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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2018

Entrevista a Erminia Maricato, profesora de la Universidad de So Paulo
"Cuando se ocupa un edificio vaco, se est cumpliendo su funcin social"

Rute Pina
Brasil de Fato


El desplome de un edificio en el centro de So Paulo hace casi un mes, donde haba una ocupacin popular del movimiento por vivienda, gener un debate sobre las ocupaciones de edificios vacos en las ciudades. Pero para Erminia Maricato, profesora titular de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de So Paulo desde hace ms de 40 aos, no hay dudas: los movimientos de vivienda hacen cumplir la funcin social de la propiedad, prevista por la ley, mientras que amurallar terrenos, que forman condominios cerrados de modo irregular, es ilegal. La tradicin poco rigurosa en la aplicacin de la legislacin urbanstica explica porque los terrenos en barrios cerrados se multiplicaron en Brasil en los ltimos 20 aos, afirm la arquitecta. Maricato coordin la creacin del Ministerio de las Ciudades durante el primer mandato de Lula da Silva y fue secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de la ciudad de So Paulo durante el gobierno de la ex alcaldesa por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiza Erundina, entre 1989 y 1992. La arquitecta particip en la conferencia de inauguracin del Foro Nacional Un proyecto para las ciudades de Brasil que tuvo lugar entre el 22 y 24 de mayo en So Paulo y convers con Brasil de Fato.

Rute Pina.- Se observan muchos avances en las polticas pblicas urbansticas a partir de los aos 80. Pero cuando se mira la distribucin de la ciudades, de los inmuebles y de la concentracin de propiedad agraria, la situacin es diferente. Qu fall en ese proceso?

Erminia Maricato.- Se puede afirmar que durante el lulismo, como se conoce el perodo de los gobiernos de Lula y Dilma hubo una distribucin de la renta. El coeficiente de Gini y el ndice de Desarrollo Humano (IDH) lo demuestran claramente. Hubo un incremento del salario mnimo por encima de la inflacin, el Bolsa Familia, el Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Pronaf).

Pero en las ciudades, la distribucin de la renta se enfrenta con el costo de vida que, en general, no se tiene en cuenta y es poco debatido por la izquierda, por el movimiento obrero, por los economistas.

Si hay un incremento en los precios de los inmuebles y en las tarifas de transporte pblico, todo aumento de ingreso puede ser tragado por el costo de vida urbano. Y fue lo que pas, especialmente con el boom inmobiliario de 2009 a 2015.

El costo de vida en las ciudades se volvi mucho ms caro porque la vivienda es una mercadera especial, diferente de otras mercaderas debido a dos caractersticas solamente.

La primera porque depende del capital financiero, de un financiamiento a la produccin y al consumo. Si uno no hered un inmueble y necesita una vivienda, necesita tambin un financiamiento al consumo que pagar por dcadas, de modo general.

En segundo lugar, debido a la relacin entre vivienda y suelo urbano en el caso de las ciudades. El precio de las viviendas depende de la localizacin. Algunos atributos dan precio a los inmuebles o a la tierra urbana: servicio de agua, de alcantarillado, alumbrado pblico, acceso al transporte pblico, a escuelas, a servicios privados, red de abastecimiento, servicios de salud, educacin. Todo eso forma el precio de la vivienda urbana.

Hay una disputa feroz en torno a los inmuebles en las mejores localizaciones, que producen una renta diferencial, en general, especulativa.

Segn mis clculos, entre 2009 y 2015, el Estado y los bancos invirtieron en el mercado inmobiliario cerca de US$ 220 mil millones en siete aos. Producimos, solo para la poblacin de baja renta, ms de 400 millones de viviendas con un subsidio muy alto. Entonces por qu se increment el dficit habitacional? Por qu se incrementaron el precio de la vivienda, del alquiler, el tiempo de transporte y el precio de las tarifas?

Hubo una tremenda especulacin con la tierra urbana. Con inmuebles en general, pero tambin con la tierra urbana. Lo que se percibe, principalmente en las ciudades intermedias, es la expansin del permetro urbano. Los proyectos populares del programa Minha Casa Minha Vida [Mi Casa Mi Vida] fueron instalados a largas distancias del tejido urbano. En ese permetro definido por los concejos municipales se crearon verdaderas haciendas que, al pasar a estar dentro del permetro urbano, cambiaron de precio.

Para colocar esa cantidad de gente que vive en los conjuntos habitacionales en las periferias urbanas hay que extender la red de abastecimiento de agua, alcantarillado, recoleccin de basura, alumbrado pblico, transporte. Todo eso cuesta dinero. Esa extensin de la ciudad tiene un precio, pagado por toda la colectividad y que valoriza los terrenos vacos situados en el camino.

Esas personas estn alojadas, pero desde el punto de vista de la ciudad vivimos un nuevo apartheid urbano, una nueva segregacin.

Rute Pina.- Usted defiende que fue ese proceso urbano lo que estaba ocurriendo en junio de 2013 y la izquierda no comprendi eso. Cmo analiza usted las manifestaciones de junio cinco aos despus?

Erminia Maricato.- Marx no escribi sobre las ciudades, entonces las izquierdas no consiguen pensar las ciudades. Eso es muy triste. Los economistas tambin tienen poca tradicin de pensar esas cuestiones.

Lo que hay en el perodo de 2009 a 2015 es una gran alza en los precios de los inmuebles. En la ciudad de So Paulo, hubo un incremento de 240% en este perodo. El precio de los inmuebles y los alquileres aument mucho ms que los sueldos.

Hubo una inversin en el mercado inmobiliario residencial de casi US$ 220 mil millones. Si se suma al Programa de Aceleracin del Crecimiento (PAC), son ms de US$ 24 mil millones para construir obras que no fueron definidas por la necesidad popular.

Lo que define la necesidad de las masas urbanas es una investigacin que llamamos de Origen y Destino. Ella demuestra el trayecto de los viajes diarios en nuestras ciudades, el costo, de dnde sale y hacia dnde va. En las obras del PAC de Movilidad, una parte se orient por las necesidades sociales; pero la otra gran parte se orient por el lobby de lo que llamo "Mquina del Crecimiento" capitales inmobiliarios, grandes contratistas, capital de construccin de edificaciones, financistas, terratenientes, que decidieron el destino de las inversiones.

Se trata de una lucha sorda por el dinero pblico. No hubo una discusin tcnica y ms amplia para decidir las obras principales y su localizacin en el territorio -porque eso iba a incidir en el enriquecimiento de los propietarios.

El gobierno federal tena la buena intencin de hacer una contratendencia a la baja del PIB [Producto Interno Bruto] a partir de la crisis de 2008.

Salimos de ese perodo de mucha inversin con un incremento del dficit habitacional, alza en los precios de los inmuebles, incremento del precio de alquileres, de transportes pero especialmente y nadie habla sobre eso incremento de la concentracin en la propiedad urbana, inmobiliaria y agraria. Eso fue crucial para un proceso de empeoramiento de las condiciones de vida en la zona urbana a partir de 2009. En 2019 estbamos en la mitad de ese proceso y no tengo dudas de que en el futuro vamos a tener muchos problemas.

Rute Pina.- La crtica al desarrollismo es uno de los puntos que surge en algunos anlisis sobre los gobiernos de Lula y Dilma y debe ser tema para la izquierda en las prximas elecciones. Cmo un proyecto desarrollista debe tener en cuenta los lmites de las ciudades?

Erminia Maricato.- Mira, el desarrollo es mejor que el neoliberalismo. El neoliberalismo mira a las ciudades pensando donde hay oportunidades de negocios, no considera las polticas pblicas y sociales. Es la privatizacin de los bienes pblicos, de los comunes y del presupuesto pblico especialmente. Esa privatizacin es mucho peor que un desarrollismo equivocado,

En Brasil, nuestro desarrollo industrial produjo urbanizacin. Pero la urbanizacin no incorpor a las masas en un proceso de derecho a la ciudad. Al contrario, gran parte de nuestras ciudades fue construida por la propia poblacin, fuera de la legislacin urbanstica, en las horas de ocio. Se oculta mucho ese hecho, incluso en los cursos de urbanismo, donde se discute por horas la legislacin sobre divisin de zonas mientras que el espacio de residencia de la clase obrera crece sin interferencia del Estado.

Hay que discutir nuevamente el desarrollismo, qu ha pasado en Latinoamrica mientras los pases del capitalismo central vivan el estado de bienestar [welfare state]. De hecho, Brasil fue uno de los pases que ms creci en el mundo entre 1940 y 1980.

Pero hay que comprender que existe algo en el centro de la cuestin poltica urbana, que es la funcin social de la propiedad. La ciudad es una construccin colectiva. Si hay libertad total para la propiedad, usufructo y abuso, no hay ninguna oportunidad de volver a esa construccin colectiva sostenible desde el punto de vista social, econmico y ambiental.

La fiebre por los muros en nuestras ciudades, incluso durante el boom inmobiliario, aument mucho. Los terrenos cerrados, muchas veces llamados condominios, son ilegales segn una ley federal de 1979 [la Ley 6.766]. Se puede observar incluso que conjuntos habitacionales populares son amurallados. Todo eso produce una ciudad insegura.

Entonces, en el corazn de la poltica urbana est el control sobre el uso y la ocupacin del suelo para preservar lo que es ms frgil ambientalmente, impedir una especulacin brutal y exponencial como ocurri durante el boom inmobiliario.

El mayor problema no es la ausencia de recursos para inversin. El mayor problema es la aplicacin de la funcin social de la propiedad prevista en la Constitucin Federal, en la Ley Federal, en el Estatuto de la Ciudad, previsto en todos los planes maestros que he ledo y conozco. Entonces ha llegado el momento de que el Poder Judicial lea, comprenda y respete la legislacin urbanstica, incluso el Ministerio Pblico.

La funcin social de la propiedad tiene una importancia paritaria con el derecho a la propiedad en la Constitucin. Al contrario de lo que se cree, cuando se ocupa un edificio vaco, se est cumpliendo su funcin social. Ha llegado el momento de acabar con esa hipocresa de criminalizar a los movimientos sociales. Hay cerca de 70 ocupaciones en el centro de la ciudad de So Paulo que prestan un servicio a la sociedad.

Rute Pina.- Los medios hablan mucho sobre la irregularidad de las ocupaciones y ahora inclusive el Poder Pblico est inspeccionando los edificios. Pero pocos recuerdan, por ejemplo, que los lotes cerrados son irregulares. Por qu?

Erminia Maricato.- Cabe recordar que en Brasil hay una tradicin de fraudes en los registros de la propiedad. En Par y Amazonas [en la regin Norte] es comn encontrar diversos registros de propiedad sobre el mismo pedazo de tierra.

La historia de la propiedad privada en Brasil tiene que ver con el proceso de liberacin de los esclavos. La mano de obra era una propiedad privada de los productores agrcolas y la tierra perteneca a Corona portuguesa hasta 1850. Entre 1824 y 1888 hubo un momento que algunos consideran como liberacin de mano de obra y privatizacin de tierra.

En realidad, como sabemos, la mano de obra esclava no fue exactamente liberada. Y la privatizacin de la tierra se vincula a un proceso largo de confirmacin de tierras que estaban ocupadas por esos productores. La demarcacin sobre quienes son los propietarios de tierra en Brasil se arrastra hasta hoy.

Como en el caso de Par, por ejemplo, donde Ariovaldo Umbelino, el gegrafo que ms ha estudiado este tema, demostr que los registros de propiedad de las tierras en Par equivalen a un territorio cinco veces mayor que el territorio del estado. Incluso en So Paulo se puede ver la superposicin de los lmites de propiedad dentro de la ciudad.

Considerando la tradicin poco rigurosa en la aplicacin de la legislacin urbanstica, se puede entender porque los terrenos cerrados se multiplicaron en Brasil en los ltimos 20 aos.

Estoy llamndolos terrenos cerrados cuando la mercadera es un terreno, un pedazo de tierra, que puede servir como infraestructura, pero donde no hay nada construido sobre la tierra.

El terreno cerrado es el producto ms lucrativo del mercado inmobiliario en los ltimos aos. Entonces, se impuso sobre la ley. Y as convivimos con la legislacin.

En Brasil hay una legislacin urbanstica muy avanzada. El Estatuto de la Ciudad, la Ley de Movilidad Urbana, el Estatuto de la Metrpoli, la Legislacin de Residuos Slidos. Son leyes consideradas exitosas en todo el mundo. Pero hay una completa contradiccin entre la ley y la realidad en Brasil.

Traduccin: Luiza Manano, para Brasil de Fato.

Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2018/05/25/entrevista-a-erminia-maricatoocupaciones-de-edificios-en-brasil-no-son-irregulares/


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