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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2018

El Fondo Monetario Internacional, arma absoluta del capital financiero transnacional

Alejandro Teitelbaum
Alainet


 

I. En medio de una feroz ofensiva contra los trabajadores de todas las categoras y los jubilados, el Gobierno de Macri, al borde del abismo financiero, pide ayuda al Fondo Monetario Internacional.

Lo que es algo as como meter al zorro en el gallinero para que cuide a las gallinas.

Como ejemplo reciente puede citarse a Grecia, donde la intervencin mafiosa y patotera de la troika (Comisin Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) empobreci a la mayora de la poblacin hasta lmites insoportables, llev al desmantelamiento de los servicios esenciales (salud, educacin, seguridad social, etc.) y al despojo de buena parte del patrimonio nacional, ahora en poder de grandes empresas transnacionales.

El Gobierno progresista de Tsipras capitul incondicionalmente pese a la opinin claramente manifestada por la mayora del pueblo griego en una consulta popular.

No se puede esperar otra cosa para Argentina con la ayuda del Fondo Monetario Internacional, pues esta ha sido y es la poltica del FMI en los hechos desde su creacin en 1944.

Veamos.

En julio de 1944 la Conferencia Monetaria y Financiera de Bretton Woods acord la creacin del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Internacional de Reconstruccin y Fomento (BIRD). Este ltimo como parte del grupo del Banco Mundial.

Ya en 1943, cuando comenzaba a vislumbrarse el fin de la Segunda Guerra Mundial, los estadounidenses y los ingleses comenzaron a discutir las bases de la organizacin de la economa mundial en la posguerra.

John Maynard Keynes, encargado por las autoridades britnicas de participar en las deliberaciones, propugnaba la creacin de una cmara de compensacin mundial (Clearing Unin) que permitira hacer todas las transacciones internacionales a un tipo de cambio fijo referido a una moneda internacional emitida por la Clearing House, el "bancor". Se trataba de un verdadero sistema monetario internacional regulador de las finanzas internacionales, que conservaba la simetra entre las partes, con mecanismos de control y eventualmente de financiacin para los pases deficitarios y una participacin de cada pas en funcin de sus capacidades financieras. Sera una especie de Banco a escala internacional en el que los "clientes" seran los estados.

Pero esta propuesta no fue aceptada por los Estados Unidos, en ese momento en la cumbre de su podero econmico como nico gran beneficiario de la Segunda Guerra Mundial, que impuso en Bretton Woods sus puntos de vista: un sistema de cambios fijos (con una elasticidad del uno por ciento en ms o en menos sobre la paridad establecida entre las monedas) y la paridad establecida en relacin con el oro o con el dlar de los Estados Unidos (artculo IV de los Estatutos del FMI, antes de la reforma de 1978).

As es como en la prctica el dlar pas a ser moneda internacional, obligando a todos los pases a acumular reservas en dlares para hacer frente a las fluctuaciones de sus respectivas monedas, resultante del estado de su balance de pagos.

El sistema de Bretton Woods estableci pues un privilegio exorbitante a favor de los Estados Unidos en materia de pagos internacionales, que en los hechos, sirvi para que el resto del mundo financiara su dficit presupuestario.

Esta fue la base de un desorden creciente del sistema monetario internacional que se institucionaliz en 1975 con el abandono del sistema de tipos de cambios fijos (reforma, vigente desde 1978, del artculo IV de los Estatutos del FMI,).

Es decir, se abandon un principio ordenador del sistema monetario (el sistema de cambios fijos) pero se mantuvo en los hechos al dlar como moneda internacional, de manera que todo el resto del mundo continu subvencionando la economa de los Estados Unidos, pues los Bancos centrales de los otros pases siguieron interviniendo para evitar la baja del dlar.

Ello permiti y permite a los Estados Unidos apropiarse de una gran parte del producto del trabajo y de los ahorros de los pueblos de todo el planeta.

Esta situacin se refuerza por la circunstancia de que los dlares emitidos por la Reserva Federal (moneda fiduciaria, es decir sin respaldo de oro desde 1933) inundan todo el mundo para financiar el dficit presupuestario de los Estados Unidos. En setiembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprob sin votacin los acuerdos entre las Naciones Unidas, por una parte, y el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en tanto organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas, por la otra.

En los hechos, los acuerdos constituyeron ms una declaracin de independencia de ambos organismos financieros que de cooperacin con las Naciones Unidas.

En el debate sobre los acuerdos, realizado en el Consejo Econmico y Social en agosto de 1947, el representante de Noruega dijo que el ECOSOC se apartara de las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas si los aprobara, agregando que su delegacin no estaba dispuesta a reconocer al Banco Mundial como organismo especializado, sometindose a las condiciones impuestas por el mismo Banco. El representante de la Unin Sovitica, por su parte, seal en el mismo debate que ciertas disposiciones de los dos acuerdos violaban los artculos 57, 58, 62, 63, 64 y 70 de la Carta de las Naciones Unidas, referidos al funcionamiento de los organismos especializados y a las facultades del Consejo Econmico y Social a ese respecto. El representante de Venezuela lament que los acuerdos hubieran ido ms lejos de los que pareca necesario, en particular el prrafo 3 del artculo IV, que aconsejaba a las Naciones Unidas que evitaran hacer recomendaciones al Banco con relacin a los prstamos o a las condiciones o circunstancias de su financiamiento [1].

En 1997 participamos, en representacin de una ONG, en la reunin del Grupo de Trabajo sobre el Derecho al Desarrollo de la Comisin de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. All tuvimos ocasin de intervenir y formularles preguntas a los representantes del FMI y del Banco Mundial.

Las conclusiones que pudimos extraer de dicho dilogo las comunicamos a la Comisin de Derechos Humanos en una intervencin oral durante sus sesiones de marzo de 1997. En sntesis dijimos que el FMI no se ocupaba del desarrollo ni del pleno empleo, que figuran entre las funciones que le atribuyen sus Estatutos. En cuanto a la poltica monetaria, dijimos que el FMI era incapaz de evitar la anarqua financiera internacional y sola desempeaba el papel de bomberoen situaciones tales como la crisis mexicana o prestaba dinero por razones polticas como lo haba hecho con Rusia en vsperas electorales. En cuanto a la deuda, afirmamos que el papel del FMI consista bsicamente en mantener la presin sobre los pases deudores e imponerles polticas contrarias a los intereses nacionales y populares.

En el perodo de sesiones de la Subcomisin de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, celebrado en julio-agosto de 2001, dos de sus miembros, la seora Udagama y el seor Onyango, presentaron un informe sobre la mundializacin[2].

Los autores decan en el informe que si bien la proteccin y promocin de los derechos humanos es primordialmente una obligacin de los estados, otras entidades tales como la Organizacin Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial no estn de manera alguna exceptuadas de responsabilidad en ese terreno. Afirmaban que las instituciones internacionales multilaterales tienen la obligacin de no tomar medidas que afecten la situacin social de un pas dado.

En el debate que se suscit en la Subcomisin, el representante del FMI afirm que dicha institucin

no tiene mandato para tomar en cuenta los derechos humanos en sus decisiones y que no est obligada por las diferentes declaraciones y convenciones relativas a los derechos humanos [3].

Esta declaracin del representante del FMI provoc vivas rplicas de varios miembros de la Subcomisin, afirmando uno de ellos que no es admisible que el FMI no se someta al derecho internacional y otro miembro sugiri que la Subcomisin deba adoptar una posicin clara indicando que los sistemas comerciales y financieros estn sometidos al derecho internacional y por lo tanto tienen la obligacin de proteger y respetar los derechos humanos.

En el seno del FMI, el poder de decisin pertenece a los cinco pases que renen la mayora de las cuotas, pues el artculo XII seccin 5 de sus Estatutos establece el voto ponderado en los rganos de direccin (Consejo de Gobernadores y Consejo de Administracin). Adems, un solo pas, los Estados Unidos, puede bloquear ciertas decisiones importantes (por ejemplo el restablecimiento de un sistema internacional de cambios fijos) porque dispone de un porcentaje de votos superior a la minora de bloqueo, que es del 15 por ciento.

De modo que un pequeo grupo de pases, muy poderosos econmicamente, impone al resto del mundo las orientaciones de la poltica econmica. Y en el caso particular de la deuda externa y de las polticas de ajuste sucede lo mismo. De manera que las "recomendaciones" y "principios directores" del FMI no son otra cosa que la coaccin ejercida sobre los pases que quieren renegociar la deuda u obtener prstamos del sistema financiero internacional, a fin de que adapten su poltica econmica y financiera a los intereses del gran capital transnacional: privatizacin de los servicios pblicos, reduccin del gasto social, aumentos de las tarifas de dichos servicios, congelacin de los salarios, apertura incondicional de las fronteras a los productos y servicios extranjeros, etc. Son las llamadas condicionalidades.

En los hechos, las instituciones de Bretton Woods tienen un poder de decisin excepcional sobre las orientaciones de las economas nacionales de los pases menos desarrollados, como mandatarios de los pases ricos, sin base alguna en el derecho internacional vigente. Por el contrario, no tienen ningn poder sobre las orientaciones econmicas de los pases ricos, pese a que la enorme deuda externa e interna de algunos de ellos justificara ampliamente la aplicacin de una poltica de ajuste estructural, de acuerdo a las concepciones del Fondo. Ni el Fondo ni el Banco Mundial, pese a que las grandes potencias dicen que son los "nicos organismos competentes" del sistema, tienen una poltica mundial econmica y/o financiera. Tal poltica va a la deriva de los intereses coyunturales del capital financiero e industrial transnacional.

Todo esto confirma que el FMI y el Banco no son en la prctica organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas, como est previsto en la Carta de la ONU, sino meros instrumentos y mandatarios de las grandes potencias y del gran capital.

De modo que el Estado que quiere tener acceso al crdito internacional debe ajustarse a los "principios directores" del FMI que, de manera general, son los siguientes:

1)..."apertura de los sectores que han estado protegidos frente a la competencia del mercado y la eliminacin de subvenciones..."

2)..."reducir las presiones inflacionarias, alentar la repatriacin del capital y fomentar la inversin extranjera directa..." (Comunicado del Comit Provisional de la Junta de Gobernadores del FMI, Comunicado de Prensa N 89/44, del 25/9/89);

3)..."contener la demanda global..."

4)..."saneamiento de las empresas pblicas..."

5)..."flexibilizacin del control de precios y de las restricciones comerciales" (acuerdo con Mauritania)

6)..."revisin de la escala de derechos de importacin y de los precios agrcolas..." (Acuerdo con Costa Rica, Bulletin du FMI, 5 juin 1989, p. 174).

Etc.

Estos "principios directores" se han incluido en los acuerdos celebrados con numerosos pases.

Las llamadas polticas de ajuste son econmicamente recesivas y socialmente regresivas, pues el nico objetivo real del Fondo es que los deudores paguen los servicios de la deuda a los acreedores. Con tales polticas la espiral de la deuda sigue creciendo porque la economa de los pases deudores permanece estancada o crece lentamente, con lo que se les hace an ms difcil cumplir con los acreedores, y se deben contraer nuevos prstamos para pagar los servicios de los prstamos anteriores. As la deuda externa no deja de crecer y se convierte en deuda eterna[4].

II. El caso argentino

La otra cara de la medalla de la dictadura del capital financiero transnacional es la estructura econmico-financiera capitalista integrada al capitalismo mundializado de los pases que, como Argentina y casi todos los pases del mundo poco desarrollados o semidesarrollados, incluidos los que cuentan o han contado hasta hace poco- con Gobiernos progresistas.

Estructura que ha permanecido intocada en todos los casos y que los hacen dependientes del gran capital industrial y financiero transnacional y por lo tanto expuestos a su voracidad.

En cifras redondas, la deuda externa argentina sufri la siguiente progresin desde 1966 hasta ahora.

Cuando se produjo el golpe militar de 1966 rondaba los 3200 millones de dlares. Al restablecerse en 1973 los gobiernos constitucionales haba aumentado a 4800 millones es decir un 46%. Durante los Gobiernos de Cmpora, Frejuli e Isabel Pern (1973-76) aument a 7800 millones (62%). Durante la dictadura 76-83 aument a 45000 millones (465%). Con Alfonsn aument a 65000 millones (44%) y con Menem a 191000 millones (123%).

Con los Kirchner (2004-2015) se mantuvo estable en torno a esa cifra.

Con Macri actualmente la deuda ronda los 300.000 millones. Es decir que aument unas CIEN VECES desde 1966. Existe una abundante bibliografa sobre todo ese perodo con sus distintas particularidades, a la cual me remito en homenaje a la brevedad.

Pero merece un breve comentario el hecho de que la deuda no haya aumentado en los doce aos de gobierno kirchnerista.

En efecto, la deuda no aument porque durante ese perodo se hicieron pagos a los acreedores por 190.000 millones de dlares con las reservas de ANSES y del Banco Central acumuladas durante la fiesta de la soja y contrayendo nuevas deudas. El resultado fue que pese a ese astronmico reembolso cuando termin el mandato de CFK se segua debiendo lo mismo que en 2004: unos 190.000 millones. Sumado lo que se pag durante los Gobiernos K ms lo que se segua debiendo en 2015 da la bonita suma de 380.000 millones de dlares.

Este proceso de pago serial (CFK dixit) de la deuda estuvo en buena parte centrado en la ley llamada del pago soberano local de la deuda exterior de la Repblica Argentina de 2014 que analic en un artculo que se puede encontrar en http://www.argenpress.info/2014/10/acerca-de-la-ley-llamada-del-pago.html donde concluyo escribiendo: Esta ley, en lugar de llamarse ley Del Pago Soberano Local de la deuda exterior de la Repblica Argentina, debera llamarse ley de sumisin al capital financiero transnacional.

Pero ms importante an es que durante los Gobierno de Nstor y Cristina Kirchner se mantuvo invariable en Argentina y aun se agrav- la tendencia general a escala mundial que indicbamos al principio del Prrafo II de esta nota: el mantenimiento de la estructura econmico-financiera capitalista integrada al capitalismo mundializado. Al respecto me remito a mi nota Marcha federal unidad de accin?-Balance de 12 aos de kirchnerismo: un proceso de recolonizacin sin precedentes(https://www.alainet.org/es/articulo/180117).

De modo que la lucha contra la sumisin a los dictados del Fondo Monetario Internacional no debe limitarse a propuestas ms o menos coyunturales sino a un proyecto alternativo generado en los lugares de trabajo, de estudio y de investigacin que incluya un estudio pormenorizado de toda la deuda externa desde que sta comenz a crecer exponencialmente para determinar qu parte es legtima y exigible y qu parte no.

Y sobre todo que incluya reformas estructurales econmicas y financieras de fondo tendentes a romper las ataduras esclavizantes con el capital transnacional, lo que presupone (como se seala de alguna manera en el documento de la CEPAL citado ms arriba en la nota 4) una autntica y profunda redistribucin del producto nacional en beneficio de los trabajadores y jubilados y la nacionalizacin de los principales recursos naturales y de los servicios esenciales.

Notas:

[1] Actas resumidas de la reunin del Consejo Econmico y Social de las Naciones Unidas, agosto de 1947.

[2] La mundializacin y sus consecuencias para el pleno disfrute de los derechos humanos, E/CN/.4/Sub.2/2001/10, 2 de agosto de 2001. El informe final fue presentado en 2003: E/CN.4/Sub.2/2003/14.

[3] Cf. Communiqu de presse du 8 aot 2001, HR/SC/01/11 y 12.

[4] Vase la publicacin de la CEPAL La ineficiencia de la desigualdad, Mayo de 2018. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43442/1/S1800059_es...

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/192891


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