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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2018

Sobre la imposibilidad de un gobierno de Henri Falcn

Luis Salas Rodrguez
CLAE / Rebelin


1. Desde un punto de vista estrictamente electoral, un gobierno de Falcn es posible, aunque poco probable. Para ello tendra que darse un fenmeno como el de 2015, en el que una vaga oferta (2015: Hacer la ltima cola 2018: dolarizacin), movilice un voto castigo al gobierno actual.

2. Sin embargo, varios factores conspiran contra esa posibilidad: la dispersin del voto oposicionista (Falcn-Bertucci); la abstencin e incluso saboteo del ala ms dura de la derecha; un posible boicot internacional al voto emigrado (como el anunciado por Canad); la ilegalidad de buena parte de dicha emigracin que la inhabilita para votar; el desencanto del oposicionismo con sus dirigentes y varias ms.

3. Pero incluso, as fuese el caso que ganase Falcn, imaginarse un gobierno suyo es casi imposible por varias razones. La primera es que el chavismo institucional y polticamente hablando, igual seguira siendo la primera fuerza del pas, siendo que los nimos de revanchismo fascista que inevitablemente desencadenara la victoria de Falcn, deber vrselas con esa realidad, lo que conducir a enfrentamientos que sern la va ms corta a la guerra civil que hasta ahora se ha conjurado con xito precario, pero xito al fin.

4. La segunda es que la naturaleza de los cambios que anuncia Falcn, requieren de un piso poltico-social-econmico del cual carece. Del lado del oposicionismo tradicional (PJ, AD, VP, etc.), no lo tendr porque para esto factores la posibilidad de un gobierno de Falcn significa subordinarse a l, lo que bajo ninguna posibilidad est en sus planes. Y del chavismo y sus sectores afines tampoco, pues los cambios implican hacerlo desaparecer poltica, cultural e inclusive materialmente, lo que lo conducir a luchar por su sobrevivencia.

5. Por otra parte, pero ligado a lo anterior, la propuesta de dolarizacin en el contexto de confrontacin e hiperinflacin actual, conducir a una dinmica econmica, social y poltica mucho ms traumtica de la ya estamos viviendo.

6. Lo primero que ocurrir es que por parte de los sectores ms acomodados, se disparar una ola especulativa por hacerse de dlares y salir lo ms rpido posible de los bolvares que mantengan en reserva. Dado que, como es por todos conocidos, buena parte de nuestros problemas actuales tienen que ver justo con la escasez de divisas (lquidas en reserva no hay ms de 3 mil millones), esta ola disparar an ms el tipo de cambio tanto oficial como los paralelos, pues no habr tantos dlares para tanta gente.

Debe recordarse que, como el mismo ministro de Economa de Falcn ha reconocido, la dolarizacin no puede hacerse efectiva de inmediato pues debe reformarse primero la Constitucin, y entre una cosa y la otra, incluyendo el plazo de transmisin de mando de gobierno, la instalacin del nuevo, etc., eso se tardara alrededor de un ao, lo que es ms que tiempo suficiente para que la economa nacional y por tanto el pas, termine de hundirse con todos y todas los que seguimos en l dentro.

7. Dems est decir que esta ola especulativa por hacerse de dlares, acelerar la hiperinflacin. Y en este caso, hay que descartar que el gobierno de Falcn recurra a nada parecido un control de precios, como tambin hay que descartar (ya lo han manifestado) que recurra a los aumentos recurrentes del salario y a la entrega de bonos como hace el gobierno actual (de hecho, ya anunciaron su eliminacin).

Ergo: los venezolanos y venezolanas tendremos que vrnosla con al menos siete meses ms de hiperinflacin (contando de aqu a final de ao), con los sueldos y salarios actuales sin bonos y sin Clap, lo que no solo ahondar el hambre y la pobreza, sino que contraer an ms la economa va una contraccin radical del poder adquisitivo, lo que se traducir en ms cierres de empresas y negocios, ms desempleo, etc.

8. Desde un punto de vista ms amplio, pero volviendo al punto 7, debe tenerse en cuenta que el candidato Falcn anunci tambin la eliminacin del control de cambios. Esto significa que quienes tengan posibilidad de adquirir divisas, podrn sacarlas del pas sin problema. Dado que en un clima de inestabilidad como el que viviremos eso es justo lo que pasa (se acelera la fuga de capitales), nuestras ya mermadas reservas se agotarn ms rpido.

Pero, por si fuera poco, no debemos olvidar que el ministro de economa de Falcn es el principal representante de los tenedores de bonos de deuda externa venezolana (Rodrguez no ha renunciado a la firma cobradora Torino Capital, solo deleg sus funciones). Es decir, antes de ser ministro Rodrguez seguir siendo empleados de fondos buitres y particulares dem, a los cuales nuestro pas le debe y su trabajo es pagarles .

9. En la mitologa griega existe un personaje mezcla de bandido, posadero y comerciante, llamado Procusto. ste tena su casa en las colinas, estratgicamente situada en un punto del camino donde los viajantes sentan necesario reposar. Siempre amable, ofreca posada a los viajeros cansados invitndolos a dormir en una cama que desde entonces se conoce como el lecho de Procusto.

Una vez dormidos, proceda a amordazarlos y atarlos a las cuatro esquinas del lecho. Si la vctima era alta y ms larga que la cama, le cortaba las parte que sobresalan, pies y cabeza. Pero si era ms chica, la descoyuntaba a martillazos hasta estirarla. Por eso se le conoca como el ajustador. Pues bien: puede decirse con toda justicia que el plan de la dupla Falcn Rodrguez no es ms que una reedicin de los crmenes de Procusto, pero aplicados con poltica econmica a un pas.

10. Y es que no solo a final de cuenta tras todos los traumas terminar pasando que los asalariados y asalariadas acabaremos recibiendo un salario mnimo de 75 dlares (5 veces menos que el promedio regional) y un mximo para profesionales y militares de 300, todava por debajo de dicho promedio (350), pero tambin del promedio de la canasta bsica familiar en Latinoamrica (519).

Sino que el pas en cuanto tal terminar reducido a su mnima expresin: para utilizar la misma cuenta de Falcn y compaa, una economa como la venezolana reducida a 3 mil millones de dlares en el menos malo de los casos, implica que quedar 33 veces ms pequea que, por caso, la de Ecuador (que tiene la mitad de nuestros habitantes e infinitamente menos recursos, infraestructuras y gastos) 7 veces ms pequea que Bolivia y unas 100 veces que Colombia.

Pero tal vez lo ms tragicmico es que para hacer cualquiera de las cosas que demanda urgentemente el pas (abastecer de medicinas, de repuestos, recuperar la infraestructura, etc.) deberemos rematar no digamos las empresas pblicas y privatizar los servicios: el pas entero. Claro que siempre existir la posibilidad de endeudarnos con el FMI o la banca privada, pero no solo est visto que eso agrava ms que ayuda (vase el caso argentino) sino que supone que la generacin actual de venezolanos y venezolanas con edad de votar elegiremos como solucin a nuestros problemas delegrselos a nuestros hijos y nietos en las peores condiciones.

Luis Salas Rodrguez: Socilogo, exministro de Economa, editor del portal 15yUltimo, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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