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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2018

El "baile de divisas" deja a los mercados emergentes al borde de la crisis

Diego Herranz
Pblico

Argentina ya ha solicitado ayuda al FMI, la lira turca pide oxgeno en su cada libre frente al dlar, Indonesia y otras potencias asiticas como India o Filipinas aumentan los tipos de inters para sostener las embestidas de los mercados.


Tres clsicos en apuros. Argentina, Turqua e Indonesia. Tres de los mercados emergentes que ms auxilio crediticio han necesitado de las arcas del FMI en las ltimas dcadas vuelven a estar bajo la lupa de los mercados. Sus seales surgen por doquier y se visualizan con nitidez desde que el dlar iniciara su despegue en las plazas cambiarias. La poltica del billete verde fuerte que desea Donald Trump empieza a florecer, casi un ao y medio despus de que el presidente de EEUU tomara posesin del cargo. Tampoco les ayuda la convulsin geoestratgica global que ya ha proclamado un nuevo orden. Poltico, con tensiones regionales, un lenguaje pre-blico y una nueva carrera armamentstica, tanto convencional como nuclear. Pero tambin econmico, en el que la doble rebaja impositiva del dirigente republicano, su fuego cruzado con sus histricos socios en el terreno comercial extensible a rivales declarados como China su tacticismo para mover a su antojo el precio del petrleo o su declarado deseo de devolver al dlar a su irrebatible hegemona, empieza a hacer mella en un ciclo de negocios, el nacido tras la crisis de 2008, que nunca se ha caracterizado precisamente ni por su dinamismo ni por su sostenibilidad. Aunque en el espacio emergente, el inicial decoupling respecto al ritmo de crecimiento de las potencias industrializadas pudiera parecer, por momento, lo contrario.

Casi diez aos despus del estallido del credit cunch, en septiembre de 2008, los grandes rivales de las economas de rentas altas se han erigido en los primeros que experimentan los coletazos de lo que parece el epitafio de esta etapa de pseudo-bonanza. Argentina emiti la primera seal de alarma, que ha sofocado el FMI con una rpida negociacin por la que ha liberado a Buenos Aires una lnea financiera de 30.000 millones de dlares para contener la cada libre del peso en los mercados cambiarios y la escalada de los tipos de inters, por encima del 40%, decretada por su banco central como medida para evitar fugas masivas de capitales y amortiguar el pnico burstil. Pero apenas dos semanas despus, el efecto contagio ha surgido en Turqua. A lo largo de mayo, su valor ha descendido todos los das de mercado excepto tres, en relacin con el dlar. Hasta el punto de reducir un 5,2% su cotizacin diaria la pasada semana.

Parecen lejanos. Pero los das en los que la lira turca marc mximos histricos frente al billete verde norteamericano se localizan a finales del ltimo verano e, incluso, en otro rally alcista, al comienzo de esta primavera. La alta volatilidad, generada desde EEUU y sus agresivas polticas comercial (proteccionismo y guerra arancelaria), fiscal (doble rebaja de rentas y sociedades, a la que se sumar otra reduccin impositiva antes de noviembre, segn avanza el propio Donald Trump), econmica (plan multimillonario de infraestructuras para dinamizar la actividad, junto a reformas financieras ms laxas que espoleen el crdito) y monetaria para enterrar la estrategia de la Fed de tipos de inters cercanos a cero, han dado paso a una convulsin generalizada en los mercados globales. Ya de por s en estado de mxima vigilancia por el fulgurante incremento del crudo y los polvorines geoestratgicos auspiciados o alimentados por Washington en Oriente Medio, Asia, con la crisis coreana, o el distanciamiento transatlntico en plena tensin interna en la UE por el Brexit.

El infierno turco, en estado de ebullicin

Turqua, pues, ha entrado en la espiral de una crisis monetaria. Los analistas reclaman ya a las autoridades polticas, econmicas y monetarias que acten ya, a la mxima diligencia asegura, por ejemplo, Cristian Maggio, estratega de mercados emergentes en TD Securities, con sede en Londres. Y no debera ponerse lmites sobre cmo y cundo intervenir porque lo que se avecina es una turbulencia cambiaria en toda regla. El clima inversor es de total prdida de confianza.

Tampoco ayuda la atmsfera poltica. En especial, la de su primer ministro, el islamista Recep Tayyip Erdogan, quien ha lanzado constantes mensajes a favor de una rebaja de tipos de inters para espolear la economa, en medio de compromisos de adquirir mayor responsabilidad sobre la poltica monetaria del pas si vence en los comicios del prximo 24 de junio. En un momento delicado para la coyuntura turca. Con la inflacin en dobles dgitos y un rampante dficit por cuenta corriente que demanda una alta financiacin de los mercados internacionales, cuando el acceso al crdito global evoluciona a precios demasiado elevados, pese a que los tipos de inters todava pueden considerarse anormalmente bajos. Tanto en EEUU como en Reino Unido y otras latitudes anglosajonas, como en Europa, donde el BCE los mantiene en nivel cero.

La lira ha perdido un 21% de su valor este ao. El segundo mayor descenso de las divisas de los principales mercados emergentes. Slo por detrs de la prdida de cotizacin del peso argentino y en sintona con el retroceso de las monedas de Venezuela y Angola. La cuota de retorno de las inversiones denominadas en liras turcas -diferencial entre costes de una operacin y ganancias estimadas-, se ha desplomado hasta cotas desconocidas desde enero de 2017, cuando la divisa turca sufri otro fuerte episodio de depresin en el mercado. Un sostn que ha pasado factura a las empresas japonesas, que han protagonizado las grandes operaciones burstiles en la plaza financiera de Estambul, cuyos rectores achacan esta semana negra al clsico mantra que utilizan las autoridades de la proliferacin de movimientos especulativos para hundir la economa del pas. Antesala, en casi todas las ocasiones, de una peticin de ayuda multilateral.

Devaluacin de la lira turca. / Bloomerg

Que Dios ayude a Turqua, reza la nota oficial de Alnus Yatirim, un brker que opera en la Bolsa de Estambul, dirigida a sus clientes estos das, antes de precisar: nos enfrentamos a la inaccin de un banco central que sigue oteando los mercados cuando necesita dirigir acciones directas en defensa de la lira. Sin ella, se caer en una espiral de impagos para hacer frente a los plazos de vencimientos inmediatos de una deuda corporativa, de empresas no financiera, que supera los 222.000 millones de dlares, en moneda extranjera. Por cada punto porcentual de prdida del valor de la divisa turca se encarecen las condiciones de financiacin en 5.000 millones de liras. Mxima tensin. Yatirim apelaba a un movimiento ms contundente del banco central que la subida de tipos, con nocturnidad, el pasado mircoles, de nada menos que tres puntos bsicos hasta situarlos en el 16,5%. Algo que no gustar a Erdogan, pero que ha servido para salvar un primer match-ball: los bancos obtendrn ms ingresos por servicios, prstamos y crditos a corto plazo que aliviarn sus mrgenes financieros. Pero ser difcil que puedan acometer una mnima recapitalizacin hasta el momento, han reestructurado unos 78.000 millones de liras, casi 17.000 millones de dlares con unas ciertas garantas y, sobre todo, tendrn casi imposible acudir al rescate del sector privado turco, que maneja una deuda de 337.000 millones de dlares en monedas extranjeras.

Seguir la estela de Argentina?

Mohamed El-Erian, ex economista jefe del FMI y analista de Bloomberg, entre otros medios, ha avanzado un principio de acuerdo entre Argentina y el FMI. A partir de una reunin oficial que se realiz el pasado 18 de mayo. En su opinin, los avances auguran que ambas partes podran estar en disposicin de superar las rencillas histricas que llevaron en varias ocasiones, durante las recientes solicitudes de rescate del pasado reciente de la economa sudamericana, a clamar contra los ajustes y las recetas ultraliberales impuestas por el Fondo a los gobiernos del pas. A su juicio, las razones para el acuerdo se reducen a cuatro.

La primera, que Christine Lagarde, directora gerente del Fondo, acaba de recibir el compromiso de Mauricio Macri de implantar la agenda reformista del FMI y de transformar la economa y dirigir todos sus esfuerzos a mantener la paz social y el consenso necesario para desarrollar estos cambios.

En segundo lugar, porque los esfuerzos de Argentina, de forma individual, para hacer frente a una pertinaz sequa que se ha cebado con la produccin agrcola, el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales por el incremento de los tipos de inters en EEUU y la apreciacin del dlar y del petrleo, seran en vano.

En tercer trmino, porque la significativa volatilidad financiera que se ha llevado por delante gran parte del valor del peso y ha elevado la prima de riesgo soberano del pas tambin ha acelerado la urgencia por que el pas retorne a la estabilidad macroeconmica. A lo largo de la primavera actual, el objetivo de inflacin se ha superado y las vulnerabilidades sobre la deuda y los dficits (fiscal, de pagos y por cuenta corriente) siguen in crescendo.

El ltimo motivo que arguye El-Erian es el inevitable ajuste presupuestario que ponga las bases esenciales para que el precio del dinero se reduzca desde el 40% actual. Desafo que slo se puedo alcanzar con una lnea de rescate multilateral.

El probable error de diagnstico de El-Erian y el de Macri, si finalmente labr esa promesa de consenso social es que la sociedad civil y los agentes sociales argentinos no claudiquen ante esa peticin. Porque el presidente, al llegar al poder en 2015, prometi transformar el pas. No slo su economa, que sera su primer campo de pruebas. Sus alusiones crticas iban dirigidas al estilo impuesto por su antecesora en el cargo, Cristina Fernndez de Kirchner, caracterizado por unas medidas de fuerte gasto social, control de la divisa y proteccionismo econmico.

Macri procede de la aristocracia financiera del pas Franco Macri, su hijo, es considerado uno de los inversores de referencia en los mercados de toda Amrica, estudi en Columbia y Wahrton y fue citado en la revista Time, en 2016, como uno de las cien personalidades ms influyentes del mundo por su proximidad a Trump. Pero tres aos despus de su toma de posesin, su idea de restaurar las viejas glorias de la economa argentina, con su ideario neoliberal, han dado lugar a una peticin urgente de ayuda al FMI.

La incertidumbre sobre si Macri lograr generar la paz social est ms que justificada. En el colapso de 2001-2002 dej temblando a la clase media del pas, mientras se perdieron millones de puestos de trabajo. El sistema institucional y poltico estuvo al borde de la destruccin e, incluso, murieron un par de decenas de ciudadanos que protestaban en las calles. La mayora de ellos, focalizaron su ira sobre el FMI, al que acusaron del desastre social que sigui al salvavidas financiero. Al igual que gran parte de la clase poltica. Desde lderes del peronismo, hasta dirigentes de otras formaciones denunciaron unas negociaciones abocadas a la generacin de pobreza y de desigualdades entre ricos y pobres. El remedio es peor que la enfermedad, fue el gran eslogan que propici que el 75% de los argentinos se manifest en contra de cualquier gobierno que reclamara la ayuda del FMI en el futuro.

La gran baza de Macri ha sido la reaccin. Sbita y, hasta cierto punto, inesperada. Es cierto que el peso se ha dejado un 18% de su valor respecto a la divisa a la que uni su cotizacin paritaria en el pasado reciente. Pero lo ha hecho, como la lira turca, en un corto espacio de tiempo. En apenas unos meses. Lo que ha dejado a la sociedad sin apenas capacidad de respuesta. Aunque esa misma ciudadana podra no tardar en despertar. Entre otras cuestiones, porque conoce que el recetario econmico de Macri, pregonado por sus ministros por activa y por pasiva en sus tres aos de gestin, no contemplaba, en absoluto, que el pas pudiera volver a tener problemas con la financiacin. Macri justific ante los argentinos haber llamado a la puerta del FMI porque nos enfrentamos a un nuevo escenario global y para evitar crisis como a las que tuvimos que enfrentarnos en nuestra historia reciente. Algo que no concuerda con su autoalabanza de crear un modelo econmico no tan dependiente de las inversiones extranjeras, capaz de financiar su dinamismo y que se acercara al pleno empleo. En palabras suyas, en campaa electoral, romper el muro para devolver a Argentina a la normalidad.

El efecto de tres aos de Administracin Macri se asemeja ms una vuelta al pasado que a un salto hacia adelante, a la modernizacin de la economa, porque la vigilancia del Fondo, estricta al mximo, ha vuelto y, con ella los esfuerzos sociales para devolver la calma al capital forneo y a los mercados, con suma dependencia financiera externa y alto riesgo de contestacin en las calles.

Peligros sobre los mercados emergentes

Los bancos centrales de Argentina y Turqua no han sido los nicos con quebraderos de cabeza. La sombra de la inestabilidad se propaga sobre la prctica totalidad de los principales mercados emergentes del planeta. El estado latente es de emergencia. Los economistas predicen escalada de tipos de inters en varias latitudes de Asia. En concreto, y sobre todo, en Indonesia, Filipinas e India, donde no descartan que toquen niveles como los de Argentina o Turqua. Cuando la Reserva Federal inici el encarecimiento gradual del dinero, las autoridades monetarias de los mercados emergentes intentaron recortar sus diferenciales rebajando tipos, explica Frederic Neumann, de HSBC. Y ahora tienen que adecuarse a la poltica de la Fed a marchas forzadas y en medio de turbulencias cambiarias que llevan en volandas al dlar a recuperar parte de su hegemona perdida. Incluso, algunos pases, como Brasil, siguen abaratando el dinero.

Cada de intereses en los mercados crecientes. / Bloomerg

La economista Carmen Reinhart, catedrtica en Harvard y antigua responsable de investigacin de mercados en el FMI, considera que el escenario actual de los mercados emergentes es peor que el de sus dos captulos negros ms recientes, el inicio de la crisis, en 2008, y en 2013, ao en el que el decoupling empez a remitir y sus economas se resistieron de la debilidad mundial. Para Reinhart, estadounidense de origen cubano, estos pases tienen varias losas que penden sobre sus modelos productivos. Por un lado, la acumulacin de deuda; por otro, la debilidad del comercio con la guerra declarada por EEUU y, finalmente, la subida sincronizada de tipos en casi todo el universo econmico anglosajn. Diagnstico que comparte el mercado. El desequilibrio en las balanzas de pagos [de estas economas] han aadido presin a sus bancos centrales para acometer alzas del precio del dinero antes de los previsto; es decir, cuando la inflacin todava no es un motivo serio de preocupacin, explica Andrew Cates, analista de Nomura. Es lo que ocurre en Indonesia, con la palpable gravedad de su moneda, la rupia, en Malaisia, Filipinas o, incluso, en la India. Las excepciones, que an deben ser catalogadas de coyunturales, son China y Tailandia, con tipos prximos a cero.

Trinh Nguyen, analista de Natixis, es todava optimista respecto a Indonesia. Cree que la subida de tipos del banco central devolver la confianza de los mercados en una economa con reserva de divisas superiores a los 120.000 millones de dlares, un crecimiento slido y an sostenible a medio plazo y fuertes inversiones del exterior.

Pero tambin se aprecia en otros hemisferios. Como en el vecino sureo de EEUU. Mxico ya ha entrado en la oleada de endurecimiento de sus condiciones monetarias, tambin por la prdida de valor del peso y las presiones inflacionistas, dice Mike Moran, de Standard Chartered Bank. Y los ha colocado ya en el 7,5%. Fitch Rating lo tiene igualmente claro. En un reciente estudio habla de que los mercados emergentes se han embarcado en una poltica de encarecimiento de tipos que durar varios aos y advierte de que seis de los diez de mayor dimensin, todava no han reaccionado; en concreto, menciona como casos ms preocupantes Turqua y Brasil, con un manejo monetario demasiado laxo para los tiempos que corren. A lo que hay que aadir una prdida de vigor econmico y el riesgo de traslado de deuda corporativa a soberana, un trnsito que ya han atendido, en gran medida, las potencias industrializadas.

Deuda emergente / Del supervit al dficit. / Bloomerg

Estancamiento. / Bloomerg 

Entonces y ahora. / Bloomerg

Los inversores, en consecuencia, han puesto ojo avizor a este sobre-endeudamiento empresarial que, para ms inri, est denominado mayoritariamente en dlares, la divisa que ha sacado ms msculo en las ltimas semanas. Reinhart sita el riesgo al mismo nivel que la crisis de 2008. En el tsunami financiero de hace diez aos, las cotizaciones de las principales plazas burstiles del espacio emergente cayeron un 64% mientras que en la turbulencia de 2013 esta ratio retrocedi un 17%. El de ahora se asemeja ms al primero porque su shock actual responde a parmetros y condiciones tanto internas, de desajustes macroeconmicos, como externas, financiacin cara en el exterior y revalorizacin del dlar. En su opinin, adems, el repunte del IPC de EEUU es otra mala noticia. Porque desembocar en nuevas alzas de tipos, que dar nuevos bros al dlar, endurecer an ms las condiciones de financiacin, elevar las tasas de endeudamiento pblico y privado y sometern a tensiones a sus primas de riesgo soberano.

Por si fuera poco, entre las vulnerabilidades inmediatas, tambin derivar en una prdida de fuelle de sus PIB que generar mayores agujeros presupuestarios, tanto en pases como Brasil, ms displicente con el rigor de las cuentas, como en naciones que han gestionado correctamente este parmetro, como Chile o la propia Turqua. Y se expandir por las latitudes subsaharianas y los tigres asiticos, donde China, que ha ralentizado en abril su actividad industrial, las inversiones de activos fijos y las ventas de su comercio minorista, es su mximo acreedor y que tambin desvela un persistente riesgo de endeudamiento excesivo. Motivo, a buen seguro tambin, de la negociacin comercial abierta con EEUU para acceder a gran parte de las reivindicaciones de la Casa Blanca en su guerra econmica con Pekn. Entre ellas, el paulatino aperturismo de sus sectores estratgicos a lo que Washington llama la libre competencia con el capital privado extranjero.

@dherranzd

Fuente: http://www.publico.es/economia/paises-emergentes-baile-divisas-deja-mercados-emergentes-borde-crisis.html



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