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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2018

En defensa de la Economa Social y Solidaria

Varios autores
El diario

Diversas instituciones polticas y econmicas han resaltado el papel del emprendimiento social como generador de riqueza, capaz de aprovechar el talento y las capacidades de las personas para generar riqueza


La economa social debe situar a las personas sobre el capital

Llamamos Economa Social y Solidaria (ESS) al conjunto de iniciativas socioeconmicas creadas para satisfacer las necesidades de sus socias/os y de la ciudadana a travs del mercado desde valores y prcticas alternativas a la economa convencional. Producen bienes y servicios de utilidad social. Promueven relaciones internas y externas basadas en la reciprocidad, la solidaridad o la cooperacin y la eventual distribucin de beneficios o excedentes, as como la toma de decisiones, se realizan mediante procesos democrticos y participativos.

La ESS reivindica la economa como medio y no como fin al servicio de la mejora de la calidad de vida de las personas, la comunidad y su entorno natural. Reconecta la economa con otras esferas de la vida y trata de facilitar la conciliacin entre ellas. Se orienta por los principios de adhesin voluntaria y abierta, gestin democrtica, autonoma e independencia, educacin, formacin e informacin, intercooperacin entre empresas y entidades de la economa social y compromiso con la comunidad y el entorno en el que se desarrolla la actividad. Su objetivo es el sostenimiento de la vida en condiciones dignas y no el del aumento de los beneficios.

La ESS tiene una presencia relevante en la produccin y en los servicios e iniciativas que garantizan una mejor reproduccin de la vida, mediante empresas de economa social, entidades no lucrativas y proyectos ciudadanos de muy diverso tipo.

Las entidades de la ESS presentan unas cifras de actividad econmica nada desdeables. En Europa, CIRIEC-International cuantific en aproximadamente 2 millones de entidades (el 10-12% de todas las empresas de la UE), que en 2010 empleaban a alrededor de 14,5 millones de personas (equivalente al 6,5% del total de la poblacin trabajadora de la UE). El Estado espaol es el noveno del mundo en nmero de poblacin empleada en la ESS en relacin con el total de poblacin empleada. Genera aproximadamente 2.225.000 empleos (directos e indirectos), lo que representa un 12,5% del empleo total.

Descendiendo a la escala local, hay ciudades donde la ESS tiene un peso significativo, como en Lille (Francia), donde con 230.000 habitantes cuanta con 20.000 empleos generados por la ESS (12% del empleo total de la ciudad) o Barcelona, que con 1,6 millones de habitantes y un rea metropolitana con ms de 5 millones, cuenta con 4.718 entidades de ESS, 53.000 personas empleadas y 100.000 voluntarias. Hay comunidades autnomas, regiones y municipios -grandes o pequeos- que vienen promoviendo en las ltimas dcadas programas estratgicos de promocin de la ESS porque entienden que su contribucin es decisiva para la generacin de empleo de calidad, el fomento de la cohesin social y una economa al servicio de las personas y la sostenibilidad social y ambiental.

La ESS, alternativa ante la crisis global

La mejor informacin cientfica disponible y los anlisis que se derivan de ella conducen a pensar que en las prximas dcadas viviremos tiempos complicados. La crisis de energa y materiales, el cambio climtico y sus principales consecuencias, la profundizacin de las desigualdades y la crisis de legitimidad democrtica, abocan a disear y poner en marcha frmulas que permitan recomponer los metabolismos econmicos garantizando el mantenimiento de las condiciones de vida de las mayoras sociales.

Es importante tener en cuenta que la causa estructural de estas crisis multidimensionales e interconectadas se encuentra en el choque que se produce entre la dinmica expansiva del capitalismo y un mundo que tiene lmites fsicos ya sobrepasados, as como en el desigual reparto de los beneficios que se producen bajo esta lgica econmica, que al encontrar dificultades para crecer generando empleos de calidad, produce exclusin social, desempleo estructural y la existencia de trabajadores y trabajadoras pobres. Por otra parte, nos encontramos tambin ante una profunda deslegitimacin de la democracia y las instituciones y amplios sectores de la poblacin exigen una profundizacin de la democracia poltica y econmica. Nos encontramos en una situacin de verdadera emergencia social.

Diversas instituciones polticas y econmicas han resaltado el papel del emprendimiento social como generador de riqueza, capaz de aprovechar el talento y las capacidades de las personas para generar riqueza. La ESS entra de lleno en el emprendimiento social, pero estimulando el que se haga de forma colectiva, centrado en la produccin de bienes y prestacin de servicios tiles a la comunidad y con su prioridad centrada en la creacin y mantenimiento de trabajos dignos. Superando la dimensin individual y basado en relaciones equitativas y solidarias, estas iniciativas empresariales son menos vulnerables y ms resilientes en los momentos de dificultad y crisis. Destacan, particularmente, en la generacin de empleos inclusivos y en igualdad de condiciones para todas las personas.

Al ser una mirada innovadora sobre la economa y la empresa, la ESS se convierte tambin en un movimiento social, que intenta intervenir en la esfera econmica, resolver necesidades humanas y ofrecer soluciones a los problemas de nuestro tiempo. Busca modificar las relaciones sociales, transformar los marcos de accin y proponer nuevas orientaciones que mejoren la vida de las comunidades en las que interviene. Por ello, vinculadas a la ESS, encontramos multitud de personas comprometidas con los procesos de emancipacin y democratizacin de la economa y la poltica, con la solidaridad y lucha contra la pobreza, con el ecologismo y el feminismo.

La apuesta institucional por la ESS

La comunidad internacional es consciente del papel clave que desempea la ESS en el desarrollo social y econmico. Por ello, instituciones relevantes de Naciones Unidas como la OIT, PNUD o UNRISD vienen impulsando pronunciamientos, estudios y programas de fomento y desarrollo de la ESS como una estrategia para afrontar los retos econmicos, sociales y ecolgicos que enfrenta nuestro planeta.

Europa tambin se ha hecho eco de este creciente inters por la ESS y ha promovido diferentes directivas y programas en este mbito. En este sentido, cabe destacar la Directiva Europea 2014/24/UE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre contratacin pblica, especialmente en sus artculos 20 y 77, que estimula el desarrollo de la ESS en los pases miembros. Esta directiva establece una reserva de mercado para las entidades de la ESS cuyo objetivo sea la integracin laboral de colectivos en situacin de exclusin y para entidades de la ESS cuyo objetivo sea la prestacin de servicios sociales, culturales y de salud. Recientemente esta Directiva se ha trasladado a la legislacin estatal en materia de compra pblica, as como a muchas iniciativas de compra pblica responsable que municipios y comunidades autnomas estn llevando a cabo.

En la ltima conferencia europea de Economa Social celebrada recientemente en Madrid, se ha firmado la declaracin titulada La Economa Social, un modelo empresarial para el futuro de Europa, en la que se solicita a la Comisin Europea la elaboracin de un Plan de Accin Europeo 2018-2020 dotado de la financiacin adecuada para la promocin de las empresas de la Economa Social en Europa y el fomento de la innovacin social, reivindicando una poltica presupuestaria especfica para este tipo de organizaciones.

La ESS est presente en las polticas de empleo estatales a travs de la Direccin General del Trabajo Autnomo, la Economa Social y la Responsabilidad Social de la Empresas dentro del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Dentro de las polticas pblicas puestas en marcha desde el mbito estatal cabe destacar el Programa Operativo de Inclusin Social y Economa Social para el periodo 2014-2020 cofinanciado por el FSE.

Pero es en las polticas autonmicas, y recientemente en las municipales, donde encontramos un mayor desarrollo de planes, estrategias y medidas de apoyo al fortalecimiento y desarrollo de la ES y en algunos casos de la ESS. Prueba de ello son por ejemplo la Estrategia de Innovacin de la Economa Social Andaluza 2010-2013, el Plan Integral de Economa Social de Navarra 2017-2020, que se suman a otras iniciativas ya impulsadas en otros territorios o el reciente anuncio del impulso que se pretende dar en la Comunidad de Madrid.

En el mbito de las polticas municipales se ha desarrollado el Plan de Impulso de la ESS del Ayuntamiento de Barcelona 2017-2019. En Madrid, encontramos referencias y medidas para la promocin de la ESS en diferentes planes, en el Plan de Gobierno de la ciudad 2015-2019, en el Plan Madrid Ciudad de los Cuidados, en el Plan de Impulso del Consumo Sostenible o en el Plan de Empleo. Adems, el rea de Gobierno de Economa y Hacienda del gobierno municipal ha avanzado en el establecimiento de una Estrategia de Economa Social y Solidaria para la ciudad, elaborada tras un amplio proceso de diagnosis, dilogo y reflexin con diversos actores vinculados a la ESS (entidades y organizaciones sociales, grupos polticos municipales, cooperativas, empresas de insercin, sociedades laborales, fundaciones, asociaciones, etc.). Otros municipios de Aragn, Euskadi, Galicia, etc. vienen impulsando tambin planes parciales o sectoriales de apoyo al fomento de la ESS.

La apuesta por la ESS obliga a que las instituciones pblicas lleven a cabo una revisin profunda de los modelos de gobierno, gestin y contratacin de los servicios incluidos los de control y supervisin que presta la administracin, sobre todo en aquellas esferas que son clave para que la economa no se vuelva contra los intereses de las personas (servicios sociales, urbanismo, finanzas, telecomunicaciones, energa, gestin de residuos, agua, alimentacin, etc.). Lograrlo pasa por aprender de la profunda crisis econmica que estall en 2007, as como por implementar cambios que mejoren la supervisin del uso del dinero pblico, que integren la prestacin de servicios pblicos con un enfoque no lucrativo, y que redistribuyan la concentracin de poder poltico y empresarial en favor de la sociedad civil a travs de los grupos de inters, las personas usuarias y el tejido asociativo. Desde esta perspectiva, la ESS se convierte en un bien pblico a preservar y sus iniciativas y empresas en aliadas en la transformacin de la gestin econmica (especialmente en el mbito de la compra pblica, la gestin de servicios de inters pblico o el impulso de un desarrollo humano local), desde criterios democrticos, inclusivos, ecolgicos y feministas.

Algunas administraciones empiezan a dar pasos en esa direccin que generan no pocas resistencias y recelos. En las ltimas semanas se ha producido cierto ruido meditico en torno a la apuesta de algunas administraciones pblicas por la ESS y la adjudicacin de contratos y servicios, an muy escasos en cuanta -comparativamente a la contratacin realizada con empresas convencionales- a algunas de sus entidades. A pesar de que nadie ha cuestionado ni denunciado el incumplimiento de los procesos y procedimientos legales que condujeron a la contratacin, se sugieren relaciones nebulosas entre formaciones polticas y algunas de estas empresas que predisponen, en la forma en que se formulan, a desprestigiar a cooperativas, entidades sociales, iniciativas de banca tica, etc. que, por lo dems, han trabajado con los consistorios desde hace varios aos, cuando legislaban otros partidos polticos, habiendo obtenido inmejorables valoraciones y evaluaciones. Empresas que, es necesario insistir, han comunicado en todo momento de forma absolutamente transparente las caractersticas de dichas adjudicaciones, tanto desde el punto de vista de los servicios prestados como del destino concreto de las contrapartidas econmicas, operando en coherencia con un estilo de transparencia y rendicin de cuentas que forma parte irrenunciable de la manera de trabajar de la ESS.

Hacer un ejercicio tico de la informacin y del legtimo debate poltico entre partidos es crucial. Utilizar un sector emergente, en crecimiento y necesario, como campo de batalla electoral puede suponer un retroceso en el trabajo de las ltimas dcadas, en el mantenimiento y crecimiento del empleo, en la prestacin de servicios de calidad y en el impulso de alternativas econmicas de carcter ciudadano que hagan frente a los retos socioeconmicos actuales.

En ese sentido, hacemos un llamamiento a agentes sociales y polticos, as como a medios de comunicacin para que sean responsables y animamos a que se acerquen, al igual que toda la ciudadana que lo desee, a conocer la ESS y sus formas de construir un tejido econmico al servicio de la sostenibilidad de la vida.

Autores:

- Carlos Ascunze Elizaga, Presidente de REAS Red de Redes de Economa Alternativa y Solidaria.

- Blanca Crespo Arnold, La Transicionera (Andaluca).

- M ngeles Diez Lpez, Presidenta de REAS Euskadi y profesora de economa de la UPV/EHU.

- Yayo Herrero Lpez, Fuhem y Foro de Transiciones.

- Fernando Sabn Galn, cooperativista y socilogo.

- Sandra Salsn Sandra Salsn Martn, cooperativista, psicloga social y presidenta de REAS Madrid.

- Peru Sasa Santos, Banca tica Fiare y Aula de tica de la Universidad de Deusto.

- Jordi Via (miembro de XES).

Fuente: https://www.eldiario.es/tribunaabierta/defensa-Economia-Social-Solidaria_6_776632357.html



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