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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2018

El FMI es parte del poder que subordina a la Argentina a la dominacin y la dependencia

Julio C. Gambina
Rebelin


El 25 de mayo es da de fiesta y de lucha en la Argentina. Es fiesta porque se recupera la revolucin anticolonial de 1810, sus objetivos y reivindicaciones, las que continan en pie, por lo que tambin es da de lucha contra la sumisin contempornea a la dominacin que ejercen corporaciones trasnacionales asociadas a poderosos grupos locales.

La dominacin espaola fue combatida en 1810, como lo fue antes, en 1806/07 la invasin inglesa. La dominacin britnica primero y luego estadounidense constituye la esencia del rumbo civilizatorio asumido por las clases dominantes en la Argentina luego de la gesta revolucionaria de mayo.

Argentina se construy como pas capitalista bajo la dominacin colonial e imperialista, por lo que el desafo contemporneo asume la triple confrontacin como anticapitalista, anticolonial y antiimperialista, bajo las nuevas condiciones de lucha contra el racismo, la discriminacin, la destruccin de la naturaleza y el patriarcalismo.

Ese programa que enunciamos viene siendo construido en mltiples experiencias de organizacin popular a travs del tiempo, con un momento de mxima acumulacin de poder popular hacia 1973. Como consecuencia de ello, la consigna que condens la situacin fue liberacin o dependencia, coincidente con la situacin mundial y experiencia de luchas y procesos populares construidos entre fines de los sesenta y comienzos de los setenta. Remito al mayo francs, el cordobazo/rosariazo, el levantamiento estudiantil mexicano, las luchas de los trabajadores italianos o la primavera de Praga, hasta llegar al triunfo de Vietnam sobre EEUU. Toda una poca de acumulacin de poder popular en el mbito mundial.

Pareca que aquel 25 de mayo de 1973 argentino expresaba las tradiciones soberanas de lucha y poda materializarse el ansiado proyecto independentista. Era un momento nacional en correspondencia con un clima de poca global, con especificidades ms que interesantes en Nuestramrica, con el despliegue del proyecto socialista cubano y la nueva experiencia socialista por va electoral en Chile.

La lucha social, poltica y cultural de poca era la condicin de posibilidad para la realizacin de variados proyectos, tal como imaginamos los protagonistas de la Universidad para la Liberacin que construamos en 1973/74. Se asuma el legado de la Reforma de 1918 y se potenciaba con una perspectiva emancipadora. Es algo que recordamos estos das en Villa Mercedes, San Luis, a propsito de una jornada que recuperaba los debates por el centenario de la Reforma de 1918 y que organizara el Centro de Pensamiento Crtico Pedro Paz [1]. Tambin se manifest ese clima de poca en la legislacin laboral de 1974, como expresin jurdica de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores.

Ofensiva del capital y papel del FMI

En esas condiciones, la respuesta en Argentina y en el mundo fue la ofensiva del capital que en trminos ideolgicos se conoce como el tiempo neoliberal, con el monetarismo ortodoxo y reaccionario como bandera de vanguardia en materia de poltica econmica y la represin y el terrorismo de Estado como mecanismo para disciplinar la dinmica del conflicto y la organizacin social para la transformacin.

La ofensiva del capital contra la acumulacin popular de poder se inicia en 1975/76 (gobierno constitucional primero y dictadura genocida luego), con importantes avances que despliegan el proyecto aperturista va endeudamiento externo, de promocin de la iniciativa privada y desregulacin estatal con privatizaciones en los 90 (menemismo y Alianza) y que en la actualidad pretenden definir su consolidacin.

En ese trayecto existieron resistencias diversas e intentos de construir rumbos alternativos, por lo cual, la ofensiva del capital no constituye un camino allanado y sin tropiezos.

Con el acceso al gobierno de Macri, va consenso electoral, se pens en que estaban dadas las condiciones ideales para lograr el control social, la contencin del conflicto y la subordinacin de la sociedad al objetivo de sustentacin del orden del capital, que subordina el todo a la lgica de la maximizacin de la ganancia.

Bajo esas condiciones se instal la agenda contra los derechos laborales y sociales e incluso los de la naturaleza, aunque no sean estos reconocidos por la tradicin local, tal como ocurre con el nuevo constitucionalismo regional, casos de Bolivia y Ecuador.

El programa del gobierno Macri apost a las inversiones externas para su materializacin y mientras estas llegaban al endeudamiento pblico externo.

La realidad mundial y local imposibilita la lluvia de inversiones y resulta insostenible la magnitud del reciente endeudamiento externo, por eso la necesidad de ampliar los mecanismos de deuda local.

Hay lmites objetivos para el despliegue del programa macrista y por eso se acude al FMI, para asociar al organismo internacional como fuente de presin para el ajuste y la reestructuracin regresiva del rgimen jubilatorio y laboral.

Un tema relevante resulta de la continuidad del conflicto social que disputa cotidianamente el consenso de la sociedad sobre el presente y el futuro de la Argentina.

La respuesta represiva cuenta con cierto respaldo social y eso sostiene la voluntad gubernamental por despejar las calles de la protesta derivada de las nuevas condiciones econmicas sufridas en los ingresos deteriorados por el tarifazo y la inflacin, con la perspectiva de mayor ajuste en el gasto pblico social.

Es posible sustentar otra poltica?

La lucha masiva contra la dictadura arranc el nuevo tiempo constitucional a fines de 1983, del mismo modo que las protestas y la acumulacin gestada entre 1998-2001 generaron las condiciones para construir junto a otros procesos en la regin una posibilidad de desarrollo e integracin con pretensin alternativa.

Es la sociedad y su lucha la que genera las condiciones de posibilidad para el cambio de rumbo.

Por eso, luego del triunfo electoral de medio turno en octubre del 2017 se crey desde el gobierno que haba aval para sus proyectos reaccionarios de reforma previsional y laboral.

Las luchas de diciembre pasado acotaron la reforma previsional a una quita de ingresos por modificaciones en la frmula de actualizacin de ingresos previsionales y frenaron los cambios a la legislacin laboral. La movilizacin y organizacin popular se hicieron visibles el 21F y ahora en la conmemoracin del 25 de Mayo bajo la consigna La patria est en peligro frente a la negociacin del gobierno con el FMI.

Ante la agudizacin de una ofensiva por el ajuste, ya expresada en una inflacin que se proyecta ms alta que la del 2017 y con la devaluacin que supone una fuerte transferencia de ingresos hacia los sectores ms concentrados de la economa, se acude al FMI para incrementar el chantaje sobre la poblacin.

El recuerdo del papel del FMI no es bueno y se asocia a prdida de soberana, por lo que la recuperacin del 25 de mayo recrea la discusin sobre las posibilidades de un rumbo de autonoma y en ese sentido, lo primero que destaca es el rechazo a las negociaciones con el organismo internacional.

Claro que luego viene el interrogante sobre el qu hacer y en se sentido se impone discutir medidas de emergencia y de fondo.

Entre las primeras, las de emergencia, supone discutir los desequilibrios macroeconmicos en funcin de modificar la ecuacin de beneficiarios y perjudicados. Entre las segundas, las de fondo, se requiere discutir el modelo productivo y de desarrollo.

La emergencia induce a combatir el dficit fiscal y externo para recuperar capacidad soberana de decisin sobre el presente y el futuro con soberana.

Supone ello discutir ms que el gasto, los ingresos fiscales, en un pas donde las ganancias elevadas de un pequeo sector de la economa explican el consumo suntuario que consolida el dficit de turismo y la fuga de capitales.

Las retenciones a las exportaciones suscitan en este sentido nuevos debates, del mismo modo que el impuesto a la renta financiera y a los bienes personales y las ganancias. No puede ser el IVA la principal fuente de recaudacin estatal, que afecta proporcionalmente en mayor medida a los sectores de menores ingresos.

Del lado del gasto se mantiene la antigua demanda de investigar la deuda pblica, externa e interna, y mientras suspender los pagos, ms an con la inusitada suba de la deuda asumida por el gobierno en estos dos primeros aos de gestin.

En el fondo, lo que sostenemos es la ampliacin del consenso contra el ajuste, contra el FMI y con ello crear las condiciones para otras medidas de poltica econmica que reviertan la ecuacin de beneficiarios y perjudicados en la coyuntura, y desde all generar un debate sobre las cuestiones sustanciales relativas al modelo productivo y de desarrollo, un tema ausente ante el drama de la cotidianeidad.

Nota:

[1] http://centropedropaz.fcejs.unsl.edu.ar/index.php/2017/11/24/actividades-cpc-ii-jornada-sobre-la-reforma-universitaria-18-de-agosto-2017/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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