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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2018

Cuba y la Unin Europea: Variables de progreso de una relacin histrica

Eduardo Perera Gmez
Nueva Sociedad


A pesar de una vieja historia conflictiva, la Unin Europea y Cuba estn construyendo relaciones slidas. Los avances, que se expresan en una serie de documentos y polticas acordadas en conjunto, se producen en un contexto de recrudecimiento de las polticas de Donald Trump contra la isla. La Unin Europea ha reconocido que Estados Unidos mantiene un bloqueo en la isla. Mientras, en Cuba parecen avanzar algunas reformas econmicas y sociales que son celebradas por Europa.

La Unin Europea (UE) y Cuba dan signos de estar construyendo relaciones slidas a pesar de una historia anterior de encuentros y desencuentros sucesivos, de la poltica estadounidense bajo Donald Trump, y de la persistencia de sectores que, dentro y fuera de la UE y de la isla, se oponen al avance de los vnculos bilaterales.

El pasado 15 de mayo se celebr en Bruselas el primer Consejo conjunto de la historia entre Cuba y la UE. La Alta Representante de la UE para asuntos exteriores y poltica de seguridad, Federica Mogherini, y el Canciller cubano, Bruno Rodrguez, se encontraron nuevamente, esta vez para marcar la arrancada en la implementacin del Acuerdo de Dilogo Poltico y Cooperacin (ADPC) que entr en vigor provisionalmente en diciembre de 2017 y puso fin a dos dcadas de una restrictiva posicin comn del Consejo.

La importancia de este acuerdo es mltiple. Por primera vez en treinta aos de relaciones oficiales, ha insertado a ambos actores en los marcos de un vnculo institucionalizado, que incrementa sus contactos y los hace estables y permanentes, y los estimula a buscar frmulas para poner en prctica lo acordado a nivel general, evitando los impasses y estancamientos. Pero aparte de este elemento, que es el ms visible y el de ndole ms prctica en lo inmediato, el acuerdo ha modificado actitudes y comportamientos en ambos actores sin sacrificar principios o valores y ha permitido trabajar sobre lo que es comn, adems de crear pasarelas para encontrar nuevas reas en las que intereses comunes emergentes o no identificados puedan manifestarse.

Solo las clusulas provisionales del acuerdo estn en vigor por el momento, a la espera de que la ratificacin de los parlamentos de los veintiocho estados miembros de la UE le confiera vigencia a la totalidad del instrumento. Ellas abarcan, sin embargo, una parte importante del convenio bilateral, lo que ha propiciado los acuerdos alcanzados en Bruselas. En primer lugar, la concrecin de un proyecto de cooperacin especfico en materia de energas renovables por un monto de 18 millones de euros, el primero en dar contenido concreto al nuevo marco de relaciones. Se trata de un tema de especial relevancia para Cuba, que aspira a incluir en su matriz energtica un componente importante de energas no contaminantes, lo que coincide en lneas generales con propuestas formuladas por la poltica de la Unin Europea en este mbito.

La institucionalizacin del dilogo poltico en cinco reas concretas -derechos humanos, desarrollo sostenible, desarme, lucha contra el trfico ilcito de armas ligeras y medidas coercitivas unilaterales- es otro de los resultados significativos del Consejo, que abre nuevas lneas de trabajo. Los encuentros regulares acordados abordarn temas que, aun cuando de inters comn, son objeto de acentos y enfoques diferenciados por las partes. En contraste con momentos previos de la relacin, la evidencia apunta no solo a la decisin de construir espacios para el dilogo, la cooperacin y de privilegiar los elementos de consenso sobre los de disenso, sino de discutir tambin sobre estos ltimos.

Tambin se anunci la ratificacin cubana del Acuerdo constitutivo de la Fundacin Unin Europea-Latinoamrica y el Caribe (UE-LAC), negociada a finales de la primera dcada del presente siglo, que incorpora a la isla a esta organizacin intergubernamental cuyo objetivo es el fortalecimiento de la asociacin birregional entre la UE y sus Estados miembros, y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (Celac).

La preparacin de otro acuerdo de 21 millones de euros, centrado en el mbito de la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible, fue anunciada por la Alta Representante de la UE en la conferencia de prensa conjunta al final del Consejo mixto. Entre los temas nobles, no falt el propsito de impulsar los intercambios por el Ao Europeo del Patrimonio Cultural y el apoyo a las celebraciones por los 500 aos de la ciudad de La Habana en 2019, una solicitud hecha pblicamente por el historiador Eusebio Leal a Federica Mogherini, durante su visita en enero pasado, y acogida positivamente por ella.

Todos estos avances tienen lugar en un contexto no exento de riesgos y obstculos. Por una parte, en contraste con el aperturismo de la administracin de Barack Obama, el gobierno de Donald Trump ha arreciado la aplicacin de la poltica de bloqueo a Cuba en el sector financiero, con un fuerte impacto extraterritorial sobre bancos y compaas europeas. Por otra parte, subsisten cuestionamientos al acercamiento de la UE hacia la isla que ponen el nfasis en los temas donde las percepciones de ambos actores resultan ms divergentes, como pueden ser los derechos humanos o la situacin en Venezuela.

Con o sin posicin comn, la UE aboga por conseguir en Cuba una apertura econmica y tambin poltica. Ello no le ha impedido constatar que esta tctica era errada y se haca necesario pasar pgina a travs de un instrumento bilateral, a fin de superar la anomala de que Cuba fuera uno de los pocos pases en el mundo carente de un marco contractual en sus relaciones con la UE.

Se han hecho perceptibles ciertos acercamientos novedosos a la realidad cubana en el plano del discurso, como el hecho de llamar explcitamente en espaol bloqueo a lo que siempre se denomin embargo en la UE, tal como en el discurso de Mogherini en La Habana el 3 de enero de 2018 y en su intervencin en la conferencia de prensa posterior al Consejo conjunto, el 15 de mayo pasado. Pero ms importante es que, segn la Alta Representante, Cuba no est sola ante quienes levantan muros y cierran puertas. La UE ha encontrado en el contraste con la Administracin Trump una va para mostrar que tiene un camino propio, ponerlo de relieve y avanzar con Cuba. La nueva poltica puede servir tambin para apoyar el proceso de reforma econmica y social en Cuba. Como un elemento adicional, la mitad de los estados miembros de la UE ha ratificado ya el ADPC.

El gobierno cubano, por su parte, ha invitado al bloque comunitario a una participacin ms activa de la Unin Europea en el desarrollo econmico de la isla. El canciller, Bruno Rodrguez, ha estimado que las condiciones son favorables para seguir ampliando nexos.

Lgicamente, las perspectivas desde las que se formula la presencia y participacin de la UE, y en particular sus objetivos, son diferentes segn provengan de Bruselas o de La Habana. Pero no es menos cierto que hay espacios en los que confluyen y que la evidencia pone de manifiesto que el bloque comunitario ha conseguido ir posicionndose en la isla. Actualmente, ya es el primer socio comercial, el primer inversionista y el primero en la cooperacin para el desarrollo de Cuba.

El acuerdo marco actualmente existente es de dilogo poltico y cooperacin. Es cierto que en materia comercial el acuerdo es de alcance ms limitado si se compara con el resto de las reas implicadas. Ese terreno podra ser uno de los principales para pensar una evolucin futura en conjunto. El mercado de la Unin Europea es muy exigente, con normas de calidad y especificidades de acceso muy estrictas segn los productos, y aunque esto puede convertirse tericamente en un estmulo para mejorar los estndares en los pases que, como Cuba, tienen inters en un mayor acceso al mercado comunitario, es claro tambin que constituye un freno y que sera deseable para Cuba disponer paralelamente de preferencias para determinados productos: una flexibilizacin de las normas del Sistema Generalizado de Preferencias que le permitiera el acceso de modo similar al que tuvo en dcadas pasadas y quizs otras especficas para productos que ambas partes acuerden. Tambin es importante la cooperacin en materia comercial: promocin de exportaciones, tcnicas de marketing y mejor conocimiento del mercado comunitario, el cual es bien complejo en su normativa.

Por el momento, la puesta en marcha del ADPC ofrece un marco lo suficientemente amplio para la ampliacin y fortalecimiento de las relaciones UE-Cuba y su aplicacin satisfactoria permitir sentar las bases de una evolucin positiva en el futuro.

En sus trminos especficos, la hoja de ruta a partir de ahora puede ser muy variada, a tenor con la amplitud del acuerdo firmado, que identifica e incluye prcticamente todas las reas posibles de cooperacin bilateral. Sin embargo, deber estar centrada en el sentimiento de que el acuerdo no es un fin en s mismo, sino un medio para potenciar la relacin bilateral y de que de su implementacin depende que el vnculo siga prosperando y evolucione.

Fuente: http://nuso.org/articulo/cuba-y-la-union-europea-progreso-relacion/



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