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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2018

Nada que el FMI pueda solucionar

Fabiana Arencibia
Red Eco Alternativo


Las negociaciones con el FMI siguen avanzando. El acuerdo llevar a profundizar la poltica econmica orientada a privilegiar la proteccin de los negocios financieros y especulativos. La salida que propone el gobierno es el ajuste fiscal. Pero la nica de fondo es el cambio de la estructura productiva. Todo lo dems reciclar la crisis en que Argentina se sumerge cada dcada.

El gobierno hace los deberes para llevarle las metas de inflacin, fiscales, monetarias y de tipo de cambio que van a incluir en el Proyecto de Presupuesto 2019 para que ingrese en setiembre al Congreso de la Nacin.

El organismo muy solicito con Argentina dijo que aceptara el dficit primario de 2,5% para este ao, pero con la promesa de reducirlo al 1% en 2019. La exigencia no es la baja del dficit fiscal total porque ste incluye los intereses del endeudamiento y el organismo debe garantizar que se le pague.

Al Fondo le preocupan tambin las distorsiones que hay con las cifras de inflacin cuando el gobierno habla de una meta del 15% anual y en cuatro meses casi se lleg al 10%. Adems el organismo exige que la inflacin para el ao 2019 no supere el 10%.

El gobierno apuesta a que se firme el Memorndum de Entendimiento antes de que arranque el mundial de ftbol. En el mismo se van a detallar las metas trimestrales que se comprometer a cumplir la Argentina para el acuerdo stand by de tres aos (hasta el 2020), y por el que se podran obtener hasta USD 30.000 millones en etapas.

Lo que hay que decir es que llegamos al FMI estando a las puertas de un default porque se dieron situaciones que fueron confluyendo.

Una es la suba de la tasa de inters de los Estados Unidos con el peligro de que los capitales en nuestro pas que vienen a especular, y que son la gran mayora, salieran del sistema financiero nacional para irse a invertir a aquel pas que paga ms tasa.

Tambin haba causas internas. Una de ellas fue la no liquidacin de divisas por parte de los exportadores. Ese sector fue beneficiado por el decreto 893/2017 por el cual se elimin la obligacin de liquidar en el mercado de cambios las divisas ingresadas al pas producto de las exportaciones de bienes, servicios y materias primas. Adems el 28 de abril vencan las LEBAC, letras que de no ser renovadas por los tenedores, les liberaran los pesos por ellos invertidos que seguramente iran a la compra de dlares, presionando su precio al alza descontrolada.

Las LEBAC representan para sus tenedores un compromiso del Estado de devolver el dinero que pide prestado a travs de la compra de estos ttulos ms sus cuantiosos intereses, al vencimiento de las mismas. O sea, son deuda.

Recordemos que la operatoria en grandes volmenes (ms all de los inversores locales) signific que quienes las compraron convirtieron dlares a pesos para su adquisicin y luego cobraron altos intereses que, al vencimiento, podan invertir nuevamente en la compra de dlares y llevrselos.

La gran rentabilidad se produjo porque el alto inters pagado superaba un dlar ms o menos estable en su momento. Por eso, para incitar a que las LEBAC fuesen renovadas en medio de la crisis cambiaria es que el gobierno ofreci una tasa del 40% muy por sobre la devaluacin del dlar que pas de estar a fin de 2017 en casi 19 a 25, casi 32% de devaluacin, al momento de la crisis.

As aterrizamos en el FMI. Es la tercera vez que sucede. Una fue en la ltima dictadura, otra en la dcada de los 90 y la ltima es la actual.

Lo que viene a hacer el FMI ahora no es oxigenar para cambiar algo sino reforzar una poltica que el gobierno de Macri ya viene desarrollando de ajuste fiscal. Y desde el punto de vista econmico lo que el FMI viene a traer para equilibrar el dficit fiscal es un mayor nivel de recesin porque lo que necesita quien presta plata, llmese como se llame, es que puedan devolvrsela. Y para ello, hay que gastar menos, hay que ahorrar dlares para pagar el prstamo.

La necesidad del acuerdo no es solo del gobierno argentino. Tambin es del FMI porque su directora gerente Christine Lagarde est por terminar su mandato este ao y dio la orden poltica - dentro de lo que son los marcos legales del organismo - de moverse de la manera ms condescendiente posible con este acuerdo. Cerrar el caso argentino ayudara a iniciar una nueva etapa del FMI con los pases a los cuales perjudic por sus polticas durante los 90. Sera como un espejo para mostrar que el Fondo ha vuelto para ayudar a pases en crisis macroeconmicas que no son privativas de Argentina.

El acuerdo llevar a profundizar la poltica econmica orientada a privilegiar la proteccin de los negocios financieros especulativos. Porque los sectores que siguen ganando son quienes traen plata para especular y tambin, al igual que durante el kichnerismo, la banca financiera. A estos se suman los vinculados a la depredacin de los bienes comunes, en especial el negocio de los hidrocarburos.

Las 53 empresas que cotizan en la Bolsa, durante el 2017 crecieron en facturacin y en ganancias ms de lo que creci la economa y ms de lo que subi la inflacin. Y hay 8 dentro de ellas que son las beneficiadas por los tarifazos de luz y gas y las petroleras.

El rumbo econmico est asentado sobre esas dos actividades: la financiera y la explotacin de los bienes comunes.

Ms all de estar pendientes de la cotizacin del dlar, lo que hay que analizar es qu pasa con nuestra economa.

Cuando se plantea la discusin en trminos monetarios (cotizacin del dlar, emisin monetaria, dficit fiscal, etc) lo que hay que decir es que el problema de Argentina no es un problema econmico sino poltico. Y tiene que ver con una estructura productiva deforme basada fundamentalmente en la produccin primaria (soja, hidrocarburos, minera), en mano de pocas empresas concentradas y extranjerizada.

En lo que respecta a la actividad industrial, es dlar-dependiente porque la mayora de sus insumos son importados. Incluso la industria que durante el kichnerismo fue una de las puntas de lanza, la automotriz, es bsicamente ensambladora de partes importadas.

De cada U$S 10 dlares que se necesitan para producir, solo se generan 6. Los otros 4 se obtienen tomando deuda o con el ingreso de capitales especulativos. Este gobierno ha generado cerca de U$S 90.000 millones de dlares de nueva deuda pblica en dos aos y ha pedido autorizacin para endeudarse en cerca de U$S 46.500 millones durante este ao, coment el economista Claudio Lozano.

O sea, que es una estructura productiva que por un lado es primaria y por el otro est sostenida por industrias dependientes de las importaciones y por lo tanto del dlar.

A la alta dependencia del dlar se suman los que se van del pas por una balanza turstica deficitaria pero sobre todo la insultante fuga de capitales (los que se llevan al exterior y los que salen del circuito bancario y financiero). Este fenmeno no es nuevo. Durante el kirchnerismo se fugaron casi 125.000 millones de dlares. Una economa as deformada no aguanta sino se cambia la dependencia que tiene con el dlar.

Al decir de Lozano, El problema (en Argentina) no son los pobres ni es el Estado, sino los ricos y su forma de acumular. Si pensamos que hay casi 400.000 millones de dlares fuera del pas de los cuales solo se blanquearon 140.000 (la mayora no ingresaron al pas) y que adems no pagan impuestos, ah tendremos un punto clave de decisin poltica como puntapi inicial para resolver el problema de los recursos.

La salida que propone el gobierno es el ajuste fiscal, o sea que el Estado achique sus gastos para achicar el dficit. Y si no alcanza, entonces emitir dinero y/o endeudarse. Lo que no dice es que los intereses del endeudamiento provocan gran parte del dficit que pretende recortar. Obviamente que sin tocar el pago de la deuda o su refinanciacin, contrayendo ms deuda para pagar deuda.

Y tampoco se plantea que el camino no debera buscarse solo en los gastos sino en los ingresos genuinos a los que puede recurrir el Estado que son los impuestos. Pero no el aumento de los que gravan el consumo, como el IVA, sino aquellos que alcanzan a las grandes riquezas. Si se cobrase a las 114.000 personas - las que ms patrimonio tienen en nuestro pas superior a los 15 millones de dlares - la tasa del Impuesto sobre los Bienes Personales que exista antes de la reforma tributaria (que la redujo hasta el 2019), con ese dinero podra terminarse con los hogares pobres, sin emitir y sin endeudarse.

Si adems se distribuyera la riqueza que Argentina produce en un ao entre los 44 millones de habitantes, cada uno recibira una renta mensual de U$S 1.000 o sea, $ 25.000. Un hogar tipo rondara en los $ 100.000 mensuales de ingresos, mientras que hoy la mitad de los hogares apenas promedia los $ 13.000 y 7 de cada 10 nias y nios son pobres.

A corto plazo, mayores impuestos a las grandes fortunas, distribucin de la riqueza hacia sectores de bajos recursos y sectores productivos y no especulativos. Son medidas posibles de tomar y que solo requieren de decisin poltica. A largo plazo, cambios en la estructura productiva.

Ninguna de las dos cosas sern posibles con un gobierno en el que 7 de cada 10 funcionarios tiene vnculos por ser o haber sido representantes de bancos y empresas extranjeras. No se saldr de la crisis si la variable que se maneja como nica es el achique del dficit fiscal recurriendo al endeudamiento y con apertura comercial y financiera. Tampoco si el cambio se busca en un proyecto que no plantee terminar con la concentracin y extranjerizacin de una economa que adems permanezca sostenida por la soja, los negocios financieros y el ensamble automotriz.

Entrevista en La Colectiva http://lacolectiva.org.ar/lo-que-dejo-la-coyuntura/

Fuente: http://www.redeco.com.ar/nacional/economia/24108-nada-que-el-fmi-pueda-solucionar

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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