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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2018

Cronologa o coologa de hechos, o el comienzo de una nueva etapa en la lucha entre comunistas y socialdemocracia/neoliberalismo en el debate poltico actual

Diosdado Rojas Ferro
Rebelin


A Iroel Snchez y los compaeros profesores cubanos Carlos M. Garca Valds y Gerardo Gmez Moreno.

Para el modo de produccin capitalista el comunismo de Marx es y permanece el espectro de la crtica radical. Sin embargo, mientras la teora de Marx se siga interpretando en la vieja lectura obsoleta del marxismo obrero, ese espectro est condenado a ser inofensivo. La ley objetiva del colapso de la substancia fetichista se cumple igualmente sin crtica, pero entonces tambin sin esperanzaI

Robert Kurz


Despus de aos rehuyendo el enfrentamiento directo, observndose de reojo, midiendo las palabras con que se referan hacia el otro y calibrando cada paso dado a fin de no romper el frgil equilibrio existente, ste parece haberse roto entre los dos grupos cubanos, contradictorios y antagnicos, cuyas tendencias polticas, econmicas e ideolgicas marcan la realidad cubana hoy en da (por un lado el comunista, y por el otro, una amalgama y mescolanza entrecruzada de socialdemocracia y neoliberalismo), tras la publicacin por Iroel Snchez, en el Blog La pupila Insomne y despus reproducido en el oficialista sitio web Cubadebate, posiblemente junto con Granma, rgano oficial del Partido Comunista cubano, la pgina web ms visitada de la Isla en el ciberespacio, de un artculo de ttuloII aparentemente inofensivo, pero cuyo contenido constituye una clara denuncia en la que el primer grupo acusa al segundo por sus contubernios y confabulaciones con los crculos de poder y lobbies anticubanos en EE. UU., as como el abrazo que hacen de las doctrinas econmicas capitalistas y su empeo de aplicarlas en Cuba, subvirtiendo para ello el actual orden econmico, poltico y constitucional de la Isla.

Hay que decir que de los dos grupos contendientes el menos ambiguo y ms claro en exponer hacia el otro sus exigencias ha sido el bando socialdemcrata-neoliberal: pluripartidismo, una mayor generalizacin de las relaciones de mercado, ampliacin de la empresa privada en tamao y hacia sectores de ms peso econmico (entindase esferas productoras de valor), as como una reforma de calado de la Constitucin que selle y certifique las anteriores demandas.

En el caso del grupo comunista el que, sin embargo, ostenta el poder poltico en la Isla, sus pronunciamientos hacia el otro grupo siempre han sido generalistas, con declaraciones enunciativas, sin entrar a fondo ni mencionar a nadie por su nombre y apellidos, as fuera una web, organizacin, diario digital, etc, etc (de los que, por cierto, ya hay varios en la Isla), como si de un enemigo abstracto e indefinido se tratara. Uno de los ms recientes pronunciamientos de ese tipo ha sido en el discurso de Ral Castro conmemorando los 55 aos de la Revolucin Cubana, en Santiago de Cuba, el 1 de enero de 2014; all sin salirse del guin habitual y actuando como si no tuviera un claro y ntido enemigo interno, ms letal y cualitativamente diferente y nuevo (como s lo tiene ahora), y despus de introducir el tema como parte de la permanente campaa de subversin poltico-ideolgica concebida y dirigida desde los centros del poder global para recolonizar las mentes de los pueblos y anular sus aspiraciones de construir un mundo mejor expres:

En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauracin del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la Revolucin Socialista a partir de una manipulacin premeditada de la historia y de la situacin actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egosmo y el inters mercantilista por encima de la moralIII

El artculo de Iroel Snchez, enumerando la historia reciente de los tejemanejes y componendas del grupo socialdemcrata/neoliberal con determinados centros del poder global, ha sido contestado por Pedro Monreal, uno de los ms activos, agresivos e inteligentes portavoces de dicha faccin en las pginas de su Blog El Estado como tal al que dedic dos sendos artculos: Los ciber-inquisidores, el protocolo de la hoguera, y una trompetilla apresurada y seguramente incompletaIV, donde llega a comparar a los comunistas cubanos con el Inquisidor General de la Corona de Aragn durante la segunda mitad del siglo XIV, Nicols Aymerich, toda una desvergenza histrica equiparar a los revolucionarios y comunistas cubanos, que le permiten a su grupo difundir libremente sus ideas en Cuba y andar exento de miedo por sus calles (posiblemente las nicas seguras de Amrica Latina para que un turista las transite a cualquier hora del da, algo que me consta, y donde el ltimo periodista asesinado fue hace 60 aos durante la dictadura de Fulgencio Batista) con el genocida Aymerich, que envo a la hoguera a decenas de miles de personas por el simple hecho de que, como Monreal hoy en Cuba, profesaban ideas contrarias al orden y statu quo vigente. Monreal ha llegado a tener la desfachatez de, en su rabia e impotencia intelectual, llegar a afirmar que estos inquisidores (los comunistas cubanos representados en la cronologa de Iroel) se quedan muy por debajo de la elegante (sic!) racionalidad normativa de AymerichV; no sabamos que nuestro inquisidor gerundense era objeto de admiracin por su racionalidad normativa en una tierra que despus de la llegada a Amrica, a fines del siglo XV, precisamente de los descendientes de Aymerich, los espaoles, a los 32 aos de establecidos stos en la Isla de Cuba, segn las fuentes documentales cubanas, slo quedaban 893 aborgenesVI. Tamaa y elegante racionalidad normativa Sr. Monreal que en tan slo tres dcadas extermin una cultura que llevaba diez siglos de evolucin en Cuba, para que usted la utilice como argumento en la rplica que con saa y rencor sostiene con la blogsfera cubana de nuestros dasVII; y no satisfecho an con el primero, cuatro das despus, se aparece con otro, esta vez de ttulo feminista Comentando una coologa: los hechos y los desechosVIII, sobre el que quisiramos detenernos, puesto que ha sido el mismo el que nos ha incitado a escribir la presente opinin y, si bien las evoluciones histricas no comienzan ni terminan en un da determinado del calendario, ste post de Monreal por la ferocidad de los eptetos empleados, la dureza de las palabras utilizadas y el belicoso tono usado, nos lleva a pensar que la lucha entre comunistas y socialdemocracia/neoliberalismo en el debate poltico actual de Cuba ha entrado en una nueva etapa, cualitativamente superior, donde los contrincantes han pasado del conocimiento mutuo y la exploracin del adversario al enfrentamiento ms directo, donde la diplomacia en el lenguaje, mantenida hasta ahora, da paso a la rudeza y, donde lo comedido y delicado ceder cada vez ms su lugar a la aspereza, porque el equilibrio (que ha mantenido hasta ahora la unidad de los dos contrarios) nunca es esttico, es siempre un equilibrio en movimiento; se ha pasado, por tanto, a una fase de lucha ms descarnada.

Qu ha dicho Monreal de todo el rosario de conjuras y concilibulos que Iroel detalla en su cronologa, an as incompleta, del fracaso de las maquinaciones del grupo socialdemcrata/neoliberal de Cuba?

invento, no me pidan que trate con respetabilidad algo que no lo merece (irrespetable, por tanto), ejemplo de indigencia intelectual, libelo, algo no respetable intelectualmente ni en broma, garabato, palabrera y artimaa, no es creble, hay que tener estmago para leerla, prontuario con muchas aseveraciones que pueden ser desechadas, ciberescombro, bodrio, adems de utilizar en nueve ocasiones, para referirse a la Breve e incompleta cronologa de un fracaso de Iroel Snchez en Cubadebate, el feminista trmino COOLOGAIX, para hacerse sentir an ms prepotente y machista, cunta razn tena Roswitha Scholz al decir que el valor es masculino! cuando vemos, al cobarde e insolente terico neoliberal antillano, utilizar la parte externa e ntima del aparato genital de la mujer (de su propia madre) para concentrar toda su exasperacin y clera contra los comunistas cubanos que lo desenmascaran y que, para colmo, ante el cmulo de hechos consumados los tilda de infames, incultos y que trabajan por el estmago cuando dice ya sabemos que de algo tienen que vivir, aunque se presenten como defensores de idealesX

Finalmente quisiramos abordar los componentes estructurales del grupo socialdemocracia/neoliberalismo cubano: quines lo integran, cul es la base social en la que se apoya y cuyos intereses tan afanosamente defienden, qu personajes pblicos de Cuba se identifican con l y, para terminar, qu perspectivas de futuro le vemos.

Al abordar someramente el asunto lo primero que debemos advertir es que, como toda realidad social es complejo y sobre todo no es esttico, est en constante movimiento, lo que hoy diremos en es una fotografa que est en desarrollo.

Este grupo socialdemocracia/neoliberalismo comienza a desplegarse, a ser visible como sujeto social propio, tras las reformas econmicas de calado que Cuba ha desplegado aproximadamente desde el 2011, cuando un porcentaje no pequeo de su economa pas a operar dentro de las relaciones de mercado y bajo la propiedad privada sobre los medios de produccin, a lo que se suma una serie de profesiones liberales (artistas, msicos, bailarines, escritores, etc.) y profesionales (profesores, mdicos, atletas, etc.) que han trabajado por su cuenta o han sido contratados por Cuba en el exterior, cuyo nivel de ingresos los ha alejado de las clases populares, consciente o inconscientemente, crendose una especie de clase media cubana cuya moral, gustos estticos, estilos de vida, nivel de consumo, etc., va constituyendo un sector social cada vez mejor definido y cuyas aspiraciones, ideales e intereses ya no coinciden con objetivos puramente revolucionarios, lo cual no quiere decir contrarrevolucionarios, pero s no revolucionarios, es aqu donde se encuentra la base social que nutre y en la que se asienta esa mentalidad socialdemcrata y neoliberal que hoy florece en Cuba y que, como toda fuerza social emergente anhela escalar nuevos peldaos en la escala social es, por tanto, atrevida, temeraria, intrpida; quiere eliminar los obstculos que impiden su avance, tiene ansias, es optimista y no se a detener en la consecucin de nuevos espacios y nivel de vida, aunque tenga que adjurar de su pasado rebelde, es decir, osada, dispuesta a correr riesgos y exponerse, decidida a afrontar al adversario, que es lo que ha hecho con determinacin y sin titubeos uno de sus ms brillantes representantes, el Sr. Pedro Monreal, pero lo mismo puede decirse de Omar Everleny Prez Villanueva, Pavel Vidal Alejandro, Roberto Veiga, etc., etc., aunque para ello tengan que transgredir la ley y lo que el statu quo vigente considera polticamente correcto.

A este grupo anterior que es neoliberal y que no tiene vergenza alguna en defender ms o menos abiertamente (porque tampoco son unos tontos y advenedizos) la introduccin en Cuba de las relaciones de produccin capitalistas se suma otro, que podramos llamar socialdemcratas, unos trasnochados que an no se han enterado que ese modelo de desarrollo social, o la reforma progresista del capitalismo, si as quieren llamarla, solo prosper en aquellos lugares y momentos en que fue compatible con el proceso de reproduccin del capital.[y] Esa compatibilidad no existe hoy, ni en Amrica Latina, ni en ninguna otra regin del mundo [ni siquiera en Cuba, donde el capital pudiera aprovechar su virginidad como nicho de inversin]. Puede argumentarse que, a raz del agravamiento de las contradicciones del capitalismo, es imposible que esa compatibilidad vuelva a presentarsesolo una transformacin social revolucionaria, cualesquiera que sean las formas de realizarla en el siglo XXI, resolver los problemas de Amrica Latina [y Cuba]XI

En ese grupo estn acomodadas figuras como Silvio Rodrguez que antao fueron el paradigma y ejemplo para muchos, y no solo en Cuba, cuando su accionar precisamente capt los latidos de una nueva poca que estaba pariendo un coraznXII, y Leonardo Padura, otro de esos emblemasXIII por solo citar algunas, pero el grupo ms neoliberal trata de cooptar personajes de ms peso e influencia en la poltica cubana, como el ex ministro de planificacin de Cuba, Humberto Prez y algn otro economista y politlogo, en su afn de penetrar el frreo y rgido aparato de poder y toma de decisin en Cuba, aunque empricamente hemos constatado en conversaciones en la Isla que la contaminacin de los ideales de ste grupo est presente en un gran nmero de profesores universitarios y militantes del partido comunista, entre los cuales, por ejemplo, predomina la ingenua o consciente concepcin de que el capitalismo tiene algunas cosas buenas y hay que aprovecharlas.

La acometividad del grupo, pero sobre todo de su faccin neoliberal, es tan enrgica porque los sectores y espacios que la reforma econmica (o Lineamientos como suele llamrsele en Cuba) les ha concedido y a los cuales ellos representan, son pequeos y marginales. Si hasta el 2011, cuando verdaderamente florece, subsistieron en los intersticios de la economa socialista estatal y planificada, abasteciendo el mercado negro con mercancas robadas al sector estatal, corrompiendo y corrompindose (el origen primario de los medios de produccin que hoy tienen los dueos de negocios con nimo de lucro en Cuba proviene de fuentes ilegales y adquiridos con anterioridad a la actual fase de reformas) ahora, aunque el soborno y la putrefaccin sigan imperando, y de hecho ambos siempre acompaarn la historia econmica del capitalismo y de las relaciones de mercado, no estn dispuestos a conformarse con las migajas que el Gobierno cubano (sector estatal de la economa y la propiedad) le han dado y ofrecido, quieren no slo ms sectores donde invertir, sino el derecho a tener empresas mayores, donde poder explotar un nmero ms grande y considerable de obreros (los nicos que con su trabajo crean las riquezas y por ende enriquecen a sus dueos), sectores ms fuertes econmicamente, lo que en lenguaje marxista significa, nichos econmicos creadores de bastante valor o capaces de captar valores, representados en el caso de Cuba en empresas con ms elevado nivel tecnolgico y/o en ramas claves y ms estratgicas. Aunque lo niegue, Monreal se ha burlado en ms de una ocasin de grupos de trabajadores honestos y humildesXIVque, sin embargo, le sirven de soporte y base social, pero cuya economa y nivel de creacin de Producto Interno Bruto no vale para nada ni pesan en las estadsticas.

Esta naciente burguesa le asusta y avergenza negocios y categoras econmicas y laborales como las de forrador de botones, pelador de frutas naturales, animador de fiestas, payasos y magos; cochero; criador-vendedor de animales afectivos; peluquero de animales domsticos; productor-recolector; vendedor de hierbas para alimento medicinal o de hierbas medicinales; reparador de colchones; o servicio de coche infantil tirado por animales, stos son unos pordioseros para el Sr. Monreal y no quiere or hablar de ellas, las palabras que quiere escuchar y para las que batallar y trabajar con ahnco (spanlo bien los revolucionarios cubanos! que an quedan) y la letra y el espritu de Comentando una coologa: los hechos y los desechos as lo demuestra son: pequea y mediana empresa, acceso sin trabas al mercado exterior para vender y adquirir insumos y materias primas, pluralidad de partidos polticos (o por lo menos alguno ms que el nico existente hoy en da, el Comunista) a fin de moldearse un aparato estatal, provincial y municipal con unos representantes y unas instituciones legislativas serviles y leales, fcilmente manejables y corrompibles en un pas con un salario medio de 30 dlaresXV, que le allanen el camino hacia la acumulacin incesante de capital, cambiando para todo ello la anticuada Constitucin Socialista madre y padre de todas trabas que obstaculizan el libre desenvolvimiento de su accionar. Eso lo saben Monreal y todo su cohorte de compinches y plataformas que les acompaan y financian, es preocupante que an los revolucionarios cubanos no hayan salido a hacerle frente, por eso es encomiable y de agradecer que el bloguero Iroel Snchez haya decidido tirar el pistoletazo de salida.

Pude considerarse al grupo socialdemcrata/neoliberal cubano en reglas generales unos disidentes, al estilo de los que en aos anteriores recibieron en Cuba esa denostada denominacin?

Pues s, pero con unas caractersticas y perfiles distintos a los de antao; stos ni de broma pueden homologarse a los Pay, Soler o Elizardo Snchez que fueron una creacin de los poderes mediticos de EE. UU. y de los centros del poder global; estos disidentes de ahora son ms cultos, estn mejor preparados, son paradjicamente el resultado de la obra de la Revolucin en el campo de la educacinXVI, mucho de los cuales los planificadores del sistema capitalista les han conferido becas en el exterior para que, en las universidades donde se forma la lite burguesa, completen su formacin en los principios del capitalismo; los disidentes del pasado los mova ms las ansias de alcanzar el sueo americano que cambiar el sistema sociopoltico y econmico de Cuba, tener un abultado expediente conspirativo contra el gobierno cubano era la mejor carta de presentacin para ser admitido en EE. UU., con todas las prebendas y ayudas subsiguientes; los de hoy en da no necesitan llenar esa imperativa hoja de servicios de complots y conjuras en contra del gobierno para poder salir de Cuba, puesto que en su inmensa mayora salen y entran, residen con intermitencia dentro y fuera, viven holgadamente, rodeados de todo tipo de artilugios que el tecnoconsumismo banal de masas del capitalismo desarrollado ha sido capaz de crear; los antiguamente disidentes salieron de los mrgenes sociales que tambin hay en la sociedad socialista, los de ahora no solo han salido de las universidades cubanas, sino que muchos, declarados o no, estn dentro de las universidades; los de ayer s llegaron a militar en el Partido Comunista aborrecieron de l, su idea era cambiar el sistema, pero contando con un empujn de afuera; los disidentes socialdemcratas/neoliberales del presente no ven ninguna contradiccin en ser militantes del Partido Comunista, como ya dijimos no son unos contrarrevolucionarios como los que le precedieron, a tal punto que, una de sus grandes banderas y exigencias a los comunistas cubanos es el cumplimiento de las promesas enmarcadas en los llamados LineamientosXVII para los que los mismos son sus polticas, aunque insuficientes, incompleta, escasa y exigua. Esa segunda economa que surge amparada en los Lineamientos es la base material sobre las que se erigen las estructuras sociales y manifestaciones ideolgicas contrarias y en controversia con el socialismo.

Compaeros revolucionarios cubanos les termino con esas palabras que tanto nimo han dado a los revolucionarios cada vez que se han encontrado ante encrucijadas peligrosas y decisivas como sta, que marcan poca y deciden batallas: la lucha contina, la victoria ser nuestra.

Notas

I. Marx 2000. La importancia de una teora dada por muerta para el siglo XXI. http://constelaciones-rtc.net/article/view/1911/pdf

II. Iroel Snchez. Breve e incompleta cronologa de un fracaso. Web Cubadebate http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/05/11/breve-e-incompleta-cronologia-de-un-fracaso/#.WwVUQ0iFO1t

III. http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/01/01/discurso-de-raul-en-santiago-no-cederemos-ante-agresiones-chantajes-ni-amenazas-fotos-y-video/#.WwRQp0iFO1s Las negritas son nuestras para resaltar el hecho de que los revolucionarios cubanos menosprecian la capacidad y autonoma de estos nuevos actores econmicos, polticos e ideolgicos para actuar con independencia sin apadrinamiento, y de su talento y competencia para proceder y conducirse por s solos.

IV. https://elestadocomotal.com/2018/05/11/los-ciber-inquisidores-el-protocolo-de-la-hoguera-y-una-trompetilla-apresurada-y-seguramente-incompleta/

V. https://elestadocomotal.com/2018/05/11/los-ciber-inquisidores-el-protocolo-de-la-hoguera-y-una-trompetilla-apresurada-y-seguramente-incompleta/

VI. Torres-Cuevas, Eduardo. Loyola Vega, Oscar. Historia de Cuba 1492-1898. Editorial Pueblo y Educacin. La Habana 2001. Pgina 25-26. Libro adquirido en uno de mis viajes a Cuba.

VII. https://elestadocomotal.com/2018/05/11/los-ciber-inquisidores-el-protocolo-de-la-hoguera-y-una-trompetilla-apresurada-y-seguramente-incompleta/

VIII. https://elestadocomotal.com/2018/05/15/comentando-una-conologia-los-hechos-y-los-desechos/

IX. A este tipo de cuestiones es a lo que, la hija del ex presidente Ral Castro, debiera ocuparse antes de dedicarse a posar por las calles de Cuba encima de descapotables americanos de la dcada de 1950 en actos, ms para ganar celebridad y fama que, para resolver los verdaderos problemas de los homosexules en Cuba, al no haber podido an arrancarle a su padre, ni el tan simple derecho de una persona a poder casarse con otra del mismo sexo, lo cual demuestra que el Centro Nacional de Educacin Sexual que dirige, sirve ms para realizar demostraciones pblicas de fanfarronera y vanidad que para obtener resultados concretos. http://www.jornada.com.mx/ultimas/2018/05/18/colorido-desfile-cierra-en-cuba-jornadas-contra-la-homofobia-transfobia-y-bifobia-8617.html

X. https://elestadocomotal.com/2018/05/11/los-ciber-inquisidores-el-protocolo-de-la-hoguera-y-una-trompetilla-apresurada-y-seguramente-incompleta/

XI. Roberto Regalado lvarez. La izquierda latinoamericana hoy: Reforma o Revolucin. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=25252

Tambin puede consultarse el artculo La ilusin socialdemcrata del compaero profesor norteamericano Immanuel Wallerstein. La Jornada 22 septiembre 2011. http://www.jornada.unam.mx/2011/09/22/opinion/040a1soc

XII. Hoy casi todo el mundo reconoce que en 1968, ao en que Silvio Rodrguez grab su cancin La era est pariendo un corazn, con Enrique Pl y Leo Brower el capitalismo comenz decididamente su crisis estructural que lo llevar dentro de 20-40 aos, segn el profesor estadounidense y creador de la perspectiva de sistemas-mundos, a ser reemplazado por uno o varios sistemas, que nunca sea cual sea, peor o mejor, ser distinto del capitalismo.

XIII. Si leemos el comentario de Silvio, como forista, en el artculo Breve e incompleta cronologa de un fracaso nos damos cuenta de la actitud arbitral (tanto Iroel como Monreal son su amigos reconocidos) y pacificadora del trovador caribeo, acorde a esa postura reconciliadora y de concertacin, apaciguadora y moderadora, que ha caracterizado la conducta y el comportamiento socialdemcrata a travs de la historia, al abordar el conflicto antagnico entre distintas fuerzas sociales. Cunto hacia atrs ha retrocedido el cantautor cubano en 30 aos desde que en 1980, en su cancin Vamos a andar quera hundir al poderoso hasta esa Sea seora de 2010 donde exhorta a superar la erre de revolucin! De Padura (ste autor literario), el otro smbolo de esa socialdemocracia hay que agradecerle, sin embargo, y quizs a su pesar, la formidable investigacin acerca del asesino de Len Trotsky que volc en las pginas del ya clebre libro El hombre que amaba los perros, y dar un poco de luz a una cuestin que ennegrece un poco la historia de la Revolucin Cubana, al haber cobijado y ofrecido abrigo hasta su muerte al asesino Ramn Mercader del Ro, hecho sobre el cual los revolucionarios del mundo seguimos esperando una respuesta y autocrtica de los revolucionarios cubanos. El comentario de Silvio, neutral e indiferente, aludiendo a una supuesta unidad revolucionaria que est por encima del bien y del mal, y que ni el mismo seguramente se cree es ste: Qu pena que pblicamente se insista en confundir la defensa de la Revolucin con sofismas y trampas. Qu pena que se est confundiendo lo justo, que es la defensa, con lo injusto, que es el dogma y la persecucin.

Porque insistir en la injusticia va a profundizar un rechazo que ya existe, sobre todo en los jvenes; y donde debiera haber cuadro apretado (como la plata en las races de Los Andes) crecer la divisin y pagarn justos por pecadores.

Pero lo ms triste es que el costo ms alto lo va a pagar esta Revolucin que no es de ningn grupo ni de ninguna secta, sino de de toda Cuba y de su pueblo.

Tenemos que querernos mucho para que el odio no nos entre http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/05/11/breve-e-incompleta-cronologia-de-un-fracaso/#.WwbSYEiFO1t para quien quiera leerlo entre los comentarios de los foristas puede verlo escrito el 12 MAYO 2018 A LAS 13:28

XIV. https://elestadocomotal.com/2017/12/23/debatiendo-sobre-la-economia-cubana-el-olvido-de-la-reflexion-en-la-critica-politica/ Aqu se puede apreciar el ninguneo que han sido objeto estos modestos trabajadores de la pequea produccin mercantil simple por el economista neoliberal cubano Pedro Monreal.

XV. Cuba tiene ejemplos histricos al respecto. Ciro Biachi, un columnista semanal del Diario Juventud Rebelde deca que los tres presidentes cubanos de origen ms humilde antes de la Revolcin (Machado, Batista y Pro) al concluir sus mandatos terminaron ricos, la maquinaria capitalista poniendo el Estado a su servicio haba funcionado a la perfeccin, a ese fenmeno sistmico tan natural y lgico tanto ayer como hoy le llaman corrupcin. Ciro Bianchi. Presidenciales (I). http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/el-tintero/lectura/2018-04-28/presidenciales-i

XVI. Los revolucionarios cubanos no deben olvidar esa alerta que a los revolucionarios ha legado el marxista Luciano Canfora el impulso revolucionario no se transmite, ni por va gentica ni por va pedaggica. Simplemente se pierde. Ya que la experiencia a lo sumo se puede explicar, pero no transmitir: es individual e irrepetible. Cuando obstinadamente se intenta prolongar por va pedaggica su vitalidad de generacin en generacin, muy pronto esa pedagoga es percibida como retrica y, por tanto, rechazada Citado por el filsofo espaol Santiago Alba Rico en su artculo Y en eso se fue Fidel https://www.cuartopoder.es/ideas/opinion/2016/11/26/y-en-eso-se-fue-fidel/

XVII. Para citar solo dos ejemplos, aunque hay que decir que Monreal es prdigo en ellos: el Informe Central del VII Congreso del PCC pidi llamar a las cosas por su nombre y no refugiarnos en ilgicos eufemismos para esconder la realidad

Han transcurrido ms de 18 meses desde que un documento clave (el Informe Central) de la reunin ms importante del partido poltico que se autodefine como la fuerza dirigente de la nacin, indic la conveniencia de dotar de personalidad jurdica a esas entidades [micro, pequea y mediana empresa privada]y de establecer un marco regulatorio adecuado para ellas. Sin embargo, eso no ha ocurrido https://elestadocomotal.com/2017/12/23/debatiendo-sobre-la-economia-cubana-el-olvido-de-la-reflexion-en-la-critica-politica/



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