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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2018

Entrevista a Beatriz Stolowicz, politloga mexicana
"Cualquier proyecto alternativo debe reducir el poder del capital"

Gabriel Delacoste
Brecha


De visita en Montevideo, present los resultados de sus ltimas investigaciones plasmadas en su ltimo libro, El misterio del posneoliberalismo. El segundo tomo, La estrategia para Amrica Latina, recientemente publicado en Colombia, narra el accionar del capital y de los sectores dominantes en esta regin, haciendo una detallada descripcin del despliegue y el funcionamiento de redes intelectuales y polticas que han apuntado a una reestructuracin y un avance del capitalismo desde los setenta. Sobre estos puntos y cmo han influenciado a los gobiernos progresistas nos adentramos en un mano a mano con Beatriz Stolowicz.

Cul es la estrategia para Amrica Latina de los sectores dominantes?

Lo primero es que la reestructuracin capitalista fue concebida desde el principio en fases. Con una fase de demolicin, que es lo que en general la gente ve como neoliberalismo, y luego fases de estabilizacin como parte de la misma estrategia. Esto est diseado desde antes del golpe de Estado en Chile. El ladrillo fue el programa econmico-social de la dictadura de Pinochet que se vena trabajando desde los sesenta, en el que plantean una primera etapa que yo (no ellos) llamo de demolicin de los derechos conquistados y, sobre todo, del modelo desarrollista viejo. Pero ya conciben ah una fase posterior de estabilizacin, y ya la conciben para un gobierno de coalicin. Entonces, cuando uno mira en la larga duracin, la Concertacin chilena sera justamente el resultado de eso. Es bastante significativo adems que lo hagan pblico en 1992 y sealen que los objetivos se han cumplido en lo general. Uno ve que en Chile s se cumplieron, porque fue un perodo muy largo de demolicin, de reconfiguracin de la sociedad en la dictadura y que, despus, con la Concertacin, legitimaron el modelo con espacios de representacin poltica y legalizacin de algunas actividades. En los otros pases, por ejemplo Brasil, Mxico, Colombia, la reestructuracin se hace en varios momentos, usando la crisis como oportunidad para la demolicin de algunas cosas, presentndola como inevitable ante la crisis. Esto hace ms complejo el anlisis de Amrica Latina porque conviven los discursos de demolicin y estabilizacin. Uno de los exponentes ms graves de esto es el brasileo Fernando Henrique Cardoso, a quien llaman el neoliberal, el privatizador, pero al mismo tiempo va construyendo crticas sociales, reconfiguracin social, amplitud de espacios polticos, entonces es difcil identificarlo en uno u otro discurso. El otro caso es Mxico: Carlos Salinas de Gortari, que tambin mientras estaba privatizando generaba una nueva base social organizada. Los de la estabilizacin son sectores ms lcidos de la derecha que no tienen pruritos para utilizar ciertos mecanismos y cierto lenguaje que eran propios de la izquierda. Entonces, en la primera mitad de los noventa la va es la centralidad del nuevo rgimen poltico, representativo, lo que da gobernabilidad para avanzar. En la segunda mitad de esa dcada, cuando ya hay desencanto con la democracia, la reconfiguracin social es el eje, entonces es cuando se expanden las polticas sociales, unas ms focalizadas, otras ms universalistas, pero siempre con la lgica de que el Estado es el que financia y los privados proveen. Con lo cual tambin vamos transfiriendo riqueza social al capital. Venan muy entusiasmados ellos con la inversin extranjera, pero en 2001 vuelve la recesin. Es en el contexto de las crisis financieras tanto en 1995, que empieza en Mxico y afecta a Brasil y Argentina, como la asitica de 1997, que es quizs ms determinante cuando se plantean nuevas fases de la reconfiguracin: proteger al sistema financiero de s mismo, promover el rescate del capital dinerario excedente incorporndolo a los circuitos de acumulacin, y esto lo presentan como un nuevo desarrollo productivista, distributivista. Este ya es un nuevo momento, pero todo esto se acelera con la crisis de 2007 y entonces los instrumentos cambian y cambia sobre todo el argumento, que es la inclusin social. Hoy da para m las tres lneas fundamentales de la estrategia de los sectores dominantes son la inclusin financiera, los llamados negocios inclusivos (que en el mundo agrario se conocen tambin como agricultura por contrato, pero tambin abarcan a los sectores urbanos como recolectores, recicladores, que se conectan as con las grandes empresas), y las asociaciones pblico-privadas.

Esta estrategia poltica del capital va siendo elaborada por redes de intelectuales y polticos latinoamericanos. Cmo funcionan estas redes?

En el ao 82 se crea el Dilogo Interamericano, que es el espacio donde se empiezan a discutir las transiciones polticas, con el paquete econmico. Sus fundadores son el ex presidente de Estados Unidos James Carter, Fernando Henrique Cardoso, Julio Mara Sanguinetti, Enrique Iglesias, y por ah aparece tempranamente Pedro Kuczynski. El Dilogo rene a las grandes empresas de Estados Unidos, las trasnacionales, los grandes empresarios de Amrica Latina, los operadores polticos de las transiciones, y una intelectualidad, digamos, liberal-democrtica que se senta muy atrada por el discurso sobre los derechos humanos de Carter, que es lo que legitima su accin sobre Amrica Latina (adems esa poltica de derechos humanos ha sido muy criticada, no ha sido tan completa y pura como se la presentaba). Antes de cada eleccin en Estados Unidos, el Dilogo Interamericano elabora un documento para quien salga elegido, y le hace recomendaciones de cmo el gobierno tendra que relacionarse con Amrica Latina para que estos planes econmicos operen sin dificultades. Esto contina hasta la fecha, y un rasgo interesante es que siempre van incorporando a dirigentes, personajes de la izquierda latinoamericana, abrindoles espacio para que se sientan como pares. Van integrando a lderes indgenas, sindicatos, organizaciones feministas; conforme la agenda se va instalando en Amrica Latina, siempre jalan gente. Estas discusiones son presentadas como un ambiente cuasi acadmico de reflexin, pero vemos cmo se van ajustando los acuerdos, las lneas estratgicas, y por eso cuando se empieza a hablar de un Consenso de Washington yo insisto en que es un consenso de Amrica Latina. Otro espacio de elaboracin muy importante es la Cepal. Con su viraje neoestructuralista terminan por proponer que si no puedes derrotarlos nete a ellos, y lo que plantean es cmo insertarse en la globalizacin, en la circulacin del capital, con un toque sobre el asunto social que tampoco es tan central en el planteo de la Cepal. El que asume la temtica social con mucha fuerza es el Bid desde que es presidido por Enrique Iglesias, se crea incluso la divisin social del Bid en el 96, y otra de las lneas importantes de su accin es trabajar con los gobiernos locales. Desde el 89 y el 90 la izquierda tiene gobiernos locales, y con estos el Bid va tener un vnculo muy especial, y muy tardamente el Banco Mundial lo va a recoger. Con lo cual se va creando un mbito de intercambio aparentemente sin condicionamientos. El Bid ofrece crditos, y se centra (ellos lo plantean as) en dos lneas: la reforma del Estado y la reforma educativa. Otra instancia muy importante, a la que luego no se le da mucho realce, es, desde el 96, el Crculo Montevideo, creado con Sanguinetti como anfitrin en su segunda presidencia. Es sobre todo un mbito de intercambio entre operadores polticos: ah estn el chileno Ricardo Lagos, el colombiano Belisario Bentancur, el argentino Natalio Botana. Y ellos son los que empiezan a hacer pblico el cambio de discurso sobre el agotamiento del neoliberalismo. El Crculo de Montevideo sigue funcionando, se fue ampliando e incluso cre la Fundacin Crculo Montevideo, que por 2012 estuvo presidida por el empresario mexicano Carlos Slim. La Comisin Trilateral, formada en 1973 (por David Rockefeller, para intensificar la cooperacin entre Estados Unidos, Japn y Europa) para el manejo de la crisis, sigue trabajando hacia Amrica Latina, y se le encarga a Espaa el vnculo con Amrica Latina. Entonces, hay una doble va desde Estados Unidos con el Dilogo y desde la Comisin Trilateral sobre todo con los espaoles, y despus se crear, va las cumbres iberoamericanas de presidentes y jefes de Estado, la Organizacin de Estados Iberoamericanos. Estos son algunos de los espacios, hay ms.

Es interesante, porque cuando vas describiendo estos espacios aparecen figuras como Enrique Iglesias, Felipe Gonzlez, Fernando Henrique Cardoso, que suelen ser considerados representantes del centro y no de la derecha. Incluso la Cepal, que hace muchas crticas al neoliberalismo. Cmo es, entonces, la articulacin, la relacin o eventualmente el conflicto entre este ambiente centrista y el neoliberalismo propiamente dicho?

Mira, yo tambin tuve esta imagen de que eran fracciones dominantes con proyectos distintos en contradiccin, y que esto iba a generar conflictos intradominantes. Pues la gran sorpresa de la investigacin es que esto no es as. Porque asumen que son fases, y por lo tanto no son proyectos contradictorios. Entonces aqu la discusin, para develar el misterio, es qu entendemos por neoliberalismo. Si nos quedamos slo con los ajustes monetaristas para caracterizarlo, entonces nos perdemos, porque llegan otros que dicen: Bueno, ahora vamos a ir hacia polticas no recesivas, de crecimiento. Pero no estn en contradiccin. Es muy impresionante ver cmo van elaborando, se van poniendo de acuerdo, y van diciendo: Bueno, a partir de ahora se procede as, y lo necesario es esto otro. Porque finalmente la clave, cuando uno piensa en la reestructuracin que se denomin neoliberal, es ir derribando todos los obstculos para la restauracin del poder ilimitado del capital, despus de los llamados 30 aos dorados del capitalismo, del keynesianismo, y siempre lo concibieron con una gran flexibilidad tctica. Por ejemplo, desde el comienzo se concibi la funcin del Estado como un actor central, nunca un Estado mnimo: en una etapa el Estado tiene que hacer una cosa, y en otra etapa otra. Por lo tanto ellos no distinguen entre economa, poltica y sociedad, y articulan; cada uno de estos sectores tiene mayor influencia en un mbito o en otro. Hay matices, s. Pero los matices en general son tcticos, nunca discrepan en los objetivos.

Y cmo es que los gobiernos de izquierda, los progresismos, son influenciados por esta estrategia? Cmo se da esta relacin entre la estrategia de los sectores dominantes y las izquierdas?

Esto se va elaborando en la segunda mitad de los noventa. Hacen reuniones con la izquierda latinoamericana para discutir lo que ellos llamaron la alternativa progresista. El nfasis est en un cuestionamiento a las formas neoliberales de manejo del mercado, porque lo consideran elitista y excluyente. Entonces introducen all con mucha fuerza la idea de la inclusin (al mercado) como el eje de la alternativa progresista. Y entonces la lgica distributivista ya no es la clsica de la socialdemocracia, sino la que les da activos a los pobres para valerse por s mismos y salir adelante en el mercado, y a esto se le llama una nueva economa de emprendedores, innovadores. Entonces comienzan las reuniones. Se hacen varias en Mxico, luego est la ms conocida, que es la de noviembre de 1997 en Buenos Aires, cuyo documento fue bautizado por la prensa como el Consenso de Buenos Aires. La idea entonces era la siguiente: que pese a que entre los operadores de los partidos tradicionales haba gente que criticaba al neoliberalismo, reducido a especulacin financiera, a supuesta desregulacin, la gente vea a estos operadores polticos y los calificaba como neoliberales. No eran crebles. Entonces se plantean crear un sujeto poltico posneoliberal creble, y que su expresin poltica fuera el progresismo, y ah se plantean entonces una segunda etapa de corrimiento de la izquierda al centro. La primera es cuando se incorporan a los regmenes de democracias gobernables, y se les ponen condiciones: si ustedes quieren ser pares, tienen que evitar la conflictividad social, el mercado es el que decide las polticas econmicas, no el parlamento, y bajo ese chantaje sale la primera fase. La de la segunda mitad de los noventa es la segunda fase, con la oferta de que quienes apoyaran este programa recibiran apoyo de los organismos internacionales, los cuales no seran obstaculizados. Entonces, claro, en las primeras apuestas que ellos se planteaban tena que parecer que no eran polticos tradicionales, como el caso de Vicente Fox en Mxico, Ricardo Lagos es promovido en Chile, levantando la imagen de su pertenencia al Partido Socialista. Y otros ms: Facundo Guardado en El Salvador, Chacho lvarez en Argentina. Fox y Lagos ganan elecciones, y claro, como llevan adelante esas polticas, vuelven a ser vistos por la poblacin como neoliberales. Entonces el desgaste del sujeto que ellos pretendan construir como el sujeto alternativo es ya visible en los dos mil, es muy rpido el agotamiento. Es ah cuando ciertos sectores A ver, no es que promuevan los triunfos de la izquierda, esto sera faltar a la historia y adems una canallada, porque cost mucho ganar elecciones, pero no se oponen. Incluso apuestan a que estos nuevos gobiernos que vienen de los partidos histricos de la izquierda puedan devolverle el glamour a la poltica, que estaba de capa cada, muy desprestigiada con el que se vayan todos y todo eso. Entonces ah uno ve un cierto repliegue de estos sectores del escenario poltico. Pero estn actuando, ofreciendo todas las facilidades del mundo financiero para llevar a cabo este programa. Ellos (se ve en los documentos del Dilogo Interamericano) no le dieron mucha importancia al triunfo de Hugo Chvez, incluso pensaban que, como outsider del sistema de partidos tradicionales en Venezuela, podra rescatar ese sistema. Realmente empiezan a preocuparse a partir de 2002 cuando se derrota el golpe de Estado, porque es entonces que empieza la radicalizacin de las medidas, por ejemplo en relacin con la expropiacin de la tierra, y la nacionalizacin del petrleo se lleva del papel a la ejecucin ms plena. Su apuesta era levantar desde Brasil un modelo alternativo, distinto al que estaba surgiendo en Venezuela. Si en la dcada del 90 toda la idea del posneoliberalismo y el progresismo estuvo radicada en Chile, desde 2003 est en Brasil.

Y cmo analiza las experiencias que surgen de esta relacin entre la izquierda y la estrategia de los sectores dominantes? Qu reflexiones le provoca la actual decadencia del progresismo?

Esta estrategia no influye de la misma manera ni con los mismos tiempos en todos los pases. Y cuando ms influye, ms empuja esas experiencias a la lgica del programa progresista. Por ejemplo, en Venezuela todas estas polticas no se ejecutaron. Recin ahora empezamos a ver asociaciones pblico-privadas en el Arco del Orinoco, cosas que son fruto de la negociacin con la derecha para tratar de salvar un poco la estabilidad del sistema poltico y sacarla de esta agresin fsica, criminal, que la derecha estaba ejecutando. En Bolivia se empezaron a aplicar algunas a partir de 2010. Yo dira que donde se estn aplicando ms es, desde luego, en Chile, con la Concertacin y con la Nueva Mayora, y en Brasil y en Uruguay. La lgica central de lo estrictamente progresista, del carcter distributivo de ese programa, hace nfasis en el acceso a activos, crditos, titularizacin de tierras y propiedades inmobiliarias, ms la inclusin financiera, para que cada quien salga adelante por s mismo. Pero al mismo tiempo en Brasil y Uruguay, por ejemplo, hubo una ampliacin de derechos, entonces son experiencias hbridas. As que la pregunta sera ms bien desde dnde caracterizara estas transformaciones? Bueno, yo considero que son propiamente modernizaciones capitalistas, en las cuales se expresan dos concepciones. Por un lado, una vieja concepcin latinoamericana que tuvo como exponente a Gino Germani, un socilogo italiano que propona la modernizacin capitalista con expansin de derechos colectivos. l hablaba del derecho al trabajo y la obligacin de trabajar, el derecho a la educacin y la obligacin de estudiar; conceba que esto llevaba la sociedad tradicional a la sociedad moderna. Corresponda, digamos, a la lgica de modernizacin de aquel capitalismo de los aos dorados, ms signado por la socialdemocracia clsica. Pero tambin haba otra concepcin de modernizacin, que es la del economista estadou-nidense Walt Whitman Rostow, en la que el punto de llegada de la modernizacin capitalista es el consumo de masas, que tiene la industrializacin como precondicin. Entonces lo que vemos en Amrica Latina es un aumento del consumo, va crdito, pero que invierte las etapas, porque la industrializacin en vez de avanzar retrocede y el consumo es sobre la base de la importacin y los crditos. De modo que tenemos cruces de estas dos concepciones de la modernizacin que las hace hbridas y que no permite simplificar. Aclarado esto, que no es secundario, hay que remitirlo a la capacidad de organizacin sindical, estudiantil, que si bien se inserta en la modernizacin, lo hace pensando en los derechos, en el presupuesto pblico. Yo creo que lo que hoy est apareciendo, en esta conflictividad que estamos viendo, en estas tensiones polticas, es una disputa de distintos sectores por el predominio de una forma de modernizacin, pero no hay un rechazo a la modernizacin capitalista. Y entonces ello ha hecho avanzar, me arriesgo a decirlo, una nueva hegemona burguesa en Amrica Latina. En algunos sectores sociales esto ha llevado a posturas ms conservadoras, ms individualistas, pero persiste la lucha colectiva por derechos. Lo que no veo son cuestionamientos de fondo a las lneas de modernizacin. En los pases donde fue ms tarda hay hasta cierto entusiasmo. Donde ms se debilitaron las organizaciones colectivas (es el caso de Brasil, exceptuando el Movimiento de Trabajadores sin Tierra, Mst) hay una gran debilidad para enfrentar a la ofensiva de la derecha. Dnde se han mantenido ms firmes? En Uruguay o Bolivia, donde hay ms posibilidades de encontrar caminos alternativos dentro de este proceso, y ah yo no tengo un fatalismo absoluto de que la derecha pueda ocupar los espacios del aparato estatal.

Cmo visualiza esa derecha?

Tambin en esta coyuntura hay una lgica de demolicin-estabilizacin por parte de la derecha. Unos, los que aparecen representando lo que ac se deca la motosierra, seran los del discurso de la demolicin. Otros son los que aparecen diciendo vamos a conservar lo que se avanz pero. Y estos segundos me parece que son los que hoy pretenden presentarse como el centro en el espectro poltico, en un juego bastante siniestro de polica malo y polica bueno. Y con el riesgo de que estos, que dicen: Bueno, las cosas hay que hacerlas ms gradualmente y no en poltica de shock, hay que conservar algunas cosas, se presenten como los posibles aliados polticos para enfrentar a aquella derecha demoledora. Y si uno estudia a los actores polticos concretos de la segunda mitad de los noventa para ac, lo que observamos es que hoy los que aparecen como demoledores antes fueron estabilizadores, y a la inversa.

Puede poner algn ejemplo?

Brasil. El Partido del Movimiento Democrtico Brasileo (Pmdb) aparece como una fuerza de centro que facilita la discusin de la Constitucin del 88, que articula y abre paso para que incluso llegue gente del PT y participen algunos sectores sociales en la constituyente, y le den un toque garantista, social. No obstante, en otras partes de la Constitucin del 88 el modelo de reestructuracin capitalista estaba claro. Cuando viene Fernando Collor de Mello y cuando est Fernando Henrique Cardoso en el gobierno, el Pmdb aparece como el gradualista, el estabilizador, y eso facilita la alianza con el PT, que llega a ganar las elecciones en octubre de 2002 con una slida alianza con el Pmdb. Ese papel se invirti. En la eleccin de 2002 quin era el neoliberal? Fernando Henrique Cardoso. Ms adelante, el Partido de la Social Democracia Brasilea (Psdb) de Cardoso vot la destitucin de Dilma Rousseff, pero luego cuando Temer empieza con el ajuste fiscal el Psdb dice: No, no, pero no se puede hacer as, de shock, hay que hacerlo ms gradualmente. Y hoy en da ellos estn intentando articular una candidatura de centro, presentan a Jair Bolsonaro como la extrema derecha, han presentado a Lula como el extremo izquierdo, y estn tratando de articular una candidatura de centro: suena Marina Silva como una opcin, o Jos Maria Alkmin. Bueno, ah tienes un ejemplo. Si uno est solamente viendo el da a da de la ltima noticia de la poltica, se pierde, y pierde perspectiva.

Qu tipo de pensamiento debera disputar este proyecto de reestructuracin capitalista?

Primero hay que reconocer que llevamos un fuerte atraso en la comprensin de todo esto. Hay que empezar a poner las cosas en negro sobre blanco, de manera muy didctica, para que la gente entienda lo que hay detrs. Hablamos de transferencias de riqueza social, de quienes viven de su trabajo, y eso hay que ponerlo en nmeros. Mientras eso no se logre, simplemente va a quedar como una crtica moral, y a la gente eso no le entra. El punto de partida de cualquier proyecto alternativo es plantearse reducir el poder del capital. Reducir su poder econmico, su poder social, as tendr menos peso poltico. Y desenmascarar sus estrategias reducir tambin su poder ideolgico y cultural. Cmo? Yo no tengo frmulas, cada pueblo tiene que ir encontrando los caminos para crear espacios alternativos de produccin. Esta es una poca en la que todo el mundo debera ser anticapitalista, casi por supervivencia, porque el capitalismo hoy se est llevando entre las patas a la humanidad, al planeta.

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