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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2018

Pasar vergenza

Santiago Alba Rico
eldiario.es

No haban hecho nada ilegal comprndose un chalet de 600.000 euros en un barrio pijo; y, si al hacerlo libremente y con conocimiento de las consecuencias, eligieron distanciarse de su discurso original y perder un puado de votos, deban haber afrontado esa decisin con un poco de naturalidad o de cinismo


Si hay un motivo por el que los inscritos deberan votar en contra de Iglesias y de Montero en el referndum que han convocado es -precisamente- por haberlo convocado. De todas las cosas que han hecho mal sta es sin duda la peor, la ms infantil, la ms irresponsable y la ms daina para el proyecto que encabezan.

No haban hecho nada ilegal comprndose un chalet de 600.000 euros en un barrio pijo; y, si al hacerlo libremente y con conocimiento de las consecuencias, eligieron distanciarse de su discurso original y perder un puado de votos, deban haber afrontado esa decisin con un poco de naturalidad o de cinismo. Se pueden perder votos defendiendo principios o renunciando a ellos. En este caso, esos medios de comunicacin que -es verdad- invaden la intimidad de Iglesias y Montero, los acosan y procuran arrojar fango sobre Podemos, no pueden acusarles desde luego de populismo y mucho menos de electoralismo. La pareja dirigente ha sido generossima con el enemigo y, sin que nadie los empujara, ha expuesto al hacha su costado ms vulnerable. Cierto: Espaa no los ha sorprendido robando cremas ni maltratando a un mendigo ni drogndose en un garito. Los ha sorprendido jugando a las casitas (no al monopoly) como una feliz pareja que va a tener mellizos y que trata de consolidar un proyecto de vida. Los ha sorprendido pidiendo una hipoteca, endeudndose, administrando por anticipado el patrimonio familiar. Nada de eso es reprobable. Pero los ha sorprendido tambin dilapidando una vez ms el patrimonio del partido del que son smbolo mximo y direccin indiscutida. Dilapidando, si se quiere, el ltimo patrimonio: el principio que an les diferenciaba de los otros polticos y segn el cual -eso defendemos- las palabras atan. Iglesias y Montero se han desatado poltica y materialmente de sus propias palabras mediante una decisin personal que ahora quieren politizar y cargar sobre el conjunto de los inscritos.

En todo caso, que Iglesias y Montero se desataran de sus discursos, an entraando un dao severo, no hubiera sido irreparable. Se poda haber digerido. La opinin pblica poda haberlo perdonado u olvidado, como todo, tras un pequeo escarmiento. Peor ha sido el modo en que han reaccionado -ellos y buena parte del aparato podemita- frente a las crticas, unas veces manipuladoras y malvolas y otras no, de los periodistas y de los medios de comunicacin, pero tambin frente a las reservas de los propios simpatizantes. Como ocurri ya antes de Vistalegre II, Iglesias, Montero y su aparato han elegido cubrir sus vergenzas matando al mensajero, cerrando filas y criminalizando, como cmplices del sistema y hostiles a Podemos, todas las objeciones y todos los matices, incluso el debate mismo. Desatados de los principios enunciados, se vuelven a atar as a la peor tradicin izquierdista, la que fue dejando a los viejos partidos aislados en sectas numantinas, victimistas y cargados de razn, cada vez ms alejados de las mayoras sociales, fatalmente acostumbradas a identificar a la izquierda -an ms que al catolicismo- con el fanatismo, la inquisicin y la diabolizacin del enemigo.

Pero incluso esa reaccin sectaria -siempre pendiente abajo- poda haberse saneado y superado con una pequea sangra de votos. Lo que cruza un umbral sin retorno, ms y ms abajo, es el disparate de la consulta a los inscritos, muy justamente reprobado por Teresa Rodrguez, Daniel Ripa o Kichi. Frente al paradjico anti-electoralismo de la compra de la casa -que desata a Iglesias y Montero de sus palabras- la consulta plebiscitaria es un gesto irresponsable de populismo interno que, a fuerza de interiorizar la polmica, anuncia un suicidio por introspeccin caudillista. Parece mentira que Iglesias y Montero, dos personas extraordinariamente inteligentes, prefieran seguir huyendo cuesta abajo y no slo defiendan la consulta, sino que lo hagan en tono desafiante como un gesto valiente y democrtico mediante el cual, en lugar de aferrarse al cargo, lo estaran poniendo a disposicin de las bases del partido. Nadie puede reprochar a la pareja -a la pareja sentimental- que se compre una casa y quiera lo mejor para sus hijos. Ahora bien: como pareja dirigente, lo valiente habra sido no comprarse la casa o defender luego la decisin sin alharacas y sin matar al mensajero o incluso haber abandonado el cargo por coherencia; lo que, desde luego, no es valiente es sacudirse la responsabilidad cargando sobre los inscritos -cuya fidelidad peronista se da por descontada- este irresponsable lavatorio de manos y pretendiendo adems que se est dando la cara. Se da la cara ante los propios principios o ante los cinco millones de votantes. Las consecuencias de esta iniciativa son ms que destructivas. Se devala el mecanismo democrtico de la consulta degradndolo a programa de televisin basura (un Gran Hermano pero con menos audiencia) o a ceremonia plebiscitaria de culto a la personalidad, como las que refrendaban a Ben Ali en Tnez o a Franco en la dictadura, pero a escala pandillera o de patio de colegio, sin obtener a cambio ms poder real que el de manejar personalmente un aparato y erosionar un proyecto. De hecho, si no se revisa la decisin con sensata urgencia, esta consulta inhabilitar para siempre ese mecanismo democrtico y consagrar a Podemos, que quiso acabar con el del 78, como un rgimen -de juguete y bicaudillista. La pareja dirigente comenz hace una semana comprando una casa contra el populismo de los principios y acaba esta semana comprando un patio de colegio, con el peor cesarismo, contra el partido mismo y sus -ya menguadas- capacidades transformadoras.

En un excelente artculo Juan Carlos Escudier escriba el lunes pasado: la ingenuidad es una virtud admirable, un chapoteo feliz en la inocencia que se agota con el tiempo; el infantilismo es una necedad de los adultos que debe corregirse antes de que se convierta en incurable. Podemos ilusionaba con una ingenuidad performativa que estuvo a punto de cambiar el pas; despus desilusion, en una vertiginosa madurez no muy hermosa. Ahora avergenza. Se puede apoyar sin ilusin y con desgana -contra todos los otros partidos y en un momento de mucho peligro- una fuerza insuficientemente democrtica e insuficientemente lcida. Sin ilusin y con desgana; y hasta con la nariz tapada. Pero muerto de vergenza? No estoy seguro. Por todos los votantes o simpatizantes otrora ilusionados, por todos los compaeros que siguen dentro intentando enderezar el entuerto, por esta Espaa volcada ya hacia la Europa ms negra, Iglesias y Montero deberan dar marcha atrs y desconvocar responsablemente la consulta.

Iglesias y Montero no han sido sorprendidos robando dinero ni maltratando a un mendigo. Es verdad. Pero s quizs robando ilusiones y maltratando un proyecto. Que dejen de hacerlo, por favor. No podemos permitrnoslo.

Santiago Alba Rico, filsofo, fue candidato de Podemos al Senado en 2015

Fuente: http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Pasar-verguenza_6_774532558.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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