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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2018

Un Ecuador incierto en una guerra heredada

Edison Guerrn
Nueva Sociedad

El lmite que divide a Colombia y Ecuador se ha transformado en un sitio peligroso. En los ltimos meses, el pas presidido por Lenn Moreno ha sufrido las consecuencias de la violencia en esa zona en la que operan supuestos disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El asesinato de periodistas y los secuestros preocupan a Ecuador. La poltica de seguridad y defensa del gobierno de Moreno ha cambiado en los ltimos meses debido a las fuertes crticas a la gestin de la problemtica en la frontera.




 

Un Ecuador incierto en una guerra heredada

El pasado 27 de enero Ecuador sufri el primer atentado terrorista de su historia: una bomba de manufactura casera vol un retn de polica en la fronteriza provincia de Esmeraldas, en la costa del ocano Pacfico. A partir de entonces varios hechos delincuenciales que se atribuyen a disidentes de la ex insurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pertenecientes al frente liver Sinisterra, han comprometido la seguridad del pas de la mitad del mundo y lo han sumergido en un conflicto que hasta hace pocos meses era entendido como ajeno.

La escalada de los actos criminales de los disidentes comandados por Walter Arizala, alias Guacho, incluy el secuestro y asesinato de un equipo periodstico del diario El Comercio, la muerte de cuatro marines que patrullaban la frontera, el secuestro de dos civiles de quienes se desconoce su paradero, el asesinato de un lder comunal en el poblado de Tobar Donoso (provincia del Carchi) y varios atentados que han afectado infraestructuras importantes en la zona, terminaron por resquebrajar el mito popular de que Ecuador era una isla de paz.

El concepto de pas pacfico naci dcadas atrs, dada la inexistencia histrica en Ecuador de un conflicto armado interno como los comandados por grupos insurgentes de Per y Colombia, pases vecinos que lideran la produccin de coca en el planeta.

Sin embargo la participacin ecuatoriana en la economa ilegal internacional tuvo otro talante, ya que la ubicacin geogrfica del pas y las condiciones de su infraestructura portuaria martima y aeroportuaria fronterizas, la facilidad de conexin con las rutas de salida por las islas Galpagos hacia el canal de Panam, Centroamrica, Estados Unidos y Asia, lo transformaron silenciosamente en un espacio de uso comn para el almacenaje y distribucin de droga.

La frontera norte de Ecuador est surcada geogrficamente por tres regiones heterogneas sobre las cuales se ubican igual nmero de provincias respectivamente: Esmeraldas en el litoral, Carchi, cordillera andina, y Sucumbos en el perfil amaznico, que colindan, cada una, con los departamentos colombianos de Tumaco, Nario y Putumayo en los que se produce el 60 % de toda la coca colombiana.

Segn datos de la Fundacin para la Paz y ReconciliacinPares, sobre estos territorios actan al menos doce grupos armados al margen de la ley con alcance internacional: la guerrilla del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN), La Empresa, Gente del Orden, Guerrillas Unidas del Pacfico, Los Negritos, Los Mexicanos, Nuevo Grupo, el Ejrcito privado del narcotrfico al mando de alias Cachi, Resistencia Campesina, frente liver Sinisterra, frente Steven Gonzles y mineras ilegales.

Estos grupos realizan actividades delictivas como extorsin, secuestro, trfico de personas, rganos, armas, drogas, precursores qumicos, combustibles o sicariato. Adems estn inmersos en una disputa por el territorio, as como por el control de las rutas de comercio por las que se distribuye el producto hacia mercados ilegales transnacionales, espacios que resultaron abandonados cuando las FARC dejaron el conflicto, y que el gobierno colombiano no ocup efectivamente luego de la firma del tratado de paz firmado en La Habana.

Tras los atentados ocurridos desde inicios de 2018, el Estado ecuatoriano adopt estrategias de intervencin que han sido cuestionadas a medida que se han desarrollado y cuyos efectos movieron el piso de algunos sectores polticos y sociales. Entre esas estrategias se destaca la negociacin directa entre el gobierno y los secuestradores en un experimento cuasi improvisado por liberar a los periodistas cautivos, lo que le dio a alias Guacho un estatus de poder sobre las decisiones gubernamentales sin tener en cuenta que el presunto ex guerrillero no era ms que un actor menor dentro de un sistema criminal ms grande y mejor organizado. Esto debilit la imagen del gobierno ante la mirada de los criminales y su propia autoridad sobre el territorio en disputa.

Asimismo, se intent blindar la frontera norte mediante una militarizacin reactiva que fue criticada por carecer de una perspectiva integral del conflicto, y para la que no se planific el involucramiento activo de la sociedad civil con incentivos para el desarrollo, al mismo tiempo que se excluy del proceso a organismos no gubernamentales nacionales e internacionales o colaboradores forneos.

Aparentemente, las instituciones nacionales de seguridad pretendan mantener el conflicto y sus consecuencias por fuera del Estado ecuatoriano, pero no tomaron en cuenta la permeabilidad natural de la frontera a travs de la cual se tejen diversos tipos de relaciones familiares, sociales y comerciales entre los habitantes, quienes conviven a diario por medio de vnculos de cooperacin cotidiana, trabajo y produccin.

En ese primer momento, los habitantes de los poblados fronterizos se vieron reducidos a subsistir en un encierro forzado que se produjo tras la prohibicin de ingreso a dichas zonas para quienes no vivan all, lo que afect a sectores productivos y tursticos y provoc migraciones forzadas de cientos de personas apabulladas por el miedo a la guerra.

Como consecuencia, periodistas y medios de comunicacin nacionales e internacionales, cuya mirada ya estaba puesta sobre el secuestro de sus colegas, comenzaron a cuestionar las decisiones adoptadas por el presidente de la Repblica, Lenn Moreno, y sus ministros de Seguridad, Relaciones Exteriores y del Interior, debilitando an ms el nivel de aceptacin del gobierno ante la opinin pblica.

Tampoco se tuvo una mirada objetiva sobre la asimetra del conflicto para el que los actores colombianos estatales, internacionales e ilegales estaban bien preparados tras dcadas de guerra y fuertes inversiones en entrenamiento y equipamiento militar. Ecuador se convirti en un jugador inexperto. Tal fue el error en este punto que las Fuerzas Armadas pasaron a depender de la informacin vertida por las fuentes de inteligencia y medios de comunicacin de Colombia, e incluso cometieron deslices como el conducir tanquetas de guerra para reforzar la presencia militar a una zona predominantemente selvtica a la que difcilmente tales vehculos podan acceder y cuya geografa exiga un accionar defensivo diferente con alicientes de inteligencia policial.

El Estado pag el costo de haber reemplazado en 2009 a la Direccin Nacional de Inteligencia por una Secretara Nacional de Inteligencia que orient sus funciones a pesquisas polticas contra opositores al gobierno, o haber reducido al mnimo la inversin en inteligencia militar especializada, tecnologas, armamento y capacitacin especfica para el sector castrense encargado de la seguridad limtrofe tras el desmantelamiento de la base militar norteamericana que estuvo ubicada en Manta entre 1999 y 2009. Ejemplo de ello es que recientemente se ventilaron a la luz pblica conversaciones entre los disidentes y mandos medios policiales, en las que los delincuentes advertan con anterioridad, y en tono amenazante, que si Ecuador participaba en trminos de cooperacin con el gobierno colombiano tomaran represalias. Sin embargo esos dilogos, hechos va mensajera celular, nunca trascendieron a los mandos altos ni se tomaron acciones de prevencin.

El gobierno finalmente tom la decisin de cambiar a los actores a cargo de la seguridad en la frontera tras las reiteradas crticas de la opinin pblica, expertos analistas en seguridad y poltica, organismos internacionales y medios de comunicacin. El 27 de abril nombr como nuevo Ministro del Interior a Lino Toscanini, cuyo perfil de ingeniero comercial y docente universitario especializado en negocios internacionales, administracin industrial y economa empresarial, dio alguna seal de que las polticas pblicas seran orientadas hacia la reformulacin de la intervencin estatal en pos de un desarrollo sectorial integral. Se nombr como nuevo Ministro de Defensa al militar retirado Oswaldo Jarrn, quien ya ocup ese cargo entre 2005 y 2006 y cuya trayectoria incluye una vasta experiencia en temas de seguridad y defensa nacional.

Con tantas asimetras en el sistema bilateral sobre la lnea divisoria, el tablero se inclina de manera desigual. La defensa de la paz y el territorio exigen estrategias inteligentes para evitar lo que en ajedrez se conoce como cada de bandera.

Fuente: http://nuso.org/articulo/un-ecuador-incierto-en-una-guerra-heredada/



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