajuste. Al contrario, la empresa privada se ha juntado a la minoritaria oposicin poltica en Nicaragua en este momento precisamente por motivo de la firme defensa solidaria del gobierno del Presidente Daniel Ortega de los derechos sociales y econmicos de la mayora empobrecida del pas. Se trata, entre muchas otras cosas, de la gratuidad de la educacin y la salud, los aumentos anuales del salario mnimo siempre 5 o 6 puntos porcentuales por encima de la inflacin, el masivo programa de titulacin de la propiedad a favor de familias humildes y en general la profunda y amplia democratizacin de la economa del pas, especialmente a favor de las mujeres.

CELAG se refiere constantemente a la relacin del Gobierno de Nicaragua con el FMI, la patronal, la empresa canalera HKND. Pero en ningn lugar se hace mencin de que ese gobierno est respaldado por un muy amplio movimiento social. Al leer la versin del CELAG, se da la impresin de que aqu no han habido sectores populares que salgan a defender al gobierno, lo que no es para nada cierto. El 30 de abril Managua se llen de Sandinistas que por decisin propia fueron a respaldar al gobierno; algo similar sucedi la semana pasada, manifestaciones condenando la violencia se han sucedido a lo largo y ancho del pas y han sido las organizaciones de base del Frente Sandinista en los barrios las que han organizado a la poblacin para repeler a las bandas que promueven los saqueos y diversos actos de violencia. Eso para nada quiere decir que el Frente Sandinista haya sabido movilizar a todos los sectores populares

La economa popular

Lo que es ms serio todava, el artculo de la CELAG ignora hechos fundamentales sobre la economa poltica del pas. En Nicaragua, la riqueza no la produce la burguesa sino el sector de la economa popular, cooperativa, asociativa y autogestionaria, que produce ms de la mitad del PIB y genera ms del 70% del empleo. Por ese motivo el gobierno no permiti la entrada de Uber a Nicaragua, por ejemplo. En trminos de inversin, tampoco es la burguesa nicaragense la que ms aporta, sino el Estado y los capitales extranjeros - incluso dentro de estos, una parte considerable son capitales muy pequeos, incluso de lgica no-capitalista, de estadounidenses que montan pequeos hoteles y otro tipo de actividades con capitales trados de sus propios pases. Por toda su prominencia en el debate, el COSEP no es un gremio fuerte de empresarios. Su presidente Jos Adn Aguerri no tiene una empresa conocida, es un mero funcionario de un gremio que mucho abarca pero poco aprieta. Por otro lado, el universo de actores econmicos de los sectores populares y de los pequeos capitales no dominados por la lgica especulativa debi polticamente haber sido consolidado hacia la izquierda, pero eso no se logr por factores histricos especficos a Nicaragua.

Aqu el principal operador e interesado del golpe, adems de los Estados Unidos, fue el gran capital financiero internacional. El sbado siguiente a las protestas, quien fue a abrazar a los estudiantes de la privada Universidad Politcnica fue nada ms ni nada menos que Piero Coen, el hombre ms rico de Nicaragua y el sptimo millonario ms poderoso de la regin, segn Forbes. El objetivo fue no solo de devolver al pas al estado anterior al ao 2007 sino al anterior a 1979, o quizs hasta los aos 1920s cuando el Sandinismo no exista. "El COSEP no me representa, yo estoy con ustedes, muchachos", les dijo este "revolucionario" financiero. Privatizar el INSS hoy con un milln de afiliados y numerosas clnicas y hospitales nuevos, y revertir un proceso de redistribucin de la propiedad urbana y rural de casi 40 aos y acabar con la produccin campesina de alimentos son algunos de los intereses de esos grupos.

Con una economa frgil pero dependiente de factores muy resistentes (nico pas latinoamericano que produce el 90% de los alimentos que consume, economa popular, amplia cooperativizacin, diversificacin del comercio exterior y de las fuentes de ingreso, etctera), el modelo econmico sandinista es muy exitoso, no son inventos del FMI. Si algo pudo haber fallado es la administracin poltica de ese modelo. Aqu tras un mes de crisis los precios no han subido, al momento de escribir estas lneas siguen igual que siempre. Los sectores de la economa popular y asociativa han jugado un papel muy importante para impedir que los saqueos pongan al pas fuera de control, pero por mltiples razones esos movimientos no recibieron la cuota de poder poltico que verdaderamente les hubiera correspondido para defender efectivamente el modelo y forzar a la patronal a cumplir su parte del trato pagando ms impuestos. La reforma del INSS no era mala ni era neoliberal. Pero jams se explic eso al pueblo con anterioridad. Mucha gente sali de buena fe a protestar, pero los engaaron e instrumentalizaron.

Protestas

Sobre las protestas CELAG opina, No es un hecho menor (y carece de justificacin posible) la reaccin del gobierno de Ortega ante los reclamos de los manifestantes. Es cuestionable y, evidentemente ha sido rebasado por los acontecimientos -como muestra la gran cantidad de heridos y fallecidos por las protestas

En primer lugar, en las legtimas manifestaciones pacficas del mircoles 18 contra las reformas del al INSS, los reclamos de los manifestantes aquel da contra la resolucin para reformar el INSS fueron sesgados, malinformados e irracionales. La propuesta de la resolucin no iba a entrar en vigencia hasta julio y hubo ms que suficiente tiempo para reformarlo. No tiene sentido que CELAG aplique a Nicaragua una lgica que no aplica en los casos de Bolivia y Venezuela donde tambin hay movimientos de protesta que hacen demandas extremadamente parcializadas, poco realistas y mal razonadas a sus gobiernos, por decir lo menos. En segundo lugar, la respuesta de la polica nacional fue proporcional a los acontecimientos. Casi de inmediato, la manifestacin pacfica rpidamente deterior en choques entre grupos de manifestantes y grupos de jvenes afines al gobierno.

En seguida, entraron en accin los violentos grupos de choque de la oposicin poltica en el pas dirigida principalmente por el Movimiento Renovador de ex-Sandinistas ahora aliados de la extrema derecha estadounidense y beneficiarios durante dcadas del financiamiento del gobierno de los Estados Unidos y sus ONGs satelitales. Durante los das 19, 20 y 21 de abril los grupos armados de la oposicin poltica se mezclaron con estudiantes y jvenes e integraron tambin cientos de delincuentes reclutados de diferentes ciudades con el fin de intensificar los ataques. Atacaron todo tipo de infraestructura con armas de fuego, armas hechizas y bombas molotov. Desde su inicio, las protestas han sido muy violentas. Sin embargo, se ha proyectado un imagen de represin desproporcionada y hasta de habla de masacres por medio de una tremenda maquinaria de desinformacin en las redes sociales y los medios noticieros de la empresa privada y sus aliados internacionales. Un componente importante de la desinformacin ha sido la manipulacin de las cifras de fallecidos y heridos. En este punto CELAG tambin repite la falsa propaganda de la derecha con la frase la gran cantidad de heridos y fallecidos por las protestas.

En la ciudad de Estel dos jvenes murieron en circunstancias que todava estn por ser aclaradas. 18 policas salieron heridos y tambin 16 trabajadores de la Alcalda. Se trat de una batalla en un rea de 16 cuadras que dur 5 horas. Los atacantes eran entre 500 y 600, la mitad de ellos trados de Managua y Len. Intentaron quemar la Alcalda, saquear un almacn de alimentos para programas sociales y tambin atacar un supermercado. Dado el nivel de violencia la noche del 20 de abril en Estel, un saldo de dos muertos es leve e indica que la Polica Nacional no us armas de fuego, sino balas de goma y gas lacrimgeno. Un dato relevante es que en 1994 durante un solo da de conflicto armado en Estel entre el gobierno y las fuerzas insurreccionales que haban tomado la ciudad en aquel momento, murieron ms de 50 personas, en un solo da.

La reaccin del gobierno del Presidente Ortega y la Polica Nacional fue proporcional a la amenaza de los grupos armados y sus acompaantes que no tenan nada de protesta pacfica. Al equivocarse sobre la respuesta proporcional de gobierno, naturalmente CELAG se equivoca tambin sobre si es acertado o no referir a una gran cantidad de heridos y fallecidos. Igual que Estel, aparte de Managua, las ciudades de Len, Masaya, Granada, Diriamba, Jinotepe y Chinandega, todas sufrieron ataques de grupos armados decididos a destruir oficinas publicas y propiedad privada sin respetar a nadie.

Sin embargo, CELAG aplica un marco lgico de protestas pacficas que, desde luego, es inaplicable al caso de una insurreccin violenta en tantos centros urbanos adems de la ciudad capital. Para el lunes 23 de abril, los medios de oposicin estaban reportando un nmero de 20 a 23 fallecidos. Entre ellos, haban dos policas, un periodista, varios simpatizantes del gobierno, varios transentes, y varios manifestantes. No tiene sentido mencionar una gran cantidad de heridos y fallecidos sin diferenciar entre vctimas de los grupos armados y vctimas de la accin policial. Solamente reportar una gran cantidad es colaborar en la ofensiva meditica de la oposicin poltica en Nicaragua que implica que todos los vctimas resultaron de la accin del gobierno.

Lo contrario es el caso. Todos los fallecimientos resultaron directamente de la violencia armada desatada por la oposicin poltica. En los dos das siguientes al 23 de abril, en que no haban serios incidentes de la violencia armada, las ONGs y medios de la oposicin poltica inflaron el nmero de los supuestos fallecidos a ms de cuarenta. Luego aparecieron personas en las redes sociales desmintiendo los reportes de su muerte y hubo familias que denunciaron que sus muertos no tenan nada que ver con las protestas. Hay mucho que an no se sabe fuera (e incluso dentro) de Nicaragua acerca de temas que an se estn investigando. Ni siquiera se sabe bien el nmero de fallecidos, mucho menos, en la mayora de los casos, quienes los mataron.

Otra embestida imperial

El sbado 21 de abril, el Presidente Ortega anunci la propuesta del dilogo y la empresa privada lo acept. El domingo 22, el Presidente Ortega revoc la resolucin de la reforma del INSS. Si las protestas hubieran sido sobre la reforma del INSS all habra acabado la violencia. Pero no se acab, porque la oposicin poltica quiere llegar al poder que no pudo ganar por la va electoral. Mientras CELAG nota importantes diferencias con pases vecinos, no nota lo ms obvio en relacin a los acontecimientos entre el 18 y el 22 de abril en Nicaragua. En ningn momento se despleg el ejrcito para reprimir las protestas como ha sido la respuesta habitual en aquellos pases a ataques violentos como los que ocurrieron en Nicaragua. Disolver manifestaciones aniquilando a los manifestantes es algo totalmente ajeno a la doctrina y preparacin de las fuerzas de polica de Nicaragua formadas a raz de la Revolucin de 1979.

Cuando CELAG observa que el gobierno "evidentemente ha sido rebasado por los acontecimientos". hay que decir que es muy cierto. Cmo puede ser (se preguntan muchos en Nicaragua) que unas fuerzas de seguridad (de origen Sandinista) que desde hace casi 30 aos han tenido a raya al crimen organizado internacional, y hace cuarenta aos estn monitoreando todos los movimientos del imperialismo en la regin, no hayan podido recabar inteligencia alertando de lo que se estaba tramando? Cmo puede un gobierno que ha construido una formidable y masiva estructura de prevencin de desastres de todo tipo verse desbordado ante una emergencia poltica (no social) como la que se ha presentado? Se puede decir que durante algunos das la estructura poltica estuvo prcticamente paralizada aunque a cada nivel se estuviese tratando de tomar las medidas que se considerasen necesarias, apropiadas y factibles para hacerle frente a una situacin muy voltil en que una desmedida violencia armada rpidamente se impuso en muchos centros urbanos.

Por otro lado, es justo y necesario observar que la izquierda latinoamericano y europea tambin ha sido rebasada por los acontecimientos en Nicaragua. Con pocas excepciones, las y los intelectuales en Amrica Latina y Europa han demostrado la misma ignorancia y falta de visin poltica, comprensin socio-econmica y humildad moral que demostraron en el caso de Libia. No entienden Nicaragua. En el mejor de los casos han distorsionado y mutilado la realidad del pas para que quepa en algn u otro marco ideolgico que no responde a las caractersticas particulares de la sociedad y economa nicaragenses. En el peor de los casos, apoyan los argumentos de la oposicin poltica del pas impulsada por ex-Sandinistas ahora bendecidos por Donald Trump y Mike Pence, aliados de Marco Rubio, Bob Menendez e Ileana Ros Lehtinen, al servicio de intereses corporativos como el Grupo Coen y sus homlogos regionales.

Nicaragua ahora no se necesita la soberbia distribucin o retencin de estrellitas por haber aprobado algn examen de izquierdismo. Requiere de la solidaridad sensata para resistir una embestida ms del imperio yanqu y sus aliados internacionales y nacionales contra un gobierno socialista y anti-imperialista, aliado incondicional de Bolivia, Cuba, Venezuela y todos los movimientos populares de Amrica Latina y el Caribe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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