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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2018

Por qu necesitamos una nueva Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores

Catalina Rojas, Magda Becerra, Irma Parra
Rebelin


Mayo es un mes de conmemoracin en donde las y los trabajadores recordamos que los derechos alcanzados como clase han sido fruto de la organizacin y lucha que nuestros antecesores han dado. Adems, el 1 de mayo debe pasar de ser una conmemoracin, y transformarse en una fecha que permita debatir sobre el qu hacer sindical y las propuestas para el movimiento de trabajadoras y trabajadores.

Si analizamos el estado actual del movimiento sindical en Chile es posible afirmar que a partir del ao 2006 se registra un alza en las movilizaciones de las y los trabajadores, irregular pero sostenida. Esta alza se ha centrado principalmente en la lucha economicista de carcter reivindicativo, pero con grados de combatividad en varios casos. Algunos de los principales hechos a mencionar son los trabajadores forestales en el 2007, cuya lucha se vio atravesada por el asesinato de Rodrigo Cisternas que participaba en la huelga, los subcontratistas del cobre a partir de 2007, que suma a la lista de asesinados en democracia al trabajador contratista Nelson Quichillao en 2015, y los portuarios en 2015. Esta ltima huelga representa uno de los mayores ejemplos de huelgas ilegales que por fuerza de la organizacin sindical obligan al patrn a sentarse a negociar.

Asimismo, es posible mencionar movilizaciones del sector pblico y de trabajadores y trabajadoras a honorarios del Estado, todas, movilizaciones regidas por fuera del marco de la negociacin reglada.

Pese a lo anterior, la tasa de sindicalizacin ha sido histricamente baja, llegando en la actualidad a alrededor de un 20%, cifra que el gobierno ha pretendido sobresaltar como fruto positivo de una Reforma Laboral que es claramente antisindical.

Junto con la baja sindicalizacin nos encontramos con un movimiento sindical altamente fragmentado, con una casi inexistente negociacin por rama, con lgicas laborales que profundizan esta situacin como lo es la subcontratacin, externalizacin de servicios y los llamados multirut. Sumado a esto la existencia de sindicatos base dispersos y no afiliados a plataformas mayores, lo cual los mantiene atomizados y sin mayores capacidades de negociacin.

Por ltimo, nos encontramos con tres centrales sindicales (UNT, CAT y CUT) con niveles de representatividad escasos. De estas tres centrales, la ms numerosa es la CUT con un 23,8% de los sindicalizados. Actualmente se encuentra en crisis y fuga de afiliados no slo por el bajo porcentaje de representatividad sino tambin por su poltica poco democrtica (que culmin con la crisis de votacin, expresada en la negacin del voto universal), por el apoyo a la Reforma Laboral del gobierno de la Nueva Mayora la cual tuvo como consecuencia la instalacin de servicios mnimos, grupos negociadores por fuera de las organizaciones sindicales y la limitacin de la huelga como herramienta de paralizacin de la produccin.

Todas estas acciones demuestran que esta central dej de representar los objetivos y principios polticos de su fundacin en 1953, y con esto los intereses de las y los trabajadores, cuyo acto simblico qued reflejado el pasado 1 de mayo con la cena realizada entre Brbara Figueroa y el directorio de la Cmara de Produccin y Comercio (CPC).

Estos antecedentes dejan en evidencia que la teora de algunos de mencionar que ahora todos sern oposicin al gobierno de derecha, incluyendo a partidos polticos de la disuelta Nueva Mayora, el Frente Amplio y otros sectores no partidistas, es falso, pues es tal el nivel de entreguismo generado por la CUT que su dirigencia celebra el da del trabajo con el empresariado chileno. Sumado a esto, la prensa tambin dej en evidencia el carcter conciliador de esta central por medio de la cobertura de la marcha del 1 de mayo, legitimando la instancia convocada por la CUT, desprestigiando la conmemoracin de la Central Clasista, marcha que ha convocado mayor cantidad de personas que la CUT de la alianza PC-DC.

Por ltimo, es importante mencionar que pese al alza sostenido de movilizaciones y la deslegitimidad de las centrales existentes, esto no es sinnimo de un avance en la conciencia de las y los trabajadores. An nos encontramos en un estado de descomposicin ideolgica de la conciencia en la clase trabajadora, secuelas provocadas por la dictadura militar y la instalacin del modelo neoliberal.

Ante este diagnstico es posible afirmar, en primer lugar, que hoy no existe ninguna central de gran representatividad numrica ni legitimidad poltica en el movimiento sindical, sino ms bien una validacin por parte de la burocracia sindical por un lado, y una validacin por parte de la clase explotadora, representada por los gobiernos de turno y sus respectivos partidos polticos, y por el empresariado por el otro, todos ellos a travs de los medios de comunicacin y las instancias de negociacin.

En segundo lugar, el elemento unitario de la clase es fundamental, es decir, necesitamos avanzar hacia la unidad de las y los trabajadores. Sin embargo, la unidad no puede ser en abstracto, tiene que tener una aplicacin concreta, arraigada en prcticas organizativas, formas de lucha y una posicin clara frente a la situacin actual de las y los trabajadores. Las actuales centrales tienen una posicin clara: estar del lado de las y los patrones.

El desarrollo de la historia del capitalismo es el desarrollo de la lucha de clases, y la lucha sindical cumple un rol relevante en la historia, pues expresa las contradicciones que se generan entre el capital y el trabajo. En ese sentido, debemos combatir la existencia de dirigentes y sindicatos que parafrasean con el sindicalismo apoltico, pues en el sindicalismo siempre hay una posicin poltica (desde el entreguismo hasta el clasismo), desde la lucha por mejoras salariales, de condiciones laborales, hasta el levantamiento de plataformas de lucha poltico sindical. Se deben volver a formar dirigentes con posiciones polticas claras, esto es, con posiciones clasistas.

La apologa que muchos generan de la unidad basndose en la FOCH de 1909 o la CUT de 1953, es til siempre y cuando se transparenten las definiciones que la clase dio en esos momentos, que fueron evidentemente clasistas. Por tanto, hubo unidad no en abstracto, sino en principios y prcticas concretas.

Hoy se hace fundamental levantar una corriente clasista y combativa en el movimiento de trabajadores, y diferentes expresiones organizativas llevan aos en esto. El diagnstico respecto de la fragmentacin, baja sindicalizacin y descomposicin ideolgica nos indica que se hace necesario reinstalar el clasismo en el movimiento sindical, de lo contrario, continuaremos atrapados en la reproduccin de un sindicalismo que no lucha por las y los trabajadores, ni que tampoco contribuye en el desarrollo de una conciencia de clase, sino ms bien desarrolla el asistencialismo entre las y los trabajadores y la generacin de organizaciones cuyo nico inters es la entrega de una gift card a fin de ao o la realizacin de un asado navideo. El sindicalismo debe contribuir en el proceso de generacin de conciencia y desarrollo de vocacin de poder del proletariado, y no slo alcanzar mejoras salariales. Cuando volcamos nuevamente ese sentido al sindicalismo es imposible pensar la unidad en abstracto y se hace urgente instalar el clasismo para luego, pensar en la unidad.

Actualmente diferentes organizaciones han avanzado en este esfuerzo, ejemplo de ello han sido la Asociacin Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas (AIT), Unin Clasista de Trabajadores (UCT), SINTRAC, FENTTAS, CGT, AFUSAP, FERTRASAM, SUTE, UTEC, entre otros.

Debido a lo anterior, adems de una corriente sindical clasista y combativa, necesitamos generar plataformas que permitan agrupar los sectores del sindicalismo clasista para comenzar a formar una fuerza mayor de las y los trabajadores, fuerza que encarne las necesidades del perodo para avanzar como movimiento sindical en perspectiva de la unidad: volver el inters de clase a las plataformas sindicales, unidad en base a principios y prcticas concretas, acabar con la burocracia sindical, el entreguismo y la conciliacin, avanzar hacia la negociacin por ramas, fortalecer el sindicalismo democrtico y de base, y volver a instalar en el norte de las y los trabajadores demandas que trasciendan la lucha econmica y den saltos a lo poltico cuestionando el sistema capitalista, tales como el fin al cdigo laboral, fin al subcontrato y toda forma de precariedad laboral, indemnizacin por ao de servicio, fin a las AFP, derechos sociales garantizados (salud, educacin y vivienda), nacionalizacin y control obrero de la produccin y distribucin.

Actualmente se han generado encuentros zonales para el levantamiento de la Central Clasista (CCT) en Santiago, Valparaso, Temuco, Concepcin, Puerto Montt, Punta Arenas, Rancagua y Antofagasta, proyectando el congreso fundacional durante el segundo semestre del presente ao. Luego de una exitosa convocatoria para el 1 de mayo, la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores de Chile logra posicionarse pblicamente ya no como la marcha alternativa a la CUT, sino como una nueva central con un proyecto que lejos de ser nuevo, persigue retomar el camino que la clase trabajadora ha emprendido desde siglos anteriores.

Segn nuestro diagnstico, ya no hay cabida para taladrear desde dentro, refundar centrales fantasmas, ni subirse al carril del ttere del empresariado. Hay un mundo por sindicalizar y llegar al sector de sindicatos que no se siente representado por ninguna de las centrales de cartn. Pensar en disputar plataformas completamente viciadas, que difunden el apoliticismo, que se disuelven en partidos polticos que se encuentran dentro del bloque en el poder, es una tctica errnea y llena de desviaciones que nos llevan al reformismo y nos acercan ms al intelectualismo pequeo burgus que a las necesidades de la clase proletaria.

El sindicalismo debe ser un aporte en el desarrollo de conciencia de clase, en la politizacin de las luchas y en la acumulacin de fuerza para la emancipacin de la clase trabajadora.

Por un sindicalismo clasista y combativo

Avanzando hacia la Central Clasista



Loas autoras son: Presidenta, Secretaria y Tesorera del Sindicato Honorarios Servicio de Salud Metropolitano Central - Asociacin Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas (AIT)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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