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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2018

Mxico 2018, elecciones y fragmentaciones (parte III)
Mxico 2018, elecciones y fragmentaciones (III)

Ricardo Armando Flores y Viridiana Alarcn
Rebelin


En las primeras dos entregas de esta serie de artculos hemos analizado los horizontes en los que se mueven las izquierdas en Mxico frente a la pregunta: qu se juega en las elecciones en general? Asimismo, nos enfocamos al anlisis de los dos sectores que definimos como antielectoral y electoral y sus posicionamientos frente a la pregunta antes referida. En la presente entrega, intentaremos trazar, sin caer en ejercicios escolsticos, los posibles escenarios a los que se enfrentar el movimiento social y popular despus de las elecciones, es decir, las posiciones polticas que enarbolarn, como resultado de su inclusin en alguno de los dos sectores que ya hemos analizado, aunque, de entrada, pondremos un poco ms nfasis en las posiciones del sector antielectoral. Comencemos.

Retembl algo?

Queremos sealar algunos puntos de lo que signific el intento del Congreso Nacional Indgena (CNI) y el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN) de figurar, aunque fuese simblicamente en la boleta electoral de las elecciones presidenciales del prximo 1 de julio. Pues, a pesar de haber llamado a sus simpatizantes e interesados a compartir sus valoraciones al respecto, parece que muy pocos o casi nadie lo hizo (o al menos an no se hace pblico).

Despus del sonoro, pero silenciado, fracaso de la recoleccin de firmas para la candidatura independiente de Mara de Jess Patricio Martnez Marichuy, impulsada por el CNI-EZLN, aderezado por el misterioso silencio de la comandancia zapatista durante por lo menos un mes [1], los hechos saltan a la vista. Es decir, nuevamente, el EZLN anunci con bombo y platillo que cimbrara al sistema poltico mexicano y, nuevamente, no pudo abrir esa ansiada grieta en el muro del sistema, no hizo retemblar en sus centros la tierra: ni tembl ni retembl. Eso s, la campaa de recoleccin de firmas vino a comprobar lo que ya habamos dicho anteriormente: la existencia del poco o nulo trabajo poltico entre la gente de abajo y a la izquierda a la que dicen representar y con la que pretenden organizarse.

El zapatismo, incluyendo aqu tanto al EZLN, el CNI y el llamado zapatismo civil, nunca antes haba fracasado tan estrepitosa y vergonzosamente. El resultado obtenido se debe en buena medida a que en los ltimos doce aos el zapatismo se dedic a dinamitar su base social y poltica por medio de una poltica de alianzas altamente sectaria. No es de extraarse que la campaa de recoleccin de firmas para el que Instituto Nacional Electoral (INE) procediera a registrar la candidatura de Marichuy apenas haya logrado juntar 281,955 firmas (de las cuales 10,624 fueron capturadas en papel, no en aplicacin digital, porque el INE les permiti tambin recolectar firmas en papel despus de un procedimiento interpuesto por los representantes legales de la campaa de recoleccin) y que, un detalle importante, solamente haya contado con 5,704 auxiliares activos (personas comprometidas y activas en la recoleccin de firmas).[2]

Dichas cifras contrastan, por ejemplo, con las que lleg a alcanzar la participacin en la llamada Consulta nacional para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indios y por el fin de la guerra de exterminio convocada por el EZLN en marzo de 1999. Consulta que se llev a cabo en urnas instaladas en zonas urbanas y rurales del pas y, tambin, por el mtodo de usos y costumbres en las comunidades indgenas y rurales que as lo decidieron. Para dicho proceso se formaron brigadas de promocin y difusin de la consulta en todo el territorio nacional las cuales lograron la participacin de 2 millones 854 mil mexicanos y, pese a que la cifra de voluntarios, brigadistas y promotores no es precisa o, bien, no existe una cifra exacta, se sabe que fueron ms de cinco mil.[3]

Entonces, sorprende el hecho de que una fuerza poltica, correspondiente a una organizacin poltico-militar y a sus bases sociales y polticas, que en 1999 convocaba a las urnas (lo cual, por s mismo, implica un compromiso y una toma consciencia poltica mucho mayor al de slo firmar) a ms de dos y medio millones de personas, hoy da no alcanc a reunir poco menos de un milln de firmas. En cualquier organizacin poltico-militar seria (pese a que Marcos-Galeano, en sus palabras, se cague en las vanguardias revolucionarias de todo el mundo y afirme que en el EZLN no son ni serios ni relajados sino todo lo contrario), un fracaso de semejante magnitud reportara como consecuencia un ejercicio abierto de crtica y autocrtica y hasta la renuncia en pleno de la dirigencia que haya propuesto semejante iniciativa con semejante envergadura y semejantes resultados. La actitud de nula autocrtica y de slo afirmar, con su ya caracterstica ambigedad, que nuestro caminar sigue, no hace sino abonar a la frustracin y el desaliento de sus ya desgastadas bases.

As, sin registro de la candidatura de Marichuy, seguramente es ms fcil mantenerse puros e intocados frente a la podredumbre del sistema. Es ms, nos atrevemos afirmar que, sin candidatura independiente indgena la dirigencia del EZLN, y buena parte del zapatismo civil, estn ms cmodos, aunque no lo digan pblicamente, as, seguirn tildando de machista y racista a todo aqul que los critique, sin necesidad de reconocer errores, porque en su extrema peculiaridad parece que nadie los entiende, como si fueran adolescentes, y cuando los criticamos es porque, como ellos mismos dicen, no sabemos leer. Al final, para el EZLN se trata del sistema electoral cuando quieren participar en l y de la farsa electorera cuando este les cierra las puertas como resultado de su propia incapacidad y de su falta de alcance organizativo.

Estn presentes?

Otra organizacin poltico-militar que en esta coyuntura se encuentra presa de sus propias consignas es el Partido Democrtico Popular RevolucionarioEjrcito Popular Revolucionario (PDPR-EPR), basta leer la edicin digital de su peridico El Insurgente, para darse cuenta de ello. Esta organizacin, pese a su orientacin marxista-leninista, no hace otra cosa que desempolvar una vieja frmula trotskista, el llamado abstencionismo consciente en aras de la lucha por el socialismo. Dicha consigna es una vieja frmula para aparentar como que se propone algo nuevo sin proponer nada o proponiendo lo mismo de siempre.

Exigirle al pueblo que construya y luche por el socialismo cuando no puede ni est organizado en funcin de la defensa de sus derechos ms elementales dentro del marco burgus, es una utopa que slo encuentra lugar en la consigna poltica, pero no en la realidad cotidiana de los explotados. A eso se le llama, sencillamente, sustituir deseos por realidades.

Quien, como el PDPR-EPR llama al abstencionismo consciente o no llama a nada o quien cantinflea y dice que no llama ni a votar ni a no votar, muestra su incapacidad para posicionarse ante una coyuntura concreta que exige defender la voluntad popular. Nada ms nada igual a nada. Proponer abstracciones de ese tipo slo puede servir a la dinmica fraudulenta que ha desplegado la clase poltica y la oligarqua del pas; lo cual queda nada ms como un intento para que quienes propugnan tales abstracciones oculten su carencia de poder de convocatoria y movilizacin, sustituyndolas por retrica incendiaria y cantinflesca. Necesitamos que quede bien claro: no se trata de elegir entre no votar, votar o la construccin de conciencia revolucionaria, sino de lograr captar la unidad de ambos procesos y poder articular las luchas democrticas con la radicalizacin de la conciencia de clase revolucionaria.

Si proponer el ejercicio y la defensa de un derecho elemental como es el voto es, segn ciertos posicionamientos polticos, conducir a la ilusin y a la derrota al movimiento social, entonces cmo habra de definirse la propuesta que quiere construir el socialismo desde la inexistencia de la conciencia de clase y de las mediaciones organizativas de carcter nacional que pudiesen servir como bases materiales para tal fin? De nuevo, nada ms nada igual a nada.

Si, por ejemplo, las organizaciones que propugnan que slo el socialismo es cambio verdadero en los ltimos diez o doce aos no han podido articular el descontento social ni organizar la resistencia en contra de las reformas neoliberales, cmo pretenden conducir un proceso an ms complejo que suean con derivar en la revolucin socialista?

La posibilidad de estructurar un movimiento social y popular realmente amplio y con carcter de clase slo puede lograrse si las organizaciones y posturas revolucionarias se organizan en esta coyuntura proponiendo respuestas ante la inminente violacin y ultraje a la voluntad popular, es decir, ante la inminente amenaza de fraude electoral. Lo cual no excluye la posibilidad y obligacin de la construccin, con los sectores ms progresistas y politizados, de procesos de formacin de conciencia de clase que defiendan y superen los derechos ms elementales de la democracia burguesa.

Soar con que un da los proletarios despierten con una conciencia de clase revolucionaria y se adhieran a las filas de la revolucin comunista es una quimera que slo tiene realidad en la potica de agitacin de ciertas organizaciones clandestinas o pretendidamente radicales. Cerrar los ojos ante una coyuntura compleja sin ponerse a la altura de la misma o repetir consignas aparentemente incendiarias y radicales, slo sirve para desmovilizar la potencial organizacin que podra emanar de la coyuntura actual. Adems de que muestra, sobre todo, la carencia de herramientas tericas y polticas para comprender la concrecin de la coyuntura.

En todo caso, si dichas organizaciones vislumbran una situacin no slo de descontento social sino una situacin revolucionaria, entonces deben proporcionar sus medios objetivos y subjetivos para preparar la toma del poder. Repetimos, sin temor a equivocarnos, si los llamados revolucionarios slo se hacen de manera retrica y sin tener o haber preparado las condiciones necesarias, entonces, ms vale que nadie los secunde, pues ello conducira a la muerte heroica, pero intil, de los sectores ms politizados y, al mismo tiempo, los ms susceptibles al inmediatismo y el espontanesmo.

Por tanto, queremos que quede bien claro: defender el voto, emanado de la voluntad popular, frente a la oligarqua mexicana es una tarea que los comunistas deben emplazar y organizar si pretenden aumentar la conciencia de clase y organizar a los sectores ms avanzados polticamente, no slo quienes creen en la lucha electoral, tambin quienes realmente aspiren (y no slo como retrica) a algn da encabezar a las ms amplias masas a la toma del poder y la construccin del socialismo.

Quizs lo ms interesante a estas alturas sea que, tanto el PDPR-EPR [4] como el EZLN [5] y sus simpatizantes, saben, intuyen y pronostican un fraude histrico, pero, a pesar de eso, no son capaces de proponer nada ms que abstracciones retricas.

Seguirn los llamados abstractos a seguir organizndose y a no caer en la farsa electoral, etctera? Frente a eso o nada, mejor nada. El movimiento democrtico independiente en esta coyuntura no est proponiendo nada, a lo ms hay quien dice que de ganar Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) luego habr que presionarlo para que cumpla sus promesas, pero cmo y con qu lo van a presionar si sus fuerzas son prcticamente inexistentes o, bien, sus propuestas tienen poca influencia entre las ms amplias masas?

Escenarios abiertos

Como conclusin de esta entrega, quisiramos contemplar dos posibilidades muy generales frente al proceso electoral del da 1 de julio del presente ao, en el que no hay que olvidar que no slo se elige al presidente de la Repblica, sino tambin 128 senadores, 500 diputados y 9 gobernadores.

La primera posibilidad es que gane AMLO y, nuevamente, le roben la eleccin presidencial. Esto generara un clima de inconformidad y molestia social que podra derivar en acciones espontneas de protesta a escala nacional (aunque desarticuladas y dislocadas espacialmente) que vayan ms all de las pacficas marchas y plantones que, AMLO dixit, no rompen ni un vidrio, mucho ms grandes que las que se observaron el 1 de diciembre del 2012 (1dMx). Aunado a ello, la respuesta, igualmente inmediata y ahora legal, y jurdicamente amparada con la nueva Ley de Seguridad Interior, sera la de la represin camuflada de contencin por parte de las fuerzas armadas y policiales. La situacin de crisis poltica no derivara en una ruptura del rgimen y el mismo MORENA servira para aplacar el descontento y neutralizar su posible radicalizacin. Frente al caos popular, la mafia del poder preferir el orden estatal y AMLO tambin.

La segunda posibilidad es que gane AMLO y que su triunfo sea reconocido. En este escenario, el movimiento social y popular, as como las personas que a ttulo individual y colectivo votarn por MORENA podran, siempre y cuando confluyeran en proyectos unitarios y concretos, encontrar espacios de representacin y de interlocucin que tendran que ser usados para profundizar posiciones de izquierda e incentivar un posible giro hacia posiciones ms progresistas y, eventualmente, socialistas. Algo debe de quedar claro, este giro no depender de AMLO y el MORENA, es ms, ellos se opondrn y harn lo que est en sus manos (y, a esas alturas, ser mucho) para limitar y frenar ese posible giro.

Esto ltimo, no obstante, parece algo complicado si ambas posturas, tanto la electoral como la antielectoral, slo piensan sus estrategias y se organizan a partir de la coyuntura que se va abriendo de tiempo en tiempo. La falta de un proyecto realista, concreto y progresista de largo aliento y de amplio alcance es una ausencia constante en el movimiento popular de izquierda independiente mexicano. Eso s, cuando hablamos de proyecto no nos referimos a las abstracciones panfletarias que elaboran sendos comunicados en donde la realidad queda anulada y suplantada por la ficcin del deseo y la retrica. Repetir consignas como control obrero de la produccin, revolucin socialista, ahora, toma del poder y asalto al cielo, muerte al estado y al capital, son frases hueras que en el contexto actual no expresan ms que los deseos de algunos cuantos.

Pero los deseos, deseos son, o lo que es lo mismo, no son realidades, no son nada. As que, si la apuesta es desbordar, con esta coyuntura, el marco institucional y convertir el descontento social en una revuelta, entonces, eso significa que, dado el fraude, alguna vanguardia subrepticiamente guiar a las masas encolerizadas pero una vanguardia, para ser tal, debe ser reconocida por su labor, congruencia y existencia, debe estar presente (y no slo como consigna) de manera activa y militante en todos esos espacios que pretende transformar y no imaginar guiar a esas masas desde la oscuridad.

En el sector electoral [6] tampoco se observa alguna propuesta frente a cualquiera de las dos posibilidades que hemos mencionado. Es decir, no se observa ningn plan de accin ni propuesta poltico-organizativa en el caso de que nuevamente se produzca un fraude electoral, tampoco se observa ningn conjunto de propuestas que no slo considere exigir de manera efectiva que se respeten las propuestas enunciadas por el MORENA, sino, de igual modo, estirar lo ms que se pueda dicho proceso hacia posiciones ms progresistas y, eventualmente, socialistas.

En ambos casos, preguntamos, estarn las organizaciones de ambos sectores a la altura de las circunstancias y servirn como catalizadores de procesos organizativos independientes, pero no utpicos o serviles, que logren articular unitariamente la lucha en contra de la barbarie capitalista que se despliega en Mxico? o seguirn hacindole el juego a los sectores ms reaccionarios y neoliberales defendiendo sus prebendas o su pureza tico-poltica, mesinica y radical, a costa de la muerte y la pobreza de las clases subalternas que dicen defender y representar?

Notas: [1] La recoleccin de firmas culmin oficialmente el 18 de febrero y no fue sino hasta el 16 de marzo que el Concejo Indgena de Gobierno (CIG), el CNI, el EZLN y Llego la hora del florecimiento de los pueblos A.C. emitieron un comunicado conjunto al respecto, el cual fue titulado como Convocatoria al siguiente paso en la lucha, 16 de marzo de 2018, vase en: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2018/03/16/convocatoria-al-siguiente-paso-en-la-lucha/

[2] Estos son datos que se encuentran en el comunicado ya antes citado del EZLN, el CIG, el CNI y Llego la hora A.C., es decir, son datos proporcionados y recabados por ellos mismos.

[3] Datos tomados del artculo Candidaturas independientes y cuentas pendientes, vase: http://casadetodasytodos.org/portada/candidaturas-independientes-y-cuentas-pendientes/ Recomendamos ampliamente su lectura pese a no compartir parte de su anlisis final.

[4] En el nmero 184 de El Insurgente en el artculo titulado Una mirada al Mxico neoliberal, el PDPR-EPR afirma, por ejemplo, que: Los mecanismos de la imposicin ya estn definidos; la ruta del fraude ya est en curso; los artilugios legaloides engrasan la maquinaria poltica del rgimen; la aritmtica electoral en trayectoria con sus respectivos algoritmos; la magia electoral est en marcha []. Vase: http://www.cedema.org/ver.php?id=8009

[5] El subcomandante Marcos-Galeano incluso lleg a mencionar en el conversatorio titulado Miradas, escuchas, palabras: prohibido pensar? que "el capital va por todo y no va a permitir Lulas, ni Dilmas, ni Kirchner ni Correas, ni Evos, ni Lpez Obrador, ni como se llame cualquier cosa que ofrezca un respiro. Vase: http://www.jornada.unam.mx/2018/04/19/politica/011n1pol

[6] En la segunda parte de esta serie de artculos hemos definido a las organizaciones que pertenecen a dicho sector. Recomendamos su lectura.

Leer:

De buenos deseos, coyunturas y realidades: Mxico 2018, elecciones y fragmentaciones (I)

Mxico 2018, elecciones y fragmentaciones (II) Ricardo Armando Flores y Viridiana Alarcn

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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