Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2018

La obra negativa del colonialismo francs en Polinesia
Del buen salvaje a la bomba nuclear colonial

Sad Bouamama
bouamamas.worpress.com

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Cocoteros, mujeres tahitianas, cielo y playas paradisacas, y buenos salvajes: esas son las imgenes mediticas dominantes de la llamada Polinesia francesa. Cuando nuestros medios de comunicacin dominantes abordan esta colonia francesa compuesta por cinco archipilagos es para trazar la imagen de un paraso mestizo o de una colonizacin con xito gracias a la mezcla de poblaciones. La mayora de los polinesios no comparten esta visin y el movimiento independentista ha logrado inscribir Polinesia en la lista de territorios que hay que descolonizar. El 17 de mayo de 2013 la Asamblea General de la ONU adoptaba una resolucin que afirmaba el derecho inalienable de la poblacin de la Polinesia francesa a la autodeterminacin y a la independencia y exiga al Gobierno francs facilitar el establecimiento de un proceso justo y eficaz de autodeterminacin[i]. Aunque ha habido muchas otras resoluciones en el mismo sentido Francia hace odos sordos y se niega a organizar un referndum de autodeterminacin. Vamos a tratar de entender por qu volviendo a situar Polinesia en su contexto histrico, econmicos y geoestratgico.

La violencia de la conquista

Las razones econmicas no son prioritarias en la decisin de colonizar los archipilagos que hoy forman la llamada Polinesia francesa. La causa principal hay que buscarla en el mbito de la geoestrategia y de la rivalidad con la otra gran potencia colonial de la poca, Reino Unido. El historiador Renaud Meltz de la Universidad de Polinesia resume as las condiciones de la colonizacin de las Islas de Sotavento:

Las Isas de Sotavento no suponan una apuesta por su tamao o sus recursos demogrficos, por las perspectivas de explotacin agrcola o de poblamiento que dejaban esperar. Aunque estaba aislado, este conjunto perteneca a varios conjuntos regionales, lo que le confera un inters estratgico. Tradicionalmente se inscriba en un sistema de relaciones internacionales que lo integraba en el conjunto polinesio, esto es, en el tringulo formado al norte por Hawai, al oeste por Nueva Zelanda y al este por la isla de Pascual [] Los administradores franceses eran conscientes de esta situacin excepcional [ii].

Estas palabras tambin se aplican a las dems islas que componen la Polinesia francesa. El 31 de marzo de 1843 Franois Guizot, ministro de Asuntos Exteriores, defina as la estrategia francesa en la zona: Poseer en los puntos del globo que estn destinados a convertirse en grandes centros de comercio y de navegacin unas estaciones martimas seguras y fuertes, que sirvan de apoyo a nuestro comercio [iii]. Esta estrategia choca con la potencia dominante de la zona que es Reino Unido con sus posesiones de Australia, Tasmania y Nueva Zelanda. Es la poca de las negociaciones en las que estas dos grandes potencias se reparten el mundo. Este tipo de negociacin lleva, por ejemplo, a la anexin de Nueva Zelanda en 1840 (Tratado de Waitangi entre la Corona britnica y la confederacin de las tribus de Nueva Zelanda) con la compensacin para Francia de la autorizacin de instalar por la fuerza un protectorado en Tahit en 1842.

A pesar del desequilibrio de fuerzas militares la resistencia tahitiana durar de 1843 a 1847. La violencia de los combates es tal que todava hoy se encuentran obuses que datan de aquella guerra: En Tahit el lunes 8 de noviembre de 2010 unos artificieros neutralizan dos obuses que se suman a los que ya se haban encontrado en octubre de 2008. Todos datan de mediados del siglo XIX, algunos probablemente provenan de la guerra franco-tahitiana que empez por el caso Pritchard y se extendi de 1843 a 1847, recuerda la historiadora Viviane Fayaud [iv].

El pastor ingls Georges Pritchard, cnsul de Inglaterra ante la reina Pomar IV, es acusado por Francia de manipularla para que denuncie el protectorado. Tanto su detencin como la deposicin de la reina por parte del ejrcito francs provoca una crisis internacional que pone a ambas potencias coloniales al borde de la guerra. Esta explicacin por medio de la manipulacin extranjera es tpica de la mirada colonial sobre la resistencia a la conquista. De hecho, a principios de la dcada de 1840 la cuestin que se plantea es la de la soberana tahitiana y la reina no necesitaba que un Pritchard le aclare nada para saber que estaba siendo desposeda de ella , rectifica la historiadora Claire Laux [v]. La resistencia ser aplastada ya que los varios miles de combatientes polinesios armados de fusiles se enfrentaron a un ejrcito francs que dispona de cinco barcos de guerra que podan bombardear las posiciones polinesias.

El plan de conquista es idntico para las Marquesas. En 1842 estas islas son anexionadas mientras que se impone un protectorado a las Islas de Viento y las Islas Gambier. Tambin ah la violencia de la conquista va acompaada de resistencia, en 1842 en Vaitahu, en 1844 en Haapa, en 1846 en Pakoko, recuerda el almirante de navo Pierre Eugne Eyriaud des Vergnes en su libro publicado en 1877 [vi]. La III Repblica remata esta obra colonial anexionndose pura y simplemente Tahit en 1880 y despus las Islas Gambier en 1881, las Islas de Sotavento 1887 y las Islas Australes en 1902. Desde entonces el conjunto de estas islas se agrupa en el seno de los Etablissements Franais dOcanie (EFO [Establecimientos Franceses de Oceana]) que en 1957 pasarn a llamarse Polinesia francesa.

Pero la obra de la conquista no se detiene en la violencia militar y la imposicin de una tutela colonial. Tambin se presenta en forma de epidemias peridicas que provocan una importante mortandad. Los mdicos Patrice Debr y Jean-Paul Gonzales resumen de la siguiente manera el balance de estas epidemias en las Islas Marquesas, que empezaron con los primeros contactos con los europeos y se aceleraron con la colonizacin:

De 1791 a 1863 cuatro epidemias de tuberculosis, fiebre tifoidea, gripe y viruela mermaron sombramente la poblacin de las Marquesas. Estas emergencias sucesivas se llevaron a ms de tres cuartas partes de los isleos  []  En la isla de Rapa se suceden tres nuevas emergencias. Se cree que solo el 10 % de la poblacin sobrevivi a la disentera y a la viruela identificadas como causa principal de este dramtico despoblamiento. Hacia finales del siglo XIX la poblacin inicia un descenso vertiginoso. En Nuku Hiva, por ejemplo, haba 16.000 habitantes en 1804, 12.500 en 1856, 4.865 en 1884, una cifra que cae a 2.075 en 1929, con lo que se raya en un riesgo de extincin  [vii].

La bomba nuclear colonial

Como las dems colonias, hasta 1946 la Polinesia francesa est sometida al Cdigo del Indgena (trabajos forzados, requisas, justicia de excepcin, etc.). Tambin conocer un renacimiento de la resistencia anticolonial tras la Segunda Guerra Mundial. La figura de Pouvanaa a Oopa Tetuaapua, el lder de Rassemblement Dmocratique des Populations Tahitiennes (RDPT, [Agrupamiento Democrtico de las Poblaciones Tahitianas]) fundado en 1949 simboliza esta resistencia. Fue elegido diputado con el 72 % de los votos en 1951 y reelegido en 1956, y en octubre de 1958 ser detenido, privado de su condicin de diputado y con condenado por complicidad en la destruccin de edificios, y posesin de armas y municiones sin autorizacin a ocho aos de crcel y 15 aos de prohibicin de residencia en Polinesia. Solo en noviembre de 1968 podr volver a casa. Apodado padre por su pueblo, Pouvanaa a Oopa Tetuaapua es vctima de la razn de Estado en un contexto histrico en el que la guerra de Argelia hace temer a De Gaulle la prdida de terreno para experimentar las pruebas nucleares francesas. Desde 1958 e incluso antes de las pruebas saharianas se haba elegido la Polinesia como sustituto. De ah se desprenda otra pregunta: acaso la eliminacin de Pouvanaa no se corresponda a la necesidad de deshacerse de una fuerza poltica susceptible de entorpecer el CEP (Centro de Experimentacin del Pacfico)? [viii], se pregunta el historiador Jean-Marc Regnault.

La independencia argelina acelera la decisin de establecer el CEP, que desde su creacin en 1962 se concretiza en la llegada de varios miles de militares y de tcnicos a Mururoa, Fangataufa, Hao y Papeete. Cuando en 1966 empiezan las pruebas nucleares solo la base de Hao cuenta con 1920 militares, 280 civiles europeos y 450 civiles polinesios. Por lo que se refiere a las obras que concretizan la apertura del CEP en esta base algunas cifras permiten apreciar su magnitud y las consecuencias que tiene: En la base avanzada de Hao el aeropuerto requiri talar 7.700 cocoteros, desplazar 880.000 metros cbicos de coral, instalar 100.000 toneladas de mezcla asfltica, 22.000 metros cbicos de hormign y 4.000 toneladas de acero, mientras que para hacer ms profundo el paso de acceso para los barcos se eliminaron 50.000 metros cbicos de coral [ix], resume el economista Gilles Blanchet. En los dems emplazamientos tambin se produjeron transformaciones de gran magnitud que supusieron a la llamada Polinesia francesa y a sus habitantes una brusca transformacin total de su estructura econmica y social.

La instalacin del cuerpo extranjero que es el CEP se traduce rpidamente en una crisis de las producciones tradicionales (fosfato, vainilla, copra, caf verde, ncar), es decir, en una dependencia colonial cada vez mayor de Francia. Tambin son desastrosas las consecuencias sanitarias y ecolgicas de las 46 pruebas nucleares atmosfricas realizadas de 1966 a 1974 y ms tarde de las 150 pruebas nucleares realizadas hasta 1996. La red Sortir du nuclaire [Salir de lo Nuclear] resume as los efectos que tiene:

Estas explosiones debilitaron los fondos submarinos y provocaron el riesgo de desmoronamiento de los atolones de Moruroa y Fangataufa. Los residuos txicos y radiactivos (metales pesados, plutonio) siguen contaminando de forma duradera los suelos y amenazan a la poblacin. A los miles de habitantes y trabajadores irradiados durante las pruebas hay que aadir las deficiencias y malformaciones congnitas, y las minusvalas que siguen padeciendo una cantidad no desdeable de nios polinesios, como demuestra un estudio publicado en febrero por Observatoire des armements [Observatorio de Armamentos] [x] .

Todava no se han evaluado todos los efectos de estas pruebas ni se han desclasificado todos los documentos. Sin embargo, las informaciones disponibles hacen temer lo peor y de forma duradera. Por poner solo un ejemplo, citaremos el que ofrece la CRIIRAD (siglas en francs de Comisin de Investigacin e Informacin Independiente sobre la Radiactividad): El 2 de julio de 1966 el nivel de radiacin en Gambier era ms de 1.000 veces superior al registrado en la Francia metropolitana tras el paso de la nube de Chernobil [xi].   El dirigente independentista Oscar Temaru califica con toda justicia estas pruebas de crimen contra la humanidad y la Iglesia Protestante maoh decidi en agosto de 2016 presentar una demanda ante el Tribunal Internacional de La Haya por todas las consecuencias de las pruebas nucleares y por su desprecio ante todas las enfermedades padecidas por los polinesios [xii].

En dos ocasiones, en 1987 y en 1995, estallan disturbios en Papeete en los que se quema una parte de la ciudad. De forma indirecta en 1986 y directa en 1995 las pruebas nucleares francesas son las causantes de estos disturbios. El desarrollo de actividades vinculadas al ejrcito desequilibr totalmente la vida social y econmica. Las tensiones latentes pueden llevar a explosiones. En octubre de 1987 la ciudad de Papeete fue escenario de verdaderos disturbios a raz de unas provocaciones contra un movimiento de huelga de los estibadores [xiii], explica el investigador del Institut des Relations Internationales Stratgiques (IRIS, [Instituto de Relaciones Internacionales Estratgicas]) Daniel Cirera. Por lo que se refiere a los disturbios de 1995, estn directamente relacionados con el anuncio por parte del Estado francs de que iba a reanudar las pruebas nucleares. La manifestacin de protesta de los sindicatos independentistas contra la reanudacin de las pruebas nucleares degenera en unos disturbios que duran 24 horas y cuyo resultado es la destruccin de un 90 % del aeropuerto de Tahiti-Faa y el incendio de una parte importante del centro de la ciudad. Por ltimo, las pruebas nucleares francesas en Polinesia son la causa de un acto de terrorismo de Estado cometido el 10 de julio de 1985. Ese da se da la orden de destruir el Rainbow Warrior, un barco de la asociacin Greenpeace fondeado en el puerto neozelands de Auckland [xiv]

La apuesta econmica y poltica de la Zona Econmica Exclusiva martima (ZEE) 

Los partidarios del mantenimiento de la colonizacin francesa insisten con frecuencia en la llamada ausencia de apuestas econmicas en un territorio de apenas 42.000 kilmetros cuadrados, esto es, de las dimensiones de un departamento pequeo del Hexgono. Para negar el calificativo de colonia a la ocupacin francesa tambin se menciona el hecho de que los cinco archipilagos que constituyen la llamada Polinesia francesa no poseen minerales estratgicos. Por ltimo, el hecho de que la poblacin sea de solo 175.000 habitantes repartidos adems por decenas de islas en un espacio de dos millones de kilmetros cuadrados tambin se esgrime para argumentar que el concepto de colonia no es adecuado para la situacin polinesia.

Estos argumentos falaces reducen de hecho el concepto de colonia a una de sus formas para salvarse del descrdito histrico que afecta a la colonizacin capitalista desde las luchas de liberacin nacional de la segunda mitad del siglo XX. La colonizacin consiste en imponer por la fuerza a un pas o a una nacin una dependencia al servicio de los intereses de la potencia ocupante. Estos intereses pueden ser econmicos o geoestratgicos, pero en la prctica siempre son directa o indirectamente econmicos. En efecto, en ltima instancia la preocupacin geoestratgica no es sino una herramienta de la defensa de los intereses econmicos generales y a largo plazo de la potencia ocupante. Por ltimo, la colonizacin se puede concretizar en formas diferentes dependiendo de la secuencia histrica, de la relacin de fuerzas, del contexto geogrfico, etc. (colonizacin de poblamiento, protectorado, colonia de extorsin de las materias primas, etc.).

Adems, la situacin econmica est inmediatamente presente debido a la existencia de una ZEE (Zona Econmica Exclusiva) martima de 5.500.000 kilmetros cuadrados, lo que supone casi el 40 % del conjunto la ZEE francesa en el mundo. La pgina web francesa dedicada a los recursos minerales no estratgicos presenta de la siguiente manera los recursos que alberga esta Zona Econmica Exclusiva:

Gracias a Ultramar, con once millones de kilmetros cuadrados de Zona Econmica Exclusiva, Francia dispone del segundo espacio martimo del mundo, tras el de Estados Unidos. Este inmenso espacio martimo repartido por todos los ocanos tambin dota a Francia de una gran riqueza en materia de biodiversidad marina, lo que constituye una baza a la vez que una responsabilidad. Las Zonas Econmicas francesas albergan un potencial de recursos minerales, la mayor parte del cual est an sin inventariar. Por ejemplo, la Polinesia francesa posee una de las encostraduras de cobalto ms ricas de cuantas se conocen actualmente en los ocanos [xv].   

As, los recursos en cobalto se evalan en 50 millones de toneladas y los de platino en 5.000 toneladas [xvi]. Pero otra apuesta an ms importante caracteriza la zona: la de las tierras raras. Este nombre designa 17 metales (escandio, itrio, lantano, etc.) necesarios en la produccin de artculos de alta tecnologa. Dado el auge de lo digital y de las nuevas tecnologas verdes, las tierras raras se consideran metales estratgicos. Desde hace varias dcadas se ha acelerado la demanda mundial de tierras raras, lo que convierte a su explotacin en uno de los principales retos geoestratgicos del siglo XXI, resume el politlogo Franois Masclani [xvii]. Aunque la magnitud y accesibilidad de los yacimientos est an en fase de evaluacin, se ha confirmado la presencia de yacimientos importantes. La gran profundidad de los yacimientos hace que su explotacin no sea rentable por ahora teniendo en cuenta el estado de la tecnologa. Sin embargo, a medio plazo estos recursos sern explotables.

Francia ignora a la ONU

Desde que en 2013 la ONU volviera a inscribir Polinesia en la lista de territorios que haba que descolonizar, esta organizacin internacional ha reafirmado su postura en varias ocasiones. Recordemos que es una resolucin de la Asamblea de la Polinesia francesa aprobada por mayora el 18 de agosto de 2011 la que pide a su presidente actuar para que vuelva a ser incluida en esa lista. La resolucin de la Asamblea General del 6 de diciembre de 2016 recuerda de este modo la postura de la ONU:

[La Asamblea General ] lamenta que la Potencia administradora no haya respondido a la solicitud de presentar informacin sobre la Polinesia francesa en virtud del Artculo 73 de la Carta [] exhorta a la Potencia administradora a que intensifique su dilogo con la Polinesia francesa a fin de facilitar un avance rpido hacia un proceso de libre determinacin justo y eficaz, en el marco del cual se acuerden las condiciones y los plazos de un acto de libre determinacin [xviii]

La reaccin francesa a estas posturas de la ONU es idntica a la que mantuvo durante la guerra de Argelia: denuncia una flagrante injerencia de la ONU en los asuntos internos franceses. El diputado independentista Moetai Brotherson resume as tanto la actitud de sus diplomticos como sus declaraciones: Por ahora estamos en la fase de la negacin. Francia hace como si no se nos hubiera vuelto a incluir en la lista. Cuando tomamos la palabra en la ONU salen de la sala y vuelven cuando hemos terminado. Consideran que la ONU se ha inmiscuido en sus asuntos internos. Por lo dems, son ni ms ni menos que los mismos argumentos que utilizaron en la Argelia francesa en su momento...y si vemos las intervenciones del embajador de Francia en la ONU, pues bien, son los mismos argumentos que escuchamos hace exactamente 56 aos! [xix]

La situacin est bloqueada de hecho y el desequilibrio de la relacin de fuerzas impide cualquier solucin a corto plazo, de modo que la injusticia colonial puede perdurar durante mucho tiempo si las reivindicaciones de los independentistas polinesios no son apoyadas por potentes movilizaciones anticolonialistas en Francia. Estamos muy lejos de ello y eso contribuye a nuestra propia sumisin ya que, como destacaba Marx, un pueblo que oprime a otro no puede ser libre.

Notas:

[i] Resolucin adoptada por la Asamblea General de la ONU el 17 de mayo de 2013, http://www.un.org/fr/documents/view_doc.asp?symbol=A/RES/67/265, consultado el 8 de mayo de 2018 a las 18 h15.

[ii] Renaud Meltz, Du protectorat lannexion. La lente pacification des "les sous le Vent (Polynsie)", 1880-1897, Revue Monde (s), n 4, septiembre de 2013, p. 234.

[iii] Franois Guizot, Intervention la chambre, 31 mars 1843, Procs-verbaux de la chambre des dputs, Session de 1843, Henry, Pars, 1843, p. 240.

[iv] Viviane Fayaud, Images de guerre mconnues: le conflit franco-tahitien (1843-1847), en Martin Galinier, Images de guerre, Guerre des images, Paix en images: La guerre dans lart, lart dans la guerre, Presses Universitaires de Perpignan, 2012, p. 269.

[v] Claire Laux, Le Pacifique aux XVIIIe et XIXe sicles: une confrontation francobritannique. Enjeu colonial et rivalit gopolitique (1763- 1914), Karthala, Pars, 2011, p. 149.

[vi] Pierre Eugne Eyriaud des Vergnes, Larchipel des les Marquises, Berger-Levrault, Pars, 1877, p. 6.

[vii] Patrice Debr, Jean-Paul Gonzalez, Vie et mort des pidmies, Odile Jacob, Pars, 2013, pp. 157-158.

[viii] Jean-Marc Regnault, Pouvanaa a Oopa Victime de la raison dEtat. Les documents parlent, Les ditions de Tahiti, Moorea, 2003, p. 6.

[ix] Gilles Blanchet, Lconomie de la Polynsie franaise de 1960 1980: un aperu de son volution, ORSTOM, Pars, 1985, p. 33.

[x] 50me anniversaire des essais nuclaires franais dans le Pacifique: la France doit rparation aux victimes, http://www.sortirdunucleaire.org/article49135, consultado el 14 de mayo de 2018 a las 19 h 20.

[xi] CRIIRAD, Essais nuclaires en Polynsie franaise. Cinquante ans aprs le premier essai nuclaire, quel impact pour les populations exposes aux retombes radioactives?, comunicado del 1 de julio de  2016, http://www.criirad.org/actualites/dossiers2006/polynesie/CRIIRAD2016-07-01-polynesie-essais-nucleaires.pdf, consultado el 14 de mayo de 2018 a las 19 h 40.

[xii] Essais nuclaires en Polynsie: lEglise protestante porte plainte contre la France, LExpress, 8 de agosto de 2016, https://www.lexpress.fr/actualites/1/societe/essais-nucleaires-en-polynesie-l-eglise-protestante-porte-plainte-contre-la-france_1819517.html, consultado el 14 de mayo de 2018 a las 20 h10.

[xiii] Daniel Cirera, Des missiles pour quoi?: Lalternative pacifiste, Messidor, Pars, 1990.

[xiv] Claude Lecomte, Coulez le Rainbow Warrior, Messidor, Pars, 1985.

[xv] Les ressources minrales mtalliques de la ZEE franaise, http://www.mineralinfo.fr/page/ressources-minerales-metalliques-zee-francaise, consultado el 15 de mayo de 2018 a las 16 h 00.

[xvi] Rseau de la poste polynsienne, Que sait-on vraiment des terres rares en Polynsie franaise, https://www.tahiti-infos.com/Que-sait-on-vraiment-des-terres-rares-en-Polynesie-francaise_a139994.html , consultado el 15 de mayo de 2018 a las 16 h 30.

[xvii] Franois Masclanis, prefacio del libro de Viviane Du Castel, Les terres rares: entre dfis gopolitiques et dpendance gostratgique? France, Union Europenne, Groenland, Russie, Etats-Unis, LHarmattan, Pars, 2015, p. 9.

[xviii] Resolucin de la Asamblea General de la ONU del 6 de diciembre de 2016, https://www.un.org/press/fr/2016/ag11868.doc.htm, consultado el 15 de mayo de 2018 a las 18 h 00. [En castellano, de donde tomamos la traduccin, http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/71/120].

[xix] Entrevista a Moetai Brotherson, Lpique rinscription ce la Polynsie Franaise sur la liste des pays dcoloniser, https://blogs.mediapart.fr/edition/memoires-du-colonialisme/article/141017/lepique-reinscription-de-la-polynesie-francaise-sur-la-liste-des-pays-decol, consultado el 15 de mayo de 2018 a las 18 h 30.

Fuente: https://bouamamas.wordpress.com/2018/05/21/loeuvre-negative-du-colonialisme-francais-en-polynesie-du-bon-sauvage-a-la-bombe-nucleaire-coloniale/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter