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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2018

Entrevista a tres trabajadores caeros de la Costa Sur de Guatemala
"La industria del azcar no es muy dulce para sus trabajadores"

Marcelo Colussi/Cindy Lpez
Rebelin


Condiciones de sobreexplotacin laboral, falta de prestaciones de ley, ningn sindicato que defienda los derechos de los trabajadores, exigencias cada vez ms difciles de cumplir impuestas por las empresas lo cual obliga a agotadoras jornadas soportadas muchas veces bajo el efecto de estimulantes, a lo que se suma una peligrosa contaminacin del medio ambiente (aire y agua) como consecuencia de los pesticidas utilizados, desvo de ros a favor de los ingenios y, como broche de oro, una supuesta Responsabilidad social empresarial que dara respuestas sociales y humanas a las penurias de los obreros caeros, son la autntica situacin de los trabajadores de la industria azucarera en la Costa Sur de Guatemala. Eso es as tanto para los cortadores estacionarios, trados en general desde el Altiplano Occidental para las zafras miembros de pueblos originarios habitualmente o para los oriundos del lugar. En todos los casos: explotacin, panorama oscuro, desesperanza. Las innumerables iglesias neoevanglicas o las cada vez ms populares cantinas que inundan el pas, seran las nicas vlvulas de escape ante tanta ignominia.

Como colofn, mientras los oligopolios que manejan el negocio siguen creciendo, ni siquiera esas psimas condiciones van quedando como opcin para los campesinos pobres y sin tierra, pues la mecanizacin de la zafra (para competir internacionalmente y no perder, segn declaran los propietarios caeros) va expulsando en forma acelerada a enormes cantidades de trabajadores de la industria del azcar hacia la desocupacin. Trabajos precarios o la marcha forzosa como migrante irregular rumbo a Estados Unidos van siendo las nicas salidas. O el integrarse a circuitos delincuenciales que permitan la sobrevivencia.

La organizacin sindical y/o comunitaria qued seriamente daada producto de la feroz represin de aos anteriores. Pero sigue habiendo luchadores sociales que no se rinden, que siguen alzando la voz denunciando todas estas injusticias, y esperanzados en que otro mundo s es realmente posible, por lo que continan movilizndose, luchando, organizndose.

En alguna aldea del departamento de Escuintla conversamos con tres de ellos, ya entrados en aos. Su juventud y energa, pese a su edad cronolgica, no deja de sorprender. Hay que seguir organizndose. Solo organizados se podr cambiar todo esto, repiten sin dudarlo. Su visin de futuro y la conviccin en que el cambio s es posible, es una leccin de tica revolucionaria.

Por seguridad, y a pedido de ellos, no consignamos sus nombres.

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Pregunta: Cmo es el trabajo del corte de caa?

Entrevistados: La forma de cortar la caa de azcar ha ido cambiando con los aos. Y segn como van las cosas, pronto es probable que, con la mecanizacin, ya no se necesiten ms cortadores. Antes, hace muchos aos, pagaban 50 centavos por manzana. Despus, cuando llegaron los Botrn, trajeron unos carretones. Ah se cortaba y se cargaban unos grandes camiones, de tres y cuatro tramos. Haba cortadores y cargadores. En ese tiempo se form un sindicato, pero vino Andrs Botrn, el de los fabricantes de ron, y se llev a los lderes sindicales para hacerlos a su lado. Los compr. Eso era para los aos 60. En ese tiempo todava se cortaba por manzana. Despus se empez a cortar cadeneado, por cadenas. Y despus vino el sistema de cargar mecanizado. Eso fue ms o menos para 1975. Ah es cuando los ingenios comenzaron a estafar al trabajador. Con las mquinas decan que en cada carga, cada mordida como le llamaban, llevaban una tonelada de lo que el trabajador cortador haba cortado a machete, pero era mentira. Agarraban ms, pero lo pagaban siempre como si fuera una tonelada. Era pura explotacin. Uno, de trabajador, sabe cunto es una tonelada; siempre robaban al cortador.

Los ingenios siempre buscan la manera de explotar y explotar a quien trabaja. En un tiempo daban el refresco con droga, para que uno trabajara ms. Haba que sacar la tarea a como diera lugar, y si agarraba la noche, le ponan un tractor con las grandes luces para que uno siguiera hasta cumplir con la cantidad que le pedan. Era una sobreexplotacin.

A los cortadores los tenan divididos por capacidad: los que cortaban ms, los ms pilas, los que cortaban regular, los que cortaban menos. Adelante va lo que le llaman el monitor, que va abriendo brecha y preparando para los cortadores. Y el cortador entra con su machete a hacer la tarea. Eso cansa mucho, fatiga, agota.

Pregunta: Ya trabajaban mujeres para esa poca, para los aos 60 o 70 del siglo pasado?

Entrevistados: No, la verdad que no. Eso vino mucho despus. Y en realidad, no hay muchas. Son pocos los ingenios que ocupan mujeres.

Pregunta: La zafra cunto tiempo dura?

Entrevistados: Mximo: 6 meses. Hecha con cortadores a machete, como se hizo siempre. Y eso da trabajo para todo ese tiempo al cortador. Aunque ahora, con la mecanizacin, cada vez hay menos trabajo. Se necesitan trabajadores para otras tareas, para regar por ejemplo, pero ya no para el corte.

Pregunta: Con la zafra tradicional, el trabajador caero tiene, o tena, trabajo para 6 meses, para medio ao. Y qu hace el resto del tiempo?

Entrevistados: Ah est el problema. La gente tiene que ver qu hace esos otros 6 meses. Se las arregla como puede; y, por supuesto, les va bastante mal. Salen a cazar o a pescar para conseguir algo de comida, hacen trabajos donde se puede, se busca lea que se sale a vender por ah, se van a la capital a ver qu consiguen, muchos se meten de policas en agencias de seguridad privadas. Cuando hay trabajo, en la poca de zafra, los ingenios le dicen que le hacen un ahorro al trabajador. Pero no es cierto. Lo confunden a uno. Lo hacen trabajar al mximo, y le prometen un premio al que ms corta, una bicicleta por ejemplo. Pero eso es un engao. Adems, terminada la zafra, no hay nada que hacer. Para trabajar y que traiga cuenta, los compaeros se drogan. Ellos mismos compran la pastilla, para trabajar ms. Y los ingenios lo permiten, no dicen nada. Ms bien, lo estimulan a uno para que lo haga. Se trabaja todos los das, de domingo a domingo, sin parar. A veces le dan un da de descanso entre semana. Hay trabajadores que son de aqu, de la costa, y van en buses que ponen las empresas al corte, luego regresan a sus casas en las aldeas por las noches. Y otros trabajadores vienen del Altiplano, trados por los enganchadores. Esos son a los que les dan galeras para dormir, con camarotes, y tambin se les da la comida. Ellos estn toda la zafra, y luego se regresan a sus tierras. Antes venan nios tambin, ahora no. Entonces, ahora s, en algunos ingenios contratan mujeres. Cada ingenio tiene su forma de cortar; algunos queman ms caales, otros no tanto. Pero en todos explotan, piden cada vez ms produccin.

Ahora, con las mquinas que estn trayendo, ya no se van a necesitar cortadores. Cada mquina le quita trabajo a 500 cortadores. Imagnese si ahora es un problema, con unos meses de trabajo y otro medio ao sin nada, lo que va a ser si ya no hay nada que hacer en la zafra. Dicen que meten las mquinas porque la industria azucarera guatemalteca tiene que competir con otros pases, con Brasil por ejemplo. Pero con esa competencia qu tenemos que ver los pobres? Si fumigan y usan venenos para mejorar esa competencia, qu tenemos que ver nosotros, los pobres, con esos sus negocios? A nosotros solo nos quedan las consecuencias negativas de todo eso.

Pregunta: Hablaron del envenenamiento por los pesticidas. Cmo est esa situacin?

Entrevistados: Eso nos est matando, aunque los ingenios digan que no. A un grupo de los COCODES de aqu nos llevaron a un ingenio para que viramos todo ese proceso y decirnos que est todo bien. Nos mostraron unas plantas hermosas que tienen all, para hacernos creer que lo que la avioneta o el helicptero fumigan no daa las plantas. Pero eso no es cierto. Cuando fumigan, igual que cuando hacan las algodoneras, el aire se lleva el producto que tiran, y eso se riega por todos lados. Eso llega a las aldeas, a todas las plantas, a nuestras milpitas, al ganado que podemos tener nosotros, y todo eso se envenena. Esa es una vieja lucha que tenemos, para impedir que las fumigaciones sigan perjudicndonos. Hubo gente que luch por esa causa, y la mataron. A muchos compaeros mataron, tambin a licenciados que nos apoyaban, como el Lic. Argueta, un abogado muy comprometido y responsable que apoyaba nuestras reivindicaciones. A toda esa gente las mataron los dueos de los ingenios, los grandes productores azucareros. Pero nosotros seguimos denunciando y luchando. Todo eso que hacen los ingenios daa el aire y las aguas. Como no podemos tomar el agua de los nacimientos, porque se contamina con las fumigaciones, tenemos que comprar el agua embotellada. Desde hace aos que se da esta contaminacin, desde la poca de las algodoneras, y ahora tambin con las caeras. Eso ha matado infinidad de compaeros y compaeras. Fumigan, y luego ponen a trabajar a la gente; es ah cuando los trabajadores se envenenan, y nadie dice nada. No hay sindicatos ni organizaciones que reclamen. Y del mismo modo, murieron muchos nios y mujeres. El gobierno, por supuesto, no dice nada tampoco.

Pregunta: O sea que toda la industria de la caa, adems de dar empleo una poca del ao, crea tambin grandes problemas.

Entrevistados: S, por supuesto. Da empleo, igual que daban antes las algodoneras, pero tambin trae problemas. Por ejemplo, aos atrs, entre los aos 1930 y 1940, con las empresas algodoneras, vinieron muchos salvadoreos que salan de su pas, porque all haba un dictador en la presidencia. Vinieron a trabajar aqu, en las algodoneras, y muchos se quedaron y se metieron despus en las caeras; como eso mova dinero, fueron apareciendo los bares, y se llenaron tambin de muchachas que venan a trabajar y dispuestas a hacer cualquier cosa para ganarse sus centavos. Antes haba mucho trabajo. Ahora no. Pero todos esos lugares, bares y cantinas, siguieron siempre. Es ms: crecieron estos ltimos tiempos. Mucha juventud termina arruinndose all.

Pregunta: Y cmo est todo esto ahora, si va a faltar tanto el trabajo con esto de la mecanizacin, si ya no van a ser necesarios tantos cortadores caeros?

Entrevistados: Eso es un gran problema, grave. Por eso ahora ya hay tanto ladronismo, tanto patojo sin trabajo que se mete a delinquir, o se acerca a las drogas. Es el mismo empresario el que va llevando a la gente a la desesperacin, y de ah viene la delincuencia. En la poca de la Revolucin de 1944, con Juan Jos Arvalo primero y Jacobo Arbenz despus, no se vean estos problemas: haba trabajo, dinero, no faltaba la comida, no se vea tanta delincuencia. Hoy da hasta los nios salen a robar, porque falta el dinero. Est terrible la situacin, y es por culpa de estos empresarios millonarios que la cosa se puso as, y todava se va a poner peor si falta ms trabajo. Hacer lo que se pueda para sobrevivir, hacerse delincuente o migrar hacia el Norte van siendo los nicos caminos que le quedan a la gente.

Pregunta: Cmo estn las condiciones de trabajo actualmente entonces?

Entrevistados: Los ingenios se inventaron algo que le llaman Departamento de Recursos Humanos. Eso es toda una mentira. Con eso suplantaron lo que antes eran los sindicatos, que eran para luchar por los derechos de los trabajadores. Ahora estas oficinas preparan a algunos trabajadores que compran para que hablen maravillas de las empresas, y no cuenten las condiciones que de verdad existen, que son malsimas, infrahumanas. Hay explotacin de los trabajadores: esa es la verdad. Pero a estos compaeros que compran les dan unas plticas y les lavan la cabeza. Les dicen que se tienen que portar bien, los amenazan con que si cuentan las condiciones reales de trabajo no los vuelven a contratar. Les hacen creer que ahora la patronal los protege, pero eso no es as. Aqu las condiciones son muy malas: adems de la explotacin en el trabajo, los pobres tenemos que soportar el veneno de las fumigaciones, y adems, la ceniza de la quema de los caaverales. Hay oficina de Derechos Humanos, hay una CICIG, hay un Ministerio del Medio Ambiente, pero qu investigan ellos? A nosotros nos dicen que no botemos basura, que no cortemos un rbol para hacer lea, y los ingenios: qu? Qu pasa con esos venenos que riegan todo el tiempo matndonos a nosotros, a nuestras siembras, a nuestros animalitos?

Pregunta: Hacen desvos de ros tambin, verdad?

Entrevistados: S. Por aqu hay un par de presas. Y agarran el agua para regar sus caales, dejndonos sin agua a nosotros en las aldeas. Se secan los ros de donde tomamos el agua, o se contaminan. Porque hay contaminacin por todos lados, en el aire, y eso estamos respirando o bebiendo todo el tiempo, a no ser que terminemos comprando el agua embotellada, que es cara. Tambin se daan nuestras siembras, los frutales que tenemos, por ejemplo. Con esas siembritas nosotros, campesinos pobres, ms o menos nos podemos ir arreglando. Pero producto de todo este desastre que hacen con el medio ambiente, se pierden muchas veces las milpas, o los mangos, o los frutales que tenemos, por culpa de las fumigaciones.

Pregunta: Dicho de otro modo: por aqu sobran los problemas entonces, no?

Entrevistados: Exacto. Pero lo peor es la falta de trabajo. Estn contratando poca gente, y solo joven. Y no a todos los jvenes; la gran mayora no halla qu hacer. Hace algunos aos haba pequeas parcelas, pero esas tierritas no pueden competir con los grandes, y terminan vendiendo todo a los ingenios. Los grandes acaparan, y siguen creciendo. Por aqu hay alguien que tiene mucha tierra, uno que fue rector de la Universidad de San Carlos, un tal Estuardo Glvez. Ese es de los ms malos que hay: si se pierde un animal de la finca, o se friega una mquina, entre todos los trabajadores tienen que pagarlo. Las condiciones de trabajo son malas: malos salarios, mucho trabajo, no les dan prestaciones que se supone son de ley, no hay institutos de secundaria para que estudien los jvenes, no les dan seguro de salud. Muchas veces con el Seguro Social tambin nos engaan; hay muchos compaeros que llegan a la edad de jubilarse, y ah se enteran que las empresas no les hicieron sus aportes durante muchos aos, por lo que quedan desamparados, sin pensiones. Y no tenemos nadie donde ir a reclamar por esas injusticias. El Ministerio de Trabajo ni aparece. En esas pequeas finquitas que les decamos, antes haba un poco de trabajo todo el ao: se chapeaba, se atendan animales. Ahora ya no. Solo hay caa en toda la zona, que va a parar toda al extranjero, a Estados Unidos bsicamente, para el azcar que se come o para fabricar combustibles para vehculos. Aqu consumimos solo los restos de la caa de azcar, la de peor calidad. Lo peor es que para ese trabajo ya no contratan gente, y en todo caso, prefieren solo a algunos jvenes, que son los que ms producen. Los viejos, por supuesto, vamos sobrando.

Pregunta: Explotacin, condiciones muy malas en el trabajo, no hay sindicatos, contaminacin peligrosa en todo el ambiente, desvo de ros por parte de los ingenios Es decir: una situacin malsima. Cmo se soluciona todo esto, compaeros?

Entrevistados: Hay que seguir organizndose. Hoy da la gente est muy desorganizada, por tanta represin que hubo aos atrs, por tantas iglesias evanglicas que distraen, por tanta cantina y tanta droga que circula entre la juventud. Hay miedo, se est desconcertado, uno no sabe bien qu hacer. La gente no cree en nada hoy da, solo espera las elecciones para recibir algn regalo de los partidos polticos, sabiendo que la poltica es pura mafia y que con esos regalitos no se soluciona nada, que eso es pura corrupcin. Pero como no hay muchas esperanzas, al menos se agarra eso. Por eso hay que seguir organizndose para resistir, para tener proyectos que cambien esta situacin. Solo organizados se podr cambiar todo esto. Si antes estuvimos organizados y logramos cosas, aunque nos golpearon mucho, debemos volver a hacerlo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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