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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2018

Masculinidades & Movimiento feminista
Del enfrentamiento al desconcierto: los hombres ante la nueva ola feminista

Ana Requena Aguilar / Marta Borraz
El diario

El feminismo arrasa, pero en medio de esta efervescencia difcil de ignorar, qu pasa con los hombres?
Goyo Saravia tiene 41 aos y participa en un grupo de hombres: "Algunos queremos ser parte de la solucin. Si haces este trabajo personal y adems eres sospechoso es muy desconcertante"
Mario, de 31 aos, ve a los hombres de su entorno "participativos": "Hay un apoyo pero no hay un planteamiento propio de qu hacer".


Son amigos, tienen treinta y largos y un chat donde comentan la actualidad y organizan las pocas quedadas que an mantienen, espaciadas por las obligaciones que los trabajos, los hijos, y las rutinas trajeron a su vida hace ya unos aos. Catalua, el mster de Cristina Cifuentes, Trump o unas risas a costa del ltimo vdeo gracioso de turno. Ese intenso chat, sin embargo, enmudeci el 8M. "Nadie habl de las manifestaciones ni de lo que estaba ocurriendo.

El da de la sentencia de 'la manada' tampoco ninguno dijo nada, ni ese da ni los siguientes", dice Ral [nombre ficticio], uno de sus miembros, que con 38 y una conciencia sacudida por el feminismo reconoce que entre sus amigos el tema no cala. "Saben lo que est pasando, claro, pero no creo que la mayora se sientan concernidos de verdad. Muchos dira que se sienten atacados".

El feminismo arrasa: contesta, saca a la calle a cientos de miles de mujeres, marca la agenda poltica y tambin a los medios. El momento ha propiciado una ruptura histrica del silencio de las mujeres, que comparten pblicamente sus historias de acoso y violencia sexual, pero tambin de machismos cotidianos que no estn dispuestas a seguir aceptando. En medio de esta efervescencia difcil de ignorar, qu pasa con los hombres? Goyo Saravia tiene 41 aos y desde hace uno comparte con otros hombres un grupo donde se juntan sin ms objetivo que el de hablar. "En las mujeres se da con naturalidad eso de reunirse, compartir, hablar, crear red. Entre los hombres no, cada uno sostiene su propia vela y as es ms difcil crear redes, proponer...", dice.

En el momento actual, sostiene, lo que ve en los hombres cercanos de entre 30 y 50 y pico aos se resume en una palabra: desconcierto. Ese desconcierto, prosigue, va acompaado a veces de un sentimiento de incomprensin. "Sobre todo por un sector del feminismo. Estamos intentando ponernos las pilas, pero hay afirmaciones que nos excluyen. Tenemos un grave problema con el patriarcado, pero creo que algunos hombres queremos ser parte de la solucin, no del problema. Sentimos que hay gente que no nos deja participar de eso o contar nuestra experiencia", asegura.

Saravia entiende que algunas generalizaciones se usen como "arma comunicativa" pero defiende la necesidad de "matices": "Si haces este trabajo personal y adems eres sospechoso es muy desconcertante. Para m, un miembro de 'la manada' tambin es un enemigo. Podemos compartir genitalidad pero nada ms". De otra generacin es Antonio, 27 aos. El feminismo est en las conversaciones con sus amigos, tanto en sus grupos "ms progresistas" como en los que no lo son tanto o estn menos movilizados. "Creo que la conciencia ha aumentado entre los hombres y ha sido gracias a todo esto que est pasando desde hace ya aos. Recuerdo por ejemplo que al empezar la carrera una compaera sufra maltrato psicolgico de libro.

Nadie hizo nada, los amigos mirbamos para otro lado. Ahora eso sera impensable", relata. Pero, como dice el refrn, del dicho al hecho hay un trecho: "Tengo amigos que se declaran feministas pero que siguen tratando a las mujeres con condescendencia, por ejemplo. Lo que s sucede es que los hombres que siguen utilizando bromas o comentarios machistas tpicos son ms rechazados, ya ven que hay cosas que no cuelan. Para m, lo ms difcil son los micromachismos, los tenemos muy arraigados y es difcil despegarse de ellos", asegura.

De su misma quinta es Alberto Tena, un joven de 28 aos concienciado desde hace tiempo con el feminismo, que considera que las reacciones de los hombres no han sido homogneas. Nombra a aquellos que "lo estn concibiendo como un ataque ante la prdida de privilegios", para los que, asegura, el #Cuntalo y la estampida de denuncias pblicas generan "un cierto miedo". "Son los tpicos de 'a ver si ya no voy a poder ni ligar'", ejemplifica.

Por otro lado, tambin cita a los hombres que emiten condenas enrgicas contra el machismo y las agresiones sexuales, pero como algo ajeno "sin responsabilizarse" y tambin a los que "conciben todo esto autofustigndose y lamentndose constantemente". Tena observa una reaccin muy diferente entre los grupos de whatsapp que comparte con sus amigos de la infancia y la del colectivo de hombres al que pertenece para repensar la masculinidad. En l, explica, "se habla de intentar encontrar una va intermedia entre estos dos ltimos modelos. Es decir, reponsabilizndonos del problema, pero no solo culpndonos".

En este sentido, se refiere a una de las estrategias que han pensado en el grupo: "Creemos que algo interesante es visibilizar el pacto de caballeros que se da entre hombres cuando las mujeres no estn (los chistes, las bromas, el ligoteo) y que genera un clima de impunidad".

Ligoteo o agresiones

Desconcierto, esa palabra tan repetida, es la que tambin utiliza Ciro Morales, de 36 aos, que condensa sus sensaciones en una sola frase: "Al hombre le han cambiado las preguntas cuando crea tener todas las respuestas". Para este sexlogo residente en Barcelona una de las claves de lo que est pasando es la construccin del deseo masculino, que desemboca en que "haya hombres que piensen que la vctima de 'la manada' estaba disfrutando, en que en general los hombres no sepamos leer a la otra persona ni pensar en su deseo o en que haya hombres que son agresores y no lo sepan. El imaginario sigue concibiendo a la mujer como objeto pasivo y al hombre como activo con una sexualidad desenfrenada", sostiene.

Con 31 aos, Mario ve a los hombres de su entorno "participativos": secundan manifestaciones, son activos en redes sociales, debaten y se muestran convencidos de que la igualdad "es necesaria". "Pero eso no ha generado grupos de apoyo o de momento ninguno ha iniciado nada. Hay un apoyo pero no hay un planteamiento propio de qu hacer", lanza. Mario, que tambin participa en un crculo de hombres, dice estar "en pleno cambio": "Me estoy haciendo todas estas preguntas, cmo me siento yo respecto a lo que est pasando. Cuando se habla de que los hombres oprimimos o maltratamos es duro y yo estoy preguntndome si yo soy eso o no".

Lucas, que an no llega a la treintena, tambin nombra la perplejidad que entre los hombres ha generado que el feminismo se haya convertido en algo hegemnico y nombra como uno de los elementos clave el no tener claro cules son las lneas rojas: "Una de las cosas en las que ms confundidos estamos es que igual cosas que pensabas que eran ligoteo no lo son y son agresiones. Yo pensaba que no haba agredido en mi vida, pero las lneas sobre esto no estn tan claras".

Sobre el #Cuntalo asegura que incluso a los hombres concienciados con el feminismo les sorprendi constatar la dimensin del movimiento. "No tenamos conciencia de que era algo tan extendido y ahora ya lo estamos palpando", apunta.



La manifestacin feminista del 8 de marzo 2018 llega a la Gran Va, Madrid (Espaa)

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/hombres_0_772723012.html


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