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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2018

Poco nuevo bajo el sol
El regreso del FMI

Pablo Nemia
Nueva Sociedad


En los ltimos tiempos se viene hablando de los cambios en el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuestionado en estos aos desde diversas posturas ideolgicas. Sin embargo, los cambios discursivos generaron transformaciones mucho ms tibios en los hechos. El desembarco del Fondo en Argentina es observado en diferentes latitudes ya que los resultados de su intervencin revelarn hasta qu punto la institucin ya no es la misma. Por el momento, su cancin trae a la mente pasados ms o menos recientes. Y su meloda sigue siendo el ajuste.

Desde su asuncin a finales de 2015, el gobierno argentino avanz en una agenda de reformas pro mercado, para lo cual reinsert al pas en los mercados internacionales de capital. La resolucin del litigio con los fondos buitres merced a una generosa oferta, rehabilit el mecanismo de colocacin de bonos en el exterior, hecho que se consolid como la principal va para financiar los crecientes dficits fiscales y de cuenta corriente, as como la persistente fuga de capitales.

Durante los dos primeros aos, las bajas tasas de inters internacionales y la liberalizacin cambiaria alentaron la emisin de 88 mil millones de dlares de nueva deuda externa pblica y privada (equivalentes al 13% del PBI).

Pero la combinacin de una suba de la tasa de inters global, la advertencia de una saturacin de deuda argentina en los inversores internacionales, el aumento de la meta de inflacin estimada por el gobierno y la inminente renovacin de Letras del Banco Central (Lebac) equivalentes a la mitad de las reservas en un contexto de apreciacin cambiaria real, erosion la confianza de los inversores externos sobre la capacidad del gobierno de sostener el tipo de cambio, lo cual motiv una crisis cambiaria. Para frenar la corrida, que demand ms de diez mil millones de dlares de reservas y gener una suba del 25% del tipo de cambio, el gobierno anunci apresuradamente el inters por suscribir un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por entre 20 y 30 mil millones de dlares, el primero en 18 aos.

La intencin inicial de suscribir una Lnea de Crdito Flexible que provee alto acceso sin condicionalidades a pases con fundamentos macroeconmicos slidos fue rpidamente neutralizada y, en su lugar, el organismo ofreci el clsico Stand By, que incluye metas cuantitativas fiscales, monetarias y de deuda, y condicionalidades estructurales cuyo cumplimiento se evala en revisiones peridicas.

Tres motivos permiten comprender el regreso a los crditos del FMI. Primero, el Fondo posee inters en prestarle a la tercera economa de la regin, con el doble objetivo de apuntalar su regreso a Amrica Latina (se tratara del primer crdito condicional del FMI a un pas del Cono Sur en once aos, luego del ltimo programa con Per en 2007), y justificar la utilidad de sus 1.35 billones de dlares disponibles entre cuotas y acuerdos de financiamiento, de los cuales slo tiene prestados el 4,5%. Segundo, a travs del sello de aprobacin que otorgan los programas del FMI, el gobierno busca restablecer la confianza de los inversores privados a fin de frenar la corrida cambiara y as recuperar el financiamiento externo. Tercero, la percepcin oficial de que el organismo ha hecho una autocrtica y sus programas no incluyen las condiciones ortodoxas y el sesgo de austeridad que los caracterizaban hace dcadas.

En las lneas que siguen desarrollar el tercer punto. Estamos frente a un FMI menos ortodoxo y con mayor sensibilidad social? Si es as, cunto y dnde cambi?

Luego de la crisis financiera, el FMI increment sus recursos financieros, cre lneas de crdito precautorias sin o con baja condicionalidad ex post (la Lnea de Crdito Flexible y la Lnea Precautoria de Liquidez, respectivamente), y profundiz la reforma de su poltica de condicionalidad iniciada en 2002. Con el fin de reducir el estigma asociado a sus prstamos, busc reducir la cantidad de condicionalidades incluidas en los acuerdos, flexibilizar algunos criterios formales, y concentrarlas en las reas centrales de su incumbencia: temas fiscales, cambiarios, monetarios y financieros.

Durante los primeros aos posteriores a la crisis, el FMI aprob cuantiosos programas concentrados en la periferia de Europa y se mostr dispuesto a adaptar los acuerdos segn las necesidades de cada pas, aunque sin resignar el sesgo ortodoxo pro cclico. A partir de 2011, la agenda de la consolidacin fiscal de los pases acreedores se contrapuso a las polticas de estmulo a la demanda que sostenan los pases en desarrollo. Desde entonces, el Fondo muestra un discurso aggiornado, pero debido a la resistencia poltica e intelectual de los pases centrales y sus funcionarios respectivamente- a que permee los parmetros de evaluacin, la orientacin de sus recomendaciones evidencia ms continuidades que cambios.

En los aos recientes, investigadores del FMI como Jonathan Ostry pusieron en cuestin algunos mantras neoliberales al sealar que los controles de cambios son tiles para amortiguar los shocks externos, el ajuste fiscal puede profundizar la recesin, hay que promover la reduccin de la desigualdad ya que limita el crecimiento, y hay que evitar el impacto social del ajuste sobre los sectores ms vulnerables mediante pisos de proteccin social. Se trata de recomendaciones prudentes para la heterodoxia, pero transgresoras en una institucin con un marcado sesgo neoclsico.

Sin embargo, esos avances discursivos generaron cambios mucho ms tibios en los hechos.Los acuerdos recientes muestran que el FMI se ha vuelto ms tolerante a la incorporacin de controles a la cuenta de capital, pero reserva las polticas fiscales de expansin de la demanda slo a aquellos pases que poseen margen fiscal para hacerlo, que en su mayora son los desarrollados. El anuncio del presidente argentino Mauricio Macri sobre la necesidad de acelerar el ajuste expresa una convergencia con el staff del organismo en este punto. Por otra parte, la fuerte ortodoxia del Banco Central de la Repblica Argentina (BCRA) que desmont los controles cambiarios impide, irnicamente, aprovechar una de las pocas ventanas heterodoxas del Fondo. Si bien se ha creado espacio para la implementacin de polticas alternativas en el corto plazo, en especial en el campo fiscal y en la regulacin de capitales, es difcil interpretar el giro dado hasta el momento como un quiebre en la visin econmica ortodoxa tradicional del organismo.

Respecto a la cantidad de condicionalidades estructurales, si bien han disminuido con relacin al pico de comienzos de los 2000, estn lejos de haberse desvanecido y se mantienen en niveles semejantes al de la dcada de 1990, con el agravante de que se incrementaron en los ltimos aos. Esta preocupacin es compartida por la propia Oficina de Evaluacin Independiente del FMI en un informe reciente.

El creciente enfoque en la proteccin social tambin encuentra obstculos para cimentarse, ya que su implementacin suele verse afectada por las exigencias de austeridad incluidas en los mismos programas. Desde finales de la dcada de 1990 el Fondo promueve en los pases de menor desarrollo la inclusin de medidas para reducir la pobreza, pero slo la mitad de stas fue cumplida debido a la falta de capacidad de los pases deudores o a que estn incorporadas de manera superficial en los programas. As, muchas veces las medidas que contemplan sostener pisos de gasto social no pueden cumplirse porque se privilegia la implementacin del ajuste fiscal. En el mejor de los casos, se trata de condiciones que tienen una importancia secundaria comparadas con las metas cuantitativas macroeconmicas.

Por ltimo, en relacin con las condiciones laborales como los lmites a los salarios pblicos o las reformas laborales y/o previsionales, si bien discursivamente tienen un lugar marginal en el discurso del FMI, en lnea con el objetivo de concentrar las condiciones en las reas de responsabilidad central, muchos programas posteriores a la crisis incluyeron lmites a los salarios pblicos y reformas laborales o al sistema previsional, tal como la aprobada en Argentina a finales de 2017.

El FMI ha regresado a la Argentina. Y, si bien aggiornada, la cancin se parece bastante a la de ayer.

Fuente: http://nuso.org/articulo/el-regreso-del-fmi/



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