Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2018

Europa sesenta aos despus

Juan Francisco Martn Seco
Contrapunto


En este mes de mayo han coincidido dos actos orientados a ensalzar el credo y el espritu europeos y a premiar a quienes han sobresalido, segn dicen, en la defensa de la Unin. El primero en Yuste, con la entrega del premio Carlos V a Antonio Tajani, y el segundo en Aquisgrn, con la concesin del Carlomagno a Macron. En esta ocasin, las ceremonias tenan una relevancia especial, no solo por la notabilidad de los premiados, sino tambin porque cuando se han cumplido sesenta aos de la entrada en vigor del Tratado de Roma y de la creacin del Mercado Comn, la Unin Europea se encuentra en una encrucijada crtica, con graves complicaciones, especialmente en la Eurozona. Puede parecernos extrao, pero lo cierto es que los problemas actuales estaban ya implcitos en la orientacin que se tom hace sesenta aos.

Fue Winston Churchill quien el 19 de septiembre de 1946 en un discurso en la Universidad de Zrich lanz por primera vez un reto, el de iniciar un proceso que ms tarde sera la Unin Europea. Quisiera hablar hoy del drama de Europa () Entre los vencedores slo se oye una Babel de voces. Entre los vencidos no encontramos sino silencio y desesperacin () Existe un remedio. Debemos crear una suerte de Estados Unidos de Europa. () Para realizar esta tarea urgente, Francia y Alemania deben reconciliarse. Paradjicamente Gran Bretaa siempre ha sido la ms euroescptica y hoy est en proceso de abandonar la Unin Europea.

El primer paso hacia esta unin poltica lo va a dar el ministro francs de Asuntos Exteriores, Robert Schuman, que propondr un plan para administrar en comn la industria pesada franco-alemana. Sobre esta base, el 18 de abril de 1951 seis pases -Francia, Alemania, Italia, Blgica, Pases Bajos y Luxemburgo- crean la Comunidad Europea del Carbn y del Acero (CECA). La unin tena, ms que una finalidad econmica, una finalidad poltica. El Tratado haca imposible que ninguno de los firmantes pudiera fabricar individualmente armas de guerra para utilizarlas contra los otros.

Sin embargo, esta tendencia se rompe con el fracaso en 1954 de la Comunidad Europea de Defensa (CED), propuesta por Francia, que hizo patentes ya las dificultades y la casi inviabilidad de cualquier avance en la unidad poltica; lo que condujo a que la futura unin se encaminase exclusivamente por el mbito econmico y ms concretamente por el comercial. As, el 25 de marzo de 1957, los seis pases citados firmaron el Tratado de Roma que entrara en vigor el 1 de enero de 1958, fundando de esta forma el Mercado Comn. En realidad, lo que se creaba era exclusivamente una unin aduanera.

El Tratado de Roma signific el triunfo de las tesis funcionalistas cuyo mximo representante fue Jean Monnet. Ante la imposibilidad de avanzar en la unin poltica, demostrada por el fracaso de la CED, se pretende desarrollar la unin econmica en el supuesto de que ms tarde y poco a poco se lograra la unin poltica. La historia ha demostrado que este gradualismo tena un pecado original, ser asimtrico. Avanzar solo en los aspectos comerciales, financieros y monetarios sin dar apenas pasos ni en la integracin poltica ni tampoco en las esferas social, laboral, fiscal o presupuestaria sera la causa de todas las contradicciones y problemas que han ido surgiendo en la Unin Europea.

Los que desde posturas socialdemcratas apostaron por este gradualismo no fueron conscientes, o no quisieron serlo, de que tal asimetra conduca al imperio del neoliberalismo econmico, ya que mientras los mercados se integraban y se hacan europeos, los poderes democrticos, que deban servir de contrapeso y corregir la injusta distribucin de la renta, quedaban en manos de los Estados nacionales. Es ms, no comprendieron que, si bien las fuerzas econmicas y las fuerzas polticas que las apoyaban tenan sumo inters en avanzar en los aspectos comerciales, monetarios y financieros, una vez logrados estos, no veran ningn aliciente, ms bien todo lo contrario, en dar pasos en los aspectos polticos.

La asimetra en el proceso llevaba en su seno, tal como ahora se est haciendo patente, la destruccin del propio proyecto o, al menos, de los principios que haban animado su creacin. El colosal desarrollo de algunos aspectos, dejando paralizados y anmicos otros, tena por fuerza que dar a luz un monstruo, inarmnico y pletrico de contradicciones que, lejos de propiciar la unidad entre los pases, incrementa sus diferencias e incluso los recelos que se pretendan superar.

Muchos cambios, sin duda, ha sufrido aquella Unin Aduanera que se cre en 1958; pero todos desde un mismo lado, sin que se hayan compensado con modificaciones de la otra ribera. Se introdujo la libre circulacin de capitales y mercancas, pero sin que apenas se hayan dado ms tarde pasos en la armonizacin fiscal, laboral y social, con lo que se permite que el capital y las multinacionales chantajeen e impongan condiciones a los gobiernos. Se construye una unin monetaria sin una unin fiscal, es decir, sin los mecanismos redistributivos entre los Estados que corrijan las desigualdades que crea la moneda nica. El euro y el mantenimiento de un presupuesto comunitario que no supera el 1,2% del PIB constituyen una contradiccin en s mismo, y carecern siempre de viabilidad.

La Unin Monetaria es el ejemplo ms claro de la miopa de ciertos mandatarios, ya que fue la condicin que impuso Mitterrand a Kohl como contrapartida a la reunificacin alemana. El miedo a una Alemania fuerte le llev a creer que privando del marco al pas germnico se ahuyentaban los fantasmas del pasado. Puede haber mayor despiste! porque, muy al contrario, ha sido el euro lo que precisamente permite a Alemania mantener, sin armas ni ejrcitos, la supremaca sobre toda Europa. Supremaca que aparentemente es econmica, pero que deriva inevitablemente en poltica. Alemania es la gran beneficiada de la moneda nica.

De los seis pases ms o menos homogneos que en 1958 conformaron el Mercado Comn se ha pasado a veintiocho con tremendas diferencias en todos los aspectos. Si entonces poda haber alguna posibilidad de constituir una unin poltica, aunque fuese imperfecta, hoy resulta ingenuo y utpico pensar no solo que esta integracin pueda producirse sino ni siquiera que se establezcan los mnimos lazos de solidaridad y redistribucin entre los pases miembros para hacer viable el proyecto.

No obstante, el discurso imperante contina aferrndose al gradualismo, y a la creencia de que an es posible caminar hacia la unin poltica. Tal postura es fruto del voluntarismo ms absoluto que a menudo raya en la inconsciencia. Cualquier propuesta en esa direccin es boicoteada o al menos relegada a un proceso tan largo de reformas que, al final, si se aprueba es despus de haber sido descafeinada y teniendo poco que ver con el proyecto inicial. Eso es lo que ha ocurrido por ejemplo con la Unin Bancaria.

Fue en la cumbre de junio de 2012 cuando, contra todo pronstico, el ortodoxo Monti, que haba sido impuesto por Bruselas y Berln al frente del Gobierno italiano, se rebel y amenaz con vetar el comunicado final si no se aprobaba que fuese la Unin Europea (Mecanismo de Estabilidad Europeo) la que asumiese el saneamiento de los bancos en crisis. A esta pretensin se sum inmediatamente Rajoy, inmerso en la crisis de la banca espaola, y un poco ms tarde, aunque quizs con menos decisin, Hollande. Merkel no tuvo ms remedio que aceptar la idea, pero ech balones fuera, condicionndola a que antes se adoptasen las medidas necesarias para que las instituciones de la Unin asumiesen la supervisin y la potestad de liquidacin y resolucin de las entidades. Haba nacido lo que ms tarde llamaran la Unin Bancaria.

Seis aos ms tarde la Unin Bancaria solo existe sobre el papel. Los nicos elementos implantados son los relativos a la transferencia de competencias (supervisin, liquidacin y resolucin) de las autoridades nacionales a Bruselas, pero no ha entrado en funcionamiento ninguno de los componentes que deberan ser la contrapartida a esa cesin de competencias. Desde luego, Europa no ha asumido ni tiene intencin de asumir el coste del saneamiento de los bancos en crisis, que era la propuesta de Monti. Hasta la fecha, los bancos de los distintos pases continan siendo principalmente nacionales (la pasada crisis del Banco Popular en Espaa y de los italianos Veneto Banca y Popolare de Vicenza lo muestran claramente) y los posibles costes estn muy lejos de mutualizarse, ni a travs del Fondo de Garanta de Depsitos, cuyos recursos provienen casi en su totalidad de las respectivas naciones, ni por el Fondo nico de Resolucin Bancaria, que no es tan nico como se afirma.

Ahora los eurooptimistas ponen sus ojos en Macron y en las reformas planteadas por la Comisin, que se discutirn el prximo mes de junio. Son avances muy pequeos porque ni siquiera se cuantifican, pero solo su enunciado genera urticaria en Merkel y en los mandatarios del resto de pases del norte. Macron, una vez elegido, plante, casi como un contrato, que Francia estaba dispuesta a aplicar las medidas de rigor que se le exigan, y a las que hasta ahora los distintos gobiernos haban sido reticentes, a condicin de que se acometiesen en la Eurozona las reformas necesarias. Las medidas ciertamente se han instrumentado en Francia, sobre todo con la aprobacin de la reforma laboral, pagando por ello Macron un coste poltico importante. Pero las reformas de la Eurozona continan pendientes y sin ningn viso de que Alemania est dispuesta a consentirlas.

En principio, la dilacin provena de que no haba gobierno en Alemania, pero una vez que este se ha constituido no se ve en absoluto que el panorama pueda aclararse. Varias veces han coincidido Macron y Merkel, y ante las propuestas del primero la canciller alemana ha tirado siempre balones fuera. No quiere or hablar de presupuesto de la Eurozona ni del seguro de desempleo comunitario ni de nada que pueda significar transferencia entre los pases, ni tan siquiera de mutualizacin de crditos.

En Aquisgrn, Macron en su intervencin delante de Merkel expuso el tema sin contemplaciones: En Alemania no puede haber un fetichismo perpetuo por los supervits presupuestarios y comerciales, porque se hacen a expensas de los dems. Merkel contest con elegancia y elogios a Macron, pero sin la menor concesin. Todo lo ms, avanzar en la Unin Bancaria. El presidente de la Repblica francesa dio de lleno en la diana. Alemania presenta ao tras ao supervits en la balanza por cuenta corriente desproporcionados (9% este ao) y que repercuten muy negativamente en los dems (empleo en Alemania, desempleo en el resto de los pases).

Son muchos los defectos que se pueden predicar de Donald Trump, pero hay que reconocer que parte de su mensaje llega a los ciudadanos. As ocurre con el eslogan de Amrica primero, que tiene su consistencia en los enormes supervits que vienen manteniendo China y Alemania, difcilmente justificables y que perjudican al resto de los pases, entre ellos a EE.UU. La reaccin de Trump quizs vaya a iniciar una guerra comercial. Se insiste en que la respuesta de Europa debe ser unitaria, pero tienen todos los pases los mismos intereses? No estaremos defendiendo los objetivos de Alemania y asumiendo un coste que no nos corresponde?

Despus de 60 aos, la Unin Europea es un proyecto fallido. Sea cual sea el aspecto que se considere, presenta toda clase de grietas e ingentes contradicciones. La fuga al extranjero de algunos golpistas catalanes ha dejado al descubierto las lacras de la euroorden, y ha evidenciado hasta qu punto se est lejos de la integracin que proclama el discurso oficial (ver mi artculo del 12 de abril pasado). Es cierto que los fugados han sabido escoger los pases que podan ser ms proclives a sus intereses, pero la desconfianza con la que se mueven ciertos jueces indica bien a las claras que en Europa continan existiendo los complejos y los perjuicios que tradicionalmente han separado a los Estados. No es extrao que el euroescepticismo se extienda en todas las latitudes, y no puede cogernos por sorpresa que en un pas como Italia haya triunfado en las ltimas elecciones.


Fuente: https://www.republica.com/contrapunto/2018/05/24/europa-sesenta-anos-despues/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter