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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2018

La ardiente primavera afgana

Guadi Calvo
Rebelin


Como cada ao, con la llegada de la primavera, el Talibn incrementa las operaciones militares contra diferentes objetivos. El inicio de esta nueva campaa fue anunciado por el vocero de la organizacin terrorista el mes pasado, despus que los muyahidines hubieran renunciado a las mesa de negociaciones, tantas veces convocadas por las autoridades de Kabul.

El ms significativo hasta ahora, de esta nueva temporada ha sido la accin sobre la ciudad de Fahar, de unos 50 mil habitantes, capital de la provincia del mismo nombre en el oeste del pas, el pasado martes 15.

La virulencia del ataque en que participaron en diferentes oleadas unos 2 mil efectivos del talibn, provenientes incluso de las provincia de Helmand y Nimroz, provocando la huida de su gobernador Abdul Bashir Salangui, junto a todos sus colaboradores.

Segn testimonios de vecinos los terrorista, coparon la ciudad por ms de 24 horas, las que aprovecharon para capturar armamento, vehculos e incluso una gran cantidad de lentes de visin nocturna. Segn el mando de la misin de la OTAN, tropa afgana con el apoyo de la aviacin norteamericana, pudo impedir la toma de los edificios gubernamentales, para luego iniciar una accin de barrido, que oblig a los insurgentes a abandonar la ciudad. Fuentes oficiales hablan de la muerte de unos 300 insurgentes y la baja de 25 militares y cinco civiles.

El ataque talibn, que se inici a las dos de la maana, despus de haber establecido puestos de control en las rutas aledaas y dentro de la ciudad, sorprendi a las tropas federales, ya que muy rpidamente los hombres del emir Hibatullah Akhundzada, se aduearon de los distintos barrios, llegando incluso a la Plaza Provincial, en pleno centro de la ciudad, adems de conseguir sitiar los cuarteles de la polica, de la inteligencia y la prisin donde se encuentran detenidos cientos de talibanes, sin que todava se haya comunicado si consiguieron liberarlos.

La provincia de Farah, que limita con la provincia iran de Khorasn Razav , es clave en el trfico del opio, proveniente desde los campos de cultivo de la provincia de Helmand, una de las fuentes fundamentales para la financiacin de la guerra, tanto para el Talibn, como para la versin afgana del Daesh. Desde Irn la droga busca llegar a los mercados cada vez ms demandantes de los pases de Golfo Prsico, fundamentalmente Arabia Saudita, Qatar, Kuwait y Emiratos rabes.

Este tipo de ataques contra ciudades capitales como sucedi en Khunduz en 2015, tienen varios objetivos, junto a el acoso de la poblacin, advirtiendo la posibilidad cierta de que se vuelva a implantar un gobierno fundamentalista, como el que rigi en el pas desde 1994 a 2001, para evitar que la poblacin civil colabore con las fuerzas de seguridad por temor a venganzas, incautar armamento, insumos y vehculos, liberar presos y darle entrenamiento a la tropa novata.

Analistas militares, han reclamado al ejrcito afgano por su impericia en la respuesta y la falta de previsibilidad, frente al embate talibn, ya que durante el ao pasado la ciudad sufri tres ataques similares.

Desde principios de mayo los ataques insurgentes han dejado cerca de 300 muertos e hirieron a unos 500 hombres de diferentes cueros de la seguridad afgana. Lo que demuestra el deterioro creciente de las tropas oficiales a las acciones cada vez ms virulentas y osadas del Talibn. Mientras que, siempre fuentes oficiales, las bajas producidas a los insurgentes alcanzaron los 800 muertos y 500 heridos. Segn fuentes de la inteligencia afgana el 70% de las 2600 acciones planeadas por la insurgencia contra las fuerzas militares y policiales fueron frustradas antes de que se produjeran. En 2017, unos 10 mil efectivos del ejrcito y policas fueron asesinados en diferentes ataques y atentados del Talibn y el Daesh Khorasn.

Ms all de las acciones del Talibn en el interior afgano, el Daesh K. y la red Haqqani, asociados al Talibn, han centrado sus ataques y atentados en Kabul, de manera exponencial, fundamentalmente contra centros de empadronamiento para las elecciones presidenciales programadas para el prximo 20 de octubre.

En los ltimos das dos atentados similares mataron a 38 personas, el primero en el distrito de Shashdarak de ciudad de Kabul, en cercanas del Ministerio de Defensa, las oficinas de los inteligencia, la sede de la OTAN y las oficinas de varias ONG internacionales. Tras inmolarse un suicida, que conduca una motocicleta, mat a 17 personas, con la llegada de periodistas de diferentes medios para cubrir la informacin otro suicida infiltrado entre ellos, se deton asesinando a nueve hombres de la prensa. La accin fue asumida por el Daesh Khorasn. Casi en el mismo momento de esta accin en la provincia de Kandahar, en el sur del pas, otro suicida, conduciendo una camioneta, cargada de explosivos, embisti un convoy de la OTAN, en cercanas de una madrassa donde asistan varios nios, que fueron alcanzados por la detonacin, el hecho dej 11 menores muertos y otros 16 heridos.

Este ltimo viernes ocho espectadores murieron y 43 resultaron heridos tras varias explosiones producidas mientras se desarrolla un juego de cricket, en la ciudad de Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, en la frontera con Pakistn. Las explosiones fueron en total cuatro, dos dentro del estadio y las otras dos afuera, del estadio, diagramas para sorprender a aquellos que huan desde el interior.

Nangarhar, se ha convertido en uno de los tantos epicentros de violencia fundamentalistas, desde el declive de las fuerzas de seguridad afganas tras el inicio de la retirada de los efectivos norteamericanos en 2014. Los actos de violencia se han multiplicado desde entonces. Lo ltimo que se ha conocido fue un ataque coordinado a oficinas estatales, en la matando a 15 personas en un ataque reivindicado por Daesh Khorasn, tambin en la ciudad de Jalalabad.

Volver al pasado.

Dadas las actuales condiciones de seguridad del pas, en que se estima que al menos en el 75% existe presencia de insurgencia fundamentalista, por lo que el presidente norteamericano Donald Trump solicit al Reino Unidos que incremente su presencia en el pas centro asitico.

Londres mantiene, desde que retir, en 2014, la mayora de sus tropas, una dotacin de 600 hombres, que no estn autorizados a participar de combates, en Kabul para entrenar tropa afgana, adems de un nmero indeterminado de fuerzas especiales, que se considera extremadamente escaso para la magnitud del problema de seguridad.

Ante el imparable avance de los terroristas, los 15 mil militares norteamericanos estn resultado insuficientes, por lo que Reino Unido considera por lo menos duplicar la dotacin militar en el pas, para apoyar a las fuerzas armadas afganas y norteamericanas.

El pedido de Washington, sorprende a Londres en un proceso de reduccin de sus efectivos. El nmero total de la tropa britnica, de las tres armas, son unos 194 mil. Durante 2017 fueron licenciados 2.900 y se esperaba para este ao incrementar esa cifra. El ejrcito cuenta con un plantel de 78.410 militares, representando la dotacin ms pequea desde el siglo XVII. Por lo que la secretaria de defensa, Nia Griffiths, critic la situacin y calific de terrible fracaso del intento de reclutar y retener a las fuerzas armadas.

Quizs un impulso a la guerra en Afganistn dara posibilidades al ejrcito britnico de ensanchar su base de reclutamiento, para poder cumplir con su principal socio.

Las tropas del Reino Unido que permaneci durante trece aos en Afganistn, concentr la mayora de sus efectivos fundamentalmente en Camp Bastion, una base de casi 5600 hectreas, en medio del desierto, cercana a Lashkar Gah, capital de la provincia de Helmand. En los momentos ms caliente de la guerra contra el talibn, tuvo una dotacin de 10 mil britnicos y 20 mil marines norteamericanos, en esos aos los muertos britnicos fueron 453. Bastion en 2011 lleg a ser la cuarta estacin area ms activa del Reino Unido, con ms trfico areo que los aeropuertos de Luton, Edimburgo y Birmingham. Su pista de 3200 metros permita la actividad de unas 600 naves entre aviones y helicpteros.

Este ltimo sbado el talibn atac posiciones del gobierno entre las provincias de Daykundi y Ghazni en el sureste del pas, tomado unos 10 puestos del ejrcito y la polica afganos en el distrito de Ajristan de Ghazni, y esto es solo el principio de una primavera cuya temperatura se seguir elevando de manera escalofriante.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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