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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2018

El nuevo desarrollismo progresista en Mxico: Una transformacin histrica sin cuestionamientos al capital?

Jos Luis Ros Vera


La crisis del capitalismo dependiente latinoamericano, vinculada a la crisis mundial del capital, agrava los conflictos de clase precipitando a nuestros pueblos al mayor deterioro de la soberana y socavamiento de la democracia. Los impactos de la crisis en Mxico, conducen a la guerra del capital contra el trabajo, lo que supone que las clases dominantes (locales y trasnacionales) no cedan ni un tomo de valor econmico y poltico en el sistema de dominacin. Paradjicamente, la izquierda en Mxico afirma su proyecto de nacin sobre la base de un nuevo pacto social y una reconciliacin (ilusoria) entre todas las clases sociales.

En este cuadro consideramos necesario estudiar de modo crtico la experiencia de los gobiernos progresistas de Amrica Latina, tanto sus exitosos alcances como sus profundas limitaciones. La crisis del sistema mundial capitalista agot el periodo de alianza pruriclasista y no confrontacin caracterstico de estos gobiernos. En la actualidad experimentamos la radical ofensiva de la contrarrevolucin en toda la regin y la agresiva y militarizada reformulacin geopoltica imperialista a nivel global.

Estudiamos tres gruesos planos econmicos y polticos que aproximan el proyecto de nacin del nuevo desarrollismo progresista en Mxico con los proyectos ya experimentados de la izquierda brasilea en el periodo lulista (2003-2010-2016). Sustentamos estos tres planos en: 1) la afirmacin de un proyecto de conciliacin nacional y una poltica de no confrontacin con las clases dominantes; 2) la bsqueda del crecimiento econmico con transferencias de renta y polticas sociales sin cuestionamientos estructurales al patrn de reproduccin del capital imperante caracterizado por la integracin subordinada a la llamada globalizacin neoliberal; 3) una aceptacin acrtica sobre la forma del orden poltico de dominacin, su abdicacin a cuestionar y transformar la forma del aparato de Estado, as como su renuncia a la organizacin poltica del poder popular de frente a la conquista de la hegemona del poder poltico, ms all de los triunfos electorales.

Sobre la base de estos tres ejes vertebrales, sostenemos que existe en la izquierda institucional en Mxico una incapacidad terica y poltica por lograr lo que autoproclama como principal objetivo en su proyecto de nacin: la transformacin histrica de Mxico.  

La carrera electoral

Las competencias electorales de nuestro tiempo tienen de comn presentarse bajo el manto ilusorio de una carrera poltica en la que se dirimen distintas alternativas de orden sistmico. En Mxico, la eleccin presidencial del 1 de Julio dista mucho de poner en juego una modificacin estructural de este carcter. En trminos econmicos y polticos, evidentemente no se antepone un cuestionamiento estructural a la lgica del capital que de modo dominante tie a los conjuntos de relaciones sociales. Muy lejos nos encontramos de salir del Estado de ideologa nica tan a fin al sistema orgnico de reproduccin sociometablica del capital, el cual subordina todas las reas de la actividad humana, desde los procesos econmicos ms bsicos, hasta los dominios intelectuales y culturales ms mediados y sofisticados. (I. Mszros [1])

De un modo no tan evidente, en la eleccin presidencial tampoco se objeta de modo estructural la modalidad predominante de reproduccin del capital que ha tomado forma en Mxico desde hace ms de tres dcadas, esto es, el patrn de reproduccin del capital vigente que se asocia coloquialmente con los trminos de neoliberalismo y/o globalizacin

Debido a esto, no se pone en cuestin la propia forma poltico-estatal de dominacin oligrquica y su imperante centralizacin de la toma de decisiones polticamente decisivas, la cual reposa en esta modalidad de reproduccin. No hay una objecin radical de la forma poltico-estatal de dominacin constituida dentro del sistema de democracia liberal sustentada en un rgimen de partidos autodenominado abierto, pluralista y tolerante. Dentro de esta perspectiva, basta con las bases de una democracia representativa, en tanto principio de legitimidad (hoy en crisis) de este rgimen de partidos de Estado, para acceder al aparato gubernamental y tomar decisiones, al tiempo que se asegura una forma sutil de exclusin y despolitizacin de las clases trabajadoras y populares as como de su incidencia poltica en los asuntos decisivos de la reproduccin social.  

Crisis, acentuacin de la dependencia y socavamiento democrtico

El capitalismo dependiente en Mxico, sustentado en las leyes de superexplotacin [2] del trabajo y gran concentracin del capital, as como en las formas de exclusin y desigualdad social que le subyacen, encierra de modo endmico los mayores problemas de soberana y democracia poltica a lo largo y ancho de su entramado institucional. En trminos estructurales, las relaciones de superexplotacin del trabajo y dependencia (financiera, tecnolgica-productiva, comercial, etc.) tienden a socavar las esenciales relaciones de soberana y autodeterminacin, de democracia y autodeliberacin social, lo cual lleva a estos dos ejes de relaciones (dependencia/soberana-democracia) a imponerse como lo que son, inconciliables al extremo.

Crisis y agotamiento del pacto social y la conciliacin de las clases

Ahora bien, en pocas de crisis, la polarizacin de los intereses y objetivos que se juegan en la reproduccin del capital en tanto modalidad de valorizacin y acumulacin lleva a inviabilizar la conciliacin capital/trabajo, al tiempo que tiende a profundizar el socavamiento de las bases formales de la democracia. Para muestra un botn.

En la primera dcada de 2000, el escenario de relativo crecimiento y bonanza econmica por la venta de las materias primas y alimentos en Amrica Latina -de la que tambin fue beneficiada la renta petrolera en Mxico-, dio sustento a un periodo de conciliacin entre las distintas clases y fuerzas sociales en algunos pases. Este escenario desapareci con la crisis interminable del sistema mundial capitalista desplegada a partir de 2008-2009.

Esto fue constatado en Argentina y Brasil, y en general, para no ir ms lejos, en los pases de la regin, que posterior a la irrupcin de la crisis mundial han sido sometidos a la profundizacin de una ofensiva oligrquica autctona junto al renovado intervencionismo del imperialismo estadounidense en la conocida forma de golpes de Estado de nuevo tipo.

La experiencia progresista brasilea es emblemtica. A raz de la crisis econmica mundial (con los mayores impactos en el pas sudamericano a partir de 2012), el pacto social colocado en el centro de la poltica brasilea en el periodo 2002-2010-2016 es hoy, a partir de una crisis poltica permanente, un pantanal que ha evidenciado la crisis terminal del rgimen poltico (la Nova Repblica). El Partido de los Trabajadores (PT), el mismo que sustent en el periodo referido una alianza pluriclasista, se encuentra hoy en una crisis sin precedentes.

En los actuales tiempos de crisis y del imperialismo trumpista, no cabe la posibilidad de conciliacin entre las distintas clases y fuerzas sociales en nuestros pases. [3] En el actual marco del declive imperial, la presin hacia Mxico va renegociacin del TLCAN bajo la clave geopoltica estadounidense frente a China, amenaza con las mayores prdidas para los socios subordinados, lo que supone la acentuacin de distintos mecanismos que lleven a las clases dominantes locales (y extranjeras) a resarcir sus prdidas. Entre stas destaca su ofrecimiento al imperio la superexplotacin del trabajo y los recursos naturales energticos como principales activos geoeconmicos para fortalecer la regin de Amrica del Norte frente a rivales geoeconmicos y geopolticos. [4]

El dficit comercial estructural de Estados Unidos de ms de medio billn de dlares en 2017 (566,600 md), ha sido motivo para el gobierno de Trump para implementar un proteccionismo unilateral e iniciar una guerra comercial en distintos frentes y sectores, para lo cual, el trumpismo viene cuestionando las reglas de la OMC y por lo mismo, se perfila a quebrantar el orden mundial de comercio, sin reparar en los propios efectos negativos en las tasas de crecimiento del comercio global y de la economa mundial en el marco de su crisis estructural. La economa mexicana, que tiene depositadas ms de tres cuartas partes de sus relaciones comerciales con Estados Unidos, y cuyo desempeo econmico se caracteriza por un cuasi estancamiento crnico (de 1980 hasta hoy, slo se registra un minsculo crecimiento en el PIB per cpita en los ltimos aos) tiende a exacerbar la espiral de la crisis.

La espiral de la crisis y la guerra del capital contra el trabajo en Mxico

La reforma fiscal impulsada por Trump y aprobada en el Congreso de Estados Unidos en diciembre de 2017, que recorta de 35 al 21 por ciento la contribucin empresarial, puede llevar a una huida de empresas y capitales de Mxico hacia aquel pas, lo que empuja a los grandes grupos econmicos en Mxico a exigir una contra reforma fiscal (altamente regresiva) [5] , as como lleva a organismos del gran capital como la OCDE, a presionar a los distintos candidatos presidenciables para que realicen una segunda oleada de reformas estructurales, dentro de las que se contempla la reforma fiscal. [6]

Derivado de la crisis de desindustrializacin en Estados Unidos, el gobierno de Trump, sustentado en trminos electorales entre las clases trabajadoras blancas y empobrecidas, pretende implementar procesos de reindustrializacin, para lo cual, busca forzar a las grandes trasnacionales a que retornen sus inversiones y plantas industriales a los Estados Unidos [7] , lo cual se fortalece la amenaza de la cada de la inversin extranjera en Mxico (ya estancada por la incertidumbre en la renegociacin del TLCAN y el actual periodo electoral) y junto con ello, el desmantelamiento de los procesos productivos y mercantiles hegemonizados precisamente por las corporaciones trasnacionales estadounidenses.

El conjunto de estos procesos se ven agravados bajo la nueva y agresiva poltica monetaria adoptada por la Reserva Federal y su nuevo presidente, Jerome Powell, colocado por Trump, que bajo la tendencia del incremento de las tasas de inters, presiona a la fuga de capitales del pas, capitales de los que la economa mexicana depende para financiar sus crnicos problemas de cuenta corriente de la balanza de pagos. Con la huida de capitales, se incide adems en la devaluacin del peso y el agravamiento de los problemas inflacionarios, lo que empuja al Banco de Mxico a elevar an ms su tasa de inters, experimentndose con ello una parlisis de la economa, del empleo, una pauperizacin salarial, profundizacin de la precariedad laboral, entre otros problemas. Tal y como sucede actualmente en la crisis econmica argentina, hoy con mucha mayor fuerza que ayer, las contradicciones y crnicos desequilibrios econmicos en Mxico, estn sostenidos con alfileres.

Si bien existen otros argumentos, estas son razones suficientes para que la oligarqua globalista y neoliberal revigorice sus posiciones y rechace por todos los medios ceder terreno en sus intereses y objetivos centrales ligados directamente al patrn de reproduccin del capital vigente en Mxico.

En tiempos de crisis, el capital se lanza a la guerra contra el trabajo y contra los derechos sociales y populares con vistas al prevalecimiento, reorganizacin y profundizacin de la actual modalidad de valorizacin del capital, que es lo que explica las exigencias de las clases dominantes (locales y trasnacionales) de salvaguardar (como se constata por ejemplo en la postura de la OCDE) el conjunto de reformas estructurales (laboral, educativa, energtica, de telecomunicaciones, financiera, entre otras) impuestas en el denominado Pacto por Mxico por los tres principales partidos polticos PRI-PAN-PRD desde el inicio de la presidencia de Enrique Pea Nieto en diciembre de 2012. [8]

En sntesis, con la crisis del capital a nivel mundial, ste exacerba su rechazo y hostilidad hacia los derechos sociales y colectivos. Despojo, privatizaciones, libre mercado, desocupacin, precarizacin laboral, focalizacin de polticas universales, autoproteccin social, son las variantes mediante las cuales el capital aplasta los intereses colectivos. Las necesidades e imperativos de la etapa actual del capital tienden a arrastrar las propias necesidades y derechos sociales fundamentales.

La bsqueda de una reconciliacin (ilusoria) en Mxico

En este contexto, paradjicamente, en Mxico, el candidato Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO), de la coalicin de izquierda (MORENA-PT-PES) denominada Juntos Haremos Historia, centra su proyecto poltico y econmico en la conciliacin de todas las clases sociales. Ello adems en un momento en el que las clases dominantes (fracciones polticas, poder ejecutivo, grandes empresarios, confederaciones patronales, grupos econmicos locales y trasnacionales, medios de comunicacin, autoridades electorales, etc., etc.,), han venido realizando enormes y multivariadas acciones (legales e ilegales) para aplastar y derrotar (sin olvidar los fraudes electorales de 2006 y de 2012 en los que contendi el mismo candidato presidencial) a las bases sociales y populares que ste tambin representa.

La izquierda progresista en Mxico bajo los acordes de Amrica Latina

La hegemona casi absoluta de Estados Unidos en la economa y la poltica mexicana impide ver el contexto latinoamericano, particularmente, el balance crtico sobre la experiencia de los gobiernos progresistas y el momento lgido por el que atraviesan stos en la etapa actual. De igual modo, el dominio del bloque en el poder en Mxico y sus actuales proyecciones de poder para impedir el triunfo del candidato de la izquierda oficial y las tensas relaciones polticas que se vienen presentando, opacan los escenarios que han irrumpido en la regin latinoamericana, impidiendo con ello entender importantes lecciones que se desprenden de las experiencias progresistas.

Para evitar la repeticin de la historia, desde Mxico, es de gran relevancia entender los procesos histricos que se vienen desenvolviendo en Amrica Latina, por ejemplo: 1) los procesos de lucha social y rearticulacin del movimiento popular que sustentaron los triunfos de los gobiernos progresistas; 2) los alcances y limitaciones de estos gobiernos respecto sus proyectos de desarrollo e inclusin social subordinados a los procesos de reproduccin del capital; 3) sus logros y errores respecto al papel que asumieron en el orden poltico-estatal, su posicin asumida dentro del gobierno respecto al aparato de Estado y gubernamental; 4) los casos especficos de crisis, lucha social y restauracin, junto a la ofensiva geopoltica del imperialismo estadounidense en la regin, entre otros problemas importantes.

1. Tres planos aproximados entre los proyectos de la izquierda mexicana (MORENA) y brasilea (PT):

A continuacin exponemos una serie de planteamientos que refieren sobre tres paralelismos aproximados que encontramos (salvando todos los matices) entre algunas posiciones y lineamientos econmicos y polticos de la izquierda oficial abanderada por AMLO en Mxico, con el proyecto neodesarrollista efectivizado en los gobiernos Lula y Dilma.

A razn de la crisis econmica y poltica gestada en el periodo lulista (crisis neodesarrollista), junto con el viraje actual al Estado de excepcin en Brasil, a nuestro juicio, no pueden servir de modelo a seguir en Mxico, menos an, bajo la experiencia brasilea manifiesta, no de una manera mecnica, esto es, como si la historia, aun la ms cercana, no existiese.

Salvando las debidas distancias y contrastes, los paralelos generales que esbozamos entre el proyecto de la izquierda mexicana abanderada por el partido poltico MORENA y la experiencia efectiva de los gobiernos Lula en el periodo 2002-2010-2016, se refieren a:

1) Un proyecto sustentado en la conciliacin de las clases sociales que da origen a un pacto social;

2) Un proyecto que busca el crecimiento econmico con transferencias de renta hacia las clases populares excluidas, sin cuestionar de modo estructural las leyes y ejes predominantes del patrn de reproduccin del capital (lo que no obsta para dejar de reconocer los matices localizados entre fracciones polticas neodesarrollistas y neoliberales ortodoxos, sea a nivel de la aplicacin de distintas polticas econmicas, como tambin a nivel de las corrientes que enfatizan el papel del Estado o el mito del libre mercado en el desenvolvimiento de la economa;

3) Vinculado a estos dos primeros lineamientos, se trata de un proyecto que soslaya la transformacin de la forma del orden poltico de dominio y del aparato del Estado, lo cual se deriva de una incapacidad de organizacin de las clases trabajadoras, o incluso, de un deliberado papel del gobierno progresista de desorganizacin de las clases explotadas y subalternas, procesos que tienden a dejar de lado la imperiosa necesidad de crear y profundizar nuevas condiciones de participacin poltica populares y democrticas que permitan sustentar transformaciones estructurales sustantivas.

1.1 El periodo Lulista: 2003-2010 y 2010-2016

Tres meses antes del balotaje electoral de octubre de 2002, Lula y su equipo dieron a conocer una Carta al pueblo brasileo, la cual fue conocida en Brasil como un momento clave de la afirmacin (subordinacin) de los compromisos de negociacin nacional y de respeto a los contratos y obligaciones del pas de los gobiernos Lula con el gran capital local y trasnacional. Como seal Aloizio Mercadante, cercano a Lula (hasta la fecha) y colaborador en la redaccin de dicho documento, en dicha carta:

"abdicamos pblicamente de una estrategia de ruptura y asumimos el compromiso de una transicin progresiva y pactada para el nuevo modelo de desarrollo [subrayado nuestro]. El compromiso con la estabilidad econmica era presentado como innegociable y el rgimen de metas inflacionarias, el cambio fluctuante, el supervit primario y el respeto a los contratos fueron claramente incorporados al programa de Gobierno". [9]

Importante es recordar que fue debido a una gran acumulacin de fuerzas derivadas de las luchas obreras y populares contra la dictadura brasilea de los aos 70s y 80s, de las cuales nacera el Partido de los Trabajadores (PT), junto con grandes Centrales obreras (CUT), o el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST), as como tambin las luchas sociales contra el ciclo poltico neoliberal abanderado por el expresidente F. H. Cardoso en sus dos periodos de gobierno (1994-1998-2002), lo que permiti a Lula conquistar (despus de tres candidaturas sin xito 1989,1994,1998) la presidencia, y a lo largo de la cual encarn el proyecto neodesarrollista del Brasil de la conciliacin nacional, con Lula al frente como el hombre de la conciliacin (R. Antunes, 2012 [10] ).

Con la Carta referida y el triunfo del PT en 2002, se dio inicio al proceso que se conocera en Brasil como una revolucin pasiva a la brasilea (Ruy Braga, 2010 [11] ), un proceso de Hegemona al revs (F. De Oliveira, 2010 [12] ), o si se quiere, un Estado semibonapartista (R. Antunes, Ibid.), mismos que fueron hechos trizas por el gran capital a raz de la crisis econmica mundial y brasilea, particularmente mediante el golpe de Estado a Dilma Rousseff en mayo de 2016. Experiencias anteriores ya lo haban constatado: Toda crisis agrava los conflictos de clase!

Cuatro elementos en comn unan a estas conceptualizaciones sealadas sobre la forma econmica y poltica brasilea urdida en el lulismo:

1.- Un bloque pluriclasista, sustentado en un pacto conservador (A. Singer, 2012 [13] ) entre las clases propietarias y las clases populares. O en otros trminos, en la fantstica alianza de los ms ricos con los ms pobres (Salles, 2013 [14] ). Si bien la conciliacin permiti gestionar compromisos entre las distintas clases y fracciones de clase dando forma a una alianza pluriclasista, a mediano y largo plazo, lo que ocurri fue el agravamiento de los propios antagonismos. Lula como ningn otro agente estatal en la historia reciente de Brasil, logr cohesionar los dos polos del drama brasileo: por un lado, pudo gratificar como nunca antes a las distintas fracciones del capital local y trasnacional (financieras, agronegocio, industriales, comerciales), y por el otro, en el otro extremo, implement polticas pblicas de distribucin de renta orientadas hacia las clases ms empobrecidas. [15]

Se configur de este modo un bloque en el poder conformado por las fracciones del capital fincadas en el agronegocio (soya, maz, azcar, carne, madera), en la minera, la agroindustria, la industria de transformacin y de la construccin, todas ellas bajo la hegemona del capital financiero. Estos sectores lograron un nivel de apoyo en las categoras ms empobrecidas de la sociedad brasilea, trabajadores del subproletariado y campesinos, que por problemas de organizacin, lograron ser incluidos y canalizados por el Estado bajo una especie de fetichismo estatal. El papel de estos sectores de clase, en ningn momento materializaron una poltica que lograra imponer intereses de clase, esto es, no participaron en el bloque en el poder sino como piezas de apoyo (factores de legitimidad) a este bloque de dominio, y para lo cual, ms all de una retrica estatal, era transferida hacia estos sectores (sin organizarlos ni politizarlos) partes alcuotas de renta. [16]

2.- Importante por supuesto, es reconocer los avances y logros sociales del lulismo y la capacidad (aunque limitada) de las polticas sociales que logr establecer. Contemplando el primer periodo de Dilma, en el periodo lulista (2002-2014), se redujo ms del 50% de la pobreza y dos terceras partes de la pobreza extrema. Se logr abatir la tasa de desempleo del 12.3% al 6.7% (2002-2010), pasando al 4.8% en 2014 (actualmente supera el 13%). El salario en estos periodos ascendi ms del 80%. Se logr incrementar la tasa de formalizacin laboral en un 12% (2002-2012), equivalente a la creacin de 18 millones de empleos formales, si bien el combate a la precarizacin laboral que cubre a cerca de la mitad de la poblacin trabajadora ocupada, no correspondi a las necesidades del trabajador brasileo. Se llevaron a cabo importantes polticas sociales en materias sensibles como salud, educacin, vivienda, etc. Los programas de Minha casa, Minha vida, Fome Cero (Hambre Cero), Bolsa familia, generaban y extendan el bienestar social de los sectores ms desprotegidos de la sociedad brasilea.

Una vez que se dio paso a su primer periodo de gobierno (2002-2006), conocido en Brasil como el tercer gobierno de F.H. Cardoso, la preocupacin por el crecimiento econmico, distribucin de renta y generacin de polticas sociales (la cuestin social), se volvi una parte importante del lulismo, a tal punto que a partir de 2006 se discute con gran optimismo (acrtico) la entrada al punto de inflexin y al nuevo periodo posneoliberal. Curioso periodo posneoliberal que subordinaba el crecimiento y distribucin de renta a un patrn exportador sustentado en la superexplotacin del trabajo [17] , la generacin de supervits comerciales, y la transferencia de enormes porciones de plusvala al creciente endeudamiento pblico (supervit primario).

Los planteamientos del nuevo desarrollismo brasileo se inscribieron en referencia a la cuestin social. Los objetivos econmicos fueron estrechamente vinculados a esta dimensin. Esta perspectiva asume al Estado como el necesario agente inductor del desarrollo y del crecimiento, que lleve a generar un cambio cuantitativo y cualitativo en su papel social.

Para el neodesarrollismo brasileo, lo social es el fundamento del crecimiento econmico. Adecuadas polticas sociales conducen a la creacin y expansin de un mercado de consumo de masas, lo que lleva a una nueva dinmica para el crecimiento acelerado. Estas nuevas polticas sociales, redistributivas y vinculantes al mundo del trabajo representan las bases de la aceleracin tanto del mercado interno como de la acumulacin.

Dentro de esta perspectiva, se busc implementar nuevos modos de regulacin del trabajo, entre los cuales se proyecte el crecimiento del empleo, la formalidad del trabajo, una nueva valorizacin salarial, seguro de desempleo, elevacin de la renta del trabajo respecto a la renta nacional, as como tambin, nuevos modos de seguridad social y legislacin laboral favorables al trabajo (M. Pochman: 2010 [18] ). Dentro de esta concepcin del trabajo en este contexto social-desarrollista, se afirmaron los programas de redistribucin de renta, con efectos en la disminucin de condiciones de miseria y pobreza, se amplen los niveles de vida y de consumo, as como se logre el ensanchamiento de la clase media. De este modo, el social-desarrollismo busc extender la inclusin social, con ampliacin del consumo popular y reduccin de la pobreza y de la desigualdad social (Ibid.).

Como vemos, esta pretensin del social-desarrollismo, su nfasis en el mercado interno y en el crecimiento sostenido, pasan por los imperativos de construir polticas sociales que conduzcan a la universalizacin de derechos econmicos y sociales.

No obstante, en el nuevo desarrollismo abanderado por el PT y su lder principal (Lula), en ningn momento propuso cuestionar los nudos de dependencia respecto al sector externo, el abandono al impulso a las exportaciones, la aceleracin de la productividad frente a la competencia global, y menos an se anteponan objeciones a la disciplina financiera impuesta por el capital financiero, lo que de conjunto trazaba los fuertes lmites al modelo de desarrollo.

Uno de los ejes de la acumulacin y reproduccin de capital de la economa dependiente brasilea lo ha sido el agronegocio, una lgica de valorizacin que subordina la economa nacional a un patrn exportador de especializacin productiva altamente regresivo, cuyas consecuencias en las poblaciones y comunidades desplazadas (fortalecimiento del latifundio), ecolgicas, y en la industria de transformacin, son altamente destructivas. Dentro de este patrn participan los procesos de extraccin y exportacin de materias primas y alimentos como ejes de la valorizacin, lo que condujo a la economa brasilea y sus procesos de primarizacin, a una mayor subordinacin en la divisin internacional del trabajo.

La propuesta de la poltica social del modelo neodesarrollista en Brasil no se propuso romper con los lmites marcados por los imperativos de la poltica fiscal y monetaria. Con el constante proceso de endeudamiento de la economa brasilea [19] , los pagos a la deuda y otros mecanismos de transferencias de riqueza no era posible establecer (sin fuertes confrontaciones) a la cuestin social como eje estructural del crecimiento, es decir, se haca cada vez ms difcil la aspiracin social-desarrollista de universalizar los derechos sociales de una sociedad marcada por el drama de la explotacin, la desigualdad y la exclusin. Pues solo en el primer gobierno de Dilma Rousseff (2010-2014), alrededor del 45% del presupuesto federal (como promedio anual) fue destinado a los acreedores financieros. Ao con ao el pago de intereses de la deuda pblica ascenda por las nubes, pasando de 27 mil millones de reales en 1994 para 500 mil millones de reales en 2015, lo que no tiene proporcin con uno de sus programas sociales principales como Bolsa Familia, que erog un gasto de 26 mil millones de reales en 2015.

En este sentido, hay que reconocer que el establecimiento de la poltica social en este periodo estuvo subordinada a un proceso de reestructuracin mundial capitalista dominado por el capital financiero, el cual impone condiciones de valorizacin liderados por las polticas de securitizacin de la deuda externa, de internacionalizacin del mercado de ttulos pblicos y apertura de flujos internacionales de capital, esto es, la arquitectura de valorizacin financiera global. [20] La relevante aqu es que no existi en este modelo neodesarrollista ninguna oposicin a estas fuerzas hegemnicas, por lo que la poltica social encontr sus lmites, anunciados sorprendentemente con las significativas protestas populares de junio de 2013.

Ahora bien, en las nuevas circunstancias de crisis econmica, fin de los supervits comerciales, cada de la inversin extranjera, recesin y endeudamiento, las limitaciones se fueron pronunciando con mucho mayor nfasis y a gran velocidad. Con ello fue evidenciado el hecho de que el sustento material que permiti los beneficios y la reproduccin de la alianza pluriclasista eman del propio patrn exportador de especializacin productiva, basado en el auge de los commodities, que llevaron a obtener grandes supervits comerciales y voluminosas reservas, los que permitieron la distribucin de riqueza entre los dos polos de lo sociedad brasilea.

Bajo este cuadro de crisis mundial, que impact en el crecimiento del comercio mundial, en la cada de la demanda de la economa china, y que llev al agotamiento del patrn exportador brasileo, y la cada de la demanda de las materias primas y alimentos y del ciclo coyuntural de sus altos precios, la poltica de conciliacin y alianzas no poda sostenerse ms, con lo que se abri una etapa de aguda repulsin entre las fuerzas sociales en juego (los grandes capitales y la clase reinante situada en el PT de Lula), poniendo fin al bloque poltico pluriclasista gestionado desde las alturas del aparato de Estado con los gobiernos del PT. 

Como sabemos, el final de esta forma poltica fue constatado con la ofensiva del gran capital y profundizacin del Estado de excepcin brasileo que en mayo de 2016 depuso a la presidenta Dilma, y en agravio a la regin latinoamericana y al mundo entero, ha puesto a Lula en la crcel, socavando con ello los derechos polticos (pues se busca el inhabilitamiento de Lula de las elecciones presidenciables de octubre de 2018) y sellando el ataque a las bases formales de la democracia institucional.

3.- Como se observa, el principal problema de esta experiencia progresista constituida en los gobiernos del periodo Lula, es que fue realizada -como ha sido el caso de los gobiernos progresistas de la regin latinoamericana en general-, sin cuestionar o sin remover los fundamentos estructurales de la economa dependiente brasilea. [21]   En Brasil, se renunci a la reforma agraria, se renunci a la reforma de los medios de comunicacin, se renunci a una reforma fiscal progresiva. Ms aun, al no llevarse a cabo transformaciones econmicas estructurales, los nudos de dependencia fueron acentuados!: Primarizacin y boom exportador de especializacin productiva, superexplotacin del trabajo, elevada concentracin del capital, desindustrializacin y subordinacin a la divisin internacional del trabajo, desequilibrios en balanza de pagos, dependencia de divisas, cada de la inversin extranjera, mayor vulnerabilidad externa, hegemona del capital financiero y transferencias de riqueza, entre otros. De este modo, los pilares del patrn de reproduccin del capital no fueron cuestionados. Con la acentuacin de las condiciones de dependencia, y el agravamiento de la crisis mundial, se present la crisis econmica y poltica del modelo neodesarrollista, bajo la cual, el nuevo gobierno golpista de Michel Temer, no ha hecho sino agravar y prolongar, con los impactos econmicos y sociales ms destructivos para la sociedad brasilea (mayor explotacin del trabajo, aumento de la concentracin de la riqueza, desocupacin, precarizacin laboral, aumento de pobreza, polticas de ajuste, eliminacin y reduccin de servicios sociales, privatizaciones, etctera). [22]

4.- De un modo vinculado a la forma poltica estatal centrada en el pacto pluriclasista, el lulismo reprodujo de modo impecablemente conservador la forma poltica del aparato gubernamental y el rgimen de partidos de Estado. La renuncia a la lucha por la deconstruccin poltica del aparato de Estado y de la profundizacin de la democracia brasilea fue evidenciada con su negativa a impulsar los procesos de Reforma poltica. [23]

Como ahora se confirma, uno de los mayores errores del lulismo fue el papel que jug en la cooptacin, desorganizacin y despolitizacin del movimiento obrero, campesino y popular. Como refiere Ricardo Antunes (2012):

el lder ms notable del llamado nuevo sindicalismo [Lula] se convirti en un nuevo instrumento de las clases dominantes, una variante de semibonapartismo en el cual la cooptacin y el control del llamado sindicalismo combativo y, en particular, de la cpula sindical es decisivo [ a partir de su segundo gobierno] traslad su base social de sustentacin hacia las camadas ms pauperizadas, que viven al margen de la organizacin de clase [] Su gobierno demostr una enorme capacidad para dividir a los trabajadores privados de los trabajadores pblicos [] en 2008, el gobierno de Lula tom un decisin que incluso acentu el control estatal sobre los sindicatos..."

La divergencia del Estado brasileo en el periodo Lula con las masas populares, se confirm con las fuertes jornadas de protesta de los movimientos populares de junio de 2013, que acorde a los tiempos marcados por la crisis, cuestionaban los lmites del modelo de desarrollo, apuntaban la necesidad orgnica de expandir los derechos sociales, y mediante ello, sealaron de un modo luminoso la etapa de agotamiento del pacto social entonces prevaleciente, y la necesidad de entrar a una nueva poca econmica y poltica en Brasil. No obstante, el lulismo contest, con Dilma en la presidencia, con los cuerpos represivos! [24]

Cunta razn tiene la idea de Atilio Born cuando en un artculo reciente seala:

"por qu cay Dilma, indefensa, ante una caterva de bandidos y corruptos como los que la juzgaron y depusieron de la presidencia y en cambio no cay Maduro, acosado por una ofensiva poltica, diplomtica y meditica en medio de una gravsima crisis econmica? Respuesta: porque cuando el bolivariano sale al balcn del Palacio de Miraflores tiene un milln de seguidores dispuestos a pelear por su gobierno y cuando Dilma abra el balcn del Palacio del Planalto en la plaza slo estaba el jardinero haciendo su trabajo. Su gobierno y el de Lula haban desmovilizado a todas las organizaciones populares, comenzando por el PT, siguiendo por la CUT y as sucesivamente. Y cuando las hienas del mercado se abalanzaron sobre Dilma la presidenta estaba indefensa, a merced de sus verdugos". [25]

Como vemos, al no crearse los nuevos espacios de participacin poltica de carcter clasista y popular y profundizar con ello nuevas relaciones de democracia, esto es, desconociendo (de modo deliberado o no) la necesidad de incidir sobre una transformacin del aparato de Estado, fueron otorgadas todas las ventajas polticas para las clases dominantes (locales y trasnacionales) para implementar los nuevos procesos de restauracin y profundizacin del patrn de reproduccin del capital, esto es, el periodo de contrarrevolucin de nuestros tiempos, al tiempo que facilit las estrategias intervencionistas del imperialismo estadounidense dentro de este aparato estatal.

En estos mismos trminos, cabe aqu sealar una aguda pregunta que se le hace a la exjefa de gabinete de Dilma Rousseff (2011-2014) y actual presidenta del PT, Gleisi Hoffman, en la que -si bien el PT continua anclado en sus errores polticos y su poltica de negociacin- no es sino hasta ahora que responde positivamente sobre la Reforma poltica:

-Russia Today : Pensando en el futuro, muchos gobiernos progresistas y de izquierda en el continente realizaron reformas constitucionales que les permitieron lanzar nuevas bases para sus proyectos polticos. [No dice cules gobiernos, jlr.] Hoy gran parte de la ofensiva de la derecha se basa en esa legalidad heredada que no se ha modificado en Brasil. Usted cree que la reforma a la Constitucin es necesaria? cules son las medidas consideradas prioritarias por el PT y qu papel deben tener los movimientos populares?

-Gleisi Hoffman: La reforma de la Constitucin va a ser ms que necesaria. Ellos destruyeron la actual Constitucin, rompieron el pacto de 1988, sacaron la parte de la seguridad social, estn destruyendo la democracia.

El gobierno del presidente Lula, al ser electo, tiene que llamar a una Asamblea Nacional Constituyente, hacer un gran dilogo con la sociedad brasilera y tener como base firme la sociedad organizada a travs de los movimientos sociales y de los trabajadores. Es con ese sector que tenemos que hacer el pacto mayor y reconstituir una Constitucin que sea nuevamente ciudadana, a favor del pueblo brasilero y de la democracia (subrayados nuestros, jlr.). [26]

Como vemos, el lulismo muestra los caminos que se presentan mediante la poltica de no confrontacin y de la conciliacin nacional. Pone en evidencia las debilidades de un proyecto subordinado a la forma dominante de reproduccin del capital y a las polticas econmicas neoliberales, lo que no puede sino conducir a la reproduccin de los nudos de la dependencia econmica y poltica que subyacen a dichas formas de reproduccin del capital.

En conclusin, si es verdad que estamos ante una nueva ola progresista latinoamericana [27] , como la que se anuncia de un modo heterogneo en Mxico, Colombia, Per, Chile, las distintas fuerzas sociales que empujan esta nueva ola, no pueden soslayar las lecciones polticas, econmicas, educativas etc., resultantes de la enorme experiencia de los gobiernos progresistas, sea respecto a sus logros, sea respecto a sus errores y limitaciones.

Para finalizar este apartado, sealamos que, con la conformacin poltico-estatal brasilea, situada en la lnea de menor resistencia, se cumpli aqu, como parte de la experiencia del ciclo progresista, lo que -parafraseando al gran filsofo marxista Istvn Mszros-, ste sealara en una de sus conferencias en Brasil en junio de 2011: todo lo que no es completamente erradicado, puede ser restaurado; en otras palabras, todo lo que parece slido, puede desvanecerse en el aire.

1.2 El proyecto progresista en Mxico: Una economa para todos

En Mxico, el proyecto del partido de izquierda puntero en las encuestas, a nuestro juicio, presenta tres elementos generales que registramos en la dinmica conservadora y progresista del periodo lulista, mismos que abordamos en este apartado:

1) El Proyecto de la izquierda (MORENA) reproduce los fundamentos del patrn de reproduccin del capital vigente.

El proyecto de una repblica amorosa de AMLO, basada en un gobierno que represente a todos, en la poltica de no confrontacin y conciliacin nacional impide el cuestionamiento y la ruptura con los ejes principales de la llamada globalizacin neoliberal en Mxico.

Este proyecto, basado en un nuevo desarrollo equitativo y con justicia social, no es suficiente como para hablar de un cuestionamiento estructural al neoliberalismo o modalidad vigente de la reproduccin del capital, que aqu caracterizamos en los siguientes ejes [28]:

Dependencia financiera y tecnolgica: promocin y proteccin de la inversin extranjera;

Monopolizacin del aparato productivo y gran concentracin del capital;

Superexplotacin y precarizacin estructural del trabajo;

Mercado interno deprimido

Dominancia de una estructura de especializacin productiva volcada a la exportacin (concentracin del aparato exportador anclado en la manufactura maquiladora);

Procesos de desindustrializacin, exclusin estructural y languidecimiento de pequeos y medianos productores;

Predominio estructural del mercado externo;

Alta concentracin del tipo de bienes exportados y de los grupos econmicos exportadores (con predominio de trasnacionales)

Monopolizacin del sector financiero

Exclusin estructural del Agro y expansin de los nichos agroexportadores trasnacionales;

Desmantelamiento de Pemex, y entrega de los recursos energticos a las corporaciones trasnacionales;

Transferencias de valor al exterior

A nuestro juicio, estos ejes sustentan al patrn de reproduccin del capital vigente, el cual se constituye como la verdadera sanctasanctrum del capital en Mxico, y ante lo cual, la izquierda de AMLO se encuentra lejos de desafiarla. Con el acuerdo pleno de AMLO en el mantenimiento del TLCAN como moldura que cie todas las columnas de la economa nacional, el proyecto de nacin de la izquierda institucional, contrario a su autoproclamado discurso de ruptura con el rgimen econmico y poltico neoliberal, en esencia no representa un cambio estructural de fondo.

El proyecto poltico de no confrontacin [29] y reconciliacin nacional de MORENA reposa mucho ms en moralizar la vida pblica que en criticar los fundamentos de la acumulacin del capital en Mxico. Al no cuestionar las bases integrales de la reproduccin capitalista y de la doctrina neoliberal, el discurso de la izquierda amalgamada en torno a Juntos Haremos Historia, nos retrotrae a los imaginarios utpicos del educador ejemplar que suponen de modo ilusorio transformar a las sociedades a partir de la moral, la educacin y la cultura, esto es, sin remover los fundamentos estructurales sobre los que reposan. [30]

El proyecto que abandera AMLO no expresa ningn distanciamiento con visiones empresariales y financieras. Como sus principales dirigentes lo sealan: el proyecto de MORENA es el de un gobierno de la mano con los empresarios. Ms aun, buena parte del proyecto de nacin fue elaborado por empresarios. [31] De ah que los sealamientos sobre el modelo de acumulacin y predominio neoliberal no adquieran centralidad en su discurso, no as su fuerte cuestionamiento a la corrupcin gubernamental y a la crisis de la seguridad ciudadana.

Para el lder de MORENA, no es la dinmica vigente del patrn de reproduccin del capital la potencia que perpeta la superexplotacin del trabajo, la desigualdad, la precarizacin de las condiciones laborales, la pobreza, la exclusin, la concentracin del capital, as como las condiciones de subordinacin y dependencia con el exterior. Estos problemas son localizados por el lder de la izquierda institucional cada vez con mayor nfasis en la corrupcin gubernamental.

Del mismo modo, el cuasi-estancamiento econmico no es segn AMLO por los cuellos de botella creados en un aparato de especializacin productiva con enormes niveles de concentracin y monopolizacin, los desequilibrios en las cuentas externas, y sus efectos en la desindustrializacin, sino porque no hay un papel del Estado como regulador de la economa, cuando al contrario, es el papel del Estado junto con las fracciones del capital predominantes, quien ha conducido el diseo de esta modalidad de reproduccin del capital en crisis estructural [32] .

AMLO pone el acento en lo que considera el problema fundamental: en una carta enviada a los inversionistas nacionales y extranjeros, seala, Sostengo que el principal problema de Mxico es la corrupcin y que vamos a erradicarla por completo. [33] En su nuevo manual pro-empresarial de 18 pginas denominado Pejenomics, se lee: En una encuesta realizada por el Banco Mundial a dueos de empresas y altos ejecutivos de mil 480 empresas mexicanas, el 50% de los entrevistados identific la corrupcin como un gran obstculo. [34] Hay entonces una sintona entre la visin empresarial y el lder de la izquierda institucional en la identificacin de lo que consideran el principal problema del pas: la corrupcin.

Frente a los problemas histricos, econmicos y estructurales, nos seala el lder de MORENA: Consideramos que sin corrupcin y con un gobierno austero podremos sacar a Mxico de la crisis econmica, del malestar y la pobreza, de la espiral de inseguridad y violencia que actualmente padece. [35] Y en otro momento seala: Ante la crisis de Mxico, la honestidad es nuestra tabla de salvacin. Vamos a convertir esta virtud en forma de vida y de gobierno. Nuestra propuesta es acabar con la corrupcin, no solo reducirla, sino erradicarla por completo. [36]

En la carta a los inversionistas, y en otros documentos, sin cuestionar la lgica dominante de la hiperacumulacin y reproduccin del capital en el pas, nos seala que es a partir del combate a la corrupcin, la austeridad republicana del gobierno, y el fin de los privilegios como su gobierno proceder a financiar el desarrollo. Nos seala: Estoy convencido de que as como abolir la corrupcin significar toda una revolucin social pacfica, la austeridad republicana se convertir en ejemplo de rectitud, moralidad y en la principal fuente para financiar el desarrollo. Segn nuestros clculos, podremos ahorrar, por el combate a la corrupcin y el plan de austeridad, alrededor de 500 mil millones de pesos. [37] A partir de esta liberacin de cuantiosos recursos su gobierno podr aumentar la inversin pblica y utilizarla como capital semilla para financiar proyectos productivos con la participacin de la iniciativa privada y del sector social [38] . Para AMLO, financiar de este modo el desarrollo y el bienestar, no exige siquiera una reforma fiscal progresiva, de ah que recurrentemente seale que no har falta aumentar impuestos, en todo caso, mejorar la recaudacin combatiendo la evasin y corrupcin.

Como vemos, para el candidato puntero en todas las encuestas, su gran caballo de batalla reside en el combate a la corrupcin y una nueva reingeniera del gasto pblico. Como se observa, en estos trminos, no existe aqu ningn cuestionamiento de fondo al patrn de reproduccin del capital.

Respecto al principal tripi de la poltica econmica neoliberal, la propuesta del lder Morenista empata impecablemente con los intereses del gran capital: AMLO suscribe la poltica monetaria, cambiaria y fiscal, as como tambin se ha comprometido con la autonoma del Banco de Mxico y el control neoliberal inflacionario. [39] Seala: Se mantendrn equilibrios macroeconmicos, se respetar la autonoma del Banco de Mxico y se promover la inversin privada nacional y extranjera. [40] En la actualidad, AMLO presume la calificacin de Standard & Poors nivel Triple A que obtuvo como Jefe de Gobierno de la capital de la repblica (2001-2006) por el manejo financiero de su gobierno, y advierte que no gastaremos ms de lo que ingrese al erario, es decir, operaremos la administracin pblica sin dficit. [41]

El hombre a ocupar el cargo de las finanzas pblicas como Secretario de Hacienda en el gobierno de Andrs Manuel Lpez Obrador, el Dr. Carlos Urza, ex consultor del Banco Mundial, y ex secretario de finanzas del gobierno de AMLO en la ciudad de Mxico, ha venido practicando distintos encuentros con los grandes capitales de los fondos de inversin. En estos encuentros, ha venido sosteniendo el respeto a los contratos bien establecidos, de los cuales, destaca que a su parecer no ve problemas en las subastas implementadas en materia de los hidrocarburos. [42] Carlos Urza ha sealado una disposicin del futuro gobierno de AMLO para mantener supervits primarios y la poltica cambiaria de libre flotacin, as como ha sealado la negativa de AMLO a gravar las herencias. El futuro secretario de Hacienda (en caso de un triunfo de AMLO) ha declarado que no habr renta bsica universal y que se impulsarn las inversiones en proyectos de infraestructura vinculados al sector exportador y al turismo. Hasta aqu, AMLO personifica la dinmica del gran capital sin obstculo alguno.

De la reunin que sostuvieron el propio AMLO con Larry Fink, presidente ejecutivo de BlackRock, principal fondo de inversin a nivel mundial, el Dr. Urza seal: "Hubo un 'clic' inmediato entre ellos. Ambos salieron encantados de la reunin" [] Fue una reunin muy afable, entre otras cosas porque Larry Fink conoce extraordinariamente bien a Mxico y es una persona con una visin no solamente empresarial, sino social". [43]

En lo que respecta a la poltica comercial, el lugar de Mxico en el sistema mundial capitalista y la postura de la izquierda institucional ante el TLCAN, el proyecto que abandera AMLO es muy favorable a la globalizacin y acepta plenamente mantener el TLCAN y su renegociacin impuesta por Trump. Como sealan las Pejenomics, El proyecto de AMLO no est en contra de la globalizacin.

Respecto al papel de las inversiones nacionales y extranjeras, la posicin de la izquierda institucional es de plena apertura, promocin y proteccin. En la carta a los inversionistas, sin rubor alguno les exclama a stos: Tengan confianza. No somos rebeldes sin causa y tenemos palabra. Sabemos cumplir nuestros compromisos.

Sabido es que el gobierno de AMLO en la ciudad de Mxico ha sido el gobierno que capt la mayor cantidad de inversin extranjera, incluyendo los dos gobiernos posteriores (de Marcelo Ebrard y el de Miguel ngel Mancera). Colocado en la aceptacin acrtica del ciclo de la economa dependiente, les insiste a los empresarios: No habr confiscaciones ni expropiaciones. Quiero que haya confianza, porque sin inversiones no podr gobernar. [44]

La Dra. Graciela Mrquez, quien ocupara la Secretara de Economa en el gobierno de AMLO, ha sealado: "Reconocemos la importancia de que Mxico necesita aprovechar una economa global y los inversionistas extranjeros son fundamentales". [45] Segn la futura secretaria formada en Harvard, "la inversin extranjera es esencial para mejorar las vidas de los mexicanos" (Ibid).

Como vemos, no slo el empresario Alfonso Romo, sino los hombres importantes del gabinete planteado por AMLO, tienen otra lectura de la economa nacional muy distinta a las bases populares aglutinadas en el partido poltico MORENA. [46]

2) La poltica social, fundamento del nuevo desarrollo nacional, est situada dentro de los lmites marcados por los principales ejes del patrn de reproduccin del capital imperante.

Como hemos sealado, el nuevo desarrollismo propuesto en el proyecto de nacin de la izquierda busca financiar el desarrollo sobre la base de los mismos fundamentos del gran capital que han imperado en los ltimos treinta aos en el pas. No obstante, como vimos en la experiencia del lulismo, ello no implica que si bien subordinados a la hegemona neoliberal no existan proyectos de carcter social que empujen la generacin de mejores condiciones de bienestar en algunos sectores de la poblacin. Sin embargo, una poltica social subordinada a la dinmica de la reproduccin del capital est incapacitada de cambios significativos y perdurables.

Polticas de incremento salarial, de proteccin a los inmigrantes, de fortalecimiento del mercado interno y del consumo nacional constituyen parte del proyecto de nacin que abandera AMLO. As tambin, forman parte los proyectos de apoyo a la pequea y mediana empresa, de estmulo y expansin a los emprendedores y a la innovacin. El proyecto de recuperacin del campo y el apoyo a los pequeos productores excluidos, as como la iniciativa para garantizar la soberana alimentaria, son tambin relevantes en el proyecto de MORENA.

Sin embargo, al estar anclados estos proyectos dentro de la lgica dominante de la reproduccin del capital, observamos una limitada eficacia en su generalizacin, ms an, si consideramos que el despliegue de estas polticas estar en funcin de la reingeniera del gasto pblico y no sobre la base de una distinta modalidad de reproduccin del capital que lo pudiera permitir (si fuese posible).

El proyecto de la izquierda en Mxico no conlleva una transformacin de raz en las estructuras y ejes de la acumulacin del capital, en todo caso, se reduce a algunas modificaciones (no a todas) a nivel de las polticas econmicas implementadas por los gobiernos neoliberales, ms propiamente en aquellas vinculadas al bienestar social. Ms all de una confrontacin poltica antagnica con la lgica dominante de reproduccin social, AMLO conduce a sus bases sociales y populares a una disputa de baja intensidad basada en polticas pblicas.

En el periodo lulista se elevaron los salarios, el empleo, la formalidad laboral, se abatieron los niveles de pobreza y de miseria, se increment el presupuesto en la educacin y la salud, no obstante que no modific en trminos estructurales la reproduccin del capital y los ejes de acumulacin predominantes. Avanzado el periodo social-desarrollista abanderado por el PT en Brasil, los gobiernos Lula y Dilma se encontraron con profundos lmites econmicos y sociales, as como con serias dificultades polticas. Con la crisis econmica brasilea, se desnudaron los lmites de la poltica del reformismo dbil y de no confrontacin, lo que condujo al debilitamiento en la relacin de fuerzas y a la crisis poltica hasta hoy vigente empujada por la ofensiva poltica (golpista) del gran capital.

Tal como las que existieron en Brasil, existen divergencias entre algunas de las polticas econmicas de la izquierda mexicana respecto a las polticas dominadas por la doctrina neoliberal dominante. Se trata de dos conjuntos divergentes de polticas econmicas subordinados a un mismo patrn de reproduccin del capital.

Asimismo, existen divergencias entre quienes apelan al papel del Estado en la regulacin de la economa, como entidad que vele por el desarrollo econmico y bienestar del conjunto de la sociedad, frente a la ortodoxia neoliberal de dejar la economa en la mano invisible del libre mercado.

A nuestro juicio, es a este nivel de contraposicin de los intereses poltico-sociales que abandera MORENA y los objetivos en la definicin de las polticas econmicas de carcter empresarial, donde estos intereses y proyectos se confrontan. Si bien dice el viejo proverbio que el diablo est en los detalles, sealamos entonces que no es lo mismo un patrn de reproduccin del capital que las polticas econmicas mediante las cuales se vehiculiza, incluyendo el papel que se le puede atribuir al Estado en la orientacin de la economa. Si bien una serie de polticas econmicas vehiculizan una u otra modalidad de reproduccin del capital, aqu no se percibe hasta ahora la oposicin de dos modalidades integrales de reproduccin del capital sino una confrontacin a nivel de las polticas econmicas. [47]

La izquierda de Morena sostiene el papel rector del Estado como promotor del desarrollo, con la concurrencia del sector privado. [48] La doctrina neoliberal, a la cual se sujeta fielmente el PRIANRD (PRI, PAN, PRD) sostiene el libre mercado, las polticas de adelgazamiento estatal, de privatizacin y desregulacin de la economa.

Ms all de una pretendida, ingenua y abstracta confianza que pide AMLO a los empresarios (la clase dominante), se trata aqu de considerar verdaderos choques (de ningn modo de carcter estructural) en la definicin de polticas econmicas sujetas a intereses distintos: por ejemplo, reforma fiscal pro-empresarial; estmulos a importadores y exportadores, subsidios a proyectos econmicos, deducciones de prestaciones laborales, disminucin del ISR, Impuestos en alimentos y medicinas, grandes contratos y concesiones del Estado en obras de infraestructura, de proveedura para el gobierno, etc., polticas que defienden los empresarios.

Como ya lo sealamos, la postura empresarial es reaccionaria y retrograda. En medio de la crisis mundial, del declive de la economa estadounidense, y del imperialismo trumpista, la clase dominante est impedida de ceder terreno en materia de sus intereses y de las polticas econmicas, que histricamente la han beneficiado y en periodos de crisis la han compensado bajo elevados costos sociales.

Este tipo de polticas econmicas, -ms all del consenso hegemnico neoliberal en los equilibrios macroeconmicos (monetaria, fiscal, cambiaria, comercial) los cuales suscribe AMLO- tienden a confrontarse con los objetivos de poltica social, desarrollo y bienestar que tambin pretende defender MORENA. Ms an, si MORENA, presionado por sus bases sociales y populares ms crticas, empujara hacia la construccin de un Estado social, que hasta ahora, apenas puede asomarse en el proyecto de la izquierda institucional mexicana.

Por estas razones de confrontacin a nivel de las polticas econmicas, sealamos que no es una cuestin volitiva de generar o no confianza en el empresariado, sino de condiciones objetivas de rentabilidad, de intereses objetivos, de usufructo de riqueza, de la materialidad de mecanismos estatales de compensacin de prdidas a los grupos empresariales en medio del estancamiento econmico y la espiral de la crisis.

El pretendido carcter de justicia social y bienestar integrado a un nuevo desarrollismo redistributivo que propone el proyecto de MORENA, no obstante su subordinacin a la globalizacin neoliberal en Mxico hegemonizada por Estados Unidos va TLCAN, no deja de contraponerse a un conjunto de intereses de las clases dominantes. Es esto lo que explica la estigmatizacin liberal de populismo, autoritarismo, y el monumental ataque del mundo del capital contra el principal dirigente de Morena.

En este sentido, Citibanamex ha sealado que si bien existen consensos entre los tres principales candidatos presidenciables, no deja de advertir -en plena campaa electoral presidencial- la tendencia de un cambio de rgimen si ganase AMLO. [49] En realidad, el juego poltico meditico del capital y sus enormes campaas de desprestigio que interpretan con una posible victoria de AMLO un escenario chavista, cubano, etc., dan ms cuenta del terror que la oligarqua tiene de perder sobre un conjunto de intereses y polticas econmicas, que de la supuesta (meditica) semejanza de un gobierno de Morena con Venezuela, y por lo mismo, de un pretendido cambio de rgimen.

Como hemos insistido, el combate a la corrupcin, austeridad gubernamental, una reingeniera del gasto de gobierno, un incremento de la de por s mnima inversin pblica y el estmulo a la inversin privada, no cuestiona los fundamentos estructurales de la gran concentracin del capital, de la dependencia mexicana respecto del exterior, y del rgimen de superexplotacin del trabajo, pilares de la acumulacin del capital en Mxico. Como fue experimentado en Brasil, polticas de redistribucin de renta no condujeron a un cuestionamiento estructural de la economa, dominada por la financiarizacin, el mercado externo y la superexplotacin del trabajo.

En Mxico, las transferencias de renta a los sectores ms vulnerables, jvenes, mujeres, desempleados, adultos mayores, entre otros [50] , no implica, directamente, una ruptura con el sistema de privilegios dominado por la oligarqua, as como no supone un quebrantamiento del bloque en el poder. Es por ello que, en este sentido tan limitado, no puede hablarse de un proyecto alternativo de nacin.

Al contrario, sin cuestionar las principales estructuras econmicas del pas, si ganase AMLO, coloca a las pretendidas polticas sociales y al propio gobierno promotor de un nuevo desarrollismo en gran desventaja y fragilidad poltica bajo la ofensiva permanente de las clases dominantes.

Una reorientacin de algunas de las polticas econmicas, de un mayor nfasis en el papel del Estado en la economa, no conlleva directamente a separar el poder econmico del poder poltico, postulado tantas veces repetido por AMLO y simpatizantes. [51] Operar dentro de los fundamentos del patrn de reproduccin del capital, de las reglas del TLCAN, de la dependencia a los capitales extranjeros, dentro de la integracin subordinada a la globalizacin, y dentro de los vnculos estructurales de la oligarqua local con el imperialismo, conducen a transformar en mera retrica a dicho postulado y a convertir el proyecto de MORENA en una ilusin.

El proyecto econmico y poltico que busca construir un modelo de desarrollo estabilizador ajustado a las condiciones actuales, considerando la insercin de Mxico en la globalidad, los derechos individuales y sociales y las nuevas tecnologas, no tiene la capacidad de quebrantar las condiciones econmicas que dan sustento al bloque en el poder. Por lo mismo, aun con una posible victoria electoral, MORENA sera incapaz por s mismo de fracturar las relaciones de dominacin prevalecientes. Sin una direccin sustantivamente social sobre la economa, en el que imperen las necesidades colectivas por sobre el inters de rentabilidad, sin una orientacin clasista y popular sobre la reproduccin social, no podra consolidarse un poder popular con la capacidad para desafiar aquella concentracin y centralizacin econmica y poltica.

La unidad econmica y poltica del capital es estructural. El diseo e instauracin de una modalidad de reproduccin del capital supone el papel de fuerzas polticas, toma de decisiones y el ejercicio de hegemona y dominacin sobre las distintas clases y fuerzas sociales. El movimiento del capital, supone de modo inmanente un movimiento poltico. Es en el campo del Estado, en tanto terreno del ejercicio del dominio poltico, donde cristalizan distintas clases y fuerzas sociales. Al no atacar las estructuras de la acumulacin y reproduccin del capital y por ende, las bases econmicas que recrean la centralizacin oligrquica del poder poltico, el pretendido divorcio entre el poder econmico y el poder poltico enarbolado por AMLO no puede ser sino una falsa esperanza. Ms aun, en sentido estricto, el capital supone en trminos sistmicos, su propia forma de estatalidad. Y al no impugnarse la propia forma estatal de dominacin poltica del capital, es impensable en trminos estructurales dicho divorcio.

3) El proyecto de MORENA recae en la incapacidad de organizacin poltica del poder popular ms all de su amplia convocatoria subordinada a la participacin ciudadana-individual de carcter electoral. No existe en este proyecto un cuestionamiento al aparato de Estado y al rgimen de dominacin poltica.  

La lucha por ocupar posiciones en distintos organismos del aparato de Estado, es distinta de la lucha por la consecucin hegemnica respecto al poder de Estado. En trminos simples, el aparato de Estado es un entramado de instituciones que hay que subrayarlo con fuerza- en trminos estrictos no est dotado de poder. Y como tal, no reside en la propia arquitectura estatal un poder preexistente a las clases sociales y a las luchas entre stas. El aparato gubernamental no es depositario de un poder preestablecido de un modo apriorstico. En realidad, son las clases y fuerzas sociales las que en sus tensas relaciones de lucha y conflicto detentan el poder y la capacidad de dominio que se ejerce entre stas. El poder reside en las clases sociales. En lo que se refiere al campo de confrontacin popular, el poder se constituye en las masas populares, en sus luchas y su incidencia organizativa y poltica en el prevalecimiento de sus distintos intereses colectivos, clasistas, mediante la correlacin a su favor de la relacin de fuerzas. Bajo esta reserva, slo as podra decirse que la forma de organizacin del aparato de Estado cristaliza un poder de clase. En este sentido, el poder (de clase) se constituye para su ejercicio, en un conjunto de aparatos e instituciones (organizados bajo una forma especfica), y es el Estado en este sentido, el campo de ejercicio del poder poltico. [52]  

El aparato de Estado refiere por ejemplo, al personal del Estado, como la burocracia, la administracin pblica, la promulgacin de la normatividad, las funciones econmicas, la justicia, el cuerpo militar, es decir, el personal que da cuenta del desenvolvimiento y mantenimiento del Estado en sus distintos niveles. En cambio, el poder de Estado versa sobre las clases o fuerzas sociales que detentan el poder, y por tanto, se refiere sobre la capacidad de materializar sus intereses dentro de relaciones de dominio y subordinacin entre stas. En este sentido, existe una peculiar relacin diferenciada entre las clases o fuerzas sociales que detentan el poder y el personal del Estado asentado en la mquina de gobierno. [53]

En el contexto de la competencia electoral en el marco liberal, es la eleccin ciudadana sobre el personal que ocupar determinados organismos del aparato de Estado la que se dirime en la competicin electoral. Las relaciones de poder entre las clases y fuerzas sociales exceden el marco de dicha competencia, ms aun, aunque se vinculen a sta bajo el extraordinario mito de una igualdad poltica, hay que insistir en que las relaciones de poder entre las clases se juegan en las distintas y complejas esferas de las relaciones sociales.

Ms all de las crticas de AMLO a la corrupcin gubernamental y al privilegio de mandar, lo que predomina en su discurso es la aceptacin acrtica de la forma poltico estatal de dominacin (aparato de Estado) y del rgimen de partidos, lo cual le impide un cuestionamiento estructural al orden institucional de dominacin poltica. An con la promesa de eliminar los fraudes electorales, la izquierda oficial recae en negligencia al soslayar los problemas estructurales de descomposicin del rgimen poltico, as como la grave crisis de representacin que atraviesa todos los cimientos del rgimen poltico excluyente, y que tiene a la democracia mexicana en estado de crisis permanente y agotamiento, todo lo cual no puede resolverse, incluso, mediante una conquista de la mayora de parlamentarios de Morena en el Congreso.

Ms all de la consulta ciudadana, del plebiscito y la revocacin del mandato planteadas por el contendiente presidencial de la izquierda institucional, no se plantea establecer formas de democracia comunitarias, protagnicas y sustantivas que involucren a las fuerzas populares en la reproduccin directa de sus condiciones de existencia. Asimismo, no existe un cuestionamiento al sindicalismo de Estado, y sus relaciones de dominio corporativo sobre las clases trabajadoras, que conduzca a un desmantelamiento del control poltico de los trabajadores y a una apertura de nuevas vas de independencia poltica obrera y campesina.

Al omitir la necesidad de organizar una nueva capacidad poltica en las fuerzas sociales, ms all del ejercicio electoral, se pone de relieve la incapacidad (o renuncia) de MORENA de llevar adelante una verdadera lucha poltica por la hegemona del poder poltico, lo que es muy diferente a una carrera electoral, an con la consecucin de una elevada ventaja en la carrera por la presidencia sobre el segundo y tercer lugar (hasta ahora de 20 y 30 puntos porcentuales, promedio).

Reproducir la forma poltica del aparato gubernamental y del rgimen poltico de Estado sin cuestionamientos de fondo, implica abdicar de una lucha por la transformacin sustantiva del orden poltico y de la plena profundizacin de la democracia poltica. Ms an, cuando AMLO, al recargar sus sealamientos contra el rgimen poltico, recae en un exceso de voluntarismo que conduce a la desorganizacin y desmovilizacin poltica. Luchar por el ejercicio del gobierno dentro de las reglas del juego, y -una vez logrado ste-, someterse a la aceptacin de la institucional jurdica y poltica (Estado de Derecho) participando en la reproduccin del orden poltico, y asistiendo con ello en la reparacin de sus problemas de legitimidad, son prcticas muy distintas.

Fue la aceptacin acrtica sobre la institucionalidad democrtica un enorme obstculo que entramp a los gobiernos progresistas, particularmente en Brasil, Argentina y Uruguay. En una notable crtica constructiva a los gobiernos progresistas, el politlogo cubano e investigador de la Universidad de La Habana, Roberto Regalado, objeta con razn al progresismo latinoamericano y fuerzas neo socialdemcratas, el hecho de que hicieron suya

"la concepcin de la democracia burguesa como sistema poltico y electoral pretendidamente imparcial e impoluto, que supuestamente no estara sometido a la presin y la injerencia de los centros de poder imperialista, ni a la accin de los defensores de los intereses de las oligarquas criollas incrustados en los poderes del Estado y organizados en poderes fcticos, en el que los opresores de antao reconoceran civilizadamente sus derrotas electorales y, con igual civismo, le permitiran gobernar a las fuerzas progresistas y de izquierda, frente a las cuales se limitaran a realizar la comedida funcin opositora caracterstica de la alternancia entre partidos del sistema, y en el que ejercer el gobierno - un gobierno cuyo ejercicio sera compartido con aliados tcticos de centro y hasta de derecha- sera equivalente a ejercer el poder". [54]

La experiencia prctica demostrada nuevamente en los ltimos aos en la regin latinoamericana, ensea la imperiosa necesidad de la organizacin y fortalecimiento de las clases trabajadoras y fuerzas sociales, as como el paso decisivo hacia su constitucin poltica en un poder popular real y efectivo.

Una sustantiva separacin del poder econmico del poder poltico en el Mxico dependiente, supone, -ms que atacar la corrupcin-, sobreponerse a los vnculos estructurales entre la oligarqua local con el imperialismo y sus efectos en la subordinacin del Estado, lo que implica una acumulacin de fuerzas sociales y populares que pasa por la sustentacin poltica de un poder popular con enorme capacidad para desafiar el establishment. Es esto lo que precisamente Morena ha venido evadiendo, al concentrar su actividad poltica en la carrera electoral, lo cual terminara convirtindose en un fardo estructural que impedira lo que MORENA autoproclama como la cuarta transformacin histrica de Mxico.

Como seala Regalado:

"los espacios de poder estatal conquistados por la izquierda son frgiles y efmeros si no se sustentan en la construccin de hegemona y poder popular. Una cosa es creer que estamos construyendo hegemona y poder popular desde el gobierno, y otra construirlos de verdad". (Ibid.)

Sin la independencia de las clases trabajadoras y de las fuerzas populares, sin la organizacin poltico-hegemnica de un poder popular, la elaboracin de un programa comn de lucha, la construccin de un poder constituyente, difcilmente puede desafiarse en trminos esenciales las bases del Estado en Mxico y de su forma oligrquica de dominacin poltica, as como difcilmente podra conseguirse el planteamiento de campaa de AMLO consistente en la erradicacin de la simbiosis existente entre el poder econmico y el poder poltico eliminando con as el privilegio de mandar.

Es en las clases trabajadoras y las fuerzas populares donde radica la capacidad poltica para empujar transformaciones sustantivas. El poder popular es la fuerza antagnica a la lgica del capital y de su estatalidad. La organizacin poltica a partir de las estructuras de superexplotacin del trabajo, despojo y exclusin social, es el instrumento esencial para fortalecer la lucha antagnica contra la desmesura del capital y su orden de relaciones polticas de dominio.

En conclusin, sin una adecuada lectura histrica, econmica y poltica de alcance mundial, regional y nacional, que rompa con los discursos complacientes, sin una crtica y cuestionamiento radical al movimiento de reproduccin del capital en crisis estructural en Mxico, sin cuestionamientos y sin modificaciones al sistema de la maquinaria estatal controlada por los partidos polticos prevalecientes en tanto Estado de ideologa nica, sin abrir camino al movimiento del poder popular e incidir en su organizacin poltica de frente a la disputa por la hegemona poltica, la revolucin social propuesta por una izquierda institucionalista y progresista, es ms proclive a una transformacin histrica aparente e ilusoria que a una alternativa real y sustantiva.

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Notas:

[1] I. Mszros. O poder da ideologa [El poder de la ideologa]. Brasil, Boitempo. 2004. p. 16.

[2] El concepto de superxplotacin del trabajo fue desarrollado por Ruy Mauro Marini para caracterizar el capitalismo dependiente latinoamericano, por lo que no se trata de un trmino rtorico, sino de un concepto con un rigor terico e histrico. Cfr. Marini, R.M., Dialctica de la dependencia. Mxico, Era. 1974.

[3] El vocero del EZLN, subcomandante Galeano, seal algo semejante: la hydra capitalista est enloquecida y no va a permitir Lulas, ni Dilmas, ni Kirchner ni Correas, ni Evos, ni Lpez Obrador, ni como se llame cualquier cosa que ofrezca un respiro..., ver http://www.jornada.unam.mx/2018/04/19/politica/011n1pol

[4] Vase nuestro trabajo: Mxico frente al globalismo neoliberal: superexplotacin, despojo y barbarie. 4 Partes. A este respecto, ver Parte 1, https://www.lahaine.org/mundo.php/mexico-frente-al-globalismo-neoliberal

[5] Ver, El Financiero, 7/02/2018, http://www.elfinanciero.com.mx/economia/urge-un-programa-de-estimulos-fiscales-coparmex-a-epn-y-shcp;

[6] es muy importante que el prximo gobierno de Mxico parta de la base de las reformas implantadas, las ajuste, las mejore y las complemente con una segunda ola de reformas en distintas reas de poltica pblica. [] El buen funcionamiento del sector pblico es un prerrequisito para la implementacin eficaz de reformas en otras reas. Por otra parte, es fundamental poner en marcha reformas adicionales del sistema tributario para fortalecer su capacidad de recaudacin, su eficacia y su potencial redistributivo. Mxico necesita incrementar los ingresos fiscales OCDE. Getting it Right. Prioridades estratgicas para Mxico, 2018, ver, http://www.oecd.org/centrodemexico/medios/FINAL_Prioridades%20Estrat%C3%A9gicas%20para%20M%C3%A9xico_GIR_OCDE_2018.pdf

[7] Trump pide a armadoras sacar plantas de Mxico, El Sol de Mxico, 12/05/2018, ver, https://www.elsoldemexico.com.mx/mundo/trump-pide-a-armadoras-sacar-plantas-de-mexico-1680365.html

[8] En el marco de la 26 Reunin Plenaria de Consejos Consultivos de Citibanamex, que congrega a 800 empresarios del pas [] se abri un espacio para que los manejadores de 20 fondos internacionales, entre ellos el ms grande, BlackRock, as como AIG, Wamco, Capital Group, Morgan Stanley, no slo escuchen las propuestas de los candidatos, sino que se reunirn con ellos para plantearles en privado algunas preguntas especficas, confirmaron los organizadores. [] Ernesto Torres Cant, director general de Grupo Financiero Citibanamex [seal que] en las reuniones con los candidatos se tiene previsto pedirles que le den prioridad a los temas como la formalizacin de la economa, implementacin acelerada de las reformas y fortalecimiento del Estado de derecho. Jeanette Leyva, Fondos vienen a evaluar a los presidenciables, El financiero, 26/04/2018, ver, http://www.elfinanciero.com.mx/economia/fondos-vienen-a-evaluar-a-los-presidenciables; Cancelar reformas ser un gran error, Citigroup; Milenio, 28/04/2018, http://www.milenio.com/negocios/reformas-error-epn-economia-citibanamex-elecciones_0_1165683430.html

[9] Aloizio Mercadante. As bases do novo desenvolvimentismo no Brasil: Analise do governo Lula. 2003-2010. Tese Doutorado. Unicamp, 2010.

[10] Antunes. R. Sindicalismo de clase versus sindicalismo negociador de Estado en el Brasil de la era (pos) Lula. Revista Herramienta No. 47. 2011.

[11] F. De Oliveira, Ruy Braga, et all. Hegemonia s avessas. Boitempo. 2010.

[12] Ibid.

[13] A. Singer, Os sentidos do lulismo. Companhia Das Letras. 2012.

[14] Severo Salles, Lucha de clases en Brasil (1960-2010). Ediciones Continente. Buenos Aires. 2013.

[15] Por supuesto que las polticas sociales, el mejoramiento salarial, y el aumento del empleo son bienvenidos. Esto atiende, igualmente, a la bsqueda y la conservacin de la base social del lulismo. Est tambin el compromiso del expresidente con el reformismo dbil. (Salles, op. cit. p. 124); As tambin, seala Vladimir Safatle: No fueron pocos los que exaltaban las virtudes de un reformismo dbil pero seguro que vimos desde el inicio de este siglo, capaz de avanzar paulatinamente en conquistas sociales y mejoras en las condiciones de vida de los ms vulnerables, en tanto evitaba mayores conflictos polticos gracias a estrategias de conciliacin(Folha de Sao Paulo, 14/07/2017).

[16] Como refera en su momento F. de Oliveira: Lo que se gan [en el periodo lulista] es fcil de calcular, se puede medir, se puede verificar. Lo que perdimos es ms oculto lo que perdimos fue la poltica. La capacidad de decidir. (citado por Salles, op. cit. p. 121).

[17] En 2010, a finales del gobierno Lula, el salario medio de los ocupados permaneca prcticamente estancado en el mismo nivel de 1995. La distancia de casi cuatro veces entre el salario mnimo efectivamente pagado a los trabajadores y el salario mnimo estipulado por la Constitucin brasilea muestra lo lejos que se est an de colocar en cuestin la sobreexplotacin del trabajo como verdadera gallina de los huevos de oro del capitalismo brasileo; Plinio de Arruda Sampaio Jr. El mito de los gobiernos progresistas en Brasil. Revista Pueblos. (2012); as tambin, en el primer trimestre de 2018 el valor de la cesta bsica se increment en 18 de las 20 capitales analizadas. En marzo de 2018, el salario mnimo necesario fue de R$3,706, 44, esto es, 4 veces por arriba del salario mnimo brasileo, cuyo valor fue de R$954,00. Ver, https://www.dieese.org.br/analisecestabasica/salarioMinimo.html

[18] Pochman, Marcio. Desenvolvimento, trabalho e renda no Brasil. Editora Fundao Perseu Abramo, 2010.

[19] Con el gobierno de F.H Cardoso, el endeudamiento pasa de 64 mil millones de reales en 1994 a 740 mil millones en 2002 (12 veces se multiplic dicho endeudamiento!). El gobierno Lula termin su segundo periodo en 2010 elevando la deuda a 1 billn y medio de reales. Por su parte, el primer gobierno de la presidenta Dilma Rousseff acrecent la deuda por arriba de los 3 billones de reales.

[20] Vase, P. Pereira. Potyara, Amazoneida. Utopias desenvolvimentistas e poltica social no Brasil. Serv. Soc. Sos., So Paulo, n. 112. pp. 729-753. 2012.

[21] Como bien cuestionaba Vania Bambirra en el prefacio a su libro por qu la ruptura de la dependencia estructural no es parte de la orden del da de los gobiernos progresistas latinoamericanos?. O capitalismo dependente latino-americano, IELA-Editora Insular, 2013. Citado por Adrin Sotelo Valencia en, Encrucijadas, lmites y perspectivas del ciclo progresista en Amrica Latina, www.rebelion.org. 25/09/2015, ver, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203714

[22] En un estudio de Oxfam Dic/2017 en Brasil tan solo seis personas concentran el equivalente a la riqueza de 100 millones de brasileos, la mitad de la poblacin. La mayor carga de la gran concentracin brasilea reside en las mujeres, negros y jvenes. No obstante, en 2017, los bancos lograron records histricos de su rentabilidad, superando los 6 billones de reales, al tiempo que ms de un milln y medio de brasileos se incorporaron a la extrema pobreza. Ver, www.brasildefato.org , https://www.brasildefato.com.br/2018/05/04/ricos-ficam-mais-ricos-mesmo-em-momento-de-retracao-economica-apontam-especialistas/

[23] La reforma poltica, junto con la reforma a los medios de comunicacin, entre otras reformas estructurales, son en la actualidad, una bandera central del movimiento popular brasileo. Incluso, en los ltimos meses, Lula haba venido reivindicndolas e incorporndolas en sus discursos pronunciados en sus recorridos (caravanas) por las distintas regiones del Brasil desde agosto de 2017. Ver el Plan Popular de Emergencia del Frente Brasil Popular: http://www.agenciapacourondo.com.ar/patria-grande/documento-completo-plan-popular-de-emergencia-del-frente-brasil-popular

[24] Ver, So Paulo vive una nueva noche de protestas con escenas de violencia, El Pas, 14/jun/2013, https://elpais.com/internacional/2013/06/14/actualidad/1371171229_461963.html

[25] Atilio Boron, La Revolucin Rusa: Logros, derrotas, fracasos. Algunas lecciones para Amrica Latina, ver, https://lahaine.org/hJ9.

[26] Ver: Russia Today, 3/05/2018, https://actualidad.rt.com/actualidad/270333-gleisi-hoffman-lula-asamblea-constituyente

[27] Ver, Alfredo Serrano Mancilla, www.celag.org. 28/04/2018, http://www.celag.org/el-nuevo-progresismo-latinoamericano/

[28] Para un estudio sobre los fundamentos del patrn de reproduccin del capital en Mxico, vase nuestro trabajo: Mxico frente al globalismo neoliberal: superexplotacin, despojo y barbarie (4 partes), https://www.lahaine.org/mundo.php/mexico-frente-al-globalismo-neoliberal  

[29] El lder de la izquierda progresista en Mxico (AMLO), continuamente afirma: la poltica se invent para evitar la confrontacin.

[30] En la poca del 200 aniversario de Marx, no reconocer los revolucionarios aportes sobre su crtica demoledora a estos predicamentos morales y utpicos, es un enorme problema poltico.

[31] Ver la entrevista al empresario Alfonso Romo, responsable de la elaboracin del proyecto de gobierno de AMLO, El Pas, 10/12/2017, https://elpais.com/internacional/2017/12/10/mexico/1512923283_934422.html

[32] Sobre la crisis estructural del patrn de reproduccin de capital en Mxico, ver, Adrin Sotelo Valencia, Mxico Desahuciado. Dependencia, rgimen poltico y luchas populares. CLACSO-Itaca, 2017. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20170809024640/Mexico_desahuciado.pdf

[33] El Financiero, 04/04/2018, ver la Carta completa: http://www.elfinanciero.com.mx/economia/amlo-pide-a-inversionistas-confiar-en-el

[34] Ver Pejenomics, https://www.laotraopinion.com.mx/wp-content/uploads/2018/05/Pejenomics.pdf

[35] Punto 3 de la Carta a los inversionistas... Op. cit.

[36] Punto 10 de los Lineamientos Bsicos del Proyecto Alternativo de Nacin 2018-2024. Ver, https://lopezobrador.org.mx/2016/11/20/lineamientos-basicos-del-proyecto-alternativo-de-nacion-2018-2024-anuncia-amlo/

[37] Punto 16 de los Lineamientos Ibid.

[38] Punto 3 de la Carta a los inversionistas op. cit.

[39] En un artculo en el que se muestran las coincidencias neoliberales del proyecto de AMLO, se seala: la propuesta de AMLO no difiere sustancialmente en el cuidado de los equilibrios econmicos fundamentales que tanto han proclamado los neoliberales. Ver, Orlando Delgado, Pejenomics, La Jornada, 17/05/2018. http://www.jornada.unam.mx/2018/05/17/opinion/023a1eco

[40] Punto 15 de los Lineamientos op. cit.

[41] Punto 5 de la Carta a los inversionistas op. cit.

[42] La Comisin Nacional de Hidrocarburos ha ejecutado 13 procesos de licitacin (2015-2018) con el mayor beneficio para las grandes corporaciones petroleras trasnacionales: 4 de la Ronda 1, 4 de la Ronda 2, 1 de la Ronda 3 y 4 de Asociaciones Estratgicas de PEMEX. En dichas Rondas se han adjudicado 107 contratos que involucran la entrega de la explotacin de una superficie aproximada de 88 mil 650 km2, equivalentes a ms de la superficie conjunta del Estado de Chiapas, Morelos, Ciudad de Mxico y Colima.

[43] El Financiero, 07/05/2018, ver, http://www.elfinanciero.com.mx/elecciones-2018/ceo-de-gigante-financiero-se-reune-con-lopez-obrador

[44] El Economista, 3/05/2018 https://www.eleconomista.com.mx/politica/AMLO-a-empresarios-de-radio-y-TV-quiero-confianza-sin-inversion-no-podre-gobernar-20180503-0096.html

[45] Ver, The Dallas Morning News , 1/05/2018, www.dallasnews.com/news/mexico-election-2018/2018/05/01/mexicos-lopez-obrador-team-foreign-investorshe-wont-take-money

[46] El escritor y miembro fundador de MORENA, Paco Ignacio Taibo II, seala la apertura al centro de Lpez Obrador. Y en su conocida polmica con el empresario Romo, comenta: No es normal que alguien diga que no vamos a tocar los contratos petroleros. En nombre de quin habla?, porque las bases de Morena han dicho otra cosa. Como hemos sealado, no slo el propio empresario Alfonso Romo, sino el Dr. Urza y la Dra. Mrquez, tienen posiciones ms a tono con la representacin de los intereses empresariales locales y extranjeros.

[47] Para un estudio terico riguroso sobre la categora de patrn de reproduccin del capital y sus relaciones con las polticas econmicas, ver: Jaime Osorio, Crtica de la economa vulgar. Reproduccin del capital y dependencia. Miguel ngel Porra-Universidad Autnoma de Zacatecas, 2004. En especial Cap. 2: Patrn de reproduccin del capital: Una alternativa en el anlisis econmico. pp.33-85.

[48] A este respecto, ver el artculo del Dr. Gerardo Esquivel, asesor econmico de AMLO, El Universal, 6/04/2018, http://www.eluniversal.com.mx/articulo/gerardo-esquivel/nacion/el-rol-del-estado

[49] La Jornada, 22/04/2018, http://www.jornada.unam.mx/2018/04/22/economia/018n1eco . Segn la directiva de Citibanamex, este banco es el agente que ms inversiones ha llevado a cabo en proyectos emanados a partir de la contra reforma energtica, lo que, entre otras cosas, permite entender su protagonismo intervencionista en la campaa. Ver por ejemplo, la reunin a puerta cerrada de 800 empresarios que integran los consejos regionales de Citibanamex, los directores de los 20 principales fondos de inversin del mundo, con el presidente del Instituto Nacional Electoral, La Jornada, 27/04/2018, http://www.jornada.unam.mx/2018/04/27/politica/003n1pol.

[50] Ver El Financiero, 28/04/2018, http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/estos-son-los-montos-que-daria-amlo-a-estudiantes-ejidatarios-y-discapacitados

[51] Como seala el El Pas, Lpez Obrador suele recordar en sus mtines a un migrante que se le acerc en San Quintn (Baja California) y, segn dice, le pidi que, como hizo Benito Jurez al separar Iglesia y Estado, l sea quien separe al poder poltico del econmico, 7/5/2018. https://elpais.com/internacional/2018/05/06/mexico/1525623678_612144.html?rel=str_articulo#1526609002707

[52] Ver por ejemplo dos de los textos clsicos de la teora poltica marxista: Nicos Poulantzas, Poder poltico y clases sociales en el Estado capitalista. S. XXI. 19 edicin, 1980; Gran Therborn, Cmo domina la clase dominante? S. XXI. 1 edicin, 1979.

[53] Seala Atilio Born: una cosa es el acceso al gobierno y otra completamente distinta, mucho ms ardua, la conquista del poder del estado. Este es el entramado de fuerzas sociales de las clases dominantes en sus diversas expresiones: en la economa, la poltica, la prensa, las fuerzas armadas, las instituciones judiciales, los gobiernos locales, la iglesia, etctera. Es lo que en la ciencia poltica norteamericana autores como Peter Dale Scott llaman "deep state", un gobierno en las sombras, electo por nadie, responsable ante nadie, que no deben rendir cuentas y que articula los intereses ms poderosos de la sociedad. Llegar al gobierno es un buen paso adelante, pero si no se complementa con la dinmica avasallante de la calle, es decir, con la organizacin y movilizacin poltica de las clases y capas populares y su concientizacin, es bien poco lo que un gobierno de izquierda podr hacer. La neutralizacin, esterilizacin o expropiacin de aquellas fuentes no democrticas de poder poltico es esencial para garantizar el futuro de cualquier reforma y mucho ms de cualquier revolucin. Atilio Boron, La Revolucin Rusa Op. Cit.

[54] Ver, Roberto Regalado, El flujo y reflujo de la correlacin de fuerzas entre izquierda y derecha en Amrica Latina, www.rebelion.org, 09/04/2018, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239988

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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