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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2018

La situacin de la clase obrera ante la crisis capitalista y las perspectivas del socialismo

Miguel Manzanera Salavert
Rebelin


1. Introduccin: una propuesta terica para actualizar el marxismo.

En esta reflexin propongo comprender la dinmica social impulsada por el desarrollo moderno de las fuerzas productivas, a partir de la clasificacin de la actividad econmica en tres sectores: primario agrcola y extractivo-, secundario industrial en sus diversos aspectos- y terciario abarcando los servicios-. A partir de esa clasificacin ensayo una explicacin de las transformaciones en la formacin social del modo de produccin capitalista y las perspectivas de avance humano hacia el socialismo como nuevo modo de produccin. [1]

Para esta investigacin, voy a establecer el concepto de un desarrollo capitalista de las fuerzas productivas, caracterizado por dos factores: la explotacin de una clase obrera proletarizada y la aplicacin de los conocimientos cientficos a la produccin econmica. Ese desarrollo es compatible con diferentes formaciones sociales: (neo)-liberalismo, economa mixta bajo un Estado burocrtico (Estado del Bienestar, Capitalismo de Estado, etc.), alguna de las cuales podran constituirse en estructuras polticas que hicieran posible la transicin hacia el socialismo bajo determinadas condiciones.

La necesidad del socialismo viene dada por la destruccin de la biosfera, originada por el desarrollo industrial en las ltimas dcadas, de modo que podramos definir el socialismo como el modo de produccin que har compatible el desarrollo sostenible de las fuerzas productivas con la conservacin de la biosfera terrestre. El capitalismo tendr que ser superado para garantizar la sobrevivencia de la humanidad y de la vida en los prximos tiempos. Un corolario de esa categorizacin es considerar que el socialismo no puede consistir en imitar el desarrollo capitalista de las fuerzas productivas, intentando mejorar su eficacia y su productividad, como a veces se ha entendido desde el punto de vista de las instituciones del movimiento obrero, sino en la creacin de un desarrollo econmico y social completamente diferente.

En tercer lugar, voy a utilizar la categora capitalismo de Estado, tomada de la formulacin de Lenin para denominar la NEP (Nueva Poltica Econmica), caracterizndola por la nacionalizacin de los sectores productivos fundamentales, (finanzas, industria pesada, infraestructuras, educacin, sanidad, comercio exterior, etc.), adems de otros sectores en distintos grados segn los pases (agricultura, comercio interno, etc.), permitiendo en alguna medida la pervivencia de propiedad privada y el funcionamiento del mercado. [2] La NEP volvi a establecer las clases sociales en la estructura social sovitica, pero estas no desaparecieron cuando el partido bolchevique decidi terminar con ella. Al liquidar la NEP el capitalismo de Estado sovitico se convirti en una dictadura burocrtica, establecida por Stalin con las siguientes caractersticas:

a) la burocracia sustituye a la burguesa como clase dominante en sus funciones de direccin, extrae plusvala del trabajador, acumulando capital para el desarrollo planificado de las fuerzas productivas.

b) el marxismo se convierte en una ideologa justificadora, que deja de realizar su funcin de ciencia social crtica para la emancipacin.

c) el comunismo se interpreta como el problema subjetivo del desarrollo de la conciencia, para estimular el trabajo sustituyendo los incentivos materiales (consumo) por morales (solidaridad) (Guevara 2010: 99-100).

El desarrollo econmico en la URSS imit las tcnicas capitalistas de produccin (taylorismo y fordismo), pero result incapaz de introducir la computacin en la industria ni en la administracin, lastrado por el autoritarismo y el dogmatismo; su hundimiento en la dcada de los 90 del siglo XX corrobor su carcter subalterno respecto del capitalismo imperialista. Por tanto, result errnea la hiptesis del socialismo en un solo pas que utiliz Stalin para justificar el desarrollo de la URSS al menos en la variante histrica de socialismo en un solo pas en contexto histrico imperialista, denominacin que debera sustituir a la formulacin tradicional-.

Como la hiptesis de la II Internacional, de una evolucin paulatina hacia el socialismo a partir del capitalismo avanzado, fue destruida por el fascismo en la primera mitad del siglo XX, considero necesario establecer una tercera hiptesis de transicin al socialismo para el siglo XXI. Teniendo en cuenta el actual desarrollo de la economa mixta en la Repblica Popular China, capitalismo ms Estado, podra considerarse la forma adecuada para la estructura social de un capitalismo pos-liberal. Ante la crisis actual del imperialismo neoliberal, el actual desarrollo del capitalismo de Estado en la Repblica Popular China podra constituirse como primera fase de transicin hacia el socialismo, cuya misin consistira en liquidar la hegemona liberal, superar el desarrollo capitalista de las fuerzas productivas y establecer un sistema mundial pacfico fundado en la forma republicana del Estado.

Como segunda fase de la transicin, se tendra que proponer el concepto de dictadura del proletariado como Repblica Democrtica un sistema poltico de democracia participativa, sin prejuzgar la estructura econmica alcanzada segn las relaciones de propiedad de los medios de produccin, en parte estatalizados, en parte cooperativistas, o incluso privados en algunos casos-; teniendo en cuenta que el desarrollo socialista solo ser posible a travs de la lucha de la clase obrera por alcanzar la emancipacin, y no por las buenas intenciones ideolgicamente teorizadas de la burocracia estatal. [3] Podra considerarse que la Repblica de Cuba constituy la estructura social que ms se ha acercado al modelo de Repblica Democrtica, sin llegar a establecer un autntica democracia participativa.

2. Consideraciones previas: las transformaciones de la fuerza de trabajo en el desarrollo capitalista de las fuerzas productivas

Expongo en este punto una sucinta explicacin de algunas categoras esenciales para la explicacin de la economa capitalista segn la teora marxista, que considero necesario actualizar para ser aplicadas a los desarrollos histricos recientes. La dinmica capitalista est impulsada por los beneficios que obtienen los inversores de capital, y stos vienen determinados por la ley de la baja tendencial de la tasa de ganancia, definida por Marx y Engels en el volumen 3 de El capital. Esa tendencia a la baja de los beneficios se origina en la estructura misma de la sociedad mercantil basada en la competencia, y es causa de crisis peridicas en la economa e ineficiencias sistmicas del orden social sobreproduccin, estancamiento, recesin, etc., con las consecuencias polticas subsiguientes de guerras civiles e internacionales, fascismos, golpes de Estado, etc.-. Los problemas econmicos agudizan los conflictos internos de la sociedad, principalmente la lucha de clases por el excedente y su uso social, entre la burguesa cuyo objetivo es restablecer las ganancias del capital invertido y el proletariado que aspira a terminar con la explotacin. Estamos atravesando uno de esos momentos crticos de la dinmica capitalista, como se muestra por la depresin econmica del centro imperialista, los movimientos fascistas y xenfobos en todo el mundo y el aumento de la tensin blica internacional con peligro de guerra atmica.

Marx y Engels explican el beneficio capitalista a partir de la explotacin de los trabajadores, mediante el concepto de plusvala en dos aspectos principales: plusvala absoluta, el tiempo extra de trabajo que el empleador exige a sus obreros contratados, y se convierte en excedente de produccin que una vez vendido se transforma en beneficio; y plusvala relativa, generada por el aumento de productividad cuando se introduce una innovacin tecnolgica, lo que da origen a ventajas comparativas y la creacin de ganancias extraordinarias que compensan la tendencia descendente de la tasa de ganancia. [4] La plusvala absoluta garantiza la pervivencia del sistema, basado en el lucro del empresario el beneficio empresarial es la expresin monetaria de la plusvala absoluta cuando sta es vendida en el mercado-. La plusvala relativa determina la dinmica del sistema por la innovacin tecnolgica y el aumento de la productividad, que permite crear ganancias extraordinarias.

La plusvala absoluta est garantizada por la existencia del ejrcito de reserva, la bolsa de trabajadores parados que venden su fuerza de trabajo en el mercado a cambio de un salario; el exceso de oferta de fuerza de trabajo presiona los salarios a la baja, y hace posible el sometimiento de los trabajadores y la produccin de excedente del que se apropia el empresario. El ejrcito de reserva se crea por la emigracin de campesinos desde el campo a la ciudad, lo que en determinados momentos histricos se realiza mediante procedimientos coactivos del Imperio burgus. Este proceso voy a denominarlo proletarizacin, coincide primero con los procesos de acumulacin primitiva de capital y posteriormente con la industrializacin, y todava contina con fuerza en la sociedad contempornea; la forma en que se produce vara segn la historia poltica de los diferentes Estados y regiones geogrficas.

A finales del siglo XX y comienzo del XXI existen todava enormes corrientes migratorias desde las zonas rurales hacia las metrpolis industriales en todos los continentes. Sin embargo, un aspecto caracterstico del desarrollo capitalista en el ltimo medio siglo ha sido el enorme crecimiento del sector servicios a costa de los dems sectores productivos, con importantes repercusiones en la composicin de la clase obrera y su conciencia colectiva. Ese proceso se denomina terciarizacin, y se distingue netamente del proceso de proletarizacin. El desarrollo de los servicios o terciarizacin de la economa se ha hecho posible por la revolucin informtica, que ha incrementado fabulosamente la productividad del trabajo, automatizando y robotizando la produccin industrial. Esto significa que la dinmica de crecimiento capitalista tras las crisis de la primera mitad del siglo XX se ha mantenido fundamentalmente gracias a la plusvala relativa, generada en el sistema por las innovaciones tecnolgicas recientes fundadas en la computacin y la inteligencia artificial. Puede observarse tambin que una vez completada esa revolucin tecnolgica el sistema ha vuelto a entrar en crisis.

Esa evolucin de los sectores productivos imprime caractersticas especiales a las relaciones sociales, de modo que nos exige interpretar la estructura social desde esa perspectiva. Las transformaciones acaecidas en la infraestructura productiva durante las ltimas dcadas en los pases imperialistas no han modificado las relaciones de produccin entre los trabajadores y la clase dominante, basadas en la propiedad privada de los medios de produccin; pero han transformado la estructura productiva los modos de la apropiacin de la plusvala por la clase capitalista- y hasta la propia naturaleza del trabajo la relacin de la clase obrera con los otros factores productivos, tierra y capital-, originando as la aparicin de una nueva formacin social capitalista, y condicionando las luchas de clases y la dinmica poltica resultante.

Por tanto, los cambios que han modificado la composicin de la clase trabajadora en el capitalismo han seguido una pauta universal, aun con peculiaridades propias en los diferentes Estados y regiones globales. Esa evolucin puede describirse en dos fases, una primera de proletarizacin, y la segunda de terciarizacin. Entiendo por proletarizacin el trasvase de fuerza de trabajo desde el sector primario agrcola, minero, pesca- al sector secundario o industrial incluyendo el transporte adems de la produccin de bienes de consumo y bienes de produccin, energa y tecnologa-. La fase de terciarizacin consiste en el trasvase de fuerza de trabajo desde el sector industrial o secundario al terciario de los servicios educacin, sanidad, administracin, finanzas y comercio, funcionarios pblicos, etc.-. Este proceso se caracteriza al mismo tiempo por la educacin bsica universal y el acceso masivo de la poblacin a los estudios superiores, por lo que tambin puede entenderse como la cualificacin de la fuerza de trabajo. [5]

La vinculacin entre terciarizacin de la economa y cualificacin de los trabajadores no parece necesaria, pero en la prctica se produce una cierta correlacin entre ambas, por cuanto los trabajos del sector servicios estn dirigidos a mejorar las relaciones sociales y aumentar la calidad de vida, y requieren por eso mejores aptitudes intelectuales. Esa evolucin consiste la sustitucin del trabajador de mono azul por el empleado de bata blanca por emplear una imagen descriptiva-. La cualificacin del trabajo puede entenderse como desarrollo humano, y habra de medirse por los aos de estudio de los trabajadores y la aplicacin de sus conocimientos en la produccin. Del mismo modo en la ciencia social y econmica habra de sustituirse el PIB (Producto Interior Bruto) como indicador del crecimiento econmico en funcin de la produccin medida en trminos monetarios, por el IDH (ndice de Desarrollo Humano) como indicador de las mejoras educativas y la salud de la poblacin.

La automatizacin ha creado un excedente de fuerza de trabajo en la industria, que se ha derivado hacia el sector servicios, de modo que desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros das el desarrollo econmico ha consistido en la sustitucin de los trabajadores industriales, y la cualificacin de la fuerza de trabajo para desempear tareas en el sector servicios. De ese modo, actividades que permanecan fuera de la organizacin capitalista de la produccin han pasado a realizarse cada vez ms como tareas laborales trabajo domstico, cuidado de personas dependientes, enfermos, ancianos y nios, salud, educacin, etc.-, tareas definidas en la estructura econmica regulada por la normativa social. Esto es, el trabajo de servicios, realizado de forma equivalente a la produccin artesanal en el pasado, ha pasado a realizarse bajo criterios establecidos cientficamente como produccin social organizada sistemticamente. Terciarizacin y cualificacin de la fuerza de trabajo son procesos paralelos y complementarios. Aadir finalmente que la terciarizacin de la economa ha creado un ejrcito de reserva completamente nuevo de trabajadores con alta cualificacin que no obtienen empleo, y que presionan a la baja el valor de la fuerza de trabajo expresado en el salario, a travs de la competencia en el mercado de trabajo.

3. De la crisis econmica a la crisis poltica del imperialismo

En un principio, el desarrollo del sector servicios vino acompaado de un fortalecimiento del sector pblico, que lleg a representar el 40% del PIB en el centro imperialista, siendo el 100% en algunos Estados de transicin al socialismo. Pero desde la dcada de 1980, bajo la inspiracin del neoliberalismo, comenz un proceso de privatizacin que se dirigi primero contra las empresas pblicas, y desde principios del siglo XXI contra los servicios pblicos. Al mismo tiempo, se produjo una ofensiva econmica y poltica fundada en el liberalismo y la globalizacin, que elimin los controles polticos y la planificacin estatal dentro de la economa mixta, devolviendo el poder poltico a la oligarqua financiera internacional. De ese modo, el centro hegemnico del imperialismo agrupado en la OTAN pudo sostenerse frente a las potencias emergentes hasta el estallido de la crisis econmica en el ao 2008. Entonces se hizo patente lo que ya se poda intuir desde finales del siglo XX: el ascenso imparable de la Repblica Popular China hacia la hegemona mundial, y el establecimiento en Asia del centro econmico mundial.

En Espaa, por poner un ejemplo, la crisis econmica y poltica se manifiesta con especial intensidad, a pesar de que el proceso de terciarizacin se ha producido desde los aos 80 del siglo XX con los gobiernos del PSOE bajo la monarqua parlamentaria. [6] La terciarizacin de la estructura econmica se ha completado en todas los sociedades ms desarrolladas, pero ese proceso no ha impedido que intervengan los factores estructurales de la economa capitalista, que conducen a la depresin cclica del sistema y los conflictos sociales y polticos derivados de las dificultades econmicas.

Las polticas adoptadas para superar la crisis han supuesto un duro ataque contra las clases trabajadoras; la depresin econmica en los Estados imperialistas est afectando al bienestar de las capas sociales ms pobres. Pero la ola de protestas que apareci en la dcada pasada parece apagada, y las dificultades econmicas, lejos de despertar crticas contra la gestin capitalista neoliberal de la economa, han generado movilizaciones de derecha y extrema derecha en la mayor parte de los pases de la OTAN y sus satlites. Por lo tanto, la poltica econmica a nivel mundial est desarrollando medidas liberales de modo cada vez ms intenso, incluso en pases sin estructura econmica liberal, y organizados como capitalismos de Estado China, Vietnam, Bielorrusia, Cuba,

La crisis econmica ha demostrado que la cualificacin del trabajo no es una garanta frente a los problemas del desarrollo en el modo de produccin capitalista; el optimismo liberal de finales del siglo XX el llamado fin de la historia por Fukuyama- se ha visto completamente defraudado. Ms bien al contrario, en los Estados imperialistas la clase obrera fuertemente vinculada al sector terciario de los servicios est sufriendo gravemente la crisis econmica y adopta ideologas contra la razn que ya demostraron su absurdo en el siglo pasado. Esa va evolutiva propiciada por la derecha radical, que demostr su inviabilidad en el siglo XX con las guerras mundiales, parece destinada al fracaso a tenor de los siguientes acontecimientos histricos:

- la superioridad militar de la OTAN no ha sido capaz de imponerse en Oriente Medio, al haberse enredado en sus propias contradicciones apoyar y combatir el Estado islmico al mismo tiempo-.

- el rearme fascista de las sociedades imperialistas es profundamente contradictorio con la racionalidad cientfica necesaria para el desarrollo humano.

- se puede destacar la incongruencia de privatizar los servicios pblicos esenciales como educacin, sanidad, infraestructuras, transporte, etc., que resultan mucho menos eficientes en manos privadas que organizados por las instituciones pblicas.

- el desarrollo capitalista de las ltimas dcadas es inviable a largo plazo por su consumo desmedido y despilfarrador de la riqueza terrestre, que lleva al desastre ambiental y el agotamiento de los recursos.

Los instrumentos ideolgicos de la dominacin capitalista han sufrido modificaciones importantes a travs de la cultura de masas posmoderna y la disolucin de la subjetividad mediante los espectculos y el consumo. Se ha hecho necesario bloquear el desarrollo de la conciencia de los trabajadores cualificados mediante la disolucin de los lazos afectivos en la dinmica emocional de masas, para lo que se utiliza eficazmente la tecnologa comunicacional moderna tv, radio, prensa, internet, etc.-. La realidad deviene representacin, lo que no est en los medios no existe, y viceversa, es real lo que aparece en el medio de comunicacin; como dira Nietzsche, la verdad se convierte en una fbula. Ese proceso consiste en la creacin de una sociedad lquida, segn una expresin reciente, es decir, una sociedad de masas manipulable a travs de la propaganda y la publicidad.

4. Perspectivas de futuro

Parece difcil que el fascismo, esa representacin distorsionada de la realidad, pueda afrontar con xito los graves problemas que se presentan a la humanidad en el siglo XXI. Por tanto, es cuestin de tiempo que se manifieste con plenitud la hegemona poltica y cultural del bloque asitico, ya efectiva en el plano econmico. En el movimiento global del desarrollo capitalista comprobamos que la periferia se ha convertido en centro; la larga depresin econmica de los pases que componen el bloque imperialista, agrupado en la OTAN, contrasta con el gigantesco desarrollo de la economa asitica, que se presenta como centro mundial en el prximo futuro. La crisis actual anuncia el abrupto final de la hegemona imperialista y la posible emergencia de un mundo multipolar, con cierto predominio de la Repblica Popular China, la fbrica del mundo con el sector industrial ms importante de la economa internacional. El crecimiento exponencial de la economa china en las ltimas dcadas plantea la superioridad de la economa planificada por el Estado sobre la economa de libre mercado, y llama la atencin sobre la necesidad de establecer una economa capaz de combinar la planificacin pblica con la iniciativa privada. Por el contrario, la evolucin europea a travs del neoliberalismo en las ltimas dcadas ha supuesto un autntico retroceso en el desarrollo de la humanidad, lo que ha quedado patente por la depresin econmica y el ascenso del fascismo que afecta a los pases imperialistas.

China se nos presenta como una Repblica dirigida por las instituciones tradicionales del proletariado industrial partido comunista, sindicatos, diversas organizaciones de solidaridad social-, si bien esas estructuras se encuentran intensamente burocratizadas, generando una capa social de funcionarios privilegiados. A pesar de que la existencia de un importante sector de economa privada ha desarrollado una burguesa enriquecida con los excedentes de la enorme produccin industrial, la direccin poltica de la sociedad contina en manos del Estado, especialmente porque no hay un sector financiero privado que domine la vida social con sus intereses particulares. En consecuencia la ley de la baja tendencial de la tasa de ganancias no condiciona el desarrollo de la economa china, que sigue creciendo a ritmos sorprendentes.

La Repblica Popular China es un capitalismo de Estado, por la forma en que se produce el desarrollo de las fuerzas productivas: bajo este rgimen se ha producido la proletarizacin de la fuerza de trabajo china, con millones de campesinos arrancados a la tierra para vivir en las ciudades y trabajar en el desarrollo industrial bajo condiciones de explotacin. Y una vez completado con xito el proceso de proletarizacin de la fuerza de trabajo, la cuestin principal es que China tiene que dar paso a la terciarizacin y cualificacin de su clase obrera: cmo se va a desarrollar ese proceso? Al mismo tiempo que se incrementa el consumo interno y el nivel de vida de los trabajadores, en detrimento de la exportacin y la inversin, la estructura sectorial de la economa china debe dirigirse hacia el desarrollo del sector servicios, especialmente en los aspectos sanitario y educativo.

La Federacin Rusa se convirti en un Estado liberal tras el hundimiento de la URSS, lo que signific el saqueo de su economa por la antigua oligarqua sovitica convertida en burguesa capitalista. [7] Tras esa transicin al capitalismo liberal, el desarrollo de la economa rusa ha consistido en el proceso de terciarizacin de la clase obrera, y una vez realizado ese proceso en estos momentos la evolucin de Rusia parece mostrar una tendencia a la nacionalizacin de los sectores bsicos de la economa y el predominio estatal de los mecanismos econmicos y sociales. Si consideramos que China y otros capitalismos de Estado (India, Corea) deben transitar hacia la terciarizacin econmica, la cuestin es si lo harn tras una liberalizacin econmica como en Rusia, o si existe una va alternativa hacia el desarrollo de los servicios y la cualificacin de la clase trabajadora. La existencia de una va no capitalista hacia la terciarizacin es patente en el desarrollo de la Repblica de Cuba desde la revolucin hasta nuestros das, si bien todava permanece la incgnita de su evolucin futura.

Para pensar esta situacin desde categoras polticas que orienten el proceso histrico hacia socialismo, propongo considerar la Repblica Popular como el inicio de la transicin hacia el socialismo, dentro de una etapa histrica que consistir en construir un orden mundial pacfico y multipolar. Pues solo el final del imperialismo liberal, con sus tendencias inherentes hacia el fascismo, pondr las condiciones histricas para realizar esa transicin al socialismo. En una siguiente fase, la Repblica Popular tiene que dar lugar a una Repblica Democrtica donde el proletariado pueda ejercer efectivamente el poder poltico a travs de instituciones de participacin y realice la transformacin hacia el desarrollo sostenible de las fuerzas productivas.

Ese proceso debe producirse al hilo de la terciarizacin y cualificacin de la fuerza de trabajo en el bloque asitico. Resulta interesante ahora una comparacin con el caso cubano desde estos parmetros; para ello, podramos incluir la esclavitud como una forma especialmente compulsiva de proletarizacin, de modo que ese proceso se habra dado durante los siglos de la colonia con el desarrollo de la industria del azcar, mientras que la terciarizacin y cualificacin de los trabajadores con el acceso universal a la educacin se ha producido durante el periodo revolucionario desde 1959; en dos fases, caracterizada la primera por su pertenencia al rea econmica del COMECON, y la segunda por el periodo especial y el aislamiento econmico. La crisis provocada por el hundimiento del Bloque del Este y el llamado periodo especial ha profundizado la transformacin de la estructura econmica cubana en una economa de servicios.

Hoy en da, la distribucin por sectores de la economa cubana es similar a la vigente en el Estado espaol: 4,6% en el sector primario; 26,1% en el secundario; 69,3 en el terciario; el trasvase hacia el sector servicios se ha producido bajo un capitalismo de Estado durante el periodo revolucionario con un xito reconocido mundialmente en el avance de desarrollo humano, gracias a la educacin y la medicina. En este aspecto se muestra la superioridad de la planificacin pblica, y el modelo social cubano habra de convertirse en referente para la previsible evolucin de la Repblica Popular China hacia la Repblica Democrtica. Habra que determinar en qu grado la planificacin pblica debe ser completada con la iniciativa privada para alcanzar la eficiencia, y en qu sectores econmicos y productivos; pero como ha subrayado la revolucin cubana, el desarrollo de la conciencia colectiva y personal es una condicin para conseguir una planificacin pblica consistente.

El capitalismo es inviable por su consumo despilfarrador de recursos escasos del planeta Tierra y su destruccin del medio ambiente y los ecosistemas vivos de la biosfera. En cambio, la Repblica de Cuba ha conseguido un desarrollo humano similar a los pases imperialistas con gastos de consumo bastante menores. Es decir, mientras la racionalidad capitalista se basa en la eficacia, medida por el incremento del PIB, la racionalidad socialista se basa en la eficiencia, medida en ahorro de recursos. El factor decisivo es la actitud hacia lo pblico, si entendemos que la riqueza terrestre es un bien pblico de toda la humanidad, incluida la futura. El enlace entre lo pblico y lo privado se encuentra en la actitud personal hacia la justicia. [8] Debemos entender esto como la versin moderna de la filosofa prctica clsica, que consideraba la complementariedad de la tica y la poltica, y que en la tradicin filosfica cubana aparece compendiada en el apogtema de Luz y Caballero recogido por Cintio Vitier: ese sol del mundo moral, la justicia.

Como el espaol, el caso cubano muestra que los progresos en la cualificacin de los trabajadores no son garanta para alcanzar mayores niveles de consumo y riqueza material; sin embargo, ms all de las insatisfacciones que puedan ser resentidas por la falta de consumo, el acceso a la cultura parece proporcionar a los cubanos un alto nivel de satisfaccin en el plano del desarrollo personal y las relaciones sociales. En mi opinin, con las crticas que quieran y puedan hacerse a los errores que se hayan podido cometer, Cuba ha mostrado el camino del futuro, pues su hazaa histrica de resistencia antimperialista ha sido coronada con la superacin del periodo especial. Ante la crisis ambiental que se avecina en el siglo XXI, es posible que el futuro de la humanidad sea una especie de periodo especial generalizado con el agotamiento de la riqueza terrestre, y la gesta cubana nos brinda la esperanza de que ese difcil momento previsible pueda ser superado con xito. La condicin para ello reside probablemente en una estructura equilibrada y justa de relaciones sociales, que venga acompaada por un alto grado de conciencia poltica. Debemos pensar la Repblica Democrtica a partir de la experiencia cubana, intentando mejorar el modelo histrico que nos ofrece.

La Repblica de Cuba puede proponerse como modelo de desarrollo para los procesos de cualificacin que deben producirse en Asia a lo largo del siglo XXI. La clave del asunto consiste en que el conocimiento deja de ser valor de cambio en una sociedad justa y orientada hacia el socialismo, para ser considerado como una cualificacin para servicio pblico. Eso significa que el conocimiento debe considerarse un valor en s mismo, como una vocacin humana que nos permite el desarrollo personal, deseado por s mismo independiente del mercado y de las remuneraciones. El reconocimiento social y la satisfaccin personal tienen ms valor que los incentivos materiales, de modo que se desarrolla el lado espiritual de la personalidad humana. Por otro lado, se produce una desvalorizacin econmica del trabajo intelectual, que recibe remuneraciones inferiores a los trabajadores por cuenta propia en otros empleos que envuelven esfuerzo fsico.

5. Conclusiones

La actual coyuntura histrica se caracteriza por la confrontacin entre el centro imperialista y las potencias emergentes de Asia, con la previsible victoria de stas y la constitucin de un orden mundial multipolar. Sin embargo, la Repblica Popular China, despus de haber afrontado con xito la industrializacin econmica y la proletarizacin de la poblacin, tiene por delante el proceso de terciarizacin de su economa, desarrollando la educacin y la sanidad, adems de otros servicios pblicos. La Repblica de Cuba puede mostrarse como un ejemplo no capitalista de terciarizacin y cualificacin de la fuerza de trabajo, que podra ser desarrollado en China, y esa parece ser la intencin de las nuevas medidas polticas del PCCh. Existe, no obstante, el peligro de una burocratizacin autoritaria, que tambin se manifiesta en la Repblica de Cuba, como problema importante del desarrollo social y fuente de desequilibrios sociales.

 

Bibliografa

CIS, Centro de Investigaciones Sociolgicas. Barmetro. http://www.cis.es/cis/opencm/ES/11_barometros/index.jsp

CC.OO. (2017). Gabinete Econmico Confederal de Comisiones Obreras, Informe de coyuntura laboral diciembre 2017. http://www.ccoo.es/4784babb2979d847d5e55c8b7e6b410c000001.pdf .

GUEVARA, Ernesto Che (2010), Mis sueos no tendrn fronteras. La Habana: Casa Editora Abril, 2010.

INE (2017), Instituto Nacional de Estadstica, http://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176918&menu=ultiDatos&idp=1254735976595

EL PAS (2017). https://elpais.com/economia/2017/02/21/actualidad/1487707618_196831.html

MANDEL 1979, Ernest. El capitalismo tardo, Mxico, Era, 1979.

REPULLO, Jos Ramn (2013). La mala senda de la sanidad pblica, en El Pas, Opinin, 18.1.2013 https://elpais.com/elpais/2013/01/10/opinion/1357821159_682859.html


Notas

[1] Entiendo formacin social en el sentido de Mandel 1979, como la concrecin histrica del modo de produccin en una determinada estructura de clases, que vara para adaptarse al crecimiento de las fuerzas productivas.

[2] Che Guevara consideraba esa fase de la URSS como capitalismo premonopolista en cuanto al ordenamiento de las relaciones econmicas (Guevara 2010, 95), y no consideraba adecuada la expresin de Lenin. Sin embargo, la posicin de Guevara puede considerarse voluntarista, al defender una planificacin econmica centralizada sin elementos de participacin poltica.

[3] En efecto, la evolucin china bajo el actual presidente Xi puede conducir hacia un autoritarismo rgido, que podra indicar un proceso de degeneracin burocrtica de la Repblica Popular. Las consecuencias culturales de ese desarrollo conducen a un dogmatismo incompatible con el desarrollo tecno-cientfico de la sociedad industrial, como mostraron los acontecimientos histricos de la URSS.

[4] Esta explicacin del desarrollo capitalista que puede estudiarse con detalle en la seccin IV de El capital. Marx y Engels, El capital, vol.I, seccin IV, Plusvala absoluta y plusvala relativa.

[5] Puede considerarse la reflexin de la Escuela de Frankfurt como resultado de la percepcin de este fenmeno histrico y su explicacin desde conceptos del materialismo histrico, enriquecidos por la teora del psicoanlisis, la sociologa acadmica y el existencialismo.

[6] En el ao 2016 el reparto de los trabajadores en los diferentes sectores productivos en el Estado espaol era como sigue: agricultura y pesca 4,4%; industria y energa 13,9%; construccin 5,8%; servicios 75,8% (INE 2017). Por otro lado, los datos de la crisis econmica son impresionantes: los trabajadores autnomos han visto disminuir sus ingresos en ms del 57%, mientras que las rentas de los trabajadores asalariados en el sector privado han disminuido un 9%, al mismo tiempo que crecan los beneficios empresariales de modo que la tasa de explotacin del trabajo ha crecido en un 21,2%. Varios millones de trabajadores pobres reciben un salario insuficiente para cubrir sus necesidades bsicas. Adems un importante sector de la fuerza laboral trabaja en la economa sumergida de forma ilegal, y como es notorio estos trabajadores carecen de todo tipo de derechos (CC.OO. 2017).

[7] La estructura del PIB por sectores de la economa sovitica en 1984 era: agricultura 20%; industria 47%; servicios 33% -distribucin previa a los procesos de terciarizacin realizada en las ltimas dcadas. La estructura sectorial de la economa china en 2008 -36,7% agricultura; 28,7% industria; 34,6% servicios- mostraba una distribucin previa al proceso de terciarizacin.

[8] La planificacin pblica es superior para organizar la economa, pero se deben reconocer sus problemas: resulta que el sector pblico acaba no siendo de nadie, y todos lo utilizan como yacimiento extractivo. Los polticos extraen votos; los empleados extraen tiempo y esfuerzo; los gerentes extraen reputacin... Repullo 2013. Mientras que en el capitalismo esa dinmica es inevitable por pertenecer a la personalidad egosta del individuo, como muestra el caso cubano la solucin de ese problema es la construccin de una cultura fundada en la conciencia colectiva y la tica personal; si bien aparece el problema de la estimulacin moral para la productividad del trabajo, el sistema republicano resulta ms eficiente permitiendo ahorrar recursos frente al despilfarro caracterstico del crecimiento capitalista.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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