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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2018

La realizacin de las elecciones, un triunfo
Un nuevo Gobierno podr arreglar la grave situacin?

Aram Aharonian
Rebelin


La mera celebracin de las elecciones presidenciales en Venezuela, significa una derrota de los planes de Washington, Bogot, Madrid, el Grupo de Lima, la Unin Europea, el terrorismo de la prensa hegemnica trasnacional y un triunfo de la Revolucin Bolivariana y los gobiernos y movimientos sociales que respaldaron la soberana del pas y la continuidad democrtica.

Polticos y candidatos, analistas, encuestadores, gures, pueblo en general se preguntan si el ganador de las elecciones presidenciales del 20-M podr arreglar la principal preocupacin de los venezolanos, la grave situacin econmica del pas, mientras sigue latente la amenaza de terror callejero y de una intervencin extranjera.

Ante la carencia de proyectos de pas, ms all de quien gane las elecciones, poco cambiar si no se adelanta un proceso de dilogo, negociaciones -truncado en Santo Domingo por presiones estadounidenses- en pos de la convivencia y la solucin de los graves problemas del pas.

Los candidatos son el presidente Nicols Maduro que aspira a la reeleccin, y por la oposicin el principal contendor es el militar retirado y abogado Henri Falcn, apoyado por Avanzada Progresista, Movimiento al Socialismo (MAS) y una fraccin del partido socialcristiano Copei; Javier Bertucci, pastor; Reinaldo Quijada, ingeniero, candidato de la Unidad Poltica Popular 89; y el empresario Luis Alejandro Ratti, un independiente quien das antes de los comicios prefiri retirarse.

En caso de que ganase Falcn, imaginarse un gobierno suyo es casi imposible porque el chavismo institucional y polticamente seguira siendo la primera fuerza del pas, y los nimos de revanchismo que desencadenara la victoria de Falcn, deber vrselas con esa realidad, lo que conducir a enfrentamientos que sern la va ms corta a la guerra civil que hasta ahora se ha conjurado con xito precario, pero xito al fin, seala el exministro Luis Salas.

Por las redes se lanz una convocatoria a la violencia preelectoral, con el objetivo de suspender las elecciones, con un paro nacional e indefinido; lograr la renuncia de Maduro y de su gobierno en pleno, y el llamado a un gobierno de transicin que decrete nuevas elecciones con reglas claras y rgano electoral confiable. Pero no hubo respuesta popular a tal convocatoria.

Sin poder calentar la calle en la semana previa, destac un motn (el mircoles 16) en la crcel caraquea El Helicoide, protagonizado por presos comunes, quienes en videos difundidos desde los calabozos - contaban con telfonos inteligentes, conexin a Internet- mostraban que el liderazgo fue asumido por polticos presos por actos terroristas, como Daniel Ceballos y Lorent Saleh.

Los presos comunes fueron utilizados para generar la primera ola de violencia, mientras que los polticos se encargaban de garantizar el impacto informativo de la maniobra, por medio de videos (que enseguida reprodujeron CNN y Telemundo). Obviamente, la operacin meditica sirvi para sacar de la agenda poltica a Henri Falcn, horas despus de que la protesta convocada por la oposicin abstencionista fracasara.

Es ms, el agente estadounidense Joshua Holt, implicado en la preparacin de actos terroristas y retenido en El Helicoide, sum un elemento de la maniobra al denunciar que lo queran asesinar (la oposicin terrorista busca un muerto necesario para encender las calles), arrastrando preacordados apoyos internacionales automticos.

El Encargado de Negocios, Todd Robinson, buscando reforzar las tensiones entre EEUU y Venezuela. seal que Estamos muy preocupados () Joshua Holt y otros ciudadanos estadounidenses estn en peligro. El gobierno de Venezuela es directamente responsable por su seguridad y le haremos responsables si algo les sucede.

Quedaron cuatro candidatos

Los candidatos son el presidente Maduro por el oficialismo, y tres por la oposicin: el militar retirado Henri Falcn, el empresario-pastor protestante Javier Bertucci y el ingeniero Reinaldo Quijada. Catorce de los 18 partidos han suscrito un acuerdo de garantas democrticas que ha pacificado la campaa electoral, que se desarroll con normalidad en el marco de plenas libertades de expresin, reunin, etc.

Pero lejos de ser una fiesta democrtica es una batalla, y se teme que en la semana que resta hasta las megaelecciones se desate una nueva espiral de violencia terrorista, a sabiendas que existen deseos y planes para ellos de sectores de la derecha financiados y guionados desde el exterior.

Desde hace 19 aos la oposicin grita fraude cada vez que pierde. Esta vez, lo gritan desde antes que se celebren las elecciones. La acadmica venezolana Mara Pez Vctor subraya que una de las razones de la eficacia del organismo electoral (CNE) es la proteccin contra el fraude en el sistema, que es digital, escrita y electrnica. Hay tres salvaguardas de cada voto: una huella dactilar, un voto electrnico y un recibo en papel.

El militar retirado y exgobernador del Estado Lara Henri Falcn fue el director de campaa del opositor Henrique Capriles Radonski en la ltima eleccin presidencial, la de 2013, quien ahora dice que se integrar a su gabinete. Es hoy el candidato de oposicin en la mejor posicin, aun cuando Maduro cuenta con mayor intencin de voto, pese a que las coberturas mediticas de los medios nacionales e internacionales lo invisibilicen.

Lo cierto es que Falcn, pese al apoyo del establishment financiero trasnacional, no tiene la confianza ni el apoyo explcito de Washington y su eventual triunfo y ascenso al gobierno, no parece significar la toma del poder.

Entre la dolarizacin y las promesas oficiales

En lo referente a las propuestas electorales, lo monetario subsume todo lo programtico, partiendo del supuesto de que votantes racionales, de acuerdo a la situacin econmica, premian o castigan la gestin de gobierno. Se formulan y ofrecen medidas tratando de influir en la percepcin y las emociones y no al raciocinio del ciudadano.

El candidato-presidente Nicols Maduro apuesta al petro y al bolvar soberano (anunciado para julio), y tambin al petro-oro (usted sabe de qu se trata?), y por el otro lado se ubica el binomio dolarizador Henry Falcn-Francisco Rodrguez. La necesidad de instalar primero un nuevo tiempo monetario es usado como punch propagandstico, totalmente reduccionista de la realidad-real.

Nadie duda de la necesidad imperiosa de polticas monetarias coherentes, pero los graves problemas de fondo del pas no se arreglan con slogans. Maduro asegur que a partir de su reeleccin arranca la nueva prosperidad econmica para el pas (cmo?) mientras que Henri Falcn promete dolarizar los sueldos, como el remedio mgico para todos los males. Es muy seductor afirmar que todos tendrn posibilidad de manejar dlares, no?

Ms all de su pobreza, este tipo de propuestas electorales son una falta de respeto, un desprecio a un pueblo, al que se le sola explicar cada proyecto, cada medida. Eran pocas cuando se consideraba al pueblo como sujeto de polticas y no solo objeto de ellas, formas que seguramente los sesudos asesores extranjeros, repetidores de frmulas fallidas en sus democracias -algunas con reyes- y declamativas, ni siquiera imaginan.

El problema mayor es que la gente, el pueblo que antes se enteraba de todo por boca de Chvez, no sabe realmente cul es el plan de el petro-bolvar soberano (habr dualidad cambiaria y monetaria?) y el petro-oro, pese a que Maduro insista en lo importante debe ser el debate de ideas (que es precisamente lo que falta en el debate preelectoral). Los expertos advierten que mensajes confusos y contradictorios, resultan costosos en trminos electorales.

Los economistas, incluso los chavistas, advierten de que el petro no est acompaado por un plan econmico para acabar con la especulacin y el bloqueo econmico y financiero, con la escasez de efectivo, con el contrabando de extraccin, con el colapso de los servicios pblicos, con la ausencia de inversin productiva y con toda la larga cola de los problemas

La dolarizacin, por su parte, es el slogan vendedor de un proyecto de fondo, el de la entrega del pas definitivamente a los capitales especulativos y corruptos, sin distincin de que sean criollos o forneos. La oferta al 80% trabajador del pas, es unos cuantos dlares, mientras los grandes capitales se llevarn hasta las principales empresas del Estado, incluyendo la estatal petrolera Pdvsa. Muchos opositores al gobierno tampoco estn de acuerdo con la dolarizacin, as a secas, sin proyecto, sin plan.

Los candidatos opositores que ms destacan son Falcn y Javier Bertucci, quienes hasta ahora fueron actores de reparto dentro del mundo antichavista. No se le ha prestado la necesaria atencin a Bertucci, un empresario-pastor, que algunos consideran como parte de una estrategia oficial para quitarle votos a Falcn. Los evanglicos vienen desarrollando en los ltimos cinco lustros una agresiva penetracin en distintos estratos de la sociedad desalojando en parte a los catlicos de posiciones de privilegio. No debiera sorprender que se alcen con buen nmero de cargos regionales.

Adems, han contado con muy buen financiamiento desde el exterior, de los diezmos y tambin del apoyo de importantes oficiales que ocuparon importantes cargos en el gobierno (en especial en el sector econmico-financiero).

Incautacin de activos petroleros

Por su parte, la compaa privada de inteligencia geopoltica estadounidense Strategic Forecasting Inc (Stratfor) indic que, aumentando el bloqueo econmico y financiero, la incautacin de ciertos activos venezolanos de exportacin de energa provocar que la produccin de petrleo en Venezuela y los ingresos de exportacin del pas se desplomen rpidamente y por ende su dbil posicin poltica empeorar. 

Ante ello, sobrevendra una mayor purga anticorrupcin en Pdvsa o una negociacin con EEUU para una transicin del poder como formas de salir de la creciente inestabilidad. Stratfor analiz el impacto de la sentencia de la Cmara de Comercio Internacional donde obliga a Venezuela pagar 2,04 millones de dlares a la empresa petrolera ConocoPhillips por la confiscacin activos en Venezuela en 2007.

Para obligar a Pdvsa a pagar los dos mil millones de dlares, ConocoPhillips solicit rdenes judiciales de las autoridades holandesas para congelar activos, incluido el crudo, en las instalaciones de exportacin del Caribe operadas o de propiedad de la estatal venezolana.

Un tribunal de Curazao autoriz una tercera orden, que perturb la actividad venezolana en las tres islas caribeas administradas por los Pases Bajos, y Pdvsa redirigi los buques tanque a Venezuela, temor a que las autoridades holandesas confiscaran sus cargas. Las rdenes judiciales pueden permitir que ConocoPhillips tome el control de los principales activos de Pdvsa en el Caribe: la refinera Isla en Curazao y los almacenamientos en San Eustaquio y Bonaire, que representan el 25% de sus exportaciones de crudo y productos refinados (exportacin de 409.820 bpd en 2017).

Futurologa

Los futurlogos especulan que, de ganar Maduro, se puede hablar de una nueva dinmica entre gobierno y oposicin, con la participacin de los opositores en los organismos del Estado como los consejos regionales y municipales, Asamblea Nacional, Tribunal Supremo de Justicia, Consejo Nacional Electoral, cargos que hoy detenta mayormente el sector abstencionista

Y estn los otros, los abstencionistas, entusiasmados por las promesas de sus idelogos, estrategas y financistas de Washington, Madrid y/o Bogot de lograr una salida abrupta de Maduro, va golpe militar o invasin-intervencin extranjera. Para ellos, la posibilidad de un acuerdo poselectoral entre Maduro y Falcn, significara un segundo suicidio. Lo que debe preocupar es la informacin de la que disponen los pitiyanquis (Chvez dixit) que explique o justifique la decisin que tomaron.

Aunque fue la propia oposicin venezolana la que solicit un adelanto de las elecciones presidenciales, hoy ya no las quieren. Prefieren encaramarse en el guin de sus mentores, en el argumento de que no existen garantas electorales. El Grupo de Lima, el Parlamento Europeo, y expresidentes iberoamericanos legitiman y tutelan a los detractores de la actual administracin, en el marco de una agenda teledirigida desde el exterior.

Hoy se palpa un importante descontento con el gobierno, pero a la vez un fuerte desnimo y rechazo hacia la dirigencia antichavista, demostradamente antidemocrtica tras el terror desatado en los ltimos aos en busca del frustrado derrocamiento del gobierno. Pese a que el PSUV se ha convertido en una rueda de negociacin entre grupos, tendencias y apetencias, el oficialismo tendr una participacin significativa en las megaelecciones, por encima de la oposicin.

Desde all se ha hecho un gran esfuerzo por la unidad, mientras la oposicin se desmorona como resultado de su incapacidad poltica. Desde el chavismo (incluyendo dirigentes del PSUV) se critican diversas polticas de Nicols Maduro, sobre todo en temas econmicos, retrocesos de la democratizacin de la tierra y la defensa de los recursos naturales y estratgicos.

El gobierno est desbordado por la hiperinflacin y por ataques cambiarios especulativos y eso genera una situacin desesperante en las bases menos favorecidas en el reparto de la riqueza. Parece desvestido ideolgicamente, doctrinariamente, porque ha perdido coherencia en el discurso y en la interpretacin de la realidad. Desde el chavismo se grita desesperadamente por medidas que no llegan

Decisores polticos y medios de informacin oficiales y opositores han invisibilizado al dilogo como instrumento esencial, apostando a una nueva frmula mgica: las elecciones del 20-M, cargadas de promesas pero ningn proyecto de pas.

"Deschavizacin"

No cabe duda de que la izquierda venezolana est atravesando una profunda crisis, amarrada al ciclo electoral. Es la eleccin estratgica de montar una sociedad del espectculo, que lleva a una realidad cultural ms cercana al mercadeo que a la poltica de izquierda, incluso la chavista.

Es triste porque el PSUV Fue un partido donde se concentraron las propuestas profundas, slidas de largo plazo (en lo econmico, social, poltico) de Chvez, que hoy se ha convertido en una mquina electoral y en una rueda de negociacin entre grupos y tendencias y apetencias.

El constituyente (chavista) Julio Escalona afirma que el gobierno tiene serias deudas con el pueblo y debe pagarlas () El problema es la quinta columna, que tiene ms poder que el que nos imaginamos y es a ella a la que hay que desenmascarar y derrocar. Hay que asaltar ese cuartel general y eso es de la mayor urgencia.

Se vienen acumulando diversas decepciones, por la corrupcin, por la tolerancia del gobierno con los especuladores, por la complicidad de los cuerpos de seguridad con los bachaqueros (contrabandistas), complicidad que viene de arriba, por los problemas en los hospitales, en el transporte pblico, en la seguridad pblica, por dramas que vuelven a aparecer en las calles, en el barrio, con nios y nias pero, abstenindonos o votando por los que proponen la dolarizacin resolveremos algo?, aade Escalona.

Se ha perdido el proyecto de Chvez, que sigue estando en la gente, en el pueblo. Los que heredaron el gobierno encontraron sus (otros) proyectos. Hay un intento de matar a Chvez, y echarle la culpa de todos los males (olvidando que ellos participaron en el mismo gobierno).

Quiz no lo matan definitivamente, porque lo necesitan para sobrevivir, necesitan mantener un vnculo de identidad mnimo, porque se est en un proceso de difuminacin de propuestas y proyectos en una calesita de anuncios sobre anuncios de medidas venideras (o no), en medio de una crisis donde la responsabilidad no se agota en las importantes culpas del imperialismo y del capitalismo.

Desde la asuncin de Maduro se ha desatado un proceso de deschavizacin y hoy vemos cmo la figura del lder a quien intentan endosar todos los errores- ha desaparecido hasta de la publicidad electoral. Hugo Chvez plante el socialismo del siglo XXI, la democracia participativa, comunal, feminista, con el desarrollo de formas sociales de propiedad sobre los medios de produccin

Ante una grave situacin econmica, el gobierno opt por una respuesta de defensa y conservacin, con posibles retrocesos en las conquistas chavistas, fortaleciendo el acuerdo con el empresariado y desandando la apuesta comunal. Chvez impuls la democracia participativa del pueblo. Hoy al pueblo se le participa que tiene que votar a Maduro.

La oposicin verncula y la fornea

Las operaciones psicolgicas o guerra de cuarta generacinininterrumpidas desde 1999- tuvieron como meta imponer en el imaginario pblico internacional un cambio de rgimen por la fuerza tras la eleccin de una Asamblea Constituyente, el 30 de julio de 2017. Lo cierto es que la posibilidad de un ataque militar nunca haba sido tan propicia, y el presidente de EEUU, Donald Trump no lo excluy, y le toca al sistema cartelizado de terror meditico convencer la opinin pblica de la pertinencia de una intervencin extranjera.

Las excusas son varias: una intervencin para restablecer la democracia, una contra un Estado canalla (rogue state) o fallido (failed state) y/o una humanitaria. El fugado exalcalde capitalino Antonio Ledezma, que haba llamado a derrocar a Maduro, declar que ms que ayuda humanitaria, lo que necesitamos es una intervencin humanitaria.

El tema de la crisis humanitaria - bandera nacional e internacional de la oposicin- es alimentado por toda una serie de ONGs con objetividad dudosa -y financiamiento cierto- y retomado por el sistema meditico hegemnico para legitimar una intervencin militar extranjera con fines humanitarios.

No habr una verdadera eleccin en Venezuela el 20 de mayo y el mundo lo sabe. Ser una eleccin falsa, afirm en la moribunda OEA el vicepresidente de EEUU Mike Pence. Qu autoridad moral tiene para enjuiciar las elecciones en Venezuela? Un gobierno que reivindica la Doctrina Monroe, bajo cuyo manto se erigieron sangrientas dictaduras en Amrica Latina y el Caribe, cuyo accionar socava diariamente a los lderes verdaderamente democrticos e impulsa los de derecha, frutos del lavado meditico de cerebros, cuando no del fraude electoral o el golpe de Estado, se pregunta Angel Guerra en La Jornada.

La guerra econmica parte de la llamada guerra de cuarta generacin incluye negar la venta de medicamentos a Caracas e incluso impedirle el pago a la Organizacin Panamericana de la Salud de los bulbos para la campaa nacional de vacunacin. Y tambin tratar que la OEA declare el estado de emergencia humanitaria para justificar la ansiada intervencin humanitaria, pedido hecho por el lder opositor-abstencionista Julio Borge a Pence en la llamada Cumbre de las Amricas, en Lima, recibiendo 16 millones de dlares de ste para seguir esta campaa.

Siguiendo el mismo argumento de la crisis econmica, el gobierno de facto brasileo orden un despliegue militar en la frontera con Venezuela, mientras Colombia, decidi construir campamentos para refugiados en las ciudades fronterizas

Y sobre estas tres tesis se monta la derecha trasnacional, entre ellos varios presidentes que deslegitiman a priori las prximas elecciones, con Donald Trump a la cabeza (quien se erigi como presidente con menos votos que su rival Hillary Clinton), el golpista brasileo Michel Temer, y los derechistas Mauricio Macri, Sebastin Piera, Juan Manuel Santos y Enrique Pea Nieto.

Otros gobiernos de pases del Grupo de Lima que han solicitado a Trump, la OEA y organismos multilaterales sanciones contra Venezuela, son Canad, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panam, Paraguay y Per. Y 31 expresidentes iberoamericanos firmaron la llamada Declaracin de Panam, una pieza de propaganda en contra del gobierno de Maduro.

Entre los firmantes se encuentran Fernando de la Ra, Eduardo Duhalde, Jorge Quiroga, Fernando Henrique Cardoso, Ricardo Lagos, Belisario Betancur, Andrs Pastrana, lvaro Uribe, Luis Alberto Monge, Rafael ngel Caldern, Laura Chinchilla, Lucio Gutirrez, Jos Mara Aznar, Vicente Fox, Felipe Caldern, Alejandro Toledo, Julio Mara Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle, muchos de ellos cuestionados por casos de corrupcin y de violaciones a los derechos humanos.

Independientemente de la falta de resultados, no cesar la intensificacin del cerco y asfixia contra el pas con el claro fin de capitalizar una ruptura interna en el mediano y largo plazo.

Segn Hinterlaces, quizs la ms solvente de las encuestadoras, indica que el 86% de los venezolanos rechaza cualquier intervencin extranjera; 70% dice que va a participar en las elecciones, 55 % que votar por Maduro; 11% que votar por Falcn y 71% cree que ganar Maduro. Datanlisis, vinculada a la oposicin, asigna 40% de la intencin de voto a Falcn y 34% a Maduro. No creo en las encuestas y menos en las encuestadoras.

Presiones externas, abstencionismo de parte de la derecha a la espera de una solucin fornea, amenazas de nueva violencia, dos aspirantes de oposicin que intentaron pero no lograron una candidatura nica, expectativas ante anuncios de intervencin extranjera con diversos argumentos, y un presidente que insiste en reelegirse en medio de la peor crisis econmica del pas: todos estn a la espera de la realizacin de las megaelecciones del veinte de mayo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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