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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2018

Resea de Idea general de la revolucin
Una obra fundamental de Pierre-Joseph Proudhon

Jess Aller
Rebelin


Nacido en Besanon en 1809, hijo de un tonelero y una cocinera, Pierre-Joseph Proudhon fue un obrero y un intelectual cuyas ideas econmicas vertidas en Qu es la propiedad? (1840) entusiasmaron al joven Marx. La amistad entre ellos vino luego, y dio paso al distanciamiento cuando el alemn critic agriamente el Sistema de las contradicciones econmicas (1846), subtitulado Filosofa de la miseria, del francs, en su Miseria de la filosofa (1847). Cotejar ambos textos, como hizo en detalle G. Gurvitch, invita a pensar si no habr en el rechazo del an desconocido Marx, ms all de pequeos errores que consigue detectar, algo de sana envidia hacia un pensador ya famoso por entonces y que supo anticiparse a alguna de sus ideas fundamentales. Obrerista e individualista ante todo, de expresin a veces paradjica y no exento de contradicciones, Proudhon pone en marcha el trmino anarqua para referirse luego a su doctrina con el ms moderado de mutualismo. l es siempre un hombre del pueblo orgulloso de su pobreza, transido de indignacin moral frente a la injusticia, lo que lo alejaba del determinismo histrico de Marx, y obsesionado por disear un modelo para la sociedad humana anticentralista y antiestatista, basado en la igualdad, la libre asociacin y el cooperativismo.

Proudhon, que ingres en la masonera, era profundamente anticlerical, y ataca el concepto de una historia guiada por Dios, aunque su oposicin al cristianismo se suavizar al final de su vida. Por otra parte, defiende la desigualdad de los sexos y una idea tradicional de amor y familia. Su mutualismo econmico no duda en proponer aranceles para proteger la industria nacional, y toma en poltica la forma de un federalismo basado en el municipio, aunque siempre desconfi de la poltica y los polticos y abog por la autoorganizacin de la clase obrera, la cual debera a su juicio hacer un enorme esfuerzo de educacin para rentabilizar su potencial. Proudhon tuvo un papel destacado en las jornadas revolucionarias de 1848 desde su escao en la Asamblea Nacional, donde sus discursos de apoyo al proletariado y por el fin del capitalismo le acarrearon el odio de la burguesa. Encarcelado durante el segundo Imperio, evoluciona luego a una defensa entusiasta de la propiedad y posiciones reformistas, conciliadoras y pequeoburguesas que lo llevan a ofrecer a Napolen III la direccin de su Banca del Pueblo. Pierre-Joseph Proudhon falleci en Pars en 1865.

Idealista y pacifista, Proudhon es incapaz de disear una estrategia ofensiva eficaz para la clase explotada, aunque reflexiona sobre esta cuestin en algunas de sus obras, principalmente en su Ide gnral de la rvolution au XIXe sicle (1851), que con el ttulo de Idea general de la revolucin, prlogo de Vctor Logos y traduccin de Pablo Molina Albert la editorial londinense Stirner puso en circulacin en 2015. Proudhon analiza aqu la historia de Francia para concluir que la revolucin se hace posible cuando las masas perciben un deterioro inasumible en sus condiciones de vida. Esto es a su juicio lo que ocurri en 1789, y lo que trata de demostrar es que puede repetirse tras los sucesos de 1848, en los que los excesos represivos de la reaccin echaron a las calles a unos obreros depauperados por la mquina capitalista. En ambos casos piensa que es la ausencia de ideas econmicas constructivas y la inercia de preservar una estructura gubernamental lo que sentencia el fracaso de los intentos transformadores.

Idea general de la revolucin critica tanto el asociacionismo e igualitarismo de los socialistas utpicos o de Louis Blanc, como el principio de autoridad que cristaliza en el gobierno, y propone sustituir ste por un nuevo contrato social muy alejado del de Rousseau, a quien fustiga vehementemente. Tras estas negaciones, emprende la labor constructiva, perfilando las medidas a tomar: socializacin de la banca nacional, cancelacin de los intereses de la deuda pblica, ilegalizacin de la usura en deudas privadas, y facilidades a los campesinos para que accedan a la propiedad de la tierra: se aplica el principio de que todo pago de alquiler o arrendamiento confiere una parte proporcional de la propiedad. La industria se organizara en asociaciones de obreros autogestionadas y sometidas a control social, aunque admite el rgimen de propietario, empleados y aprendices en los pequeos talleres. El mercado ha de encauzarse de forma que sea imposible la especulacin, y el comercio exterior recurrir a tarifas aduaneras a fin de garantizar los derechos tanto de los productores como de los consumidores del pas.

El sistema de dominacin del capitalismo, denominado teolgico-poltico, est basado en la desigualdad entre los hombres y un poder exagerado, material y espiritual, del cristianismo y sus ministros. En contraposicin a ste, los cambios revolucionarios propuestos han de conducir a una sociedad autoregulada y solidaria en la que, abolido el gobierno, funcionar una organizacin industrial regida por contratos libres. En ella, la Justicia tomar la forma de una reparacin y no la de la venganza que es ahora, y la vara y el ltigo de la polica no impondrn el falso orden de la injusticia. Romper el crculo vicioso de la opresin requerir abrir al pueblo a una nueva mentalidad, y as la dignidad humana ser restituida. Todos estos asuntos y otros como la instruccin, las obras pblicas o el comercio pueden y deben ser resueltos a partir de la autoorganizacin de los ciudadanos, capaz de afrontar democrticamente cualquier contingencia. El fin de gobiernos y estados ha de promover una relacin fraternal entre los pueblos, independientes y hermanos, solidarios y dueos de sus destinos.

Proudhon es tremendamente certero al identificar las claves de la dominacin en nuestra sociedad en el mecanismo econmico de explotacin que ha construido el capitalismo, tiranizando las mentes y las relaciones sociales a travs de sus tentculos polticos y religiosos. Al mismo tiempo, es capaz de disear los fundamentos de un mundo diferente, sin autoridad, basado en el libre contrato, cuya superioridad moral hace sentir como inminente, pues la distancia que nos separa de l parece ser slo lo que tardemos en darnos cuenta de una verdad muy simple. Es indudable que leyendo hoy estas pginas nos sentimos vacunados por la historia contra tales excesos de optimismo, pero no deja de ser cierto tambin que la determinacin del alegato nos conmueve.

Con un estilo a veces poco claro, y prdigo en fatigosas referencias a los polticos de la poca, Idea general de la revolucin resulta en ocasiones arduo de seguir, pero trata e ilumina muchos problemas que siguen siendo cruciales hoy como ayer, al tiempo que nos acerca a una personalidad imprescindible en los orgenes de la lucha contra la barbarie capitalista. En sus pginas tomamos el pulso del alma escindida entre la realidad y el deseo que tan bien capt Bakunin cuando escribi: Existen dos Proudhon: un jurista-reformista bien peinado y muy astuto, y un verdadero revolucionario-proletario que incita a la revolucin social. No slo prefiero a este ltimo, sino que afirmo que toda su influencia sobre la clase obrera proviene de l. No es ste mal momento para volver a leerle, pues la era de internet aporta sin duda poderosas armas para la organizacin horizontal y solidaria que tanto le atraa y a la que dedic tantos desvelos.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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