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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2018

El desastre social y ambiental que ha causado Hidroituango tiene a las comunidades sumergidas en la angustia y an no se soluciona la situacin
Inundados y sin esperanza

Bibiana Ramrez
Agencia Prensa Rural


La mayora de tragedias ambientales en Colombia han sido avisadas con anterioridad como en Armero, en Mocoa y la ms reciente en el Norte y Bajo Cauca antioqueo con la represa Hidroituango. La negligencia de las autoridades y el ocultamiento de la realidad han costado vidas y sufrimientos a miles de familias que lo han perdido todo. El panorama de Puerto Valdivia, corregimiento de Valdivia y el ms afectado por la represa es desolador, est totalmente evacuado y destruido por el destaponamiento de los tneles de la presa el 12 de mayo, que gener crecientes en el ro.

Desde el 28 de abril las alarmas estaban encendidas en la poblacin por los derrumbes en las montaas, la creciente del ro y las lluvias, pero Empresas Pblicas de Medelln hizo caso omiso y ante los medios de comunicacin dijo que todo estaba bajo control. El mismo gobernador de Antioquia afirm que no se poda hacer una telenovela con un impase, pero era evidente el trgico final.

Ese sbado circularon por las redes sociales unos videos hechos por empleados de la central con la magnitud del desastre. El ro estaba furioso y se quera tragar toda la construccin. Arras maquinaria pesada, piedras y el cuarto de mquinas qued inservible. Gente corriendo por todos lados, alarmas sonando, helicpteros sobrevolando y el ro buscando su cauce.

Fue ah donde finalmente EPM tuvo que decretar la emergencia para poder evacuar los trabajadores y los pueblos de la ribera aguas abajo, cuando antes deca que no haba emergencia. Tambin los medios de comunicacin tuvieron que informar, pues era evidente que tenan que mostrar la realidad, a pesar de la suma que la Empresa paga por la pauta publicitaria mostrando el proyecto como el ms exitoso.

El 16 de mayo el gerente de EPM y Luis Prez tuvieron que pedir ayuda al presidente Santos en una carta, por una situacin tcnica no controlable, especficamente por una obstruccin parcial de la salida de aguas de la casa de mquinas, que de llegar a colapsar amenazara seriamente con generar un aumento significativo e incontrolado del cauce del ro Cauca, en unos volmenes tales que pondra en riesgo a las poblaciones aguas abajo.

Pueblos evacuados

El 4 de mayo, despus de la primera creciente del ro aguas abajo, EPM dijo a las comunidades que no haba riesgos y lo que ocurri el 12 puso en evidencia que el pas no estaba recibiendo la verdad de los acontecimientos con la represa, por el contrario se estn ocultando las reales causas de todo. Analistas y gelogos hacen preguntas como: Por qu colaps el tnel para desviar el ro? Fue un tema de geologa o un problema de ingeniera y construccin? Por qu taponaron los otros dos tneles de desvo antes de terminar la obra? Entre muchas otras que no son respondidas.

Puerto Valdivia es el primer casero que hay despus de las compuertas de la represa. Todos los puentes aguas abajo fueron arrasados y el corregimiento totalmente evacuado, pero cuando la gente ya tena el agua encima. Los habitantes fueron llevados esa misma noche al coliseo de Valdivia, que est arriba de la montaa. All se instal un albergue provisional para atender a los damnificados. Pero al siguiente da este ya haba colapsando porque no caban las ms de mil personas que les toc salir de sus casas.

El centro de salud, la iglesia y el colegio se inundaron inmediatamente y algunas casas se derrumbaron. Desde que comenzaron la represa hemos venido con muchas afectaciones. Yo ya no encuentro sosiego con mi familia en la casa porque cada que hay una avalancha ah mismo tiene uno que arrancar con las cosas para el monte. Antes haban crecientes normales del ro pero nosotros ya sabamos cmo actuar. Mirando el desastre que nos dej Hidroituango sentimos que lo perdimos todo. No se sabe qu puede pasar, se nos va a llevar el corregimiento, dice Luis Alberto Seplveda, uno de los afectados por la inundacin en Puerto Valdivia.

Las condiciones en el albergue son alarmantes, ya se habla de enfermedades por el hacinamiento. Adems los damnificados denuncian que las ayudas humanitarias no llegaron a toda la poblacin y que hubo discriminacin en las entregas, tanto que ante los mismos medios demostraron su inconformidad. Algunos habitantes no quisieron ir al albergue y exponer sus vidas porque tambin teman que sus objetos fueran hurtados.

No nos vamos, porque hay mucha gente que aprovecha estas tragedias para meterse a las casas a robar. Desde hace tiempo advertimos que los de aguas abajo estbamos en riesgo pero EPM nos deca que nunca iba a pasar nada. La calle pareca un ro, tena uno que salir corriendo con el agua a la cintura. A los dos das regresamos a ver cmo haba quedado todo y da es tristeza ver lo que uno ha logrado conseguir en aos, todo destruido, agrega Luis Alberto.

Y ms abajo, veredas como el Doce, Catorce y Quince tambin se inundaron. Los habitantes cuentan que tuvieron que correr montaa arriba porque no haba otra posibilidad. En estos sectores la agricultura es la nica fuente de subsistencia y todos los cultivos que tenan se perdieron. Ni la Cruz Roja, ni EPM nos dieron la alarma para evacuar. Todos los cultivos los tap el agua, y eso que esta es la parte ms alta de la vereda. Perdimos las matas de pltano, yuca, maz, las huertas, esto nunca se haba visto en las crecientes anteriores. Nos quedamos sin comida, dice una habitante del Catorce.

La incertidumbre est llevando a mucha gente al estrs. An no se sabe qu podr pasar y todos esos municipios del Bajo Cauca estn en alerta roja y la mayora estn siendo evacuados. Las lluvias se siguen prolongando y aumentando y EPM an no da claridades sobre la situacin.

Comunidades desamparadas

Toda la atencin de esta tragedia se ha centrado en las aguas abajo de la represa y se han invisibilizado, lo que sucede con las comunidades aguas arriba que tambin son damnificadas por toda esta inundacin. Municipios como Ituango, Toledo, Sabanalarga y Peque tambin estn en emergencia porque la gente que viva al borde del ro tuvo que salir y muchos no han sido atendidos an.

Ya las nubes no bajan al can como era normal en todas esas montaas. El calor ha aumentado y el paisaje se ve gris. Ese verde caracterstico se ha opacado y desde lo alto se ve un charco caf, lleno de lodo que ha desconfigurado el ro. Ituango qued aislado por unos das, porque el puente Pescadero qued bajo agua y la nica va era por la infraestructura de la represa pero era riesgoso. Incluso hasta la fecha hay paso solo en cuatro caravanas que programa EPM durante el da.

Es tensionante el paso por el tnel habilitado para ir al pueblo. La presin del agua parece reventar los odos. Un trabajador de EPM me contaba que a algunos carros se les reventaban los vidrios. All adentro sale un vapor de agua por la presin, parece con niebla todo el tiempo. Pasar por esas compuertas es como pasar por un desierto en medio de montaas.

A lo largo del trayecto hasta Ituango hay distintas vallas de EPM con la foto de hermosos paisajes, indgenas y campesinos que dicen: Por ti, Ituango construimos un mejor futuro, y viendo la situacin que hoy afrontan las comunidades pareciera una burla, porque desde hace aos se vienen denunciando los atropellos que ha cometido la Empresa con los que se han opuesto al proyecto con pruebas de su inviabilidad.

En el coliseo del municipio hay 22 barequeros y pescadores que se resistieron a salir de las playas donde nacieron y crecieron sacando oro para su sustento. Llevan 20 das all y an no han sido atendidos ni les han enviado ayudas. Han recibido alimentos que la misma comunidad ha recogido.

Con el agua hasta el cuello

Estela Posada narra cmo fueron inundados sin ningn aviso: El 13 de abril fue la primera creciente del ro. Veamos como las camas se balanceaban de un lado para otro. A los dos das baj el agua. Mi cama volvi a quedar en un punto firme y ah me volv a acostar. Nos quedamos 15 das as. El 28 de abril el agua volvi a subir y nunca ms a bajar.

Esa noche nos acostamos y el ro estaba tranquilo, un poco crecido como es normal en estas fechas de lluvia. A las cuatro de la maana me despert al bao, prend la linterna y vi una cosa brillante. Era el agua que estaba debajo de mi cama, me par asustada y ya los otros estaban corriendo. Nos estbamos inundando. Nos subimos un poco arriba de la montaa. Las culebras se salan del agua huyendo, los perros, los gatos, las gallinas alborotadas.

Caan rboles gigantes y se los tragaba el ro, tambin volcanes. Cuando el agua se subi, ah s vimos como se trag todo, las casas, bajaban vacas, pjaros, peces, perros todos muertos. Con machetes abramos monte, desesperados. Ya no sabamos dnde estbamos, buscbamos las casas pero no nos ubicbamos. No pudimos sacar nada. Algunos rescataron unas gallinas, algn perro o gato, pero todo naufrag.

Nunca nos avisaron de la inundacin. Pusimos una bandera blanca para que nos vieran y dos das despus fue que nos sacaron. Todos corrimos con lo que pudimos rescatar, un poco de mercado que nos dur esos dos das. Nos quedamos con la esperanza de que el ro disminuyera de nuevo. Nos pusimos a llorar en silencio viendo que la vida tambin se nos iba ah.

Rescatados pero desprotegidos

Los barequeros fueron rescatados por EPM con la polica, les dieron almuerzo, los anotaron en una lista y los llevaron al parque, all los dejaron. Ellos lo primero que hicieron fue irse para el coliseo e instalarse con lo poco que traan en sus manos. A los pocos das fue el secretario de Gobierno a decirles que tenan que salir de ah porque ya haban unos torneos deportivos programados. Cuentan que no fue cordial, por el contrario amenazante. Pero por el otro lado el alcalde les deca que de ah no los iban a sacar.

Nosotros nos vamos cuando tengamos un lugar a donde ir, dice Eugenia. Lo que hace la administracin es comprometerse en reuniones pero en su conjunto no hay comunicacin entre ellos. Unos funcionarios dicen una cosa, los otros dicen otra. Es como si todos se quisieran quitar las responsabilidades, y eso que no es gran cantidad de personas afectadas, es decir que podra solucionarse la situacin ms rpido.

Sus rostros expresan tristeza y desesperacin. Algunos me dicen que ya les duelen los huesos de la quietud. La Defensa Civil fue a hacerles chequeos de salud y la mayora tena la presin alta. Los sbados era el da en que salan al pueblo a vender el oro, pero llega ese da y lo que les da es angustia porque no tienen ni una moneda en el bolsillo.

El Movimiento Ros Vivos denuncia que EPM no los quiere reconocer como barequeros aunque tengan un carn de Minas y Energa donde consta que se dedican a ese oficio. El mismo alcalde dijo a un medio de comunicacin que en Ituango no haban damnificados. Les toc ir a tomarse la alcalda para que fueran escuchados. Nos han discriminado porque argumentan que Ros Vivos no est legalizado. Nosotros sacbamos un granito de oro y lo dejbamos aqu mismo en el pueblo, aportbamos a la economa. El comercio va a sentir ese vaco, dice Oliva Gmez, lder del Movimiento.

Recuerdos de la violencia

Rubn Espinosa tiene 30 aos y es caonero de nacimiento: Yo nac y me cri en el puente Pescadero. Nos tocaron muchas cosas buenas y otras malucas. Vivamos a 300 metros del puente. En la cocina de la casa haba una ventana pequea desde la que se vea la mitad del puente. Veamos cuando llegaban camionetas con gente, a veces uno, dos, tres, se escuchaban los disparos, luego levantaban el cuerpo y lo tiraban al ro. Eso pasaba cada15, 20 das.

En el 98 nos toc dos horas de balacera entre el Ejrcito, los paras y la guerrilla. Los paras se fueron para la casa de nosotros y se atrincheraron ah. Nosotros debajo de las camas muy asustados. Luego cogieron la puerta a pata hasta que la tumbaron. A mi pap le dieron pata mucho rato, a mi mam le daaron un dedo, nos decan estn buenos para echarle gasolina a esta casa y tirarle una granada.

Nos dijeron que tenamos 24 horas para desocupar si no venimos y los tiramos al ro. Nos toc salir. A los vecinos que quedaban al otro lado del ro tambin les pas lo mismo. A los 15 das quemaron la casa. Nos fuimos para el monte hasta que un familiar nos dio un pedazo de tierra para hacer un rancho. Nosotros ramos seis. De desayuno mi mam nos daba pltano maduro hervido en agua. Aguantamos mucha hambre. Me toc buscar trabajo en un trapiche porque mi pap se enferm. Yo tena diez aos.

El 4 de enero de 2004 volv a entrar al Cauca de nuevo. Yo baj solo porque a mi pap le daba miedo. No volv a salir de ah hasta ahora que EPM me sac. Veo ese ro inundado y me dan ganas de llorar. Ese can me dio la vida. El desplazamiento que nos hace esta represa es ms fuerte que el de los grupos armados porque con los grupos tenamos la esperanza de que volvamos y volvimos, pero esta vez ya sabemos que no vamos a volver, perdimos toda la esperanza. Ahora no sabemos cul ser nuestro futuro.


Fuente original: https://prensarural.org/spip/spip.php?article23120



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