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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2018

Aborto legal & Feminismo
Pioneras del aborto legal

Maria Florencia Alcarz
www.revistaanfibia.com

No se pierden ninguna audiencia del debate por el aborto. Festejan los argumentos a favor como si fuera un mundial feminista. Malena Pichot, Seorita Bimbo y decenas de adolescentes les piden fotos y abrazos. Las chicas -como les deca Dora Codelesky- tienen entre 60 y 80 aos y son las militantes histricas de la interrupcin voluntaria del embarazo. En esta nota Mara Florencia Alcaraz reconstruye la historia de las heronas que llevan el pauelo verde desde hace 30 aos.


En la esquina de Rivadavia y Callao un grupo de mujeres reparte volantes cortados a mano. Tienen una mesa plegable y un megfono. Se abalanzan sobre las personas que pasan por la vereda de la confitera El Molino y le piden su apoyo. Algunas firman, otras cuentan historias en susurros. Muchos les gritan asesinas!. Ellas insisten: esa es su parada dos lunes al mes de 18 a 19.30. Es 1991 y esas mujeres se animan a hablar de aborto en la calle, frente al Congreso, cuando todava recibir anticonceptivos gratis ni siquiera es un derecho. Veintisiete aos ms tarde, la misma esquina est cortada.

Una multitud verde ocupa la vereda: pibas, chicas, seoras de todas las edades. Del Molino slo queda la cscara: es un edificio abandonado cubierto por andamios. Algunas de las mujeres que repartan volantes estn sentadas alrededor de una mesa en la sala de audiencias del anexo del Congreso. Enfrente hay otro grupo de mujeres que est en contra del aborto. Ninguna se anima a gritarles asesinas. Estn en silencio y rezan frente a una cruz, un Cristo y un feto de plstico.

Marta Alanis, fundadora de Catlicas por el Derecho a Decidir, entra en la sala y no llega a sentarse. En la pantalla gigante el filsofo Daro Sztajnszrajber dice El aborto es una cuestin poltica, no metafsica. Y la solemnidad parlamentaria se desarma en un aplauso, una celebracin parecida al festejo de un gol de media cancha.

Todos los martes y jueves desde el 10 de abril estas mujeres pioneras de la lucha por el aborto siguen de cerca el debate que por primera vez desde el regreso de la democracia tiene estado parlamentario. La lucha por el aborto legal, seguro y gratuito en Argentina no naci de un repollo verde ni de uno violeta. Fue producto de la constancia de mujeres desobedientes al mandato de maternidad obligatoria, rompedoras de las cadenas de la reproduccin biolgica como esclavitud. La historia de esa desobediencia qued plasmada en el libro fundamental de la ensayista y activista queer Mabel Bellucci.

Dora Coledesky es un personaje fundamental de esta historia.

A sus compaeras de militancia les deca las chicas aunque todas ya tenan entre 60 y 80 aos. Una tarde de marzo de 2009 Dora se sent en la computadora en su casa de Ituzaing y escribi todos los mails que pudo. Reparti materiales tericos, libros y otros archivos entre amigxs y compaerxs. Empezaba a despedirse. Ya estaba enferma y haca pocos meses haba fallecido su marido. - Tens que parar un poco. Hacelo por las chicas le pidi su nieta, Rosana Fanjul. De adolescente, la abuela la haba llevado a la mesa de El Molino donde ella las escuchaba a hablar de derechos sexuales y reproductivos. Me voy a morir como yo quiero.

El camino ya est trazado, contest Dora. Y dos das despus la llam por telfono: Me estoy muriendo, dijo. Tena 81 aos. Abogada, trotskista, sindicalista, Coledesky volvi feminista del exilio y en 1987 fue una de las impulsoras de la primera organizacin que se propuso la legalizacin y despenalizacin: la Comisin por el Derecho al Aborto (Codeab). Faltaban casi tres dcadas para que se convirtieran en leyes aquellas normas que garantizaron derechos sexuales y reproductivos o las que regularon la ligadura de las trompas de Falopio para las mujeres y la vasectoma para los varones. Dora era una combinacin hermosa de una abuela de cuentos y una feminista de pensamiento profundo con un compromiso inagotable dice Nahuel Torcisi, activista y compaera de Coledesky en la Comisin. Nahuel tena 20 aos cuando se acerc a militar por el derecho al aborto. Hacamos una revista a mano. Nadie saba disear y el imprentero nos ayudaba a diagramar. Tradujimos notas y otras las pediamos a las feministas ms diversas, recuerda. Desde 1989 hasta 2007, la Codeab edit diecisis nmeros de Nuevos Aportes sobre el aborto.

Desde la Comisin tambin sacaron en 1989 la primera solicitada a favor del aborto en un diario, incidieron en la publicacin de artculos en las revistas de poltica de la poca, viajaron a otros pases para articular con feministas del mundo y participaron en las conferencias internacionales. La militancia era cotidiana aunque no siempre visible. Olga Cristiano tiene 74 aos. Conoci a Coledesky a fines de los 80 en una casa de Scalabrini Ortiz y Velasco que le prestaban para hacer las reuniones de la Comisin. Olga militaba en Mujeres de Izquierda y se acerc hasta ah. La ley se tendra que llamar Dora Coledesky, dice Olga en su casa de Colegiales, donde un accidente de cadera la tiene en silla de ruedas. De viejas se hicieron ms amigas.

Las dos haban quedado viudas. Antes de morir, Dora le pidi que la acompaara al Hospital Italiano a hacerse un chequeo. All insisti con la idea de vivir juntas, un proyecto que no se concret. Si estuviera viva ella sera la mujer ms feliz del mundo. Quizs parte de esa felicidad sera saber que su nieta milita en la Campaa Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Rosana Fanjul fue hasta el Congreso con su hija Ximena, de 19 aos, emocionada por ser nieta de aquella bruja que no pudieron quemar, como escribi en Facebook. Gracias abuela por este legado y gracias compas por la fortaleza que transmiten a todxs, tipe. En sus compaeras encuentra algo de Dora: en el rodete tirante de Martha Rosenberg, en el pelo blanco de Nelly Pila Minyersky. La ltima vez que Rosana haba visto a las chicas fue en el Hospital donde internaron a su abuela antes de morir. Despus del primer Ni Una Menos, en 2015, decidi que tena que buscarlas y reencontrarse con esa lucha.

La marcha haba significado un quiebre despus de una relacin violenta. El 8 de marzo de 2016, Da Internacional de la Mujer, desde su casa en Ituzaing fue hasta la Plaza de Mayo. En la bandera verde de la Campaa vio a Martha Rosenberg y no pudo frenar las lgrimas con las manos. No hablaron mucho. Solo se abrazaron. Celeste Mac Dougall, activista de la Campaa, la vi llorando y tambin la abraz.

Marta Alanis tiene 69 aos. Es la fundadora del captulo argentino de Catlicas por el Derecho a Decidir.

Haba militado siempre en la base de las parroquias y el exilio la haba expulsado a Bolivia, Francia y Nicaragua. En 1991 en Brasil tom un curso con la teloga brasilea Ivone Gebara y pudo nombrar esas rebeldas que tena y no estaban contenidas en otros espacios. Ah me encuentro realmente con el feminismo. Una no le presta atencin hasta que no est preparada para eso. Tena identificada la opresin de clase, pero no tena relato de la opresin de gnero explica. En ese momento se contact con Catlicas de Uruguay para activar un trabajo a nivel local. Catlicas fue la organizacin que reparti los pauelos verdes por primera vez el 16 de agosto de 2003 en el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario. Aquel Encuentro empez con 10.000 asistentas y una bandera enorme violeta que deca Por el derecho al aborto libre y gratuito.

Los pauelos no tenan el logo de la Campaa ni la frase. Solo decan consignas feministas amplias: aborto, derechos sexuales y reproductivos, anticoncepcin, Por el derecho a decidirexplica Alanis. Antes de verdes, los pauelos fueron lilas. En una conferencia de Naciones Unidas, en Nueva York, un grupo de feministas -entre las que estaba Marta- llev tringulos de tela lilas con letras blancas. Intentaban visibilizar la lucha por la anticoncepcin y las muertas por abortos clandestinos. En esos espacios donde las organizaciones sociales y de derechos humanos asisten como contrapeso de los Estados no pueden hablar.

En un momento se pararon e hicieron un pauelazo. Les robamos la idea a las Madres y a las Abuelas, en el mejor sentido, explica Alanis. La herencia es evidente en forma y contenido: el feminismo se inscribe en la lucha de los derechos humanos y, a su vez, tiene la misma persistencia de las Madres que hicieron de la ronda una cita imperativa todos los jueves. Despus de los pauelos lilas, Alanis llam a la rosarina Susana Chiaroti, de Indeso Mujer.

Tenan que encontrar el color que simbolizara la lucha por el aborto en Argentina para lucirlo en el Encuentro de Rosario. Rojo no: representaba a la izquierda. Amarillo tampoco, era el color papal. Celeste y blanco: demasiado nacionalista. Pensaron en un color articulador: el verde. No lo usaban los partidos polticos, estaba vinculado al medio ambiente, a la salud, a la esperanza. Fue arbitrario. No hay una historia del verde y la gente se apropi, cuenta Alanis 15 aos despus. Hoy la nieta de Marta chapea con su abuela.

Si alguna de sus amigas no tiene pauelo verde, ella les dice dnde conseguirlos. Irene tiene 19 aos y el ltimo 24 de marzo march por las calles de Crdoba con su abuela. Ese da Marta se haba olvidado el tringulo de tela que va en su cuello en cada marcha e Irene le consigui uno.

Desde el Encuentro de 1997, en San Juan, los talleres sobre anticoncepcin eran una discusin empantanada: las que estaban en contra del aborto se metan y no dejaban avanzar. Ese ao el Encuentro lleg a dividirse, pero fortaleci la marcha de cierre. La Iglesia con su postura intolerante logr unificar al movimiento de mujeres y la demanda unnime fue por el aborto, recuerda Alanis.

Los impulsos que hicieron avanzar la lucha por la despenalizacin y legalizacin siempre vinieron desde los lugares menos pensados. Rosario marc un cambio de paradigma. Las activistas se plantaron ante las infiltradas enviadas por la Iglesia para ralentizar las discusiones.

Vamos a debatir cmo hacemos legal el aborto decan las activistas formando una muralla que dej afuera a las fanticas religiosas. Nos pusimos la gorra, dice Marta Alanis, risuea. Ese ao se sum un taller ms sobre la temtica: Estrategias para el acceso al aborto legal y seguro. El nombre no era casual. Tres aos antes Martha Rosenberg, como parte del Foro por los Derechos Reproductivos, haba viajado a Sudfrica, donde tenan una de las legislaciones ms progresistas sobre el tema.

La Womens Health Project public un libro con las experiencias de los pases participantes que compil la propia Rosenberg Estrategias para el acceso al aborto legal y seguro. El ttulo fue clave para el taller en el que se cocin la ley que hoy se discute en el Congreso.

El primer da del XVIII Encuentro Nacional de Mujeres cerr con una asamblea multitudinaria en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Econmicas. Olga Cristiano estaba parada en la entrada y vea a la marea interminable de mujeres bajando por las escaleras y cantando: Aborto legal para no morir, anticonceptivos para no abortar.

Olga la code a Dora Coledesky y le seal a la multitud de ms de 500 mujeres. - Te das cuenta lo que est pasando? En esa histrica asamblea post estallido poltico-social-econmico estaban las feministas de siempre y tambin las piqueteras, las desocupadas, las mujeres organizadas alrededor del corte de ruta, las obreras de las fbricas recuperadas. Muchas participaban por primera vez. Las demandas emergan entre la olla popular y el humo de las gomas quemadas: En los piquetes iban a pedir paales y tambin tampones, recuerda Rosenberg. La reunin abierta del Encuentro haba sido una propuesta de la Asamblea por el Derecho al Aborto, una de las tantas asambleas vecinales y comunitarias que se multiplicaban en plazas, esquinas, fbricas. La Asamblea se reuna los sbados en el Centro Cultural y Social Matrix, en San Juan y Entre Ros.

- Esa poca fue una apertura de las mujeres en el espacio pblico que permiti la discusin en las calles. "Si en el piquete estamos todxs igual por que tengo que volver y bancarme que mi compaero me faje?" se preguntaban algunas. El aborto sali del espacio privado y habilit la posibilidad de salir a hablar dice Elsa Schvartzman, sociloga e integrante del Foro por los Derechos Reproductivos y la Campaa Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Elsa tiene 67 aos y es otra de las pioneras. Dice que lleg tarde al feminismo, pero temprano a la Campaa. Est desde el comienzo, cuando todava no salan a la calle con los pauelos verdes por miedo al ataque de los fundamentalistas religiosos. El 14 de mayo de 2005, en Crdoba, qued conformada la Campaa como espacio articulador. Eran 70, hoy son ms de 500 organizaciones sociales, polticas, feministas, de derechos humanos y un largo etctera.

En esa primera plenaria decidieron usar los pauelos verdes con un logo de la artista cordobesa Roxana Viotto (de Hilando las Sierras). La consigna Anticonceptivos para no Abortar, Aborto Legal para no Morir fue heredada de la Comisin por el Derecho al Aborto. La haba trado la abogada italiana, Erica Dummontel, participante en las primeras reuniones. En 2007 presentaron el proyecto de ley de interrupcin voluntaria del embarazo por primera vez. Llevaron cajas de cartn con las miles de firmas de apoyo.

Despus lo volvieron a presentar siete veces ms. La ley fue el horizonte. En el camino acompaaron casos paradigmticos como el de Ana Mara Acevedo y L.M.R, adems del seguimiento de los protocolos de aborto no punible que derivaron del fallo F.A.L. Tres aos despus pidieron una audiencia con Nstor Kirchner. El ex presidente muri antes de conocerlas.

La abogada Nina Brugo Marc lleva un rcord de asistencia perfecta a los Encuentros Nacionales de Mujeres: desde 1986 no falt a ninguno.

Tiene 74 aos. A los 46 ya haba atravesado el exilio, la prdida de un hermano desaparecido y la crianza de los hijos en la clandestinidad pero no pensaba al aborto como un derecho, lo consideraba algo de la vida privada, ntima. En noviembre de 1990 particip del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en San Bernardo. El primer da, mientras haca la fila para retirar la comida que repartan a las 3 mil mujeres, Dora Coledesky pas con una planilla y le pidi su firma a favor del aborto legal. De ninguna manerale contest Nina. Ir al Encuentro y escuchar a otras compaeras de la regin la hicieron cambiar de posicin.

En particular, la participacin en un Taller sobre Aborto, organizado por la Comisin por el Derecho al Aborto (Codeab) de la Argentina y Catlicas por el Derecho a Decidir (CDD) de Uruguay. La busqu a Dora y le dije: Voy a firmar. Ella era abogada laboralista y yo tambin. Ah comenzamos una hermosa amistad de la que aprend mucho. Dora me hizo ver que la interrupcin del embarazo no es solo el objetivo: que es la autonoma, la libertad para decidir sobre las cuestiones sexuales. Eso es lo que estamos pidiendo. Que no sintamos culpa, explica Nina en su estudio en el centro porteo. Adems de formar parte de la Campaa Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito Nina es militante en Unidad Popular y el martes 15 fue una de las oradoras en el Congreso. El Encuentro Feminista de San Bernardo no transform slo a Nina: fue un impulso para toda la regin. De ah surgi la Declaracin de San Bernardo que propuso el 28 de septiembre como Da de la Lucha por la Despenalizacin y Legalizacin del Aborto en Amrica Latina.

La fecha fue sugerencia de las brasileas, ya que coincida con el da en el que en 1871 haba sido promulgada all la Ley de Libertad de Vientres: consideraba libres a todos los hijos e hijas de mujeres esclavas nacidos a partir de la promulgacin de la ley. La declaracin alentaba a crear comisiones por el Derecho al Aborto en cada pas y/o apoyar a las ya existentes y formar la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe para la movilizacin por el Derecho al Aborto, que hoy preside Argentina y contiene a 21 pases.

En Argentina la Comisin funcionaba desde haca dos aos. En noviembre de 1987 se haba hecho una reunin anual de ATEM-25 de noviembre (Asociacin de Trabajo y Estudio de la Mujer), un espacio de discusin y formacin feminista que exista desde 1982. Vida cotidiana y hacer político de las Mujeres era el ttulo de una mesa redonda integrada por la bióloga Susana Sommer, la antropóloga Safina Newbery, la filsofa Laura Klein, la abogada feminista italiana Erica Dummontel y Coledesky, que recuerda en un escrito: Después de las exposiciones, alguien del público creo que Marta Fontenla preguntó qué debíamos hacer. Surgió entonces la idea de crear una agrupación para la lucha por el derecho al aborto. En marzo de 1988 se concret la idea. Las primeras en formar parte de la Comisin fueron la enfermera y psicloga Alicia Schejter y María José Rouco Pérez, integrantes también de ATEM-25 de noviembre. Se sum Laura Bonaparte, una referente histórica de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, que falleci en 2013. Y tambin activaron las mdicas Alicia Cacopardo, Zulema Palma, Susana Mayol y Silvia Coppola.

La abogada feminista Nadine Osdala aport el enfoque jurdico. En la Comisin confluan diversidad de formaciones y trayectorias. Para tener un panorama de las consecuencias de la penalizacin, Alicia Schejter la busc a Rosa Faras, otra enfermera que conoca de la lucha sindical. Rosa trabajaba en el Hospital Muiz, donde llegaban ms mujeres con complicaciones por abortos clandestinos en la Ciudad de Buenos Aires. Armaron una estadstica con datos sobre esos casos y un folleto para llevar al ENM de 1988. Cuando Rosa vio el folleto se asust. Tena miedo que la echaran de su trabajo por divulgar la informacin. Pero la articulacin produjo el efecto contrario: su jefa en el Hospital organiz una mesa donde participaron mdicos que explicaron las consecuencias del aborto sptico y Dora Coledesky expuso sobre las limitaciones legales.

Al final de la charla, la jefa de Rosa dijo: Slo nos queda un camino, un proyecto de ley. El exilio haba dejado huella en estas mujeres: Coledesky venía de Francia; Bonaparte, de México. La dictadura cvico-militar haba fracturado la posibilidad de que la segunda ola feminista en Argentina reclamara por el aborto legal. En 1975 Hilda Rais, Sara Torres, Marta Muñoz y Marta Miguelez pensaron una campaa con el lema Basta de abortos clandestinos. Las reuniones se retrasaron y el golpe del 24 de marzo de 1976 puso todo en pausa.

Los 90 fueron clave para el proceso que se vive hoy.

Adems de la Comisin y la instalacin de Catlicas por el Derecho a Decidir en Argentina, en 1991 se arm el Foro por los derechos reproductivos. En 1993 la Comisin propuso lanzar una Coordinadora Nacional de Lucha por una Ley de Anticoncepción y Aborto Legal y en 1995 naci Mujeres al Oeste. Entre las acciones pblicas de esos aos hicieron un Juicio oral y pblico al aborto clandestino en 1991 en la librera Ghandi. Un ao despus presentaron un proyecto de ley de Anticoncepcin y Aborto a travs de la diputada nacional de la UCR, Florentina Gómez Miranda.

En 1994 el movimiento feminista tuvo una victoria silenciada: la impugnacin de la clusula Barra. Fue un error no salir a capitalizarlo como triunfo, seala Rosenberg. En la antesala de la Convencin Constituyente, el Ministro de Justicia del menemato, Rodolfo Barra, era el principal promotor de incluir en la reforma la defensa de la vida desde la concepcin. La necesidad de frenar esa clusula motoriz el armado de ms de un centenar de organizaciones alrededor de Mujeres Autoconvocadas para Decidir en Libertad (MADEL). Esas mujeres se jugaron a todo o nada, cuenta Elsa Schvartzman. Viajaban todas las semanas a Santa Fe, donde se reuna la Constituyente. MADEL no continu porque muchas solo queran pelear por la anticoncepcin y no por el aborto legal.

El rol de Cecilia Lipszyc, como Constituyente electa para la reforma de la Constitucin Nacional, fue fundamental. La revancha de Carlos Menem fue el decreto que declar el da del nio por nacer en 1998, el mismo que posibilit que el 25 de marzo un grupo de fanticos religiosos pasearan un feto de papel mach gigante por las calles de Buenos Aires. * Alicia Cacopardo es mdica y tiene 80 aos. Nos llaman las histricas. Nosotras no la dejamos nunca, jams abandonamos esta lucha, dice. Hace 15 aos que se jubil de la Unidad Sanitaria N 15 de Villa Lanzone, San Martn.

Ah atenda cuando su amiga y colega Silvia Coppola le propuso sumarse a la Comisin por el Derecho al Aborto: Ella fue la que me meti en el feminismo. Preocupada por el registro para la memoria feminista en tiempos de redes sociales, convirti su archivo personal en uno colectivo.

Escane fotos, las hojas mimeografiadas de la primera revista de la Comisin por el Derecho al Aborto Nuevos Aportes, las notas que publicaban en los diarios y las revistas y vendan en los Encuentros en forma de Prensario, las solicitadas que sacaban. Subi todo a una web y tambin las llev al Centro de Documentacin e Investigacin de la Cultura de Izquierdas (CeDInCi) y al Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad Nacional de Buenos Aires para que no quede olvidado. Los martes y jueves Alicia va hasta el Congreso y mira las exposiciones junto a sus compaeras en pantalla gigante.

La historia universal tiene prceres varones. A las chicas las borraron del relato oficial. Son las que sembraron la cosecha que hoy reverdece en las calles. Echaron races fuertes para que el paisaje urbano est repleto de pauelos verdes. Este proceso no puede leerse sin estos avances legislativos, polticos, jurdicos y acontecimientos sociales: el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreacin Responsable (2002), la Ley de Educacin Sexual Integral (2006), la Ley de Proteccin Integral a las Mujeres (2009), la lnea de Lesbianas y feministas por la Descriminalizacin del Aborto y el Manual Aborto con Pastillas (2010), la ley de Matrimonio Igualitario (2010), la ley de Identidad de Gnero (2012), la creacin de Socorristas en Red (2012) la primera marcha por Ni Una Menos (2015), el primer paro de mujeres, lesbianas, travestis y trans (2016) y el primer paro internacional (2017).

Nelly Pila Minyersky cumplir 89 aos en agosto y todava litiga, investiga y da clases en la Facultad de Derecho. Desde 1961 interviene en debates vinculados al Derecho de Familia, la lucha por el divorcio vincular, el ejercicio conjunto de la potestad, el matrimonio igualitario y en la redaccin del Cdigo Civil actual. Form parte de la comisin redactora del proyecto de la Campaa que se va a debatir en el recinto.

Va a cada audiencia en el Congreso y se aburre porque ya conoce los argumentos: Todo eso de los derechos del embrin, dice con fastidio. El martes 10 de abril Pila fue una de las expositoras. Cuando termin la jornada sali apurada porque tena una actividad en el Parlamento de las mujeres de la legislatura portea, que preside. Me tiene muy conmovida todo lo que est pasando. Que las jvenes entiendan que tienen derechos es un cambio hermoso.

Las jvenes agradecen y yo les agradezco a ellas, dice Pila en su estudio en la calle Corrientes donde se la puede encontrar todos los das. Mientras las chicas miran el debate desde la pantalla gigante del anexo, las pibas de pauelo verde colgando en la mochila se cruzan todos los das en las calles, subtes, colectivos, trenes, bicicletas. El da que habl Pila, varias la pararon en el camino para felicitarla y sacarse selfies. Nunca haba repartido tantas fotos, saludos y besos al paso. En esos cruces se mantiene viva la memoria feminista.