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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2018

Estado de derecho y democracia bajo la poltica del capital en Amrica Latina

Jos Luis Ros Vera
Rebelin


La crisis de las economas dependientes latinoamericanas, vinculada a la del sistema mundial capitalista, agrava los conflictos de clase precipitando a nuestros pueblos al mayor deterioro de la soberana y socavamiento de la democracia. Los impactos de la crisis en nuestros pases, conducen a la guerra del capital contra el trabajo, lo que implica que las clases dominantes (locales y trasnacionales) no cedan ni un tomo de valor econmico y poltico en el complejo sistema de dominacin. Los imperativos de la etapa actual del capital tienden a arrastrar las propias necesidades y derechos sociales fundamentales. El signo de nuestro tiempo est marcado por una radical ofensiva de la contrarrevolucin en Amrica Latina unida a la agresiva y militarizada reformulacin geopoltica del imperialismo a nivel global.

Los gobiernos estadounidenses de Obama y Trump, han reaccionado, con extraordinaria fuerza, a las victorias de los gobiernos progresistas sobre las democracias gobernables impuestas a nivel continental (de ah las clusulas democrticas de la OEA) por los mismos gobiernos de Estados Unidos. Ms an, stos han venido reaccionando en clave geopoltica ante la profundizacin de las relaciones econmicas de estos gobiernos con las potencias de China y Rusia [1]. As, la regin experimenta el salto cuntico de las condiciones formales de las democracias controladas a los Estados de excepcin que adquieren cada vez mayor profundidad.

La ofensiva para-fascista de la derecha oligrquica local y las fuerzas del imperialismo sobre la regin, ha venido disponiendo de un amplio abanico de cartas utilizadas, una a una en funcin de la inestable correlacin de fuerzas en cada uno de nuestros pases. Hasta ahora, se han puesto de relieve los golpes de Estado de nuevo tipo, constituidos mediante la salvaguardia del Estado de Derecho, las magnas operaciones contra la corrupcin y la instrumentalizacin poltica de los poderes de Justicia (Lawfare [2]), adems de los procesos de criminalizacin de la protesta social, y la acentuacin de sta con la militarizacin de las sociedades, procesos que elevan a rango constitucional al Estado de excepcin permanente. Estos recursos han predominado de un modo heterogneo en Honduras (2009/2018), Paraguay (2012), Brasil (2016/2018), Ecuador (2018), Argentina (2017-2018), Mxico (2017-Ley de Seguridad Interior). Por otro lado, Venezuela experimenta, adems de los fracasos golpistas mediante estos procesos sealados y otros ms, una enorme ofensiva de desestabilizacin y guerra no convencional, entre las que sobresalen, el furioso despliegue de la guerra econmica y la amenaza de una intervencin militar de corte meditica humanitaria, amparada por las condiciones infra-soberanas del Grupo de Lima en una nueva e ignominiosa especie de MINUSTAH, al tiempo que el pueblo venezolano ha propinado una nueva, contundente e indita victoria con el 68% de los votos contra la reaccin en este histrico 20M.

La degradacin de la Justicia como instrumento poltico, tiene sus races -en la era neoliberal- en la destruccin del pacto social basado en el intercambio de concesiones y proteccin social (de ningn modo universal) entre el Estado y clases dominadas, el cual dotaba de legitimidad al rgimen poltico que precedi al neoliberalismo. La ruptura del pacto por el viraje neoliberal precipit la crisis de legitimidad del rgimen agravada con la acentuacin de la superexplotacin del trabajo y la crisis de la democracia representativa centralizada en las manos de las oligarquas. Estallaron entonces las crisis polticas en toda la regin latinoamericana a finales de siglo. A partir de aqu se configura la sustitucin de esta forma de consentimiento por una nueva modalidad de legitimidad (para nada exitosa) del sistema de dominacin. Las grandes campaas contra la corrupcin y la afirmacin prevaleciente del Estado de Derecho, constituyeron el factor central de una forma abstracta de legitimidad vinculada a los nuevos regmenes democrticos hegemonizados por el discurso abstracto de la igualdad poltica, el pluralismo, y la ciudadanizacin poltica, preservados stos por el Estado de Derecho. El neoliberalismo es tambin una superestructura ideolgica y poltica, sealara en su momento Gran Therborn.

Con la nueva relacin de fuerzas en la regin y las limitantes de los gobiernos progresistas para modificar las bases institucionales del aparato de Estado (no es el caso de Venezuela y Bolivia con sus extraordinarios poderes constituyentes sustentados en el poder popular), asistimos al re-despliegue de enormes cruzadas contra la corrupcin y el aseguramiento pleno del Estado de Derecho, en tanto formas encontradas por las clases dominantes locales y el imperialismo, para frustrar a los gobiernos ajenos a sus intereses. No obstante, dentro del multidimensional abanico estratgico del capital, sealamos al menos otras dos cartas que demandan su rigurosa discusin. La primera versa sobre la metamorfosis del Estado de Derecho en Estado de derecho de excepcin que pretende efectivizar y legitimar el derecho a la fuerza del Estado con la militarizacin de la vida social, precisamente en un periodo histrico caracterizado por la lucha por los derechos laborales y colectivos vaporizados con la espiral de la crisis estructural del capital. Colombia, Mxico, Brasil, Per, Honduras, Argentina, destacan dentro de esta morfologa estatal.

La segunda carta, quiz la va maestra del capital, alcanza las capas tectnicas de las estructuras sociales de nuestros pases. Se refiere, grosso modo, a un proceso de deconstruccin neoliberal de la poltica y de la democracia, que pone en juego, mediante una conculcacin de derechos polticos (el inhabilitamiento del Demos), un proceso dedespolitizacin de la democracia (despojo de la poltica). Se trata de una neoliberalizacin de la poltica y de la democracia que las constrie a un carcter cada vez ms abstracto ypuro, esto es, aislndolas en una dimensin que el capital presenta como exclusivamente poltica. Dentro de esta perspectiva, el capitalismo manipulatorio de nuestra poca se interesa en circunscribir a la poltica dentro del mbito restringido de las instituciones, competencias electorales, participacin ciudadana, gestin de gobierno, etc., una serie de comportamientos estrictamente polticos con enorme repulsin a cualquier vnculo con lo econmico y sus fundamentos estructurales. De igual modo, orienta y reconstituye a la democracia sobre la base de una independencia respecto a la produccin y reproduccin material de la vida social, desprendindola de sus determinaciones econmicas y sentidossociales, es decir, inhabilitndola de cualquier capacidad (incluso de dirimir) para incidir sobre modificaciones de carcter econmico-estructural.

Sobre una portentosa ficcin real, se ha venido estableciendo una ruptura entre la economa y la poltica en el mundo del capital [3], la cual lleva a constituir a la democracia degradndola a una dimensin poltica abstrada de todo contenido sustantivo, alienndola dentro de una forma superior. Si el poder del Demos incidiese en lo econmico, aplasta las libertades y junto con ello, erosiona el orden natural de lo econmico. Es esta la narrativa del capital en la decadente era neoliberal. Las clases dominantes pretenden someternos a esta forma democrtica del Estado oligrquico latinoamericano, forma sutil de exclusin y despolitizacin del poder popular.

La capacidad de invulnerabilidad de lo econmico establecida mediante este proceso de neoliberalizacin de la democracia, termina por radicar en el Estado de Derecho, as como en la confianza en la fortaleza institucional que ste resguarda.

Por ejemplo, en su momento, el exjefe del Banco de Mxico, Agustn Carstens, seal que el mejor antdoto contra el populismo es que existan instituciones robustas como es el caso del banco central [4], institucin que se vanagloria por operar de un modo independiente a los ciclos polticos. As tambin, el influyente empresario Miguel Alemn Velasco, en el foro Mxico Cumbre de Negocios, nos obsequia una autntica pieza del despotismo del capital de nuestros das, cuando advierte ante el depositario del poder Ejecutivo en Mxico: es preciso consolidar la fortaleza institucional del Estado mexicano para obtener un modelo de gobernabilidad constitucional y una reforma para consolidar un estado de derecho que asegure que nuestro modelo de desarrollo no sea sujeto a visiones personales [5]. En este sentido, hay que entender la proliferacin actual de los declogos dictados por distintas fracciones del capital [6], en el marco de la campaa electoral en Mxico, as como otra serie de intervenciones de estas fuerzas en la regin [7].

En suma, el lugar que ocupa la poltica, el Estado de Derecho y la democracia en el mundo del capital, es el de otorgar previsibilidad sobre la invulnerabilidad de las bases econmicas, esto es, inmunizar los intereses y poderes econmicos, o lo que es lo mismo, perpetuar las bases prevalecientes del patrn de reproduccin del capital. La existencia y aseguramiento de un rgimen legal e institucional que brinde certidumbre [8], los organismos empresariales que exigen confianza y certeza jurdica [9], en suma, los llamados blindajes y candados jurdicos (nacionales e internacionales) para impedir cambios en el modelo de desarrollo, se encuentran en el corazn de este proceso de despolitizacin de la democracia cuyo principal impacto reside en el despojo de la poltica a las clases populares. Quien osara modificar el orden institucional amparado en una sustantiva capacidad delDemos (al que el capital pretende alienar), no hara sino patear la mesa en una afrenta al Estado de Derecho, lo cual se atendra a la intervencin del Poder Judicial (asesorado en Washington) para asegurar el statu quo. En Mxico se agudiza esta carta del capital, la cual en Venezuela ha logrado quebrantarse. De ah parte del brutal recurso a todas las opciones polticas (Marco Rubio, El Pas, 21/05/2018) con el golpe de Estado permanente a la revolucin bolivariana. Con el histrico 20M y la nueva etapa de combate a la guerra econmica, el poder popular en Venezuela camina en las antpodas de la democracia neoliberal en la poca del capitalismo manipulatorio.

Notas:

[1] Vase nuestro trabajo 13 tesis sobre el trumpismo imperialista de Rex Tillerson y su expedicin por Amrica Latina, www.lahaine.org, 10/02/2018, https://www.lahaine.org/13-tesis-sobre-el-trumpismo https://www.lahaine.org/mundo.php/13-tesis-sobre-el-trumpismo

[2] Silvina Romano, et all., Lawfare: la va justa al neoliberalismo, www.celag.org, 23/01/2018, http://www.celag.org/lawfare-la-via-legal-al-neoliberalismo/

[3] Jaime Osorio, La ruptura entre economa y poltica en el mundo del capital, Revista Herramienta.com.ar, 09/10/2013. Consltese en: http://www.herramienta.com.ar/herramienta-web-14/la-ruptura-entre-economia-y-politica-en-el-mundo-del-capital

[4] El Economista, 23/03/2017, https://www.eleconomista.com.mx/sectorfinanciero/Instituciones-solidas-el-mejor-antidoto-para-el-populismo-Carstens-20170323-0136.html

[5] Empresarios: necesaria, reforma que d continuidad al modelo de desarrollo, La Jornada, 24/10/2017, http://www.jornada.unam.mx/2017/10/24/economia/021n1eco

[6] Ver el declogo de la Asociacin de Bancos de Mxico, El Economista, 4/04/2018, https://www.eleconomista.com.mx/sectorfinanciero/ABM-emite-decalogo-para-el-desarrollo-economico-de-Mexico--20180404-0052.html;https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Empresas-energeticas-envian-decalogo-de-solicitudes-a-candidatos-presidenciales-20180516-0051.html

[7] Ver, https://www.lanacion.com.ar/1977014-los-empresarios-pidieron-al-gobierno-certezas-sobre-la-continuidad-del-modelo

[8] El presidente de Mxico seala ante ngela Merkel y ante representantes de la poderosa industria alemana en una abierta invitacin para llevar sus capitales al pas: Mxico ha removido obstculos y creado condiciones para el despegue de su economa en los prximos aos y tiene adems un rgimen legal e institucional que brinda certidumbre a los inversionistas y emprendedores, conscientes de que sta es la nica base firme para el bienestar y la prosperidad. La Jornada, 23/04/2018, http://www.jornada.unam.mx/2018/04/23/politica/012n1pol.

[9] En su desplegado, el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) conden las expresiones de Lpez Obrador y sostuvo que las condiciones de confianza y certeza jurdica son fundamentales La Jornada, 4/05/2018, http://www.jornada.unam.mx/2018/05/04/politica/004n3pol.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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