Portada :: Feminismos :: Derechos de las mujeres
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2018

Feminismo clase & Chile
Qu es lo que nos une, el gnero o la clase?

Asociacin Intersindical de Trabajadoras y Trabajadores Clasistas AIT
Rebelin

Aportes para la construccin de un feminismo clasista al servicio de la mujer trabajadora.


Mientras que para las feministas la consecucin de la igualdad de derechos con los hombres en el marco del mundo capitalista actual representa un fin lo suficientemente concreto en s mismo, la igualdad de derechos en el momento actual para las mujeres proletarias es solo un medio para avanzar en la lucha contra la esclavitud econmica de la clase trabajadora (Alexandra Kollontai, Los fundamentos sociales de la cuestin femenina)

 
El movimiento feminista en Chile hoy atraviesa un momento de auge, se habla de una nueva ola feminista que ha sido capaz de instalar en el debate pblico nacional demandas que son propias de las mujeres. Es as, como durante las ltimas semanas, y a raz de los reiterados casos de acoso y abuso sexual al interior de universidades y colegios del pas, las organizaciones feministas -pertenecientes principalmente al sector estudiantil- han radicalizado el conflicto por medio de acciones tales como los paros y tomas en diversos establecimientos educacionales, adems de la realizacin de movilizaciones masivas contra la denominada cultura de la violacin, la que se entiende como un problema sociocultural que naturaliza y normaliza la agresin y dominacin sexual de los hombres hacia las mujeres. En ese sentido la cultura de la violacin es una manifestacin ideolgica del Patriarcado, y ha sido promovida durante aos en las distintas esferas de la sociedad, incluyendo la educacin.

En relacin a esto, desde un sector del movimiento feminista en Chile (y tambin en el mundo) las demandas que han emanado apuntan directamente al Patriarcado como causante de la situacin de violencia que viven las mujeres, y asimismo, plantean su abolicin como la solucin de dichos conflictos. Estas demandas tienen un carcter policlasista, es decir, seran transversales a todas las mujeres, sean blancas, negras, mestizas, chilenas, mapuches, migrantes, pobres o ricas. En ese sentido, la lucha feminista hegemnica entiende que acabando con el patriarcado se acaba el problema de la mujer, apuntando por sobre todo a la igualdad entre gneros. Sin embargo, esta visin pierde de vista que el Patriarcado no opera aisladamente, existe una alianza entre el Patriarcado y el Capitalismo, el cual genera, primeramente, una divisin de clases al interior de la sociedad, lo cual forja diferencias significativas entre las condiciones de vida de las mujeres pertenecientes a la clase trabajadora y aquellas mujeres que pertenecen a la clase dominante.

Esta alianza se expresa en trminos materiales-productivos y tambin en aspectos ideolgicos por medio de las diversas formas de opresin hacia la mujer (econmica, poltica, social, cultural y sexualmente). En trminos materiales, el capitalismo patriarcal permite devaluar an ms la fuerza de trabajo de la mujer, por medio de la denominada divisin sexual del trabajo, que otorga mayor especificidad a la explotacin distribuyendo los empleos segn sexo, destinando a las mujeres a aquellos sectores laborales asociados a funciones secundarias, como por ejemplo el rea de servicios, que es un sector altamente precarizado (ms del 70% de la masa laboral la componen mujeres), a lo que se suma el trabajo domstico que es trabajo gratuito que hacen las mujeres en el hogar, el cual permite reconstituir la fuerza de trabajo que requiere el capitalismo para funcionar, as como reproducir mano de obra, generando la condicin de doble explotacin que viven las millones de mujeres pertenecientes a la clase trabajadora.

En ese sentido, consideramos que los intereses de clase dividen a las mujeres, y por lo tanto la estrategia de lucha al interior del movimiento feminista depender de la perspectiva de clase que impere. En relacin a esto, el movimiento feminista chileno sector estudiantil principalmente- alberga en su seno distintos sectores que se disputan la conduccin y hegemona, sin embargo, las principales corrientes son dos, por un lado estn los sectores reformistas pequeo-burgueses que gracias a su presencia partidaria (NM, FA) han alcanzado notoriedad e incidencia pblica, demandando igualdad de gnero, hablando de empoderamiento femenino, celebrando como grandes victorias de las mujeres la Ley de Aborto en 3 causales o la Ordenanza municipal Contra el acoso callejero, en resumen, son aquellos sectores que plantean que las demandas de la calle hay que llevarlas al parlamento para que se conviertan en Ley.

Por otro lado, tambin con alta presencia en el movimiento feminista estudiantil, estn los sectores que se identifican con el feminismo radical, que postulan que sera la toma de conciencia individual de las mujeres y el autoconocimiento lo que las liberara de su condicin de opresin, se caracterizan por levantar espacios de carcter separatista sustentados en la idea de sororidad. Pero estas corrientes, que son las de mayor influencia al interior del movimiento feminista, apuestan por soluciones que estn dentro de los parmetros del sistema capitalista en el marco de la liberacin individual, ya sea por medio del reformismo o por medio de acciones paralelas a este pero que acaban conviviendo con el sistema sin cuestionar su existencia de manera concreta.

Ambas expresiones del feminismo tienen mayor cercana con corrientes liberales que clasistas, lo que se expresa en acciones como mujeres defendiendo a las carabineras de los hombres que estn protestando junto a ellas, en el separatismo y discriminacin de hombres que tambin son parte de los explotados por la clase dominante. Para las y los clasistas, el feminismo debe ser entendido en el marco de la lucha de clases, si pierde este enfoque se vuelve antirrevolucionario.

En ese sentido, el feminismo liberal y policlasista se transforma en un retroceso para la clase trabajadora, dividindola por gnero y desvindola de sus necesidades e intereses ms estratgicos. Por eso creemos que hoy una tarea urgente es construir feminismo de clase, que reconozca la alianza indisociable entre patriarcado y capitalismo como la fuente de opresin y doble explotacin a la que estamos expuestas las mujeres pertenecientes a la clase trabajadora, y que la nica manera de vencer es por medio de la organizacin y la lucha de nuestra clase, es decir, por medio de la unidad de las mujeres y hombres de la clase trabajadora que son los nicos que podrn generar las transformaciones que el conjunto del pueblo necesita.

Para esto debemos avanzar en la elaboracin de una lnea poltica feminista de carcter clasista y revolucionaria, que apunte a la emancipacin de la mujer y la liberacin de la clase trabajadora en su conjunto. Para avanzar en este cometido, como AIT proponemos algunas tareas esenciales para el presente, en primer lugar, el levantamiento de sindicatos clasistas, combativos y antipatriarcales, con fuerte arraigo en las bases y que trabajen desde la autonoma sindical, es importante, adems, que sean sindicatos que enfrenten la sub representacin femenina en el mundo sindical promoviendo la afiliacin y participacin activa de las compaeras, tanto en su rol de bases y dirigencias. Por otro lado, se hace necesario implementar estrategias que permitan abordar y dar respuesta a los conflictos que viven las mujeres al interior de los espacios laborales, ya sea levantando comisiones de mujeres, asignando una encargada, etc.

Asimismo, se debe potenciar el levantamiento de sindicatos en sectores feminizados como sector los diferentes rubros de servicios (salud, educacin, retail, call center, manipuladoras de alimento, empresas de aseo, entre otros). En la misma lnea, una segunda tarea es instalar demandas propias de las mujeres pertenecientes a la clase trabajadora, tales como el derecho a una maternidad protegida o terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres que realizan las mismas tareas.

Para esto es necesario hacer uso de todos los medios que estn a nuestra disposicin, generando consignas nicas que puedan desplegarse a nivel nacional, levantando petitorios con demandas feministas al interior de los sindicatos (como el derecho a sala cuna para madres y padres), etc. Otra tarea fundamental en los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores/as, es la necesaria politizacin de las mujeres, apuntando al fortalecimiento de la conciencia de clase, creemos que sin politizacin es imposible levantar organizaciones fuertes que luchen por la emancipacin de las mujeres de nuestra clase (y del pueblo en su conjunto).

Por ltimo, se hace absolutamente necesario abordar el feminismo desde el mundo del trabajo, ya que las mujeres estudiantes no han instalado las demandas propias de la mujer trabajadora, vinculada con su doble explotacin como expresin material del capitalismo patriarcal.

Asimismo, es fundamental avanzar hacia la articulacin de los distintos sectores que hoy trabajan desde un feminismo de carcter clasista, de tal manera de fortalecer esta perspectiva convirtindonos en una alternativa al interior del movimiento popular.






Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter