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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2018

Petro y la Constituyente de la paz

Horacio Duque
Rebelin


Parece alucinante lo que ocurre ante nuestros ojos. Colombia asiste a un gran viraje histrico, da un gran salto que, despus de muchos aos, pensamos, jams ocurrira. Por dcadas abrigamos ese sueo, esa ilusion. Pero la rutina se repetia. La historia se mova como un corcho en un remolino, y as fue por dcadas. Pero en medio de una gran incertidumbre ha saltado la liebre.Cuajo ante nuestra existencia un hecho trascendental, un acontecimiento verdad en la definicin de Alain Badiou. Lo resumo en tres datos: la izquierda, los verdes y la paz se alzaron con casi 10 millones de votos; se quebraron las podridas maquinarias del clientelismo oligrquico encarnado por Vargas Lleras; el emblema neoliberal por excelencia, Csar Gaviria, acus una descomunal derrota; y la corruptela santista con su mermelada fue objeto del repudio generalizado.

En estricto sentido el neto poltico de las votaciones de ayer 27 de mayo es una gran mutacin de gran complejidad que exige ser interpretada y asumida en toda su carga temporal, espacial y ontolgica.

Nos preguntamos: sigue una revolucin social tal como la que ocurri en 1810 con el grito de independencia frente a la monarqua espaola? Ms aun: se puede caracterizar la coyuntura conformada por el proceso electoral como una ruptura revolucionaria?

De ser asi: Que procede polticamente para ser consecuentes con el curso de la historia materializado en la masiva rebelin ciudadana, juvenil, femenina, social, indgena, obrera, campesina y afro visibilizada ayer?

Sugiero como hiptesis de trabajo para las semanas que siguen la idea de la Constituyente popular que el candidato presidencial Gustavo Petro agit con mucha solidez. Con la campaa que Petro adelanto en toda la nacin y con sus casi 5 millones de votos Petro alcanz la altura de una figura histrica con gran legitimidad tica y poltica. Su discursividad es parte de la cristalizacin de una contrahegemonia que se afinc en el sentido comn de la multitud, rompiendo la hegemona del viejo poder oligrquico encarnado por el bloque santouribista y representado hoy en la candidatura de Ivn Duque, que no es ms que la aglomeracin de los intereses de banqueros, multinacionales, generales, terratenientes y de las castas parlamentarias.

La Constituyente debe ser el escenario de la disputa poltica con el bloque de poder oligrquico, propiciada por el fin de la guerra y la construccin de la paz. Disputa que la controversia sobre la Jep, la justicia restaurativa y la libertad de Jess Santrich han puesto de manifiesto.

No hay que dar tregua a la oligarqua en esta batalla. No es la hora del pesimismo, ni el momento de la perplejidad paralizante. La iniciativa est en el campo popular y hay que proceder en consecuencia.

El discurso de Petro ayer al cierre de esa gran jornada colombianista tiene toda la lucidez para ser el soporte de un Plan de accin poltica de las masas populares. Manos a la obra.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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