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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2018

Las mujeres siguen siendo violadas en Congo sin que nadie se mueva

Luca Muz
La marea

La congolea Caddy Adzuba, periodista y activista, denuncia la situacin que ha vivido y vive su pas, donde 48 mujeres son violadas cada hora, es decir, 400.000 al ao.


La periodista congolea Caddy Adzuba.

 De repente, estalla una guerra en tu pas. Anteriormente, los derechos de la ciudadana estaban ya maltratados, tanto por el propio Estado como por factores externos de otros, ya fuesen polticos o econmicos. Imaginen que la vida de las personas no vale nada y que en cualquier momento pueden pedirle que violen a su madre, asesinen a toda su familia delante de usted, que se tenga que comer las orejas de su pareja o los cerebros de su hijo; que su cuerpo, el de las mujeres, se convierte en un arma de guerra y que los soldados le introducen por la vagina sus armas y objetos afilados. Harn todo lo posible para que desee la muerte. Y si no le matan, al final acabar agonizando en un limbo del que seguramente, en la mayora de los casos, no se puede salir.

Esto que parece tan alejado de nuestras vidas, tan surrealista, resulta que son casos reales y no de hace cuatro o cinco siglos. Ocurri hace tan solo dos dcadas. As lo relata la superviviente congolea Caddy Adzuba, periodista y activista, que denuncia all por donde va la situacin que ha vivido y vive su pas y reivindica los derechos de las mujeres en la Repblica Democrtica del Congo, donde 48 mujeres son violadas cada hora, es decir, 400.000 al ao. Su apoyo incondicional y lucha constante ha sido reconocida por el Sindicato de Periodistas de Andaluca con el premio Julio Anguita en 2009 y, posteriormente, con el premio Prncipe de Asturias de la Concordia en 2014. Recientemente ha estado en Mlaga para conmemorar el 25 aniversario de la Facultad de Ciencias de la Comunicacin.

A pesar de que la guerra acab en 2003, la violencia no se ha erradicado. Las zonas del este siguen en un continuo estallido, donde los hombres son secuestrados, matan a nias y nios, y cmo no, la violacin a las mujeres forma parte de la rutina. Los conflictos generados por estos movimientos rebeldes dejan el pas ms vulnerable que nada. Las primeras vctimas de estos conflictos son en general las mujeres y los nios. Esos grupos tienen intereses econmicos, por eso atacan principalmente las zonas con ms recursos como la del este. Aunque la guerra civil se haya acabado oficialmente, las mujeres siguen sufriendo violencias por parte de estos grupos rebeldes sin que nadie se mueva. Cogen a los nios para combatir como soldados y all los matan, aclara.

Ella misma ha sido perseguida y amenazada. Le cuesta hablar de ello, pero con humildad y con mucho valor reconoce haber vivido situaciones en las que ha temido por su integridad fsica, incluso le han disparado. Hay periodistas que han perdido la vida. Me convenzo a m misma para poder seguir. Mi vida en mi pas corre un peligro constante pero sigo viva. Pero, cmo me voy a ir de mi pas? Tengo el sentimiento de tener un deber que cumplir, una misin. Todo el mundo no se puede ir, porque entones, quin quedar aqu para apoyar a las dems? Es lo que me da fuerzas para seguir.

En el pas no se celebran unas elecciones desde 2006, con el triunfo del Partido del Pueblo por la Reconstruccin y la Democracia, con Joseph Kabila a la cabeza. Por eso, para la poblacin congolea es tan importante que se renueven los puestos del poder el prximo 23 de diciembre en las urnas. Esto tambin ha provocado que la situacin est bastante tensa y compleja, segn la periodista. La poblacin quiere elecciones aade, quiere ver un cambio y espera que los polticos pongan de su parte para que todo salga bien. En muchos pases africanos las elecciones terminan mal porque el presidente nunca quiere dejar el poder, algo que puede ocurrir en el Congo porque no hay intencin, y hay guerras en la que la gente muere. Queremos unas elecciones sin violencia, con polticos responsables y respetando los derechos de la humanidad.

El intento de sobrevivir con sueldos precarios, sin planes sociales y con escasas oportunidades para la juventud est teniendo como consecuencia la salida de la gente a las calles. Reclaman su derecho al voto, mientras mantienen la esperanza. El Gobierno no hace caso al sufrimiento del pueblo. Solo mira por sus intereses, ya sean oposicin o poder. Lo que quiere el pueblo no le importa a nadie, analiza.

El poder institucional del Congo no representa a las mujeres que han nacido y viven all. Ni social ni polticamente. Son empobrecidas por el sistema heteropatriarcal, que las despoja de sus pocos recursos econmicos para que los gestione un hombre, por lo que avanzar resulta complicado y se convierte en un problema de autonoma. No obstante, Adzuba afirma: A nosotras, que hemos decido luchar, nada nos puede parar ni desanimar. Y es que a pesar de las dificultades y del machismo son muchas las mujeres, como esta activista, que han decidido dar un paso al frente a reconquistar su espacio en un mundo de hombres y hablar por las que hoy no pueden, para luchar por las causas de las mujeres en el Congo.

Las ondas feministas de las congoleas

Las mujeres y su sororidad comienzan a organizarse en pequeas asociaciones y colectivos. Adzuba, para quienlo ms importante es que se visibilice a las mujeres, eligi un instrumento esencial para la educacin: el periodismo por la paz. Esta es una de sus tareas en Radio Okapi, creada en 2002 cuando lleg la misin de la ONU en el Congo, MONUSCO, para acompaar en la accin de la bsqueda de la paz y la misin de las Naciones Unidas en la estabilizacin del pas. Llevamos a cabo un periodismo de paz, que es todo lo contrario que se ejerce en el periodismo clsico. Hacemos periodismo con rigor, pero fomentando la paz a travs del periodismo, explica la congolea. Entiende que el mayor problema es el acceso de las mujeres a los medios de comunicacin para poder expresarse y dar su opinin, participar en debates y hablar de sus problemas. Por ello, en 2003 tomaron las riendas y crearon la Asociacin de Mujeres Trabajadoras en los Medios de Comunicacin, de la que Adzuba es presidenta.

Empezar no fue fcil. Primero tuvieron que romper con el peso cultural machista en el que las mujeres no pueden hablar. Luego conseguir que las mujeres tomaran sus propias decisiones y que esto tambin pudiera accionar en su desarrollo a nivel personal. As, en 2016, nace la primera radio de mujeres para mujeres en el Congo y alrededores. El objetivo es dar a las mujeres el lugar que se merecen. Creamos grupos de mujeres que se renen una vez a la semana en las zonas rurales. Ellas eligen un tema en relacin con la vida de su pueblo y nosotras hacemos de estos debates unas emisiones pblicas que se transmiten en Mama Radio, cuenta.

Para Adzuba no es solo un medio de comunicacin o de empoderamiento. Mama Radio no solo acompaar a las mujeres como electoras, sino tambin como candidatas. Queremos que la mujer tenga un papel importante, no solo en la participacin, sino tambin que salgan victoriosas en este proceso. Por eso nuestra estrategia a travs de la asociacin es luchar por que haya una representacin de la mujer en la poltica y que haya una candidata a las elecciones. Llevamos 15 aos luchando por esto desde la asociacin de mujeres periodistas pero no s a donde nos va a llevar y vamos a seguir, afirma convencida.

El tono de tu llamada es el grito de una mujer violada

No hay oprimida sin opresor. Y eso es lo que ocurre en el Congo. La colonizacin fsica ha acabado, pero la colonizacin econmica sigue existiendo, seala Adzuba, que pone el foco en las multinacionales y en el telfono donde se est grabando su entrevista. Este telfono inteligente est hecho con la sangre de mi pueblo y con el sufrimiento de las violaciones a las mujeres congoleas, apunta. Recursos como el coltn, oro, cobre, estao, casiterita y otros minerales imprescindibles para las industrias occidentales son los que han provocado que multinacionales europeas y americanas financien armas y guerras a cambio de vivir en el lujo y despojar a frica. Europa es lo que es gracias a todo lo que sigue expoliando en frica.

Y si la solucin dependiera de ella, sabra lo que hay que hacer: frica tiene que cerrar sus puertas e intentar desarrollarse sola, porque si Europa hoy da sigue robando, la culpa la tiene frica. Tenemos que ser ms fuertes y cambiar tambin los polticos y gobiernos corruptos que solo cumplen las rdenes de Europa en lugar de mirar por su pueblo.

Fuente: https://www.lamarea.com/2018/05/24/las-mujeres-violadas-en-congo/

 


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