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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2018

Crnica de un triunfo y un ataque anunciado

Gerardo Szalkowicz
Nodal


Doa Carmen llega despacito, medio rengueando, al colegio Manuel Fajardo del populoso y mtico barrio 23 de Enero. Arrastra sus 81 aos con hidalgua, una de sus manos morenas se apoya en un bastn y la otra carga un paraguas para el sol. Peregrin cuatro cuadras y unos 60 escalones cerro abajo. Ante el primer acercamiento despliega su sonrisa caribea, nos guia el ojo y responde: Mi voto es directo, universal, secreto y maduro. Antes de irse la volvemos a abordar y ya con ms confianza descarga: Mira chico, la vaina es as: estamos pasando roncha, sobreviviendo a como podemos, no te voy a caer a cuentos, pero estamos claros que la culpa es de los gringos que nos quieren tumbar a punta de hambre. No lo van a lograr, aqu hay un pueblo resteado (jugado) con la revolucin, que no quiere perder su soberana, nunca ms seremos sus esclavos.

En la recorrida por los distintos centros de votacin caraqueos se repiten las doas Carmen. Varan las edades, los rostros, las historias, pero los mensajes son parecidos. Y sobre todo el origen social. Es cierto que la afluencia de votantes es mucho menor a elecciones anteriores, que se percibe el descontento y la apata instalado en los ltimos aos, pero la polarizacin de clase es evidente: la mayora de las y los votantes proviene de sectores populares, los centros de votacin en zonas de clase media y alta estn casi vacos.

Primera conclusin: hay un ncleo duro chavista que se mantiene firme incluso en las cada vez ms complicadas condiciones de vida. Esta vez fueron 6,1 millones de personas que le dieron la reeleccin a Maduro nada menos que con el 67,7% de los votos, ms de 4 millones por encima de Henri Falcn (21,1%). Hay memoria, por las innumerables conquistas en estos 20 aos. Hay conciencia poltica, adquirida en tiempos de revolucin. Es cierto que el chavismo atraviesa una etapa de retroceso, de debilidad; obtuvo un milln y medio de votos menos que en la presidencial anterior, pero en este contexto de asedio internacional y crisis econmica supo mantener la unidad y se ratific como principal fuerza poltica y electoral en el pas.

Como contraparte, las elecciones profundizaron el desconcierto y la atomizacin de una oposicin hurfana de liderazgos potables y que perdi capacidad de movilizacin (menos de 300 personas el mircoles pasado fue la mxima convocatoria de protesta de los ltimos tiempos). Su incapacidad para interpelar a los sectores populares, su subestimacin al chavismo -al que reducen a una masa ignorante arrastrada clientelarmente-, su subordinacin a los mandatos externos, los sigue llevando una y otra vez al fracaso. Falcn y Bertucci no lograron captar esa base social, pero emergieron como nuevas fracciones de la derecha local.

Una segunda sensacin que repiten los votantes consultados es la valoracin de haber recuperado la paz. Un ao atrs, las calles de Venezuela (en rigor algunas zonas de clase media y alta) eran escenario de una suerte de insurreccin con impronta paramilitar que dejaba un tendal de muertes, destrozo de hospitales y edificios pblicos, personas quemadas vivas y un pas al borde la guerra civil. Los grandes medios lograban instalar la imagen de la dictadura y el gobierno represor y le contaban las horas a Maduro. Nadie hubiera imaginado el panorama actual: el chavismo logrando su cuarta victoria en 10 meses en una jornada electoral sin incidentes (a excepcin de las botellas que le arroj un grupo de opositores al expresidente espaol Rodrguez Zapatero por haber sostenido su apoyo al proceso democrtico venezolano).

La otra (y principal) preocupacin que trasmite la poblacin venezolana en la jornada electoral, y que se percibe constantemente en la calle, en el metro, en todos los mbitos de la vida diaria, es la soga econmica que aprieta cada da ms. Hiperinflacin descontrolada que vuelve insignificante cualquier salario medio, escasez de efectivo y fallas constantes en los servicios pblicos son partes de una crisis multidimensional inducida que tiene su centro de operaciones en Washington pero que, tras ms de cuatro aos, no encuentra una respuesta eficaz desde el Ejecutivo venezolano.

La matriz de la abstencin

Los grandes consorcios mediticos instalaron la idea de una eleccin deslegitimada por la baja participacin (fue del 46%), siguiendo el libreto del desconocimiento desplegado por EEUU, la OEA, la Unin Europea, el Grupo de Lima y los partidos opositores venezolanos que acataron la orden de no presentarse ante una segura derrota. Las cifras de participacin electoral similares o menores en la regin (40,6% en las ltimas presidenciales colombianas o 46% en las recientes chilenas) desnudan la manipulacin y doble vara de los medios y la comunidad internacional, que nunca cuestionaron la legitimidad otorgada por los votos a Piera o a Santos.

En cuanto al sistema electoral venezolano -calificado hace unos aos por Jimmy Carter como el ms seguro del mundo-, los cerca de dos mil acompaantes y observadores internacionales ratificaron su confiabilidad y transparencia. El proceso de votacin, automatizado, comienza con la huella dactilar, que habilita a realizar el voto electrnico y culmina con un recibo para el votante y otro que coloca en la urna. Adems, tras el cierre de mesas se realizan auditoras de verificacin ciudadana.

Nicanor Moscoso, presidente del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamrica (CEELA), que monitore la eleccin, asegur: Podemos recalcar que estas elecciones deben ser reconocidas porque son el resultado de la voluntad del pueblo venezolano. Por su parte, la representante de la misin de la Unin Africana, Arikana Chihombori Quao, sostuvo: No conozco en el mundo un proceso electoral ms transparente y riguroso como el de Venezuela.

Los das por venir

Lo que se viene para Venezuela es mayor asedio internacional, ofensiva meditica y asfixia econmica. As lo dejaron en claro las nuevas sanciones anunciadas por Trump horas despus de las elecciones y el plan Masterstroke del almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur estadounidense, en el que insta a alentar la insatisfaccin popular incrementando la escasez y el alza en precio de los alimentos, medicinas y otros bienes, con la intencin de provocar la desercin de los ciudadanos por todas las fronteras. La amenaza de la intervencin extranjera sigue latente.

Con la victoria del domingo, el chavismo mostr fortaleza, logr mantener el poder poltico. Gan aire y tiempo. Pero la urgencia sigue ah: revertir el descalabro econmico. Y deslastrarse de las altas cuotas de corrupcin y burocratismo que lo dificultan. De las pugnas entre las distintas visiones a lo interno depender el rumbo a seguir. Todava queda margen para que el gobierno se atreva a profundizar el proceso y retomar la estrategia comunal como va al socialismo bolivariano.

Fuente: https://www.nodal.am/2018/05/venezuela-cronica-de-un-triunfo-y-un-ataque-anunciado-por-gerardo-szalkowicz-desde-caracas/



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