Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2018

Resea: Escuela o barbarie. Entre el neoliberalismo salvaje y el delirio de la izquierda, de Carlos Fernndez Liria, Olga Garca Fernndez y Enrique Galindo Ferrndez
Una defensa contundente y argumentada de la instruccin pblica

Salvador Lpez Arnal
Papeles de relaciones ecosociales y del cambio global


Casi no es necesario presentar a los autores. Los tres son profesores de filosofa. Carlos Fernndez Liria de la Complutense, Olga Garca Fernndez y Enrique Galindo Ferrndez son profesores de secundaria. Militan ambos en las Mareas en defensa de la educacin pblica.

Adems del prembulo, son diez los captulos del libro, ms el apartado de conclusiones, un apndice que evala el bilingismo (ingls, castellano) y la bibliografa.

La dedicatoria es muy significativa del compromiso de los autores: a sus alumnos, a compaeros que han ledo el manuscrito del libro y a nuestros compaeros y compaeras de Mareas por la Educacin Pblica, por su lucha incansable y su valiosa amistad. Tambin a todos los profesores y maestros que, como Daniel Nota, son un ejemplo para la escuela pblica.

Lo es tambin el ttulo: Escuela o barbarie, una disyuncin (excluyente) que, por supuesto, recuerda, con neta intencin, el socialismo o barbarie de Rosa Luxemburg. El subttulo tampoco est para adornar: Entre el neoliberalismo salvaje y el delirio de la izquierda. Nada que decir de lo primero, conocemos y sufrimos sus programas, sus avances y sus agresiones; de lo segundo, de la necesidad de matices sobre ese delirio de la izquierda, dir algo ms adelante.

La idea central de este libro muy recomendable, escrito con fuerza y conviccin, se puede resumir tal vez del modo siguiente: es urgente y necesario defender la educacin y la instruccin pblica; existe, no es una neura ni una idea conspirativa fantasiosa, un autntico plan de privatizacin de la enseanza pblica, de desmantelamiento paulatino de esta gran conquista ciudadana, de poner al servicio de las grandes corporaciones el sistema educativo de los pases. En definitiva, de sustituir la instruccin pblica por otra cosa muy distinta, basada en competencias, habilidades y dems tems de la terminologa (antipedaggica) al uso. Una ilustracin de esto ltimo: Para qu sirve, dicen los partidarios de las TIC, aprenderse los ros espaoles de memoria o las capitales del mundo si no tenemos la habilidad de mirar sus nombres con el buscador de una gran corporacin, de San Google por ejemplo?

Las virtudes del ensayo, cito las ms relevantes teniendo en cuenta el espacio del que dispongo, son ms que evidentes. Algunos ejemplos:

1. Claridad en la exposicin. No hay pasajes oscuros. Lo que se piensa se dice a las claras, sin ocultaciones, de frente. Plantando cara cuando es necesario y, como se podr comprobar, muchas veces es necesario. Cada vez ms.

2. El tono no es siempre corts pero no hay falta el respeto. Hay un pensamiento, ahora heterodoxo, que se quiere vindicar, marcando distancias y criticando posiciones que se piensan (y sienten) como errneas o como muy serviciales en algunos casos.

3. La defensa de lo pblico, de la educacin pblica, es ms que evidente y sostenida con una argumentacin slida y con convicciones por supuesto.

4. Se podr decir que se habla con trazo demasiado grueso sobre la pedagoga, contra la pedagoga si se quiere. Un captulo, el IX, muestra muchos matices y permite una mejor comprensin de las posiciones defendidas. La discusin que mantuvieron Carlos Fernndez Liria y Luis S. Villacaas, incluida en el libro, ensea a todos.

5. Se dir que los autores, como buenos filsofos que son, teorizan y teorizan, incluso que especulan, pero que apenas plantean programas alcanzables, no utpicos. No parece pertinente la crtica. Un programa con quince puntos no quimricos, y con coste econmico cero aseguran (tengo alguna sobre ello, pero es secundario ahora), se expone, con claridad y distincin cartesianas, esta vez en las pginas 373-375. Dos ejemplos: 10. Plan de rescate ciudadano vertebrado en tres ejes de actuacin; ayudas para comedores escolares, becas para material escolar y subvencin de transportes pblicos. 12. Recuperacin de los derechos laborales extirpados al profesorado, especialmente a los interinos.

6. Las crticas al llamado Plan de Bolonia, en su momento no bien recibidas entre algunos sectores del profesorado por demasiado radicales o extremistas, quedan aqu recogidas y, visto lo visto, hay que darles la razn en la mayora de sus observaciones. No estaban ciegos y mucho menos obnubilados por prejuicios izquierdistas

7. La independencia de juicio, la libertad de pensamiento, se muestra en muchos apartados del libro. Destacar uno. Los autores, alguno de ellos, o todos ellos tal vez, formados en los escritos y en la filosofa de Louis Althusser, no tienen ningn problema en criticar y dejar muy mal parado el concepto o categora de aparato ideolgico de Estado atribuido a la escuela althusseriana. En su opinin, un autntico disparate conceptual, de hondo calado poltico, refirindose a la escuela pblica de los Estados democrticos (captulo II, primeras pginas).

Siguiendo el espritu del libro, conviene apuntar algunas crticas:

1. Falta, en mi opinin, aunque s bien que no se puede hablar de todo, una mayor aproximacin a los ciclos formativos, a la enseanza llamada profesional que tambin es enseanza. Si existe algn ejemplo de privatizacin, de colaboracin servil con el mundo empresarial, ese ejemplo est relacionado directamente con la formacin dual, con la barbaridad de horas de prcticas que tiene que realizar los estudiantes (unas 350 horas, cinco meses o ms), con la inexistencia de una formacin humanstica bsica en los ciclos y con la inculcacin e intoxicacin cultural-ideolgica de una asignatura, Economa e iniciativa emprendedora, que, cuanto menos en Catalua, es obligatoria en todos los ciclos. Neoliberalismo indocumentado en estado puro.

2. La crtica a la izquierda es, en algunos casos, demasiado general en mi opinin. De hecho, ellos mismos citan, con acuerdo y mucha admiracin, a uno de esos activistas y pensadores de izquierda de los que todos hemos aprendido. Hablo, por supuesto, de Agustn Moreno. Por lo dems, hay otros autores de izquierda en nuestro pas que tambin se han levantado contra la privatizacin de la enseanza y contra su destruccin. Un ejemplo entre muchos posibles: Pilar Carrera Santaf y Eduardo Luque Guerrero, Nos quieren ms tontos. La escuela segn la economa neoliberal, Vilassar de Mar, El Viejo Topo.

3. No estoy seguro que los autores sean totalmente justos cuando se aproximan al debate Bueno-Sacristn de los aos sesenta y setenta del siglo pasado en torno al papel de la filosofa en los estudios superiores y sobre las caractersticas esenciales de la propia filosofa y del filosofar. El opsculo de Sacristn es un texto de intervencin escrito en determinadas coordenadas polticas, culturales y filosficas, fechado en 1967 (publicado en cataln al ao siguiente), un artculo largo, digmoslo as, donde se plantea un nuevo programa filosfico para la enseanza secundaria (no se apuesta por anular su enseanza sino por su renovacin) y universitaria que tiene muy en cuenta la realidad filosfica de Espaa en aquellos momentos. De hecho, algunas formulaciones que los autores realizan en varios apartados del libro -una pedagoga real, reflexionada por los propios profesores, no por supuestos expertos en didctica- recuerdan algunas aristas de la propia reflexin sacristaniana.

Prueba prctica de que Sacristn no menospreci la enseanza de la filosofa en secundaria, una filosofa no cansina a la altura de las circunstancias que supiera a qu atenerse, es que l mismo la practic, con diversas conferencias, cuando tuvo ocasin.

4. La crtica a Francisco Fernndez Buey que los autores realizan en la nota 24 de la pgina 48 pide, incluso exige, tambin algn matiz. Cuando el autor de Por una Universidad democrtica explica que fracas la lucha por la democratizacin de la Universidad en los aos setenta del siglo pasado porque se les impuso la funcionarizacin (de los PNN), no debe olvidarse que en aquellos momentos este movimiento universitario haba elaborado otra forma de relacin laboral entre el profesorado y la Universidad que garantizase su independencia y su estabilidad laboral, puntos sin duda centrales. Que fuera muy diferente de la funcionarizacin que entonces se conoca, que poco tena que ver con el servicio pblico correctamente realizado y mucho con l a m no me toques ni me digas nada porque soy funcionario y tengo mucho mando en mi plaza, no le resta valor sino que se lo aade.

5. Los autores usan a veces la expresin propietarios (aunque sea de plaza) para referirse a la situacin ideal del profesorado. Si no, no queda otra que la dependencia y el servicio acrtico. Me da que otras formulaciones son posibles, incluso necesarias. Enseantes, trabajadores de la enseanza, por ejemplo, y con ello la posibilidad de un control pblico, ciudadano, de las prcticas profesionales, laborales, de algunos profesores titulares, algunos de ellos catedrticos, que viven esa propiedad de plaza como un nadie me tose, aqu mando yo.

6. Faltara un ndice nominal en las prximas reediciones y, en mi opinin, no estara mal un glosario con los quince o veinte concepto bsicos que manejan los autores.

Nada sustantivo en este apartado crtico. Lo esencial est en el importante y poblado haber de este libro filosfico, polmico sin duda, los autores son muy conscientes de ello, que argumenta con pasin razonada sobre la necesidad de cuidar con mimo un bien tan preciado como la educacin e instruccin de la ciudadana. Ha sido, sigue siendo, una conquista obrera, popular, ciudadana que no podemos arrojar a la cuneta, como tantos cadveres de luchadores republicanos antifascistas. Bien mirado, tambin a ellos se lo debemos en gran parte.

Se me escapan mil temas ms. No se puede hablar de todo... y es una lstima en este caso.

El libro lo merece.

No se lo pierdan. Pasen, lean y recomindenlo, si les parece.

 

Fuente: Papeles de relaciones ecosociales y del cambio global, n 141, primavera de 2018.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter